Antonio Papell

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Los primeros desarrollos de la precampaña electoral están siendo confusos, en parte porque en esta coyuntura atribulada que arrastramos desde el 2008 nadie quiere revelar sus cartas, y en parte también porque la autonomía de los gobiernos europeos es escasa en estos tiempos en que la crisis ha puesto de manifiesto que hemos de optar entre formar parte de una potencia europea, con divisa propia y envergadura continental, o de un club de esnobs individualistas en el que cada país juegue con gran dificultad su partida en el gran estadio de la globalización.

Pero lo cierto es que el tiempo apremia.…  Seguir leyendo »

Una de las lecciones más visibles de la crisis económica se refiere a la sostenibilidad del Estado del bienestar, cuya existencia había dejado de ser objeto de polémica ideológica toda vez que la mayor parte del centroderecha aceptó hace tiempo en Europa (no así en Estados Unidos) el carácter socializador de los grandes servicios públicos, universales y gratuitos. En nuestro país, la recesión, que aquí ha representado la destrucción de una fracción notable del tejido productivo, ha resucitado la exigencia, por otra parte de sentido común, de mantener un sistema fiscal suficiente para sostener un sector público potente, acorde con la demanda social.…  Seguir leyendo »

Después de pronunciar su discurso de proclamación de la candidatura a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba se definió en unas declaraciones informales como «un social liberal». Es decir, como un liberal de izquierdas, o -evocando un concepto muy expresivo en la cultura política francesa- como un radical.

La definición fue pertinente para enclavar una intervención programática quizá demasiado condensada y quizá excesiva en datos e ideas en la que había, sí, numerosos guiños encaminados a seducir al desencantado electorado progresista, harto de que la economía marque las pautas a la política, pero en modo alguno la deriva izquierdista que algunos han querido ver y otros se han empeñado en detectar.…  Seguir leyendo »

Los ciudadanos de este país hemos sufrido la peor crisis económica de la democracia, consecuencia de la fatal conjunción de la recesión global y del estallido de la burbuja inmobiliaria autóctona. En nuestro sino adverso han confluido, pues, un potente desencadenante externo, el hundimiento del sistema financiero; un elemento autóctono, el colapso súbito y en buena medida irreversible de la construcción residencial y del negocio inmobiliario; y, si se quiere, un elemento accidental, que es la gestión que los poderes públicos, el Gobierno en primer lugar, han hecho de la crisis.

El infortunio que se ha abatido sobre nosotros, de forma irremisible y del que solo hemos sido culpables en lo que se refiere a haber consentido el recalentamiento de la construcción (un pecado que habría que prorratear entre todos los gobiernos de los últimos 20 años), debió haber recibido a modo de respuesta la enérgica movilización de todas las fuerzas vivas e institucionales de la sociedad civil.…  Seguir leyendo »

La campaña electoral previa al 22-M, que en realidad dura ya varios meses y se prolongará ineludiblemente hasta las próximas generales, se ha caracterizado esta vez por un rasgo inusual: la crisis económica, que no solo obliga a todos a una gran austeridad en el gasto, sino que ha desacreditado radicalmente las propuestas cargadas de megalomanía derrochadora que eran habituales antaño, está condicionando los discursos de los políticos, que no saben muy bien qué decir cuando se les niega la posibilidad de recurrir al fastuoso y habitual desparrame de promesas.

