Carlos Taibo

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El desfondamiento de la mayoría de los sistemas de tipo soviético en 1989 fue una sorpresa relativa. Es verdad, sí, que las señales de crisis que atenazaban, desde bastantes años antes, a esos sistemas eran evidentes. Bastaba con echar una ojeada al derrotero de las economías correspondientes para percatarse de que, lejos de crecer, habían empezado a asumir retrocesos notables que tenían un llamativo colofón, por cierto, y en un marco de hondísima crisis social, en dos datos demográficos inapelables: un incremento en la mortalidad infantil y un retroceso, en cambio, en la esperanza de vida al nacer.

Lo que al cabo resultó ser una sorpresa en 1989 fue, sin embargo, la escasa, por no decir nula, resistencia ejercida por el grueso de las burocracias dirigentes de esos países cuando los hechos se encadenaron en provecho de movimientos populares de uno u otro cariz, más o menos apoyados, por añadidura, desde el exterior.…  Seguir leyendo »

De un tiempo a esta parte, y con la crisis como motivo principal, los dirigentes de los dos principales partidos españoles, socialistas y populares, se tiran los trastos. Lo hacen de la mano de un espectáculo que a algunos nos parece bochornoso, tanto más cuanto que al cabo oculta que tirios y troyanos defienden proyectos muy similares.

El PSOE -empecemos por él- se halla entrampado, desde hace dos decenios, en una lamentable aceptación, sin trucos, de la vulgata neoliberal, de tal suerte que cuando sus responsables afirman no poder hacer esto o aquello, olvidan a menudo que ello es así porque han acatado las reglas del juego impuestas por otros.…  Seguir leyendo »

Es sabido que días atrás el Gobierno español anunció su decisión de retirar a los soldados presentes, desde hace un decenio, en Kosovo. La medida tiene, si así se quiere, dos caras que conviene examinar por separado. La primera es fácil de airear para quienes de siempre hemos mostrado nuestros recelos -nuestro rechazo, por decirlo mejor- ante eso que ha dado en llamarse intervencionismo humanitario. Se acumulan las razones para concluir que este último ha sido, al cabo, un instrumento central de defensa, acaso más inteligente y eficaz que cualesquiera otros desplegados en el pasado, de los intereses de las grandes potencias.…  Seguir leyendo »

La visión dominante en las sociedades opulentas sugiere que el crecimiento económico es la panacea que resuelve todos los males. A su amparo -se nos dice- la cohesión social se asienta, los servicios públicos se mantienen y el desempleo y la desigualdad no ganan terreno. Sobran las razones para recelar, sin embargo, de todo lo anterior. El crecimiento económico no genera -o no necesariamente- cohesión social, provoca agresiones medioambientales en muchos casos irreversibles, propicia el agotamiento de recursos escasos que no estarán a disposición de las generaciones venideras y, en fin, permite el triunfo de un modo de vida esclavo que invita a pensar que seremos más felices cuantas más horas trabajemos, más dinero ganemos y, sobre todo, más bienes acertemos a consumir.…  Seguir leyendo »

Nuestros dirigentes políticos repiten incansables que a la gente hay que hablarle de lo que realmente le preocupa. Aunque la recomendación parece llena de buen sentido, las más de las veces oculta una obscena invitación a la más radical insolidaridad y, con ella, un manifiesto olvido de quienes no disfrutan de nuestra relativa condición de privilegio. El ejercicio de atontamiento resultante permite, por ejemplo, que la agresión israelí en Gaza apenas suscite entre nosotros, en la calle, otra cosa que distantes y fríos comentarios, y obliga a concluir que un concepto muy respetable, el que nos habla de conflictos olvidados, chirría por cuanto deja la impresión de que hay conflictos que de verdad nos interesan.…  Seguir leyendo »

Durante los dos últimos años no ha faltado quien ha subrayado que, pese a las apariencias, a Rusia le interesaba sobremanera el reconocimiento occidental de un Kosovo independiente. La razón era y es relativamente fácil de explicar: semejante reconocimiento debía permitir que el Kremlin moviese pieza en provecho propio en escenarios mucho más golosos para sus intereses - Kosovo queda demasiado lejos, tanto en la geografía como en la historia-, y en particular en Osetia del Sur y en Abjasia, hasta hoy en Georgia, y acaso también en la autodenominada república del Transdniestr, en Moldavia.

Claro está que el recién perfilado reconocimiento ruso de Osetia del Sur y de Abjasia puede contemplarse desde dos perspectivas muy diferentes.…  Seguir leyendo »

Muchos analistas se preguntan estos días por las razones que han podido conducir al presidente georgiano, Saakashvili, a lanzar en Osetia del Sur una ofensiva militar que parecía inequívocamente condenada al fracaso. Si cualquier conocedor de lo que se dirime hoy en el Cáucaso hubiera dado inmediatamente por descontado que la ofensiva en cuestión estaba llamada a provocar una inmediata réplica rusa, el sentido común recuerda, por añadidura, que la acción armada georgiana ha tenido que gozar, por fuerza, del beneplácito, y en su caso del apoyo logístico, norteamericano.

