Belén Barreiro

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Vox y el futuro de nuestra democracia

Tras las elecciones andaluzas de diciembre de 2018, en las que Vox irrumpió de golpe en la política de nuestro país, escribí en las páginas de este diario que los ciudadanos que habían votado por la extrema derecha no lo habían hecho ni en defensa de la reducción de los impuestos, ni de la derogación de la ley de violencia de género, ni de los valores católicos, ni de la familia tradicional. Vox había sido la reacción a una crisis identitaria desencadenada por el conflicto catalán y la inmigración, de la misma forma que Podemos había surgido en 2014 como reacción a las injusticias sociales que había provocado la Gran Recesión.…  Seguir leyendo »

La diferenciación de los jóvenes

Periodistas, políticos, grandes empresarios y banqueros recurren con frecuencia a sociólogos en busca de luz en un camino que, de pronto, se les ha hecho demasiado oscuro. En una sociedad tan cambiante y revuelta, proliferan las consultas a los institutos demoscópicos, con el fin de entender cómo hemos llegado hasta aquí y qué nos espera. En los últimos tiempos, en el repertorio de preguntas siempre hay una que no falta: ¿qué les pasa a los jóvenes?

Los jóvenes han emprendido un camino de diferenciación, adoptando preferencias políticas que pueden ser de izquierdas o de derechas, radicales o moderadas, pero que tienen todas ellas en común el distinguirse de lo que, en cada país, defienden sus mayores.…  Seguir leyendo »

En los últimos años se ha producido una fractura en la sociedad española que podría determinar el éxito o fracaso de muchas de las organizaciones que vertebran nuestra democracia y nuestra economía de mercado (partidos políticos, corporaciones, empresas y bancos). Esta fractura separa a votantes y consumidores, muchos de los cuales sufren las consecuencias de la crisis, de una élite socioeconómica y política percibida como poderosa y privilegiada. Esta rebelión de las masasconstituye uno de los acontecimientos más relevantes a los que se enfrenta nuestro país.

La manifestación más clara de la fractura entre élite y ciudadanía es la irrupción de Podemos, que se ha convertido en un tiempo récord en la primera fuerza política en voto directo según el CIS y otros institutos.…  Seguir leyendo »

La crisis económica está transformando profundamente la forma de pensar de muchos españoles. Tras varias décadas de estabilidad en las opiniones ciudadanas con respecto a las reglas básicas de nuestro sistema político y económico, el empobrecimiento del país está destruyendo las bases de apoyo de la democracia y de la economía de mercado. Al menos cinco consensos se han roto:

El apoyo sin fisuras a la democracia. Tradicionalmente los españoles creían, de forma casi unánime, que la democracia, con sus defectos, era el mejor sistema de Gobierno. En diciembre de 2009, un estudio del CIS situaba el respaldo al sistema democrático en el 85%.…  Seguir leyendo »

La victoria del Partido Popular en las elecciones del 20-N no es el resultado de la hegemonía ideológica de la derecha en España. Los populares ganan en un país que apenas ha variado sus ideas políticas. El triunfo del PP tampoco responde a la superioridad de ese partido: tanto el líder como la organización llegan al poder a pesar de la mala valoración ciudadana. Pero si no es por la ideología, ni por el líder, ni por el partido, ¿por qué han ganado los populares?

La explicación de la debacle socialista se resume en dos palabras: crisis y paro. Ahora bien, el razonamiento de cómo ambas cuestiones provocan las mayores ventajas de los conservadores en nuestra democracia, tanto en votos (casi 3,9 millones) como en escaños (76), es algo más complejo.…  Seguir leyendo »

En España, como en otros países, los ciudadanos muestran una insatisfacción creciente con el funcionamiento de la democracia. Este malestar se manifiesta en un rechazo nítido hacia la clase política y los partidos, hasta el punto de que la política no se percibe como solución sino como problema. La política, los partidos y la corrupción preocupan hoy a la ciudadanía cuatro veces más que el terrorismo, seis veces más que la educación, ocho veces más que la sanidad y la vivienda y 20 veces más que la justicia o la violencia de género.

Hay razones para pensar que la desconfianza en la política nace de una cierta desfiguración experimentada por la democracia, tanto en sus fines como en su ejercicio.…  Seguir leyendo »

¿Están condenados los partidos en el Gobierno a perder las elecciones en periodos de crisis? Sabemos que la economía incide en la fortuna electoral de los Ejecutivos, que son castigados por las recesiones y premiados en tiempos de bonanza. Es una regularidad estadística ampliamente demostrada. Según mis propios cálculos, realizados a partir del análisis de 83 democracias a lo largo de 50 años, cuando las economías se estancan, el partido o la coalición que detenta el poder pierde, por término medio, cinco puntos porcentuales de voto.

Esta influencia de la economía en la política no parece lógica, ni justa. Los ciudadanos saben que los Gobiernos tienen una capacidad limitada para modificar los resultados económicos, que dependen en gran medida de factores nacionales e internacionales, que escapan al control de los gobernantes.…  Seguir leyendo »

A finales de febrero de este año, el principal responsable de comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, confesaba en el periódico británico Financial Times que, si su partido lograba sembrar dudas entre votantes socialistas indecisos sobre «la economía, la inmigración y los temas nacionalistas», quizás éstos no acudieran a votar el 9-M.

La participación el 9-M, del 75,3%, apenas tres décimas más baja que en 2004, indica que la estrategia desplegada por el PP, consistente en «sembrar dudas para buscar la abstención», ha fracasado: el PP se ha estrellado en su intento de desalojar por todos los medios al PSOE del Gobierno.…  Seguir leyendo »