Borja Martínez

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La del Premio Planeta es una de las pocas citas materialmente brillantes que le van quedando en España al depauperado mundo de la edición. En esta ocasión se avecina de la mano de la sentencia del procés. Los asistentes a la cena del galardón el próximo martes 15 de octubre en el Museo Nacional de Arte de Cataluña observarán desde la atalaya de Montjuic una Barcelona presumiblemente agitada por la reacción del independentismo ante el fallo del Supremo.

Como buen acto de poder, el Planeta no escapa a la política. La habitual foto de los galardonados con las autoridades al abrigo vistoso y conciliador de la coartada literaria recogía sin estridencias el estado de cosas de Cataluña con Madrid.…  Seguir leyendo »

Ha sido el verano del relato. De la batalla del relato. La serpiente del verano es la serpiente del relato.

Lo explicaban tertulianos titulares y suplentes de todas las sensibilidades: tras la investidura fallida de Pedro Sánchez, partidos y líderes se afanaban en la tarea de dar y ganar «la batalla del relato». Resulta sospechosa la aplicación unánime y simultánea de esta enojosa muletilla, replicada por los comentaristas con la satisfacción del insider: suena demasiado a gabinete. La transmisión como sucedáneo de la información. Cinco años de carrera para esto.

¿Pero de qué hablan cuando hablan del relato? ¿El relato de qué?…  Seguir leyendo »

En diciembre de 1977, hace ahora 40 años, una delegación del socialismo español visita la Unión Soviética. Invitados por el Comité Central del PCUS y coincidiendo con el 60 aniversario de la Revolución, Felipe González, Alfonso Guerra, Miguel Boyer y a modo de traductor un representante del PSOE de preguerra, el catalán Francisco Ramos Molins -veinte años de su vida en la URSS, diez como exiliado y otros tantos como prisionero del Gulag- aterrizan la tarde del día 11 en Moscú vía París en un Yak-42 de Aeroflot. Por delante, cuatro días de reuniones y atenciones de la nomenclatura soviética, interesada en establecer contacto con la fuerza emergente de la izquierda en la España posfranquista y evidenciar sus diferencias con el PCE de Carrillo, poco menos que humillado en su asistencia unas semanas antes a los fastos del aniversario revolucionario.…  Seguir leyendo »