De entrada, es evidente que la oferta programática de un menor gasto y de una mejor administración tiene muy corto recorrido y resulta bien poco entusiasmante.…  Seguir leyendo »

La marcha madrileña contra ETA del día 9 se convirtió en una manifestación contra el Gobierno, según pudo constatar quienquiera que asistiese al acto o lo presenciara por televisión. Se trataba -habían dicho los organizadores, asociaciones de víctimas, impulsados por el Partido Popular- de una «manifestación preventiva», encaminada a presionar sobre el Gobierno para que no ahorre esfuerzos para impedir que la izquierda radical esté presente en las elecciones del 22 de mayo. Paradójicamente, el alarde ha tenido lugar después de que la Sala del 61 del Tribunal Supremo, a instancias de la fiscalía y de la abogacía del Estado -esto es, del Gobierno-, rechazara por una mínima diferencia -nueve votos frente a siete- la legalización de Sortu, y el mismo día en que se reunían formalmente el ministro del Interior y el consejero del Interior del Ejecutivo vasco para tomar las medidas que hagan imposible que, pese a todo, los activistas provenientes de Batasuna se cuelen en las instituciones camuflados en las listas de Bildu, la coalición independentista encabezada por Eusko Alkartasuna.…  Seguir leyendo »

El declive de la legislatura estatal hacia su ocaso está generando una grave desafección social, que las encuestas reflejan en forma de rechazo a una clase política mediocre que se manifiesta incapaz de gestionar con un mínimo donaire la crisis económica y hasta de ofrecer teóricas opciones alternativas, capaces de aliviar de un modo u otro la depresión general.

Pero, por si fuera poco efectiva la mediocridad del establisment a la hora de desmovilizar a los electores, el cuatrienio en curso ha registrado una eclosión sin precedentes de casos de corrupción, en buena medida vinculados a los excesos de la burbuja inmobiliaria.…  Seguir leyendo »

La reestructuración gubernamental de octubre, en la que Pérez Rubalcaba acumuló a su cartera de Interior la primera vicepresidencia y la portavocía del Ejecutivo, fue interpretada no solo como un intento de recuperar la iniciativa por parte de Rodríguez Zapatero, sino también como un paso hacia la sucesión, ya que comenzaba a cuajar la idea de que el líder socialista no aspiraría a un nuevo mandato.

Desde entonces, la ubicua e infatigable figura de Rubalcaba ha adquirido eminencia, arropada por el primer multimedios del país e impulsada por González y su potente grupo de presión en el seno del PSOE. Incluso las encuestas de intención de voto publicadas por los medios de comunicación han comenzado a considerar que la contienda en las legislativas será protagonizada por Rajoy y Rubalcaba, y, aunque los resultados son muy dispares, todas ellas llegan a la conclusión que de que el PSOE obtiene mejores resultados -y aun la victoria en algún caso- si el candidato socialista es Rubalcaba.…  Seguir leyendo »

La incorporación de las lenguas minoritarias españolas al Senado, teórica y fallida cámara de representación territorial, mediante un modesto sistema de traducción simultánea que por ahora las traslada tan solo al castellano, ha recibido la repulsa del PP y del sector jacobino del PSOE (José Bono, Alfonso Guerra con matices). Lo que confirma la generalizada insensibilidad autonómica en el Estado que denuncia amargamente y con razón la periferia, y muy especialmente Catalunya.

El asunto de las lenguas en el Parlamento, que lleva tras de sí muchos años de debate hasta ahora infecundo, no es en sí mismo relevante, ni económicamente -implantar el sistema no llega a representar el 1% del presupuesto de la Cámara alta, y los recursos han sido detraídos de otras partidas- ni políticamente, pero demuestra la vulgaridad centralista sin matices de buena parte de la opinión, que recurre al argumento utilitarista: ¿para qué esta babélica dispersión si al fin y al cabo todos nos entendemos en castellano?…  Seguir leyendo »

El presidente del Gobierno recibe hoy a una amplia representación de directivos de las grandes empresas españolas, tras anunciar el pasado domingo tal encuentro y dar a entender que contará con esta elite para integrar y vitalizar una futura Comisión Nacional de Competitividad encargada de dar impulso a nuestro sistema económico. Pero aunque el Ejecutivo lo haya negado, a nadie se le escapa que esta convocatoria guarda una relación directa con la declaración de la Fundación Everis sobre aportaciones de 100 empresarios y expertos, cuyo sentido aparece mucho menos diáfano que su contenido, y que fue presentada al Rey el pasado día 15.…  Seguir leyendo »

