Benito Arruñada

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de febrero de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Según las encuestas de la Generalitat, entre julio de 2017 y abril de 2018 el apoyo a la independencia ha caído del 95,2% al 86,1% entre los simpatizantes de ERC. Simultáneamente, ha subido del 83,5% que mostraban en julio los del PDeCAT al 95,9% que ahora sigue a JxCat. Ambas diferencias suman 21,5 puntos.

Parece que el votante de ERC empieza a darse cuenta de que tiene más que perder y menos que ganar. Es más pobre y está más sujeto a los avatares del mercado y la fuga de inversiones. Pesan más en sus filas jubilados, autónomos y trabajadores temporales.…  Seguir leyendo »

Para votar sabiamente en las elecciones catalanas del 21-D conviene identificar por qué en apenas cinco semanas cambió de forma tan radical la actitud de todo tipo de decisores.

Hasta septiembre, nuestra economía iba bien e inspiraba confianza. Las grandes empresas preparaban planes para trasladarse, pero no creían que hubieran de aplicarlos. Se dice que los políticos soberanistas desoyeron las advertencias de los empresarios. En realidad, ni estos creían que sus temores llegaran a materializarse. Lo demuestra el que no frenaron sus inversiones.

Sin embargo, de repente, huye el capital, se trasladan sedes, se colapsa el consumo y, lo más grave, se paralizan todas las inversiones.…  Seguir leyendo »

Occidente ha enfermado de populismo, con consecuencias que podrían ir de lo ruinoso a lo catastrófico. A menudo, se culpa a las viejas élites, por su corrupción y pasividad. Pero la corrupción había sido tolerada y las élites nunca habían estado tan dispuestas a complacernos. El virus populista sólo ha podido arraigar en un clima intelectual viciado. Se ha incubado con la ayuda encubierta de quienes, con su crítica simplista y sin admitir nunca su propia culpa, han alimentando esa visión maniquea, ocultando de paso la gran mentira: la brecha que existe entre nuestros recursos y nuestros deseos.

Durante décadas, esa intelectualidad había apostado por una economía social de mercado, que, a cambio de tolerar un mercado maniatado, prometía cierto grado de igualdad, una panoplia ampliable de derechos y un nivel creciente de consumo.…  Seguir leyendo »

Nuestro sistema educativo es imperfecto, pero el pacto no va a atacar sus fallos estructurales, por el simple motivo de que estos responden a una demanda ciudadana que, en el fondo, concibe la educación más como consumo o disfrute que como inversión. Si estoy en lo cierto, el pacto aumentará el gasto educativo para tener un impacto dudoso en la formación de las futuras generaciones.

Pese a lo elevado del desempleo, la queja de los empleadores sobre sus empleados más jóvenes no se centra tanto en su aptitud (que también), como en sus actitudes: en su escasa madurez y capacidad de dedicación, concentración y autocrítica.…  Seguir leyendo »

El vicio de la superioridad moral

Causa perplejidad que a los líderes del PSOE les resulte imposible negociar con el Partido Popular y, sin embargo, estén dispuestos a pactar con Podemos. La paradoja es notable pues su distancia con Podemos es mayor, no solo en sus propuestas de acción política sino en su respeto al marco constitucional, tanto nacional como europeo. Por no hablar de la posición de Podemos sobre los derechos humanos en Venezuela e Irán.

Para algunos, el giro del PSOE a la izquierda es mero cálculo electoral. Pero el partido pequeño no siempre sale perdiendo en las coaliciones de gobierno. Además, el cálculo electoral solo explicaría que el PSOE no entrase en el Gobierno o que no llegase a un acuerdo para abstenerse, pero no su negativa a negociar con el PP.…  Seguir leyendo »

La próxima elección parlamentaria de Cataluña podría convertir la rica región noreste de España en el primer estado en separarse de la Unión Europea. Pero, cuanto más probable parece que los separatistas ganen una mayoría de escaños, más se hacen oír las voces opuestas a la secesión. El común de los catalanes comienza a darse cuenta de que pagaría la factura de la independencia mientras que los posibles beneficios se los apropiaría una élite intelectual cada vez más poderosa.

