Antonio Sáenz de Miera

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Parece como si las encuestas condicionasen y limitasen la vida social y política en estos tiempos que nos toca vivir, tiempos electorales. Las cosas cambian sutilmente, o no tanto, de una semana a otra, de una encuesta a otra. El horizonte para los políticos, para el Gobierno y para la oposición, para los nuevos partidos emergentes, lo marcan las expectativas que dictan las encuestas.

El Rey está fuera de ese juego pero entra también en ellas. Y gana: Felipe VI ha aparecido en los sondeos recientes como el personaje «político» más valorado del país. La monarquía ha de estar siempre por encima de la inmediata disputa partidista, más allá de las sensibles y fluctuantes oscilaciones de cada momento, pero considero que es muy significativo y saludable que la sociedad española tenga esa buena imagen del joven monarca.…  Seguir leyendo »

Nosotros, los de la «generación del 56», muchos ya octogenarios o casi, y los de la generación que nos siguió, ya también talluditos, pudimos lograr algo que parecía imposible: la transición a un sistema democrático. Hicimos lo que pudimos y como pudimos, con los resortes que teníamos, con más voluntad que experiencia y conocimiento. Quienes no la vivieron –y es evidente que los que ahora la ponen irresponsablemente en tela de juicio solo hablan de oídas– podrían llegar a pensar que la pacífica y civilizada transición de un régimen autoritario a un régimen de libertades que se produce tras la muerte de Franco fue un auténtico milagro.…  Seguir leyendo »

El mito del 68 es inagotable. Sirve para explicarlo todo: la pérdida de valores en nuestra sociedad, las recientes revoluciones en los países árabes, los males de la educación y del trabajo… Todo eso y mucho más se le atribuye, sin apenas pestañear, al Mayo francés. Y es, además, un mito que no se acaba nunca. Cohn Bendit aconseja en su última obra el olvido. Con buen sentido del «marketing» la tituló «Forget 68»: vendió miles de ejemplares, pero parece que nadie le hizo el menor caso. Nadie olvida el 68. En cuanto un grupo numeroso de estudiantes ocupa la calle para protestar o hacer ruido, o alguien echa mano del viejo eslogan sesentayochista de pedir lo imposible, el 68 renace como si lo de París hubiera sido ayer.…  Seguir leyendo »

Algo ha cambiado en el País Vasco desde que hace algo más de un año se produjo la investidura del primer lendakari no nacionalista. Algo tenía que cambiar; por salud democrática sobre todo. Es cierto que la democracia es una aspiración siempre incompleta, siempre perfectible. Pero en el caso vasco, la sombra del miedo, que alimenta e impone el terrorismo, era y aún es una falla, un cáncer que mina implacablemente las propias raíces de la convivencia civilizada.

Desde hace más de cuarenta años paso mis veranos en Guipúzcoa. Es el lugar de la infancia de todos mis hijos y nietos, al que, seguramente, siempre volverán.…  Seguir leyendo »

El joven estudiante que está tratando de aleccionarme en el manejo del ordenador llegó el otro día a casa con una enorme mochila, colchoneta incluida. No, no es que se fuera de excursión; es que esa noche iba a dormir en la Escuela y allí se pensaba encerrar con otros compañeros por tiempo indefinido. Es por lo de Bolonia, me dijo, ya sabes, no queremos que las empresas invadan la universidad. Algo había oído hablar de los peligros de mercantilización que se atribuyen al proceso de Bolonia pero no podía imaginarme que esos injustificados rumores hubieran podido llegar a calar en estudiantes tan inteligentes y responsables cómo mi profesor de ordenador.…  Seguir leyendo »