Aunque soy poco amigo de las explicaciones conspiratorias, por una vez me dejaré llevar por una de ellas.…  Seguir leyendo »

Tiene uno por momentos la impresión de que, por detrás de la general alegría que ha suscitado la detención en Belgrado de Radovan Karadzic -y de la cumplida consideración de la singularísima peripecia del personaje en los últimos meses- ha acabado por gestarse una eficacísima cortina de humo que esconde datos importantes. Y es que, ni es oro todo lo que reluce ni faltan los problemas al margen de los discursos, impregnados de insorteable optimismo, que se han revelado entre nosotros.

La detención y el traslado a Holanda de Karadzic bien puede ser, no sin paradoja, un engorro en las relaciones de la UE con Serbia.…  Seguir leyendo »

Frente a la reunión planetaria de los grandes del sector del petróleo que tiene Madrid por escenario, son muchos los grupos que han decidido articular, a manera de respuesta, un encuentro alternativo. Creo que no me equivoco si afirmo que ese encuentro pretende llamar la atención, ante todo, sobre dos circunstancias: si la primera es el relieve que corresponde a genuinas guerras de rapiña orientadas a garantizar el control sobre recursos energéticos preciosos, la segunda subraya la condición irracional, y la insostenibilidad, de un modelo económico cual es el que se ha asentado al calor de la globalización en curso.

No hay mejor ejemplo del relieve de la primera de esas circunstancias que el que ofrece, claro, la intervención norteamericana en Irak.…  Seguir leyendo »

En las jornadas anteriores a la celebración del referéndum irlandés sobre el llamado Tratado de Lisboa la plaga de nuestros opinadores se ha agarrado a dos clavos. Si, por un lado, nuestros 'todólogos' han señalado que las razones que parecían inducir a muchos irlandeses a rechazar el texto en cuestión remitían a perspectivas mentales y horizontes ideológicos extremadamente dispares, por el otro han aducido hasta la extenuación que no parecía razonable aceptar que lo que decida un país pequeño, poco poblado y nada relevante determine lo que en el futuro ha de ser la Unión Europea.

A decir verdad, nada mayor hay que oponer, en sentido estricto, a esas dos afirmaciones, y ello por mucho que sea posible -que sea indispensable- darles algún revolcón.…  Seguir leyendo »

Sorprende sobremanera el silencio con que, al menos entre nosotros, se está obsequiando al referéndum que, relativo al Tratado de Lisboa, debe celebrarse el 12 de junio en Irlanda. Tiene uno derecho a alimentar la sospecha de que al respecto pueden invocarse como poco dos explicaciones mayores: si la primera sugiere que, con incontenible frivolidad, se da por descontado el resultado, la segunda apunta que, vistos los antecedentes, se asume sin dobleces que un eventual "no" irlandés tendrá pronta, eficaz y contundente respuesta de la mano de una u otra argucia.

Lo cierto es que las encuestas que han ido difundiéndose en las últimas semanas invitan poco a las certezas.…  Seguir leyendo »

Sabido es que en las elecciones presidenciales rusas que acaban de celebrarse todo el pescado estaba vendido. Las únicas incógnitas, menores, que había que despejar afectaban a dos cuestiones. Si la primera era la relativa a los porcentajes de voto de los candidatos 'opositores' -un 18% para el del Partido Comunista y un 10% para el del Liberal Demócrata-, la segunda, más enjundiosa, nos obligaba a preguntarnos por los niveles de abstención. Limitémonos a reseñar al respecto de esta última que los datos son poco concluyentes, en la medida en que tanto puede decirse que esa tercera parte de abstencionistas refleja el malestar de una parte significada de la sociedad como invocar la presunta desidia, a la hora de acudir a los colegios electorales, de muchos ciudadanos que sabían que el resultado de las presidenciales estaba cantado desde mucho tiempo atrás.…  Seguir leyendo »

No espere el lector en estas líneas ninguna prolija disección de lo que dijeron, en el debate televisivo José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Menos aún aguarde una consideración de propuestas que, de manera llamativa, faltaron en ese envite. De forma mucho más frívola, me contentaré con dar cuenta de por qué -así lo creo firmemente- el debate en cuestión, que tanto prometía, resultó ser a la postre un soporífero suplicio.

Empezaré mis consideraciones al respecto con una: los dos contrincantes que nos ocupan más bien parecían dos opositores de los que cantan los temas en una academia. En su condición de tales habrá que reconocer que resultaron ser pasablemente brillantes, tanto más cuanto que, con certeza, no debe olvidarse que los nervios rebajan en esas situaciones el rendimiento.…  Seguir leyendo »

El fin de semana pasado se ha celebrado en un sinfín de lugares, por primera vez con carácter descentralizado, el Foro Social Mundial. Al amparo de esas reuniones los movimientos que contestan la globalización en curso han disfrutado de una buena oportunidad para calibrar cuál es el camino recorrido hasta hoy y cuáles los retos que se presentan en el futuro.

