Carme Colomina

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de septiembre de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Las elecciones legislativas holandesas son las primeras de un año decisivo que medirá la fortaleza en las urnas del populismo xenófobo en la Unión Europea. En enero pasado, en la ciudad alemana de Coblenza, las grandes fuerzas de la derecha populista europea se unieron para escenificar “el inicio de una primavera patriótica” que “devolverá la palabra al pueblo”. Y los Países Bajos se erigen ahora en la vanguardia de esta transformación. No es la primera vez.

El malestar que hoy recorre buena parte de Europa ha vivido ya sus propias precuelas en la historia reciente de los holandeses. Desde la irrupción, a principios de 2000, de un político carismático y populista como Pim Fortuyn –asesinado dos años después-, que revolucionó la política holandesa con su aborrecimiento de lo políticamente correcto y sus críticas al fundamentalismo islámico y a la inmigración masiva, a otra muerte –en este caso atribuida al fundamentalismo islámico- la del cineasta Theo van Gogh, en 2004, después de estrenar Submission, su película sobre la mujer y el Corán.…  Seguir leyendo »