Antonio Pérez Henares

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El estigma del cazador

La premisa común que ayunta a hembrismo y animalismo -me niego a insultar a feministas y ecologistas asimilando aquellos doctrinarios extremos a estos imprescindibles y trascendentes movimientos- parte de la atribución global de una tacha original y criminal a todo hombre y cazador por el hecho de serlo. Per se, y por tal primigenia condición, son potenciales violadores y manifiestos asesinos, maltratadores de mujeres o de animales.

Esta estigmatización es la que subyace de fondo en el espíritu y principal impulso motivador de estas leyes que niegan y anulan de entrada hasta la presunción universal de inocencia a los afectados, aunque sean media humanidad, y los declara, sumariamente y sin derecho a defensa, culpables y reos del crimen universal.…  Seguir leyendo »

Una antigualla llamada libertad

Para algunos gurús y feligresías nacionales y mundiales del pensamiento 'progrecrático', el ejercicio y objetivo principal de su libertad se centra en impedir y cercenar la de los demás. Esa, la de los 'otros' ha de ser tutelada y no puede bajo concepto alguno transgredir los preceptos y mandamientos de los que ellos entienden por correcto y por bueno. Y como sacerdotes, laicos claro, de la verdad absoluta y revelada a los elegidos, amén de fiscales y jueces al tiempo y sin que haya por la otra parte alegato ni defensa que valga, han de hacerla prevalecer e imponer por encima de todo y de todos, pues es un bien superior por encima de todo y de todos.…  Seguir leyendo »

Dos fueron las ideas esenciales con que en aquellos tiempos de verdadero y peligroso antifranquismo -la paliza y la cárcel y no la pose y el cargo eran la expectativa- el PCE, hegemónico y casi único, nos engañó y nos engañamos tantos: la reconciliación nacional y la renuncia a la dictadura del proletariado asumiendo que la libertad no era un paso previo sino un fin último lo que suponía la ruptura con el leninismo y el estalinismo soviético. Eurocomunismo se llamó. Italia y España fueron sus referentes y nosotros gritábamos muy sinceramente «¡amnistía y libertad!» y nos creíamos a pie juntillas nuestra consigna: «¡comunismo es libertad!».…  Seguir leyendo »

Quieren borrarnos la historia, nuestro pasado, nuestro ser y desempeño común como pueblo. Pretenden no sólo lavarnos los cerebros sino enterrarlos en cal viva. Extirpar todo conocimiento y enseñanza de dónde venimos y qué hicimos. Dejarnos sin raíz, descuajados, como pavesas que ni siquiera saben ni de qué árbol fueron, ni siquiera en qué hoguera las quemaron. La intención de la política educativa, que ahora se acelera en España y de las pulsiones de los sanedrines ‘progrecráticos’ de tachar nuestra propia civilización, parece tener ese solo objetivo. Unas generaciones sin otro sustento ni base que el presentismo más soluble e instantáneo.…  Seguir leyendo »

Comienzan negando la palabra para después enterrar, preferentemente en lodo, el hecho y su raíz. Se niega Descubrimiento, como se niega España (estepais), Lengua Española, Reconquista o Vuelta al Mundo. Es el rayo que no cesa de quienes quieren, con cada vez más inquina, negar nuestro, histórico y presente, existir y ser. El suyo y el de sus abuelos, por cierto, también. Un pasado común del que reniegan, sobre el que escupen y al que como implacables y flamígeros jueces se lanzan a condenar, milenios o siglos después, con absoluta y atrevida ignorancia pero con la sentencia ya escrita de que nuestro crimen es universal y nuestra pena, la de ser por siempre reos de la ignominia mundial.…  Seguir leyendo »

Las teocracias han perseguido al género humano desde los primeros albores de la civilización. La formulación es muy simple pero de aterradora eficacia. Un Ser Superior, divino, todopoderoso y verdad absoluta se digna a hablar, dicta su doctrina a un profeta y esta, custodiada por sus sacerdotes, ha de ser acatada sin rechistar por los humanos. No cabe ni replica, ni oposición. El hombre, su vida y derechos, son de inferior condición.

Entiendo no necesario siquiera recapitular sobre sus muy diferentes formas, modos y nombres con que se han desarrollado e imperado sobre la Tierra a lo largo de los tiempos.…  Seguir leyendo »

Imponer por ley la desigualdad, fomentar la discriminación, alentar la confrontación y criminalizar por pertenencia a un sexo, si algo no puede ser jamás es ‘lucha por la igualdad’. Por mucho que se proclame como tal y se bautice así un ministerio. Ello es tan falso y mendaz como aquella perversa burla totalitaria de calificar como República Democrática a la dictatorial Alemania del Este y a su criminal Muro de Berlín. Aquel régimen, asesino de libertades y vidas, y carcelero de una nación entera donde lo que se impedía no era entrar sino salir por mucho que el neoestalinismo podemita cogobernante en España lo pretenda ahora blanquear utilizando las mañas del viejo ‘agitprop’ soviético.…  Seguir leyendo »

Escritores con nuestra lengua

La Constitución es inequívoca, como lo fue la de la II República, a quien copia en espíritu y de manera casi textual su artículo 3: «El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla». Tan solo precedido, lo que indica su trascendencia, por los que proclaman que la «soberanía nacional reside en el pueblo español» y «la indisoluble unidad de la Nación». Deber y derecho. Más claro no puede estar.

