Carlos Leáñez Aristimuño

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La lengua española es nuestro más grande tesoro. Sin ella, nuestros territorios serían islotes. No tendríamos familia más allá del vecindario. No podríamos navegar por Internet en nuestro idioma. No hallaríamos libros sobre todos los temas. No nos beneficiaríamos del reconocimiento de voz, del tratamiento de textos, de la traducción automática. Estaríamos confinados en una identidad recia, poblada de soledad, viejas rutinas y limitadas obsesiones.

Los hispanohablantes no padecemos el encierro ni las limitaciones de las aldeas: es vasto nuestro horizonte. Pero es claro que no hemos sacado provecho pleno del gigantesco potencial que implica que más de 500 millones de personas compartamos una lengua.…  Seguir leyendo »

Venezuela nace sobre un error: la secesión temprana y traumática del Reino de España, del cual éramos parte orgánica y nos dio el ser. En efecto, no existíamos como pueblo antes de la llegada de los españoles. Quienes habitaban estas tierras no éramos nosotros, eran simplemente sus primeros pobladores. Para que el nosotros se constituyese debía darse el encuentro entre sus dos elementos fundamentales: las muy diferentes -amén de enemigas- tribus indígenas y los españoles. Una vez dado el encuentro comenzó el nosotros, la vertiginosa forja de un pueblo nuevo: los descendientes de factores muy distintos juntan sangres y costumbres.…  Seguir leyendo »

Cuando Antonio Tejero irrumpió en el Congreso de los Diputados gritando “¡al suelo!” y disparando al techo, yo, venezolano nacido en democracia, pensé con dolor: “¡Pobre España!”. Arrellanado en un cómodo sillón, imaginaba que la libertad había llegado a mi país para quedarse y que el bienestar generalizado era cuestión de una o dos décadas. No podía estar más equivocado: hoy el asedio a la libertad en Venezuela es brutal y campea la pobreza en todos los ámbitos. Pero este asalto a la democracia ha sido más sutil que el de Tejero. También, claro, requiere ponernos a nivel del suelo, pero no del físico, sino del cognitivo: viene de la mano de la quiebra de la lengua.…  Seguir leyendo »