Ariel Dorfman (Continuación)

Donald Trump, reaccionando antes los recientas ataques de terror, ha llamado al gobierno y la policía a que luchen – al mejor estilo Macartista- contra “el cáncer interno.” Y enseguida exclamó: “Me es incomprensible cómo pudieron haber ingresado a este país.” Evidentemente piensa que éstos y miles de otros criminales parecidos no fueron sometidos al escrutinio drástico (extreme vetting) que propuso como indispensable para bloquear en la frontera estadounidense a terroristas islámicos o propugnadores de la ley Sharia. Es dudoso que tales intentos de impedir el acceso de semejantes visitantes a suelo norteamericano tengan éxito alguno.

Hace mucho tiempo atrás, mi madre, Fanny Zelicovich de Dorfman, que falleció hace mas de veinte aňos, tuvo que enfrentarse a un sistema de interrogación similar al que el candidato republicano patrocina.…  Seguir leyendo »

Para explicar los orígenes de la exitosa candidatura del billonario de Nueva York a la presidencia, muchos políticos y expertos han recurrido persistentemente a Frankenstein, uno de los mitos vertebrales de la modernidad, la historia de un monstruo colosal que se rebela contra el científico que lo forjó. Estos observadores señalan la atmósfera tóxica engendrada por los republicanos a lo largo de varias décadas, Trump como la encarnación extrema de fuerzas que han atizado las llamas del miedo, el racismo y la xenofobia, un monstruo espurio al que es imposible ahora controlar.

Esta fórmula fácil, esta ecuación que compara a Trump con el monstruo y su partido con el hacedor, por irrefutable que sea, no nos ayuda, sin embargo, a resolver el problema más urgente de cómo enfrentar al beligerante billonario y detener su carrera a la casa Blanca.…  Seguir leyendo »

Una adivina, sumamente fiable, que mi mujer y yo solemos consultar acá en Chile, ha interceptado un mensaje del rey Felipe II desde la ultratumba para Donald Trump, palabras que duplico en forma fehaciente y algo de pasmo:

“Yo, Felipe II, el más poderoso de los soberanos de mi época, vengo acechando, Don Trump, los trastornos que vuestra nación padece, asaz similares a los que enfrenté yo, así como mi padre Carlos V y mi hijo Felipe III, en nuestros propios dominios. Una economía malherida, plétoras de pobres y pícaros exigiendo que el Estado los alimentase en forma gratuita, la cristiandad asediada por sodomitas y mujeres de costumbres sueltas, valores tradicionales carcomidos por petimetres intelectuales, enemigos que os desafían desde otras latitudes mientras, en vuestra casa y heredad, terroristas musulmanes fingen ser ciudadanos pacíficos, dolencias para las cuales tuvimos soluciones que tal vez sean ahora de provecho para el futuro reinado de vuestra señoría.…  Seguir leyendo »

Lecciones del 12 de septiembre

¿Acaso la fecha significativa no es la mañana anterior, acaso durante 42 años no hemos rememorado el 11 de septiembre, aniversario del golpe militar contra Salvador Allende, acaso desde el 2001 no se añade otro 11 brutal e inolvidable y lleno de terror, ahora norteamericano?

Si hace falta evocar el miércoles 12 de septiembre de 1973 ahora es porque ese día nos enseña una lección que todavía no hemos plenamente aprendido. En mi caso particular, fue un día después de la catástrofe chilena cuando me asomé a sus secuelas más duraderas, comenzando a darme cuenta de que las víctimas de esa sistemática violencia no iban a ser únicamente los frágiles cuerpos de nuestros ciudadanos indefensos, sino que también nuestra alma e identidad.…  Seguir leyendo »

No hace mucho, acá en Santiago de Chile, no lejos de la casa en que vivo parte del año con mi mujer Angélica, periodistas y escritores que se atrevían a enfrentar al régimen del general Pinochet fueron sistemáticamente asesinados, sufriendo, muchos de ellos, torturas antes de que los mataran. Entre tantos, recuerdo especialmente a José Carrasco (lo llamábamos Pepone) quien fuera alumno mío en la Universidad, luego amigo y compañero de revolución y exilio y, ya de vuelta en Chile, redactor de Análisis, una revista semi-clandestina que publicaba frecuentemente artículos satíricos, semejantes a algunos que se suelen leer en Charlie Hebdo.…  Seguir leyendo »

Para quienes dudan del poder de la literatura para influir dramáticamente en acontecimientos políticos de gran magnitud, basta con invocar hoy la sombra de Robert Burns, el imperecedero poeta escocés del siglo XVIII. Se podría aventurar que si no fuera por su voz perdurable y sonora y recurrente, el voto por la independencia que sus compatriotas acaban de rechazar por un margen de algo más de diez puntos hubiera sido mucho mayor. Incluso es posible que, sin sus poemas, no se hubiese llevado a cabo referéndum alguno.

