Bieito Rubido

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Con los resultados de ayer boca arriba, a España solo le quedan dos posibilidades: repetir elecciones en el plazo legal más corto posible -en abril del próximo año- o ir a una investidura impulsada desde las peores pasiones antidemocráticas, que no hará otra cosa que dilatar los estertores de la buena convivencia a través del desgobierno en manos de Sánchez. El dirigente socialista es probablemente el mayor responsable de cuanto malo está aconteciendo en la vida pública española. Desde su contumaz «no es no», pasando por el atajo de una moción de censura vía una posible prevaricación judicial y con los apoyos de los golpistas, hasta llegar a esta nueva convocatoria, tras un cálculo errado, que solo evidencia su acusado narcisismo político.…  Seguir leyendo »

China ha representado un país misterioso para los españoles desde tiempos inmemoriales. Su lejanía, su brumosa Historia y su milenaria cultura han conformado un arcano de compleja comprensión por nuestra parte. Ahora bien, no esforzarse por entender a la China actual sería una negligencia de difícil perdón. Es imprescindible asimilar la enorme transformación que vive aquel país para formarse una idea cabal de lo que ocurre en el resto del planeta. Ellos tienen su propia ruta, y nunca mejor dicho.

Mientras Trump pretende gobernar el mundo con su «America First» sin gastarse los recursos necesarios, en China emerge la innovación tecnológica más intensiva del momento.…  Seguir leyendo »

Lo mejor que le puede ocurrir ahora mismo a España es que Ciudadanos acepte integrarse en un gobierno de coalición con el PSOE, aunque ello suponga tragarse todas las promesas en sentido contrario que su líder lanzó en campaña, una y otra vez. El viejo aserto de que en política no hay amigos eternos ni enemigos permanentes vuelve a confirmarse. El sacrificio lo tiene que hacer Albert Rivera, aunque no soporte a Sánchez. Solo así podemos analizar con una luz de esperanza los resultados de ayer. Solo así nuestro país puede encarar un tiempo de estabilidad y reformas que aliente a la sociedad española y que nos permita crecer como país próspero y gobernable, en el que los políticos no traten de rescatarnos de la miseria, sino de propiciar las condiciones idóneas para generar riqueza.…  Seguir leyendo »

La sonrisa de Rajoy

Mariano Rajoy no merecía terminar su mandato de la forma en que lo ha hecho. Menos mal que la Historia y el paso del tiempo pronto le harán justicia. Sin duda, ha sido un buen presidente del Gobierno de España, y sus rivales saben que él no es un político manchado por la corrupción. No lo es, por más que se haya pretendido argumentar de este modo la incoherente moción de censura que, con un oportunismo poco democrático, presentó el PSOE y apoyó una variopinta oposición, tensando a capricho las reglas y valores del juego parlamentario. El ejercicio de deslealtad constitucional causa escándalo, sobre todo al legitimar el apoyo de los proetarras y de los golpistas catalanes.…  Seguir leyendo »

Lo de ayer fue un golpe de Estado. De eso nadie tiene dudas. Lo sorprendente es que hayamos llegado hasta aquí, cuando ellos lo tenían claro desde el principio. Sin embargo, nuestro infantilismo democrático nos impedía ver lo que era claro y palmario: dos partidos renunciaban a su identidad para crear una coalición llamada «Juntos por el Sí». Pocas veces una sociedad se empeñó más en no querer ver lo que era una evidencia. Ahora toca actuar sin complejos para alcanzar la sanación democrática de una parte de España que está enferma. Para llegar a esa curación, para lograr reconstruir ese tejido social, hay que abrir el cuerpo social, asumiendo como buen cirujano los riesgos de una operación complicada, donde no se trata de vencer, sino de restaurar la ley, el orden, el Estado de derecho y la democracia.…  Seguir leyendo »

Vascos y gallegos han apostado más por la gestión que por la magia. Aunque los votantes nos equivocamos con más frecuencia de lo que creemos, hay que constatar la evidencia de que tanto en Galicia como en el País Vasco ese bálsamo que todo lo cura, llamado «el cambio de Pedro Sánchez», no solo no ha cosechado éxito sino que, una elección más, sigue perdiendo empuje. Con todo y con eso, mucho me temo que el secretario general de los socialistas, conocido su ADN escasamente democrático, lejos de hacer una lectura que lo lleve a facilitar un Gobierno en España a través de la lista más votada, mantendrá su determinación de bloquear, con el inevitable y consabido daño a la sociedad española y, de manera muy especial, a la economía.…  Seguir leyendo »

La situación política que soporta España es consecuencia de un proceso de infantilización de la sociedad actual, en el que todos tenemos algo que ver, cuando no alta responsabilidad. Resulta complejo diagnosticar con exactitud las causas de esta regresión en nuestra madurez. Son varios y distintos los factores que intervienen para llegar hasta aquí. Tampoco el mal es exclusivo nuestro: lo padece el Occidente desarrollado en general, aunque una de sus mayores expresiones es el callejón sin salida por el que transita ahora mismo la gobernabilidad de este país.

