Benigno Pendás

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Aquí y ahora, la prioridad absoluta es cumplir y hacer cumplir la Norma Fundamental, expresión de la soberanía nacional cuyo titular es el pueblo español, del que emanan todos los poderes del Estado; incluidos, claro está, los órganos y las competencias de la Generalitat catalana. Al margen de metáforas interesadas, no existe choque de trenes, ni controversia entre dos frentes originarios de poder político. Legalidad y legitimidad democráticas confluyen en el mismo punto: garantizar el cumplimiento efectivo de la Constitución de 1978, la mejor de nuestra historia, un nuevo rumbo para esa vida española “dividida y angustiada” que denunciaba en su día don Américo Castro.…  Seguir leyendo » “De la Constitución a la Constitución”

Hace ahora cuarenta años, en el verano de 1977, la posición institucional del Rey de España era tan confusa en el plano político como ambigua desde el punto de vista jurídico. En pleno tránsito desde la legalidad franquista a la legitimidad democrática, felizmente resuelta la cuestión dinástica por la renuncia patriótica de Don Juan de Borbón, el Jefe del Estado se situaba en algún punto indefinido entre el principio monárquico, objeto de un libro muy influyente de Miguel Herrero de Miñón, y el poder moderador diseñado por el clásico Benjamín Constant. Lejos, en todo caso, de la dignified part de la Constitución, donde situaba Walter Bagehot a la Corona británica, en contraste con su «parte eficiente».…  Seguir leyendo » “Monarquía en Democracia”

Hemos criticado mucho (y con toda la razón) las ocurrencias de los filósofos posmodernos: ya no hay Verdad que descubrir, ni Gran Relato que contar, ni Futuro que desear. Se trata, dice Lyotard, del agotamiento del triple proyecto histórico del cristianismo, la razón ilustrada y el marxismo revolucionario, para dar paso al imperio de lo efímero (Lipovetsky) y al pensamiento débil (Vattimo). Sobre el primer proyecto, Olegario González de Cardedal nos ilustró hace poco en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas acerca de las múltiples facetas del «poscristianismo». Sobre el modelo soviético, François Furet escribió el epitafio en términos concluyentes: «El comunismo terminó en una especie de Nada».…  Seguir leyendo » “¿Quiebra del sueño ilustrado?”

La política es un invento de la Grecia clásica. La polis, mal llamada «Ciudad-Estado», era la forma civilizada de la vida en común bajo el imperio de la ley frente al despotismo y la tiranía. Siempre dispersos y conflictivos, los griegos se reúnen para derrotar en las Guerras Médicas al formidable enemigo persa. Allí nacen el mito aristocrático (Maratón y los hoplitas) y más tarde su equivalente democrático (Salamina y la flota ateniense). Del mito al logos, a la Razón, origen de la Filosofía: cuna de nuestra civilización, la Hélade nos deja el mejor legado histórico y cultural, capaz de nutrir la cultura europea y, por tanto, universal.…  Seguir leyendo » “Aristóteles advierte a Syriza”

En la política y en la vida hace falta pararse a pensar, más allá de las urgencias de cada día. Un chequeo realista al estado de salud de la sociedad española debería alejar el síndrome del apocalipsis y transformar el caos en cosmos, sin olvidar los límites de lo posible. En la democracia constitucional el adjetivo es tan importante como el sustantivo. Así concebida, es la única forma legítima de gobierno. Sin embargo, en todas partes crece la desafección de los ciudadanos y se abren paso los populismos, expresión de la demagogia en una sociedad mediática. Vivimos acaso en un umbral de épocas.…  Seguir leyendo » “Democracia contra demagogia”

Han pasado treinta y seis años, pero los españoles seguimos orgullosos de aquella Transición política que derivó en la mejor Constitución de nuestra agitada historia. Como es natural, la ley de leyes aprobada en 1978 vive una madurez respetable y ha perdido acaso la inocencia propia de una adolescencia democrática. Las «ideas» de entonces funcionan ahora como «creencias», en el sentido de Ortega. Convencen, pero tal vez no seducen. Por eso, la tradición moderada, desde el centro-derecha o el centro-izquierda, debe hacer un esfuerzo de sensatez, seña de identidad de una sociedad de clases medias mucho más estable de lo que algunos imaginan, y tal vez desean.…  Seguir leyendo » “Una apuesta por la Constitución”

La desilusión política es un fenómeno palpable, en las encuestas y en la calle. Sucede en España y en otras democracias maduras y estables. El malestar está ahí. Gentes (en otro tiempo) sensatas muestran su indignación con palabras gruesas que convendría evitar, porque unas veces se traducen en propuestas de regeneración, pero otras muchas sirven de sustento al populismo antipolítico. Si los partidos sólidos no ofrecen respuestas, el peligro acecha por todas partes. Vivimos en sociedades emotivas que buscan y encuentran culpables, casi siempre por méritos propios. Es fácil predicar el apocalipsis y anunciar el colapso del sistema, incertus quando.Pero los profetas siempre se equivocan en materia social y política.…  Seguir leyendo » “Contra el pesimismo estéril”

