Aquilino Duque

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Entre el vicio y la virtud

Hace años, de paso yo por Madrid, me llevó Fernando Quiñones un domingo por la tarde a casa del pintor Álvaro Delgado, que vivía en los altos de un taller de mecánico. Venían con nosotros una chica inglesa, de pura raza sajona, que se llamaba Winifred, y el pintor Francisco Moreno Galván. Poco después llegó una pareja de muy buena presencia: la pintora Menchu Gal, cuñada de Álvaro, que me sonaba mucho de mis tiempos de Bilbao, y el crítico de arte Ramón Faraldo. Para que la única extranjera se encontrara a gusto, Álvaro, que era muy ocurrente, le dijo que no se preocupara, que allí todos los presentes se sentían muy unidos a Inglaterra: «Ya ves, éste (por mí) acaba de llegar de Cambridge; Fernando trabaja en el Reader’s Digest, y todos los demás…¡queremos Gibraltar!».…  Seguir leyendo »

EL 18 de diciembre de 2015, mañana, se cumple el centenario de Vintila Horia, y con ese motivo se le va a tributar en la Universidad de Alcalá de Henares un homenaje gracias al tesón de su hija Cristina. Tal vez no haya sido Vintila Horia la única víctima de cierta solapada inquisición de nuestro tiempo, pero desde luego ha sido la más lamentable, pues pocos intelectuales había en la España y la Europa de su tiempo que pudieran hombrearse con él. Ya sé que al llamar «intelectual» a Vintila Horia lo estoy disminuyendo, pues su superioridad sobre los intelectuales contemporáneos se debe en realidad a que, más que un intelectual, era lo que los franceses llaman un homme de lettres, y nosotros un literato.…  Seguir leyendo »

Decía Renán que «la esencia de una nación es que todos los individuos tengan muchas cosas en común y que todos hayan olvidado muchas cosas». El olvido de los agravios recibidos se llama en derecho público «amnistía». El «régimen anterior» que, dígase lo que se diga, tenía más de «estado de derecho» que el presente sistema que presume de serlo, aplicó la prescripción prevista en el Código Penal a todos los delitos cometidos hasta 1939 en una guerra en la que ambos bandos tuvieron mucho que hacerse perdonar y olvidar. A partir de 1969, pues, tuvo fuerza legal un hecho que se había venido produciendo a lo largo de los treinta años transcurridos desde el final de la contienda, que era el de la reconciliación nacional.…  Seguir leyendo »

La derecha es por definición conservadora y la izquierda por vocación destructora; es decir, que la derecha tiene apego a la tradición y al orden establecido, mientras que la izquierda quiere subvertir ese orden, hacer tabla rasa de la tradición para edificar su utopía sobre sus ruinas. Las revoluciones de estos últimos siglos impiden que los juicios sobre la izquierda sean meros juicios de intenciones y, por otra parte, no todo lo que defendía la derecha era digno de ser defendido, de ahí que la derecha fuera poco a poco avergonzándose de sí misma y procurando situarse en una zona más neutra y menos comprometida llamada el centro.…  Seguir leyendo »

En el primer semestre del año 2004 –tomo el dato del libro Taurus, cincuenta años de una editorial (1954-2004)– apareció bajo ese emblema una Historia virtual de España (1870-2004), « libro colectivo dirigido por Nigel Townson en el que un grupo de historiadores de la talla de José Álvarez Junco, Santos Juliá, Javier Tusell y Charles Powell, entre otros, describe una posible historia de España que no ocurrió pero que podría haber ocurrido». No sé si alguno de esos «historiadores de talla» conocía los Episodios de don Benito Pérez Galdós, y en particular aquellos relativos a la guerra de Marruecos en que saca y pone en solfa a un simpático orate que, como quiera que la historia que vive no le gusta, se pone a escribir la historia que le gustaría vivir.…  Seguir leyendo »

El tema sefardita, por así decir, siempre me interesó, y ya en los años ochenta, hallándome en Nueva York, tuve un cruce de cartas en el New York Times a propósito de un artículo o gacetilla al respecto aparecido en dicho periódico en el que se vertían los tópicos habituales de la leyenda negra. Uno de los efectos secundarios de la sacralización del Holocausto fue el justo homenaje rendido a los diplomáticos españoles que en los países de la órbita del Eje habían hecho lo posible y lo imposible para salvar a personas de esta estirpe del siniestro fin al que los condenaba la política de la «solución final».…  Seguir leyendo »