Una de las causas de ese proceso de trivialización y puerilización, en la que coinciden analistas y sociólogos, es la excesiva protección de unos ciudadanos que se han acostumbrado a que se les facilite la vida sin apenas exigirles nada a cambio.…  Seguir leyendo »

Las elecciones las ha vuelto a ganar el PP. Seis meses después los populares siguen siendo la fuerza que mayor respaldo recibe de los españoles y Mariano Rajoy queda legitimado para formar un gobierno que dé estabilidad política al país. Eso debería hacer reflexionar a todos aquellos dirigentes que conservan convicciones democráticas, para facilitar a la propia sociedad un proceso sencillo de investidura, que permita recuperar el tiempo perdido en lo que llevamos de 2016. Es cierto que no alcanzó la mayoría absoluta, pero el apoyo de casi ocho millones de ciudadanos es un buen aval para intentar gobernar. Podemos congratularnos de que la inmensa mayoría haya sintonizado con la propuesta de aquellos partidos constitucionalistas que defienden con determinación y responsabilidad a España frente al peligro que representaba la posible llegada al poder de una coalición comunista.…  Seguir leyendo »

y ahora Alemania o Portugal

España necesita estabilidad política y a tenor de los resultados de ayer no parece que la vaya a tener. Salvo un arrebato de sensatez y patriotismo de última hora por parte del PSOE, aquí vamos hacia una italianización de la política española, o hacia la posibilidad de un pacto a la portuguesa. De todos modos, nadie puede negar que el Partido Popular ha ganado y ha sido el partido más votado en la inmensa mayoría de las circunscripciones. No ganó Podemos, como ayer daba a entender algún canal de televisión. Con el sistema mayoritario británico, Rajoy sería el presidente. Con la segunda vuelta francesa, tal vez algunos se lo pensarían.…  Seguir leyendo »

Cuando vuelvan los tiempos serenos

Los españoles disfrutamos hoy de la mejor Constitución de nuestra historia. Susceptible de ser mejorada, perfeccionada y, por tanto, reformada, pero la mejor que nos hemos dado. De ahí que la decisión de abordar su reforma no pueda partir de que ciertos separatistas lancen un pulso al Estado y al conjunto de sus ciudadanos. A una sociedad –la nuestra– que, a tenor del último CIS, apoya de forma mayoritaria el régimen actual de las autonomías. Es preciso dotar a este modelo de un techo competencial y de una armonización que garantice el principio de solidaridad interterritorial y el progreso equilibrado de las regiones.…  Seguir leyendo »

Fue un tiempo excepcional, y ha traído consecuencias excepcionales. Se abre ahora un escenario novedoso en la vida política española. Nuevos actores van a protagonizar el quehacer diario de grandes ciudades y de algunas comunidades. Es la sana alternancia democrática. Bienvenida sea. Se da la paradoja de que el Partido Popular es el que gana y sus listas son las más votadas, pero, curiosamente, sufre su mayor pérdida de poder real. En realidad, tras las elecciones de ayer, tenemos muchas cosas por las que preocuparnos, otras muchas por las que sentirnos satisfechos, pero todas ellas deberán hacernos reflexionar.

Apenas ha subido la participación, pero ha subido.…  Seguir leyendo »

Al margen de ciertos tópicos más bien locales, los españoles somos uno de los pueblos con más baja autoestima de todo el globo terráqueo. Lo ha constatado un observatorio internacional auspiciado por la ONU, en el que chinos y rusos ocupan los primeros puestos. Ambas nacionalidades están encantadas con su país, con su cultura, con su historia, incluso con el presente que les toca vivir. No así nosotros. Nuestro déficit de patriotismo y escaso aprecio no se compadecen con los hechos ni datos objetivos de lo que fue, y es, España.