Una disposición transitoria de la ley de reforma política de 1976 instaba al Gobierno a regular las primeras elecciones a Cortes «para constituir un Congreso de 350 diputados y elegir 207 senadores, a razón de cuatro por provincia y uno más por cada provincia insular: dos por Ceuta y dos por Melilla». Las elecciones al Senado se inspirarían en criterios de representación mayoritaria y las del Congreso de proporcionalidad, conforme a dos bases: por la primera, «se aplicarán dispositivos correctores para evitar fragmentaciones inconvenientes de la Cámara, a cuyo efecto se fijarán porcentajes mínimos de sufragios para acceder al Congreso»; por la segunda, «la circunscripción electoral será la provincia, fijándose un número mínimo de diputados para cada una de ellas».…  Seguir leyendo »

La crisis económica ha reforzado en Europa el gran consenso político-ideológico de signo conservador -todos los países grandes están actualmente gobernados por la derecha-, basado en los criterios del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que proviene de Maastricht y que, paradójicamente, fue gestado cuando el consenso mayoritario era socialdemócrata. No estamos, sin embargo, en presencia de un final de las ideologías, como alguno asegura, sino ante una respuesta concreta a la recesión basada en los grandes criterios económicos universales que impregnan la Unión, que en esencia son compartidos por progresistas y conservadores y que, como la experiencia ha constatado, son compatibles con la caracterización singular de las dos grandes opciones, la socialdemócrata y la liberal, que, por fortuna, siguen en tensión y perfectamente capaces de sustentar el creativo binomio en que se apoya la facultad de elegir de los ciudadanos.…  Seguir leyendo »

La izquierda socialdemócrata europea ha roto hace ya tiempo con los dogmas del viejo colectivismo, genuinos o revisionistas, incluido el de la redistribución fiscal como principal política de igualación social. Se ha abierto paso el consenso en torno a la idea de que acentuar la equidad mediante unos elevados impuestos directos progresivos no solo conduce a una reducción del espacio para la economía productiva y a una pérdida inaceptable de la eficiencia económica sino que también es ineficaz: el objetivo preferente de nuestros sistemas es el crecimiento económico, la conquista del desarrollo y la productividad, y no tiene sentido renunciar a este designio para repartir mejor la escasez.…  Seguir leyendo »

Nuestras democracias parlamentarias avanzadas son indirectas, es decir, están dotadas de sistemas representativos de segundo grado mediante los cuales los ciudadanos, titulares de la soberanía, designan a unos representantes para que actúen en su nombre aunque sin mandato imperativo. Una de las mayores ventajas de este depurado modelo, mucho más racional y sutil que la democracia directa o asamblearia, es que el elector, aunque protagonista en primera persona del proceso político, no requiere especialización: son los profesionales de la política quienes se ocupan de desentrañar libérrimamente los recovecos técnicos y jurídicos del interés general, debiendo contar apenas con el periódico refrendo del cuerpo social en hitos electorales tasados.…  Seguir leyendo »

Algún día habrá que preguntarse, con ánimo de enmienda, el porqué del silencio de la mayoría de nuestros intelectuales ante el proceso político, ante el desarrollo de lo público. No se trata, es obvio, de que los intelectuales entren en política ni de que compitan en el debate concreto, frecuentemente burdo y plano, de quienes están de hoz y coz en ella, sino de que hagan oír su voz para imponer cordura allá donde el fragor del apasionamiento la elimina, para aportar nuevos horizontes al devenir colectivo, para traer ideas foráneas que otros han aprovechado con éxito, para mostrar opciones que trascienden del yermo ideológico partidario, para provocar con su franqueza a los instalados, para recordar valores y principios que a menudo periclitan entre la fronda de una corrupción tan abundante que no se corresponde con el nivel de nuestro desarrollo cultural y democrático.…  Seguir leyendo »

La irritación, comprensible, que ha embargado a Catalunya a causa de la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que mutila algunos aspectos del Estatut no proviene tanto de la entidad de las materias eliminadas –que, aunque sustanciales, no afectan esencialmente a la integridad de la Carta– cuanto del hecho de que una institución constitucional, que no emana de la designación directa de la soberanía, haya osado enmendar un texto que poseía el refrendo del electorado de Catalunya.

