Carlos Herrera

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Hace no demasiados meses, puede que años, la Comunidad Autónoma de Andalucía representaba la resistencia heroica del socialismo a dejarse avasallar por la corriente de voto que dio mayoría al centro-derecha español en prácticamente todas las administraciones. Andalucía venía a ser una suerte de refugio para los que veían con horror cómo se desmoronaba el edificio zapaterista como consecuencia de su propia inoperancia y, también, del signo cíclico de los tiempos políticos. Ahora, recuperada la izquierda y -si hacemos caso a la última carga de intención del CIS- lanzada a la mayoría total y a la presencia en la mayoría de comunidades, la situación ha tornado y ha creado una paradoja particularmente curiosa: Andalucía vuelve a ser un refugio, sólo que al revés: ahora, los liberales y conservadores españoles tienen puesta su mirada en un nuevo gobierno que ha venido a sustituir el gastado, y a lo que se va viendo, tan poco operativo como viciado método de gobernar socialista.…  Seguir leyendo »

Pocos días atrás España ha celebrado, ante el razonable orgullo de unos y el áspero desentendimiento de otros, los cuarenta años de la Constitución de 1978, la que impulsó el Rey Don Juan Carlos y la que confeccionaron un puñado de redactores de innegable envergadura política y jurídica. Un simple vistazo a la realidad de ambas Españas, la de antaño y la de hogaño, vuelca una cascada de datos que, de entrada, puede provocar una reacción escéptica en todos aquellos que desconfían de la espectacular progresión de nuestro país. En todos los órdenes.

La transformación de España no ha sido solo la consecuente evolución que los tiempos normalmente contemplan; ningún país del mundo, salvo dramáticas excepciones, se parece hoy a lo que fue hace cuarenta años, pero el caso de España excede con mucho a experiencias de nuestro entorno: en ámbitos económicos, sociales, culturales y tecnológicos, nuestro país ha progresado de forma geométrica situando nuestra realidad en lo que The Economist calificaba «los mejores años desde su edad de oro».…  Seguir leyendo »

Donde quiera que esté, volveré a casa

¿Quién es esta gente que falta, Mamá? Un tablero, enorme; un piso alto sin ascensor; gente mayor venida de más allá de las nieblas; chiquillos como yo, a medio criar; un cigarrillo en los labios de Papá y un aroma a noche larga, antigua, aguardentosa; algo de musgo en los mármoles de los aparadores; una botella de nombre extraño; una temperatura de familia vieja, trasterrada; una forma de España en platos de comida lenta; un Dios por criar en el pesebre de las cosas; esa blancura de la inocencia, ese frío de entonces, esos truenos que sonaban a lo lejos; los fuegos de las cerillas infatigables y la noche de asfalto sin vegetación, desmigando las paredes del invierno; ese aliento que quemaba los silencios; ese preámbulo de los cantes y del vuelo de las faldas…

Cabalgaba por mis sueños de entonces un pastor de hechuras breves que siempre situaba al pie del Portal.…  Seguir leyendo »

Vuelve don José María Pemán a donde solía, a esta Tercera de ABC donde eran acogidos los diferentes escritos con los que deleitó a sus lectores durante los años en que duró su caudalosa producción periodística y literaria. Autor gaditano con asombrosa facilidad para componer sinfonías poéticas, narrativas e intelectuales, alcanzó esa esquiva gloria que supone aunar favor popular con prestigio académico: en ambos, Pemán fue un auténtico acaparador.

A día de hoy, después de que el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera haya decidido retirar el busto del escritor del Teatro Villamarta, convendría una somera puesta en valor de sus indudables virtudes como guía iniciática imprescindible destinada a los zambeques que han tomado esa decisión, comenzando por la alcaldesa socialista que confiesa no haber leído una sola línea de su laureado paisano.…  Seguir leyendo »

España es el único país europeo que cuenta con dos ciudades entre las treinta y cinco más ricas del planeta según el estudio de los auditores PwC, que sitúa a Madrid en el puesto 26 y a Barcelona en el 35 (la medición calibra el PIB en paridad de poder de compra). Dos ciudades de notable transcendencia económica y cultural que se sitúan en la élite y aguantan, de momento, el empuje y emergencia de las nuevas perlas que llegan, básicamente, de Oriente. Resulta una indudable fortuna para un Estado contar con dos grandes polos de desarrollo y empuje industrial —a los que añadir aquellos que, como Valencia, presentan su alternativa— más allá de las habituales y quizá demasiado tópicas rencillas que se establecen entre estos dos soberbios núcleos urbanos españoles.…  Seguir leyendo »