Uno de los lugares más seguros del mundo, por ejemplo, es España.…  Seguir leyendo »

EL mundo occidental, y España en particular, sufre el mal de lo «políticamente correcto». Se trata de una esquizofrenia instalada entre los ciudadanos de ese conjunto de países, que consiste en decir una cosa y pensar la contraria. Un rasgo de una sociedad inmadura que vive en el dogma social y tiene miedo a la libertad y a la verdad. Acabamos de comprobarlo estos días con los dramáticos sucesos de Francia. Unos yihadistas atentaron primero contra el supremo valor de la vida de un grupo de personas que se dedicaban al periodismo. Pero también, y sobre todo, atacaron otro valor superior: el de la libertad.…  Seguir leyendo »

Vivimos tiempos de confusión. Tal vez nunca dejamos de vivirlos. La vida misma es un enigma y, a ratos, hasta una demencial contradicción. Basta con pararse un segundo a mirar, no solo a ver, la realidad. Parece que España está a punto de estallar y llevarse a todos por delante: la deslealtad de los nacionalistas, la plaga de la corrupción, la crisis económica que no acaba de quedarse atrás, la devaluación de los valores inmateriales, la autoestima colectiva por los suelos y, por si era poco, los populismos en auge, con el aplauso y beneplácito de la más tonta de las derechas que nos ha tocado en suerte.…  Seguir leyendo »

La crisis no ha terminado. La económica quiere ceder, pero la otra sigue más fuerte que nunca: la crisis del compromiso, del esfuerzo, de la responsabilidad, del conocimiento, de la honradez, de la ética, de la lealtad, del servicio. La crisis de valores, en suma. El apuro económico tiene una etiología diversa, pero fácilmente descriptible y acotable, incluidas las torpezas de Zapatero. La otra tribulación es más compleja y dispersa. Puede que hasta se trate de la decadencia de la sociedad que protagonizamos. O que sea el efecto perverso de falsos paradigmas instalados en España por falta de suficiente tradición democrática; una inmadurez sociopolítica que permite a unos esconderse en la espesura del «mirar hacia otro lado», y a otros, instalarse en la demagogia, en un buenismo maniqueo que permite a medios capitalistas jalear la transformación de la sociedad, al calor de esa presunta utopía que los nuevos e irredentos profetas del comunismo posmoderno ahora nos predican.…  Seguir leyendo »

Ocurre con frecuencia que los periodistas quieren ocupar el lugar de los políticos, mientras estos sienten la irrefrenable tentación de dirigir los medios. Es el mundo al revés. O, para ser más precisos, la democracia al revés. Las empresas de comunicación abandonan su original misión hasta pervertirla. Pasamos de intentar ser la conciencia crítica del poder a pretender erigirnos en sus antagonistas. O en el propio Poder. Renunciamos a la labor de información y reflexión reposada e independiente para enzarzarnos en un debate descarnado, donde los partidos quedan en un cómodo segundo plano, a la espera de los posibles réditos del enfrentamiento a muerte entre los periodistas.…  Seguir leyendo »

Si algo le falta al momento político de la España actual es responsabilidad. Aquí nadie responde de nada. Rubalcaba y su entorno se pasean como si no tuviesen que ver con los casi ocho años de Gobierno de Zapatero, ni aún menos con sus consecuencias: quiebra de nuestra economía, de nuestra imagen exterior y de nuestra convivencia. Los ciudadanos también nos resistimos a asumir la cuota de obligación sensata que nos corresponde por vivir en una sociedad libre, abierta y democrática. Seguimos convencidos de que el Estado «padre» debe proveernos de todo. No queremos recuperar la madurez de asumir nuestras propias cargas y, como ciudadanos «hijos», queremos que quien tiene el poder nos lo resuelva todo.…  Seguir leyendo »

El humilde labrador de la viña del Señor está muy agotado. Probablemente, exhausto. Tendemos a pensar a veces que determinados puestos de liderazgo son un honor, un privilegio que envidiar. Rara vez reparamos en la carga que tal lugar puede llegar a representar. La sonrisa de Albino Luciani no pudo tributar más allá de 40 días bajo el nombre de Juan Pablo I. Joseph Ratzinger ha decidido confesarse ante la cristiandad como el hombre débil que todos somos. Conmueve su ejemplo. Es la imagen de Moisés ante Yahvé en el monte Horeb. No ha recurrido a grandilocuencias para comunicar su decisión.…  Seguir leyendo »

En ese gran taller de Dios que es la Historia, como le gustaba decir a Goethe, los renglones se han vuelto a escribir torcidos. Aquel Mariano Rajoy de 2004, llamado a ser presidente de la mano de Aznar, ha tenido que pasar su particular travesía del desierto para aparecer hoy ante los españoles como un hombre más hecho, más maduro y con la inestimable enseñanza de la derrota. Perder es, probablemente, la pedagogía más útil del ser humano, cuando deriva y se convierte en marca de humildad. Aquel Rajoy que pudo gobernar un país de economía pujante, se enfrentará, con casi toda probabilidad, a uno de los tiempos más duros que nos ha tocado vivir.…  Seguir leyendo »