Borja Cardelús

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Las naciones que han sido algo en la historia se muestran orgullosas de su labor, la difunden y ello sirve para dar cohesión interna a sus ciudadanos, unidos por un común sentimiento de orgullo, y para generar en el exterior una imagen de prestigio, que es la que poseen países como Francia o Inglaterra, con indudables réditos morales y también económicos. Pero España, distinta en todo, nunca ha tratado de combatir la perversa imagen creada contra ella por la Leyenda Negra, sino que en los últimos tiempos ha renunciado incluso a difundir en sus aulas los logros hispánicos. La consecuencia es la desunión interior, con peligro de descomposición, y la negativa imagen exterior de España.…  Seguir leyendo »

Indios de América del Norte

La Universidad de Stanford ha decidido retirar el nombre de todo un recinto del campus dedicado a Junípero Serra, un símbolo más de la marea indigenista que está arrollando los vestigios de la herencia española en Estados Unidos. Nada más injusto y erróneo, y para probarlo retrocedamos dos siglos y medio, cuando a las manos del preclaro Rey Carlos III llegó un despacho secreto que informaba que los rusos pretendían ocupar California, entonces tierra de nadie. De inmediato organizó el Rey la llamada Santa Expedición, con el doble objetivo de frenar a Rusia y de evangelizar a los indios californianos, confiando a un catalán, Gaspar de Portolá, la jefatura de la expedición, y al franciscano Junípero Serra, la dirección religiosa.…  Seguir leyendo »

Los países occidentales ricos llevan décadas dedicando grandes recursos a cultivar su imagen interna y externa a través de medios eficaces. Por la literatura, el cine y la televisión, sabemos de la elegancia francesa o el espíritu británico, imágenes que sirven para la cohesión interna y el prestigio exterior.

¿Y qué ha hecho España por su imagen de fondo? Apenas nada. No solo no ha labrado esa imagen, sino que ha permitido que los demás países lo hicieran por ella, y no precisamente con hilo de seda, sino con veneno. Y así, hemos dejado que cada doce de octubre en Nueva York ondee la bandera italiana; que el mundo crea que solo Francia ayudó a Estados Unidos en su Independencia, ignorando el concurso decisivo de España; que Drake introdujo la patata en Europa; que el western de Hollywood es norteamericano, cuando procede íntegramente de las Marismas del Guadalquivir, y Clint Eastwood no es más que un vaquero marismeño con pistolas; que Cook descubrió Hawaii, cuando fue Villalobos; pronto veremos que no fue España quien dio la primera vuelta al mundo, sino Portugal; que España era la nación esclavista por antonomasia, cuando no traficó con esclavos negros, los toleró escasamente en sus posesiones y los liberaba en la Florida española a medida que escapaban de las plantaciones inglesas; el mundo cree que España practicó un genocidio a gran escala, cuando la gran mortandad indígena procede de los virus; que Cortés y Pizarro eran asesinos, y no liberadores de pueblos oprimidos por la tiranía azteca, que practicaba sacrificios humanos, y la inca, que exprimía a sus súbditos con una carga fiscal del 66%; todos creen que España expolió el oro y la plata, cuando las minas eran de propietarios privados criollos, y el Estado solo retenía un impuesto del 20%; que España fue a despojar América, cuando fue a evangelizarla e incorporarla a la cultura grecorromana; que España maltrató y sometió a los indios, cuando las Leyes de Indias son un modelo de protección al indio que llega al más exquisito paternalismo.…  Seguir leyendo »