La radicalización de Cataluña parece desconcertante. En 1978, un abrumador 90,5 % de los catalanes (tres puntos por encima de la media nacional) votó a favor de la Constitución Española, la cual otorga a las regiones un régimen de autogobierno en áreas tan importantes como la policía, la educación, la salud, la radio y la televisión.…  Seguir leyendo »

El cisma entre burguesía y ‘clerecía’

A medida que se acercan las elecciones autonómicas, cobra importancia el dilema de todo burgués catalán a quien asusta el giro independentista del presidente Mas. A este burgués, ya sea industrial, comercial o laboral (éste, hoy, mayoritario), le disgusta la incertidumbre que provoca el proceso soberanista. Incluso el que desearía la independencia duda de que Cataluña se mantuviera en la Unión Europea o reingresara a corto plazo. Y cuando mira a los hechos, le duele reconocer que la experiencia de los últimos 38 años no garantiza que Cataluña se convierta en Austria o Dinamarca, pues en calidad de gobierno hoy se asemeja más a Portugal.…  Seguir leyendo »

Cuanto mayor es el campo de decisión de políticos y funcionarios, más favores distribuyen y más fuertes son sus tentaciones. De ahí que la corrupción esté tan ligada al peso del Estado. Para reducirla, los gobernantes deberían tomar menos decisiones; pero el español aún cree que el Estado es la solución de todos sus problemas, y los políticos le dan lo que pide. Igualmente, lejos de limitar la actuación del Estado, muchas propuestas de regeneración sólo buscan mejorarla, dando por supuesto que ello es posible. Si no lo es, y aun en el caso de que esa actuación ideal fuera deseable, estas propuestas aumentarían las oportunidades de corrupción y despilfarro.…  Seguir leyendo »

Viejos y nuevos intelectuales

En 1914 pronuncia Ortega su famosa conferencia Vieja y nueva política, símbolo del compromiso intelectual contra la Restauración y su sistema político bipartidista, clientelar y corrupto. Observadores diversos, de Esperanza Aguirre (Abc, 30-06-2014) a Andrés Ortega (EL PAÍS, 15-05-2013), han advertido los paralelismos obvios entre la situación que criticaba Ortega y la actual. Creemos que hay otro paralelismo, menos obvio pero más trágico: el papel tóxico de nuestros intelectuales. Como ha señalado José M. Marco, no solo Ortega, sino muchos otros, de Costa a Azaña, contribuyeron con su “palabra candente” a destruir nuestro régimen liberal. Tanto polarizaron el debate político que lo alejaron de pautas sosegadas y constructivas.…  Seguir leyendo »

Para un populista, el mercado es el responsable único de la crisis y pretende salir de ella aumentando el control político de la economía. Como cree que la voluntad política se impone a las restricciones económicas, no sólo quiere corregir los fallos del mercado, sino suplantarlo.

Mucho regeneracionista tecnocrático cree defender el mercado; pero en el fondo sirve al populista, pues le ayuda a desprestigiarlo. Además, ambos prescriben recetas similares en política, pues proponen mejorar su funcionamiento sin más que elegir otros representantes, según el populista, o cambiar algunas reglas institucionales, según el tecnócrata. En ambos casos, sin que los ciudadanos hayan de esforzarse lo más mínimo.…  Seguir leyendo »

Tras constatar que las reformas necesarias para salir de la crisis solo se aplican tarde y mal, crece el número de quienes culpan al sistema político o a los propios políticos, y proponen rupturas institucionales costosas y arriesgadas. Se equivocan, porque el fallo principal no reside en las instituciones sino en los ciudadanos. De hecho, las decisiones tomadas voluntariamente por nuestros gobernantes se ajustan a las preferencias de la mayoría: somos los europeos más partidarios de que el Estado controle la economía, de que resuelva todos nuestros problemas y nos imponga una fiscalidad redistributiva, por no hablar de nuestra resistencia a recortar el gasto público o a liberalizar el mercado de trabajo.…  Seguir leyendo »