Vivimos tiempos de encrucijadas y no de ínsulas, según recordaba Don Quijote a su fiel escudero. Ahí seguimos. Como siempre, desde hace siglos, los mejores entre nosotros dedican una parte sustancial de sus energías al eterno debate territorial, una mezcla de esencias intangibles y de egoísmos (perfectamente) cuantificables. Hay demasiadas ocurrencias para salir del paso y una mezcla entre arbitrismo y oportunismo que convierte en papel mojado la mayor parte de las propuestas. Por eso vale la pena prestar atención a los planteamientos rigurosos que aparecen muy de vez en cuando. El libro recién publicado de Santiago Muñoz Machado (Cataluña y las demás Españas, Crítica, Barcelona, 2014) dará mucho que hablar.…  Seguir leyendo » “Cataluña, desde la razón práctica”

Vista desde la perspectiva de unas cuantas semanas, la Monarquía «renovada» ofrece una imagen impecable. En las ceremonias de abdicación y proclamación, todo salió bien. «Bastante bien», a juicio del protagonista principal. Dignidad institucional. Rigor jurídico. Emociones contenidas. España es una Nación y un Estado de verdad. Todos, casitodos, hemos sabido hacer honor a nuestros deberes. En fecha ya lejana (27 de diciembre de 2000), tengo escrito en esta Tercera que el honor, en el sentido clásico de Montesquieu, es el principio constitutivo de la Monarquía. Más aún, constituye el fundamento histórico-político de la Transición democrática. El encaje de la institución monárquica, marcada en origen por la magia y la sacralidad, en un Estado constitucional de perfiles positivistas es un genuino milagro jurídico-político.…  Seguir leyendo » “Monarquía renovada”

El tiempo siempre dice la verdad. Cumplidos treinta y cinco años largos de Constitución, España es ahora mejor que entonces y ocupa el lugar que merece en Europa y en el mundo. Nadie de buena fe y con ánimo sereno puede negar la evidencia. Sin embargo, el espíritu flaquea. Prudencia nunca sobra, porque en España la moderación es un milagro: conmigo o contra mí, ideologías excluyentes, prejuicios tribales… A pesar de todo, la sociedad es más madura de lo que parece. En plena crisis económica y con dosis notables de desafección política, no tenemos partidos populistas, xenófobos o contrarios a la Europa posible y no imaginaria.…  Seguir leyendo » “El espíritu de la Transición”

El secreto se llama madurez. Es verdad que la sociedad española pasó de premoderna a posmoderna sin solución de continuidad y en ese tránsito dejó algunas pistas falsas para los amantes del griterío y la confusión. Vivimos tiempos difíciles, pero otros han sido peores. Por eso, no hay lugar para extremismos ni convulsiones. Los sedicentes profetas que se rasgan las vestiduras con cualquier pretexto tienen un eco limitado. Una cosa es el comentario banal a la hora del café y otra muy diferente el ejercicio responsable del derecho al voto en unas elecciones políticamente relevantes. Por eso fracasan una y otra vez los augures del Apocalipsis.…  Seguir leyendo » “Apuesta por la moderación”

Paso a paso, como todas las cosas que van en serio, el Plan de Regeneración Democrática apunta en la dirección correcta. No siempre con buenas intenciones, hay quienes pretenden comprar bálsamo de Fierabrás en la tienda de la esquina y arreglar así, de una vez y para siempre, todos los males de nuestra democracia. Otros preferimos el trabajo riguroso, justo a mitad de camino entre el inmovilismo y las ocurrencias sin sentido. Ya tenemos Ley de Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno. Una buena ley (muy buena, diría yo), que nos sitúa por fin en primera fila europea del «gobierno abierto», después de muchos años rezagados.…  Seguir leyendo » “«Lobbies» a la luz del sol”

«Todo gran jurista deja su huella en la historia», escribió don Federico de Castro, el ilustre civilista. La muerte del maestro García de Enterría trae a la memoria esa reflexión que sirvió de epílogo a un estudio que publiqué en «su» Revista de Administración Pública (número 133, 1994), a propósito del libro-homenaje que le tributaron los amigos y discípulos. «Una confianza audaz en el Derecho» es la expresión que mejor define, a mi juicio, la vida y la obra de un jurista excepcional, a partir de una firme, enérgica y apasionada profesión de fe en el significado clásico y genuino del Estado de Derecho.…  Seguir leyendo » “Maestro Eduardo García de Enterría”

EL tiempo ya no es lo que era. Lo refleja bien una conocida boutade de J. G. Ballard, ingeniosa como muchas otras frivolidades postmodernas: «Sólo creo en los próximos cinco minutos». Tampoco es lo mismo el espacio, al que la sociedad global desafía con todas las bazas para ganar la apuesta. Ya saben: las alas de una mariposa…, y la bolsa baja o sube, y quién sabe por dónde van a discurrir las andanzas de un mundo que supera nuestra capacidad de comprensión. Eso sí, la condición humana es eterna, como bien decían los clásicos menos ilusos: Tucídides o Maquiavelo, entre ellos.…  Seguir leyendo » “Nuestro peor enemigo”