La realidad, por mucho que se pretenda negar y regañar encima a quienes señalan el roto y el desnudo, es muy diferente.…  Seguir leyendo »

El primer e inexcusable paso para infectar las mentes no puede ser otro que borrar nuestra memoria. Por ello el empeño máximo de los sembradores del odio y el enfrentamiento entre los españoles es, antes que nada, proceder al lavado del cerebro y extirpar en él lo acaecido para alcanzar la actual situación de libertad y democracia que nuestra nación disfruta desde el año 1977.

No es posible colocar como verdad la mentirosa Ley de Memoria Histórica y ahora la nueva vuelta de tuerca de la Democrática tan tuerta y sectaria como la anterior, si no se logra al tiempo borrar del consciente colectivo la verdadera y generosa epopeya de reconquista de la libertad y la soberanía por y para el pueblo español.…  Seguir leyendo »

En poco se cumplirán cincuenta años, medio siglo -empecé a los 17-, que escribo en los periódicos. El primero fue «Pueblo», allá por finales de 1971. Vivía Franco, España era una dictadura y la censura era algo consustancial a ella. El diario dirigido por Emilio Romero era el periódico de los Sindicatos Verticales. Había grandes y muy variopintos profesionales que eran duchos, y mis maestros, en el sibilino arte de escribir entre líneas y esquivar la tijera. Incluso quienes, con matices críticos pues el ocaso era palpable, apoyaban al Régimen, jugaban el juego que acabaría ganándose en la Transición y alumbrado la Constitución de la democracia, la libertad y la reconciliación.…  Seguir leyendo »

La prohibición del dolor

El ser humano amén de la conciencia de su propia mortalidad, ese descubrimiento a la vez terrible y liberador, que le confiere precisamente esa humana condición, lleva impreso en él dos rasgos, contrarios y únicos, que lo diferencian de cualquier ser vivo. Sólo él es capaz del odio asesino, la Naturaleza es homicida, pero es inocentemente homicida, contra sus propios congéneres. Es el diablo humano, el mal, pero al tiempo es también único en la antípoda de la maldad, el único ser capaz de la compasión. El que ampara a otros hombres que, por malformación, carencias físicas, accidente, edad, sin la ayuda del grupo humano, no habrían podido sobrevivir, y que arriesga y hasta pierde su vida por salvar la de un semejante o incluso por tan solo rescatar su cadáver para poderle dar tierra y honrar su memoria.…  Seguir leyendo »

El campo no es una postal que los urbanitas acuden a rellenar, en y con sus ocios, para que no se quede vacía. En esa «España Vaciada» al decir, un tanto insultante, de las plañideras asfálticas y las recuas políticas de ida y vuelta, que van a cargar la cesta de fotos, viven incontables seres y sobreviven humanos que allí moran, trabajan, labran, pastorean, cultivan, cuidan, preservan y resisten. Lo llevan haciendo milenios y ahora han empezado a decir, a voces, para que se les oiga, hartos de que no se les escuche, que están dispuesto a seguir haciéndolo. Y la resistencia está dando paso a la única senda que les está quedando: la de la rebelión.…  Seguir leyendo »

Vivimos en el umbral, y es pecar de optimismo, de una tiranía. Sin habernos dado apenas cuenta estamos ya sometidos a la imposición y dictados de obligado cumplimiento sobre nuestras vidas, libertades y derechos colectivos e individuales, que cada vez, por mucha blandura impostada, «dicta-blanda», en la que se nos emplatan, atufan más a «dicta-dura».

Una tiranía cursi, ñoña, empalagosa pero no por ello menos feroz, represiva y sepulturera de nuestra libertad. Nos la adjetivan y proclaman como «buena» pretendiendo con ello camuflar el sustantivo. ¿Pero qué dictadura desde el principio de la humanidad no ha negado su existencia como tal y proclamado su intrínseca bondad?…  Seguir leyendo »

La caza de brujos

El Santo Oficio, o sea, la Inquisición, a pesar de su pésima fama y aún peor leyenda, ofrecía a sus reos más garantías que ahora, en nombre del absolutismo feminista, se dan a quienes caen bajo su dedo acusador. En pleno siglo XXI, si eres varón, la presunción de inocencia, el derecho a un juicio justo, el derecho a la defensa y todas esas «bagatelas» por las que la humanidad ha luchado durante siglos no tienen ningún valor. Es más, en nombre de una «causa suprema y superior», el mero hecho de esgrimirlos como tales te sitúa en la lista ya no de sospechosos, sino de apestados, y te hace acreedor a la condena del anatema mayor: ¡Machista!,…  Seguir leyendo »