Nadie como María Zambrano ha explicado con tanto pormenor esa segunda naturaleza que el exilio confirió a tantos españoles ilustres, pero fue tanto lo que duró ese exilio, que la naturaleza que confirió a cada cual pasó de segunda a primera. Más de un exiliado vivió en el extranjero más años que los que había vivido en España. Yo he reflexionado también sobre el exilio, no por haberlo experimentado, sino por haber convivido con él. Esa convivencia era en cierto modo una obra de misericordia en la que recibí ciento por uno. Me explico. Los exiliados, que entre sí se lo tenían dicho todo, tenían necesidad de oír lo que tuvieran que decir gentes que acababan de llegar de la patria y ver en ellas cómo ésta seguía viva y palpitante.…  Seguir leyendo »

Foxá y la «memoria histórica»

En el último avatar de su vida, como duque consorte de Alba, Jesús Aguirre hacía todo lo posible y lo imposible por llevar dignamente la corona ducal. El peso de una corona no debe de ser muy llevadero, y un día en que le oprimía las sienes más de lo debido se consoló con su interlocutor del momento diciéndole: «Los Alba siempre hemos padecido de migraña». Del mismo modo, cuando alguien se excede en la valoración de mi prosa, yo digo que es cosa de familia, pues no en vano soy recontrapariente de dos de los mejores prosistas españoles del siglo XX, a saber, Ortega y Foxá.…  Seguir leyendo »

Un atardecer romano en la Piazza del Popolo, Max Aub le decía a Rafael Alberti que todas las guerras eran guerras de religión. Aunque Max no entró en detalles, no creo que exceptuara la guerra de España, en la que ellos participaron a fondo. La guerra es el fin al que tienden los movimientos de vanguardia de la Modernidad, cuya razón de ser es la ruptura con la tradición y sus valores, y de estos valores, pocos tan explícitos como los religiosos. La ruptura con la tradición es el denominador común de los movimientos revolucionarios, y justamente la Edad Contemporánea, la Modernidad o como se la quiera llamar, da comienzo con la Revolución Francesa.…  Seguir leyendo »

En este IV centenario de la muerte del Greco se ha llegado a decir en letra impresa que «El Greco es un pintor que se inventa en 1908 por parte de Cossío». Bien es verdad que poco más arriba podía leerse que «por extraño que parezca, nunca ha habido una exposición sobre El Greco en Toledo». Como yo soy de los que no diferencian entre lo vivido y lo soñado, es posible que solo haya soñado un viaje en auto de Madrid a Sevilla al regreso de Roma en la primavera de 1982 pasando por Toledo, con el fin de ver la gran exposición titulada El Toledo del Greco, que tuvo como sedes la iglesia de San Pedro Mártir y el Hospital Tavera y de la que fue comisario Alfonso E.…  Seguir leyendo »

Yo tengo por Graham Greene una debilidad atemperada por toda clase de reservas, y lo que más me gusta de él es que raras veces tienen sus amenas novelas un final feliz. Para empezar, sus protagonistas son antihéroes y lo último que los lectores de antaño –entre los que me cuento– toleraban era que el antihéroe se saliera con la suya. Graham Greene, personaje enigmático, hizo la guerra en los servicios secretos, en los que tuvo dos colegas y amigos, que fueron Kim Philby y Tom Burns. A Kim Philby llegó a prologarle el libro que este escribió, ya a salvo en el paraíso soviético: My silent war, y con Burns tuvo en común lo mismo que con los amigos de ambos, Roy Campbell y Evelyn Waugh: la adhesión al catolicismo.…  Seguir leyendo »

España, hasta nueva orden, es un Reino y su forma de gobierno, la Monarquía constitucional. Aun así, no deja de ser asombrosa la proliferación en los actos de masas de banderas de la segunda República ante la indiferencia de eso que llaman «la ciudadanía». Me hallaba en Málaga, en una parada de autobús, un 6 de diciembre, día en que la Santa Madre Iglesia festeja a San Nicolás y el Estado español, su Constitución, cuando cometí la imprudencia de hacer un comentario, y una joven señora me dijo secamente que «en la Constitución cabe todo». Eso de que «cabe todo» es muy relativo, porque si hay algo que no cabe son precisamente los símbolos con los que la Constitución nació y dio sus primeros pasos.…  Seguir leyendo »