José María Ruiz Soroa explicó hace algunos meses el conflicto que a veces se produce por el choque entre el polo democrático, «en virtud del cual es el pueblo o sus representantes electos quienes toman las decisiones en cada momento histórico concreto», y el polo constitucional, «en cuya virtud ciertas decisiones están sustraídas al poder de ese pueblo o sometidas a un rígido esquema de control y validación gestionado en exclusiva por un colegio judicial elitista».…  Seguir leyendo »

Cuando la crisis económica estalló descarnadamente con la quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre del 2008 y se transmitió como un reguero de pólvora por el sistema financiero internacional, John Maynard Keynes se removió de su tumba y todas las economías occidentales, además de salir en socorro de sus instituciones bancarias para evitar el hundimiento del sistema, se aprestaron a aplicar políticas expansivas que detuvieran la caída de la actividad y frenaran la deriva hacia el abismo.

Aquella conmoción y la súbita interrupción del crédito provocaron el estallido de la burbuja inmobiliaria en diversos países occidentales y, en los casos más dramáticos como el español, la recesión provocó una elevación súbita y brutal del desempleo.…  Seguir leyendo »

A la muerte de Franco, la gran preocupación de la inmensa mayoría de los ciudadanos –demócratas conscientes o simples gentes de buena voluntad, deseosas de que España saliera de la excepcionalidad de la dictadura– podía resumirse en el designio de instaurar pacíficamente un sistema pluralista, acogedor e integrador, sin convertir el tránsito en un desquite. Acertadamente, el Rey, apoyado en la audacia política de Adolfo Suárez y con la creciente aquiescencia de todos los grupos políticos del momento, resurgidos de las catacumbas o recién engendrados, planteó aquel proceso como una evolución jurídica del sistema anterior hasta provocar una verdadera mutación, una auténtica ruptura.…  Seguir leyendo »

Miguel Ángel Fernández Ordóñez no es un liberal doctrinario ni mucho menos un economista reaccionario. Profesional progresista y de prestigio, secretario de Estado con González y con Rodríguez Zapatero, su paso al consejo del Banco de España, primero, y al cargo de gobernador en sustitución de Jaime Caruana, después, fue duramente criticado por el PP por el «alto perfil político del personaje». La principal fuerza opositora tenía razón al protestar por el hecho de que el Ejecutivo socialista no buscara esta vez el consenso.

Dada esta biografía de filiación inequívoca, carece de sentido que las recomendaciones de Fernández Ordóñez en materia de política económica sean sistemáticamente ignoradas, cuando no criticadas con dureza, por el actual Gobierno socialista.…  Seguir leyendo »

Para los estadounidenses, la reforma sanitaria recién aprobada que avanza en la universalización de su sistema de salud es un paso de gigante en el afianzamiento del Estado de bienestar. Pero para los europeos, lo magnífico ha sido el espectáculo de la gestación democrática de la reforma. En efecto, el presidente Obama, que llegó a la Casa Blanca con la promesa de intentar materializar un designio solidario en el que fracasaron todos sus antecesores, desde Harry Truman a Bill Clinton, ha dado una batalla personal de persuasión política para conseguir la aprobación parlamentaria de su propuesta. No entre sus adversarios republicanos, opuestos frontalmente a esta ampliación de la iniciativa estatal, sino entre sus conmilitones, vacilantes hasta última hora, abrumados por un dilema que ha dividido a la sociedad americana.…  Seguir leyendo »