España sí tiene quien le escriba, pero no tiene quien la cuente. Carece y necesita más que nunca el contarse allá donde el cuento se hace carne, toma cuerpo y se convierte en relato. En las pantallas, el cine, la televisión, las series. O sea, en imágenes, en las todopoderosas y globalizadas imágenes. Allí es donde se libra la batalla, más importante que los propios hechos, que la realidad misma, la de la propaganda. Esa que siempre hemos perdido y que seguimos internacional y, todavía más doloroso, internamente perdiendo. La que acaba por convertir nuestras victorias en derrotas, nuestras gestas en vergüenzas, nuestros descubrimientos en genocidios y a nuestros héroes en piltrafas.…  Seguir leyendo »

Involución

Después de medio siglo de avances democráticos, ampliación de libertades, creciente bienestar económico y cobertura educativa, sanitaria y social universalizada, España ha entrado en involución. Y al igual que sucedió con la crisis y persistiendo en la doctrina ZP, cuyos virus y bacterias permanecen enquistados en el organismo colectivo, no solo hay contumaz negativa a verla, sino que se proclama y actúa en contrario. Entonces, malbaratando lo que no se tenía y había que pedir prestado para gastar en pajareras de oro, el plan E, y ahora pregonando que se avanza hacia cotas celestiales, llamando regeneración a la degradación democrática y política que soportamos y bautizando como «históricos» a dos esperpentos por día con fatuidad delirante de hormigas autoungidas como héroes y dioses.…  Seguir leyendo »

Traición separatista a la democracia

LA democracia española, joven, ingenua y generosa, fue traicionada desde el minuto uno por el nacionalismo, que pretende ahora, encabezado por el separatismo catalán, y ya sin máscara ninguna, culminar la felonía con la voladura de su Constitución y el desguace de su unidad territorial. Esa es la verdad y esos son los hechos. Pero este, quizás y por desgracia ya de manera irreversible, no es el relato.

La guerra de la historia no la gana sino quien vence en la batalla de la propaganda. Bien lo sabe y lo sufre España desde hace siglos. Y hoy la verdad y los hechos, y no solo en Cataluña, no olvidemos el País Vasco, han sido suplantados y retorcidos hasta ser enterrados y desaparecer del imaginario colectivo, sustituidos por la mentira más obscena.…  Seguir leyendo »

Soy cazador y soy ecologista. Por lo uno soy lo otro y por lo otro lo uno. Por haber sentido la pulsión de la naturaleza pegada a mi ser desde la infancia campesina y no haberla dejado de sentir nunca. Por entender a la tierra como madre -la Gran Diosa Madre del hombre primigenio- y nunca como esclava. Porque cuando al decir «esta es mi tierra» no era para proclamar dominio sino pertenencia a ella. He cazado desde niño, he respetado y admirado a los animales que cazaba y a los que supe pronto cuándo y en qué tiempo podía o no podía abatir y aquellos, mucho me enseñó Félix, que en mi juventud filmaba por el cercano cañón del Río Dulce, a los que debía protegerse.…  Seguir leyendo »

Patria Navidad

Un viejo parlamentario socialista, de cuando eran, recibió ya hace unos cuantos lustros y por esta época navideña una misiva de un recién aterrizado compañero en el Congreso de los Diputados en el que le felicitaba con un cuidado tarjetón «el solsticio de invierno». Lo citó en el bar Manolo, lo invitó a un chato, le llamó capullo y lo mandó a tomar por el saco. Le dijo que si no quería felicitar la Navidad que no lo hiciera pero que se dejara de tocarle, a él y a los demás, las narices y las Pascuas. Y que eso no era hacer el socialista sino el gilipollas.…  Seguir leyendo »

El relato de la Transición

Se decía, y sigue vigente, fruto de la comprobación y repetición histórica de la secuencia, que los abuelos eran quienes creaban, adquirían y aumentaban -riqueza, tierra y progreso-, los hijos lo disfrutaban y los nietos lo arruinaban. Trasladado a la Nación y sociedad española, bien puede aplicarse el aserto a lo que nos está sucediendo en el presente. Los «abuelos», entre los 20-45 entonces, hicieron la Transición, los «hijos», en los 50-65 ahora, la disfrutaron, y los «nietos», de nuevo entre los 20-40, hay mucho adolescente cada vez más viejuno, parecen, a toda costa, querer hacerla trizas.

Para ello lo primero de todo es corromper la memoria colectiva con una nueva Leyenda Negra, interiorizada como cierta, exhibida con frenesí; la memoria y el relato de aquella hazaña que logró dejar atrás la dictadura franquista, superó la confrontación y el odio, avanzó al futuro por la senda de la reconciliación y consiguió, con profundo sentido de Estado y Patria y enorme generosidad e ilusión por parte de todos, alumbrar la Constitución de la Democracia y las Libertades, y devolver la soberanía al pueblo soberano.…  Seguir leyendo »