Burns goza de ubicuidad en su tierra nativa, todavía labrando las modulaciones y sueños y lengua de cada hombre y mujer de Escocia.…  Seguir leyendo »

Fue mi privilegio ser, a los veinticinco años de edad, uno de los primeros lectores de Cien años de soledad. En 1967 era yo crítico literario de la revista chilena Ercilla y, debido a que yo había reseñado con enorme entusiasmo La hojarasca, la Mala hora y El coronel no tiene quién le escriba,el jefe de la sección cultural no dudó de que a mí me tocaría lo que ya se murmuraba era una obra magna de García Márquez. Nada, sin embargo, que había escrito él o leído yo antes me preparó para lo que ocurrió cuando abrí aquella primera edición de la Sudamericana (en cuya tapa todavía tengo estampadas las irónicas palabras SIN VALOR COMERCIAL; esto para el libro que iba a tener más valor comercial —y no solo comercial— que cualquier otro en nuestra historia continental).…  Seguir leyendo »

El general Fernando Matthei, otrora comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile, habrá de despertarse el domingo 17 de noviembre anticipando un día excepcional, donde tendrá la oportunidad única de votar por su propia hija Evelyn como candidata a la Presidencia. Un día en que espera que no le ronden resquemores y fantasmas.

Falta que le hace a Evelyn Matthei, que representa a la Alianza derechista que actualmente gobierna Chile, el sufragio de su padre, ya que parece asegurada su contundente derrota a manos de la expresidenta Michelle Bachelet, un resultado desdoroso que puede suscitar una crisis letal en la derecha chilena.…  Seguir leyendo »

Si estoy con vida, si 40 años más tarde puedo contar la historia del golpe del 11 de septiembre de 1973, es gracias a la ciega generosidad de mi amigo Claudio Jimeno.

Lo recuerdo ahora tal como lo vi entonces, cuando me despedí de él sin saber que se trataba de una despedida final, sin saber que dentro de poco él estaría muerto y yo iba a sobrevivir, ninguno de los dos anticipando que los militares lo matarían a él en vez de ensañarse conmigo.

Nos conocimos en 1960 cuando los dos cursábamos el primer año de estudios en la Universidad de Chile.…  Seguir leyendo »

If I am alive today, if 40 years later I am able to tell the story of the Chilean coup of Sept. 11, 1973, it is thanks to the blind generosity of my friend Claudio Jimeno.

I remember him now as I saw him then, when I said goodbye without knowing it was goodbye, not knowing he would soon be dead and I would survive, neither of us knowing that the military would kill him instead of me.

Claudio and I met in 1960 as freshmen at the Universidad de Chile, where his toothy grin and shock of black hair had earned him the nickname of Conejo (rabbit), which was to follow him till the day he died.…  Seguir leyendo »

Son muchos los comentaristas que aseguran que la reelección de Barack Obama se debió a la Frankenstorm,el huracán que azotó la Costa Este de Estados Unidos una semana antes de los comicios. Y es cierto que la megatormenta atormentó a Romney a la vez que infligía dolor a millones de norteamericanos: el tema político del día dejó de ser la débil recuperación económica norteamericana y pasó a centrarse en el rol que el Gobierno debe y puede tener ante una crisis gigantesca (lo opuesto a la tesis de los republicanos que quieren privatizar todo, incluido la ayuda ante las catástrofes), y permitiendo al presidente mostrar su liderazgo.…  Seguir leyendo »

It happened yesterday but it could well be today. A woman awaits the return of her husband as the sun goes down. The dictatorship that plagued her land has just fallen, and everything is uncertain. The woman is full of fear, gripped by a secret terror that she only shares with the man she loves. During the night and the day that follows she will have to confront that fear, she will bring to justice in her living room the doctor she believes is responsible for having tortured and raped her years ago. Her husband, a lawyer in charge of a commission investigating the deaths of thousands of dissidents under the previous regime, must defend the accused man because without the rule of law the transition to democracy will be compromised; if his wife kills that doctor, the husband will not be able to help heal a sick and wounded land.…  Seguir leyendo »

Dick Cheney tiene miedo de que lo vayan a pinochetear.

No es invento mío, ni la noticia ni tampoco el vocablo tan extraño, aun más peregrino en inglés que en castellano. Al que se le ocurrió retorcer el nombre del exdictador chileno para convertirlo en verbo soez, fue nada menos que el coronel Lawrence Wilkerson, quien ejerciera de jefe de gabinete de Colin Powell, y utilizó esa palabra para sugerir que Cheney teme que, como Pinochet, lo pueden someter a un juicio en el extranjero por crímenes contra la humanidad.

En efecto, desde que Pinochet fue detenido en Londres en 1988, pasando el siguiente año y medio luchando contra su extradición a España para ser juzgado como responsable de torturas durante su régimen, desde que la Cámara de los Lores determinó que era válido procesar a un jefe de Estado por violaciones de derechos humanos en un país diferente de aquel donde los abusos habían sido cometidos, el espectro de esa decisión y aquel destino ha rondado a gobernantes y exmandatarios del mundo entero.…  Seguir leyendo »

Aquel 11 de septiembre letal -recuerdo que era un martes-, me despertó un sonido de angustia por la mañana, la amenaza de aviones que sobrevolaban nuestro hogar. Y cuando, una hora más tarde, divisé una nube de humo que subía desde el centro de la ciudad, supe que mi vida y la vida de mi país había cambiado en forma drástica y tajante, por siempre jamás.