“No hay ningún legislador, por sabio que sea, capaz de producir leyes de las que un gobernante no pueda hacer mal uso”, ha dicho alguna vez el Tribunal Constitucional, en el ejercicio de una sana pedagogía jurisdiccional. En otras palabras, al estilo de Voltaire: sólo el doctor Pangloss y el ingenuo Candide («joven metafísico, ignorante de la cosas de este mundo») admiten que una ley sirve de remedio universal para la condición humana. En efecto, no hay soluciones mágicas, en la política o en la vida. Sin embargo, las buenas leyes son condición necesaria para establecer un modelo civilizado de convivencia, cuya única legitimidad deriva –en pleno siglo XXI– de la democracia constitucional y sus señas de identidad: soberanía nacional, instituciones representativas, división de poderes y derechos fundamentales.…  Seguir leyendo » “Contra corrupción, transparencia”

Todo el mundo se queja. Casi todos estamos de acuerdo en el diagnóstico, pero a la hora de aportar soluciones acudimos a los tópicos al uso: el sistema d’Hondt carga con las culpas y las listas abiertas aparecen como bálsamo de Fierabrás. Sería conveniente recordar: primero, que con esta misma fórmula han gobernado PP y PSOE, unos y otros con y sin mayoría absoluta; segundo, que hay listas abiertas para el Senado y su incidencia es mínima; tercero, que las reglas del juego son iguales para todos y el que quiera ganar ya sabe cuáles son los requisitos. Pero los argumentos, incluso las evidencias, carecen de virtudes mágicas.…  Seguir leyendo » “Democracia inquieta”

Escribe Hölderlin, acaso el mejor de todos los poetas: «mas, como la primavera, vaga el genio de país en país». El maestro Antonio Truyol sitúa esta frase en su lengua original (Doch wie der Frühling wandelt der Genius Von Land zuLand) en el frontispicio de su ya clásica Historia de la Filosofía del Derecho y del Estado. Vamos con el primer ejemplo. He aquí la opinión de un griego (y no era uno cualquiera, sino El Filósofo) sobre ciertas gentes de lugares remotos: los helenos son nobles en todas partes; los bárbaros, en cambio, son esclavos por naturaleza (Aristóteles, Política, I, 6).…  Seguir leyendo » “Tópicos nacionales”

La sociedad internacional de la segunda posguerra nació en algún lugar situado frente a las costas de Terranova, allí donde Roosevelt y Churchill firmaron la Carta del Atlántico en aquel lejano 14 de agosto de 1941. La nueva era global tendrá su origen en algún lugar cercano al estrecho de Malaca, y acaso se llamará el Pacto de Asia-Pacífico. Lo firmarán Barack Obama (por ahora) y el sucesor de Hu Jintao (con toda certeza). La historia sigue su curso imparable: desde Súmer al Mediterráneo; luego al Atlántico; desde allí, al Pacífico; en fin, estamos ya de regreso por el Índico hasta el Creciente Fértil, con una encrucijada en el estrecho de Ormuz, ahora de plena actualidad.…  Seguir leyendo » “Atlas para geopolítica”

Las naciones no tienen cumpleaños. Al menos, las que pertenecen a la “zona uno”, de acuerdo con la ingeniosa teoría de Ernst Gellner: España, como Francia o Inglaterra, ya tenía un “techo” estatal bajo el que cobijar una condición socio-cultural más o menos difusa. Por el contrario, las formas de Estado, incluido el Estado Constitucional, nacen, crecen, se desarrollan y – por desgracia – a veces también mueren como secuela de los avatares históricos. Filadelfia, 4 de julio de 1776; París, la Bastilla, 14 de julio de 1789; Cádiz, por supuesto, 19 de marzo de 1812… Aquí estamos, en pleno bicentenario, buscando puentes para renovar el orgullo legítimo que muchos sentimos por aquellos orígenes de la España contemporánea, por utilizar el título ya clásico del maestro Miguel Artola.…  Seguir leyendo » “Cádiz, del mito al símbolo”

En tiempos difíciles, conviene acudir al ejemplo de los mejores. El bicentenario de la España constitucional, fundamento de una nación de ciudadanos, merece un fuerte respaldo político para impulsar los buenos propósitos que surgen en el ámbito académico. Alegra el ánimo releer un viejo libro de Ramón Solís, El Cádiz de las Cortes: mucho mejor, si es posible, desde algún rincón propicio al sosiego de aquella hermosa ciudad, liberal y moderna, europea y americana, entonces en plena efervescencia ideológica. He aquí algunos ejemplos recientes. El Instituto CEU de Estudios de la Democracia ( con la presencia, entre otros, de José Pedro Pérez-Llorca y Fernando García de Cortázar) inauguró el curso recordando a nuestros compatriotas «de ambos hemisferios», protagonistas de unas Cortes en estado de sitio.…  Seguir leyendo » “Leyes sabias y justas”