Obligados estamos a dar fe de la asistencia masiva que ha caracterizado a la mayoría de las sesiones celebradas entre nosotros en Andalucía, Canarias, Castilla-León, Cataluña, Galicia o Madrid. Quiere uno creer que esa presencia notabilísima de activistas y de curiosos refleja, por encima de todo, un general descontento.…  Seguir leyendo »

El conflicto de Kosovo presenta hoy aristas tan delicadas que hay que moverse con mucho tiento para no perder el paso. Dos son los datos fundamentales que conviene manejar a efectos de entender exactamente dónde estamos. El primero lo aporta -y es lamentable que se olvide tantas veces en estas horas- lo ocurrido entre 1989 y 1997, de la mano de la abolición, por las autoridades serbias, de la condición autónoma de la provincia, de la instauración de una ley marcial y del despliegue, con víctima en la mayoría albanesa de la población local, de un genuino régimen de 'apartheid', respondido, por cierto, a través de un estimulante movimiento de desobediencia civil no violenta.…  Seguir leyendo »

Las generales rusas se han saldado sin sorpresas. Como se auguraba, Rusia Unida, el partido del presidente Putin, ha ganado con holgura y puede presumir, sin mayor contratiempo, de haber atraído a electores de todo el espectro político. A la hora de explicar semejante éxito no hay que ir muy lejos: al recuerdo del pasado yeltsiniano y al peso creciente del espasmo nacionalista se han sumado los éxitos económicos -bien que relativos y un tanto artificiales- de los últimos años y, también, claro, el acoso que han padecido los medios independientes y la represión de la oposición.

El único pero que puede oponerse al triunfo electoral de Rusia Unida lo aporta el nivel -alto, se diga lo que se diga- de abstención, que es lícito sugerir que refleja cómo una parte de la ciudadanía sigue sintiéndose incómoda en el orden putiniano.…  Seguir leyendo »

Dos son las razones que explican por qué desde hace tres lustros las elecciones generales andan de capa caída en Rusia: si la primera remite al escaso peso que corresponde al Parlamento en el ordenamiento político del país, la segunda subraya los efectos perniciosos derivados de los apenas tres meses que median entre las elecciones citadas y las presidenciales.

No hay motivo mayor para afirmar, por lo demás, que las generales que han de celebrarse en diciembre van a escapar al tono lúgubre de sus antecesoras. Con casi todo el pescado vendido, las únicas incógnitas que perviven son las relativas a lo que, en virtud de su estricto libre albedrío, se dispone a hacer Putin.…  Seguir leyendo »

Nuestros medios de comunicación -y, con ellos, claro, nuestros analistas políticos- han celebrado con unánimes elogios la respuesta que el Rey y el presidente del Gobierno españoles han dispensado a las declaraciones que vertió contra José María Aznar el presidente venezolano, Hugo Chávez. La única divergencia que al respecto se ha barruntado los últimos días atañe, por lo que parece, a la rapidez y la contundencia de la reacción de Rodríguez Zapatero, consideradas insuficientes por los portavoces del Partido Popular.

Sorprende tal grado de acuerdo cuanto que lo ocurrido en Santiago de Chile presenta aristas delicadas que -piensa quien firma estas líneas- deberían invitar a la prudencia.…  Seguir leyendo »

A menudo sucede que lo más evidente e importante nos pasa inadvertido. En España, y desde hace años, se hace valer un gigantesco proceso de transferencia de recursos que, desde las capas bajas y medias de la población, tiene por beneficiario fundamental a un puñado de grandes empresas constructoras. El alquiler y la adquisición de viviendas generan cada mes sumas astronómicas que, por lo común, pasan a manos de unos pocos, sin que sea sencillo apreciar beneficios obvios para la mayoría de los ciudadanos. Mucho me gustaría poder calibrar en qué medida el fenómeno que tenemos entre manos ha ido generando poco a poco una sociedad cada vez menos igualitaria, circunstancia medio ocultada por el vigor ingente de la economía informal, particularmente poderosa en el ámbito que nos ocupa.…  Seguir leyendo »

Si hay algo que queda claro en virtud de las últimas noticias llegadas de Moscú -las que hacen referencia a la sustitución del primer ministro, Mijaíl Fradkov, y a la promoción como sustituto de Víktor Zubkov- es que la determinación de las reglas del juego que habrán de guiar al país en los años venideros corre a cargo, en exclusiva, del presidente Putin. Al respecto no parece tener peso alguno ninguna instancia colegiada -fuere la que fuere: segmentos del poder ejecutivo o direcciones de uno u otro partido- y menos aún, claro, la ciudadanía, convidado de piedra condenado a refrendar lo que Putin decida.…  Seguir leyendo »