El año era 1973 y el país era Chile y las Fuerzas Armadas acababan de bombardear el palacio presidencial en Santiago, estableciendo desde el principio la ferocidad con que responderían a cualquier intento de resistir el golpe contra el Gobierno democrático de Salvador Allende.…  Seguir leyendo »

Can it be a mere coincidence that the world heard that Superman would renounce his U.S. citizenship just days before Al Qaeda’s sinister and lugubrious leader was killed in his Pakistani compound? Or are the two events secretly related?

The news of U.S. commandos killing Osama bin Laden came just five days after word arrived that the Man of Steel, in Action Comics #900, was flying to the United Nations to declare his independence from America.

Such a drastic decision came in response to the U.S. national security advisor reproaching him for going to Tehran to show solidarity with Iran’s Green Revolution and its protest against President Mahmoud Ahmadinejad and his cronies.…  Seguir leyendo »

¿Puede ser una suprema coincidencia? ¿O acaso hay gato -o superhéroe- encerrado?

Para entender por qué ahora, justo ahora, en esta de todas las fechas posibles, se llevó a cabo el ajusticiamiento de Bin Laden, tal vez sea necesario vincular su muerte repentina y deseada con dos acontecimientos aparentemente desconectados que surgieron la semana pasada.

El primero, que causó entre fanáticos de la guerra entre el bien y el mal casi tanta consternación como el asesinato del funesto y lúgubre jefe de Al Qaeda, aunque menos júbilo, fue el anuncio de que Superman (en la historieta número 900 de aniversario que celebra sus peripecias) pensaba ir a las Naciones Unidas para renunciar a la ciudadanía estadounidense.…  Seguir leyendo »

When Barack Obama arrives in Chile on Monday for a 24-hour visit, something crucial will be missing from his agenda. There will be succulent seafood, speeches praising Chile’s prosperity, bilateral agreements and meetings with the high and mighty. But there are no plans, I am sure, for the president to encounter what has been the defining experience of Chile’s recent history, the trauma that the people of this country underwent during the 17 years of Gen. Augusto Pinochet’s regime.

And yet, it would not be impossible for Obama to witness a small sample of the grief of Chile. A scant seven blocks from the presidential palace, La Moneda, where he is to be feted by President Sebastián Piñera, 120 researchers are busy all day long compiling a conclusive list of Pinochet’s victims so that final amends and compensation can be made.…  Seguir leyendo »

Cuando Barack Obama desembarque en Chile el próximo lunes en una visita de 24 horas, algo crucial va a faltar en su agenda. Habrá mariscos suculentos y discursos que elogien la prosperidad de Chile, acuerdos bilaterales y encuentros con los poderosos y los pomposos, pero no hay planes, sin duda, de que el presidente de Estados Unidos tome contacto con lo que fue la experiencia fundamental de la reciente historia chilena, el trauma que el pueblo de mi país padeció durante los casi 17 años del régimen del general Augusto Pinochet.

Y, sin embargo, no sería imposible que Obama se asomara a una pequeña muestra de lo que fue la aflicción de Chile.…  Seguir leyendo »

Cien años han pasado desde aquel 18 de enero de 1911 en que vino al mundo el fundacional escritor peruano José María Arguedas, un centenario que me permite, por primera vez, confesar que tengo con él una deuda que no acabo de pagar.

Muchos de los que tuvimos el privilegio y el goce de ser sus amigos tenemos una deuda parecida: este novelista y antropólogo que revolucionó el campo literario latinoamericano y modificó drásticamente la manera en que percibimos a los pueblos originarios del mundo terminó, desesperado y deprimido, suicidándose en Lima a la edad de 68 años -la misma edad que, extrañamente, detento yo ahora que por fin asumo públicamente la culpa personal que me toca en su prematura desaparición-.…  Seguir leyendo »

Nelson Mandela posee, por lo menos en Sudáfrica, el don de la ubicuidad. Se lo encuentra en canciones infantiles, en avisos publicitarios, en discursos oficiales y conversaciones informales, en boca de policías, pobladores y banqueros, donde uno coloca la mirada o aguza el oído, el rostro sonriente de Madiba (el nombre de clan con que todos lo llaman) incita a sus compatriotas a la emulación incesante. Una resonancia tan categórica es comprensible. Mandela encarna la derrota del apartheid y la milagrosa transición a la democracia en una tierra que avanzaba hacia una sangrienta guerra civil. Liberado de un cautiverio que duró 27 años despiadados, utilizó su aureola legendaria como el preso político más famoso del planeta para extender una mano de amistad y reconciliación a sus carceleros en vez de predicar la venganza.…  Seguir leyendo »