Carmen Posadas

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Desde mucho antes de que Virgilio dijera aquello de que la fortuna sonríe a los audaces, este rasgo ha llevado siempre aparejada un aura de gloriosa épica que nos hace ver a los intrépidos como héroes, como grandes hombres que se atrevieron a desafiar al destino y reescribieron, para bien, la Historia. Así parecen rubricarlo César, al cruzar el Rubicón, o Bonaparte, haciéndose con el poder el 18 de Brumario. Sin embargo, no es difícil ver también que, el hecho de que la fortuna sonría a los audaces no quiere decir que todos ellos sean positivos para la historia. Audaz fue sin duda Stalin que, con todas las papeletas en contra, logró convertirse en sucesor de Lenin, relegando a su también muy arrojado antecesor a la categoría de momia sagrada cuando aún estaba en vida.…  Seguir leyendo »

Nunca el odio había sido tan rentable. Ni tenido tanto predicamento como de un tiempo a esta parte. De hecho, algunos lo están convirtiendo incluso en lucrativo medio de vida. Como el inventor de Hater, por ejemplo, una plataforma de contactos románticos que se dedica a buscar pareja poniendo en contacto a personas no por afinidades sino por odios compartidos. ¿Detesta usted los callos, no puede soportar a Trump, odia los madrugones y no traga a Mouriño? Tal vez seamos almas gemelas. La app, que a las pocas semanas de su creación alcanzó la cifra de 200.000 usuarios en los Estados Unidos y que es hoy la aplicación de estilos de vida número uno en Alemania, surgió después de que su fundador leyera un estudio sociológico según el cual las personas a las que disgustan las mismas cosas crean lazos más profundos que aquellas que comparten afinidades positivas.…  Seguir leyendo »

Si piensan que ya lo habían oído todo en este mundo de nuestros dislates, a ver qué les parece este titular que acabo de leer: «Los famosos ponen de moda creer que la Tierra es plana». Diversas estrellas citan como pruebas irrefutables de su creencia las siguientes reflexiones: Nos han engañado, ¿cómo rayos se mantienen en pie los edificios de Nueva York? Si la Tierra fuera redonda los más altos tendrían que estar inclinados ¿no? ¿Y se acuerdan del salto de Felix Baumgartner para Red Bull desde la estratosfera? Bobby Ray Simmons, multimillonario rapero con infinidad de seguidores, afirma que él estaba en un avión en ese momento y pudo verlo de lejos.…  Seguir leyendo »

Cuentan que Christopher Trejago, oficial inglés destacado en la India, había adquirido el curioso hábito de rondar las calles de su ciudad enfundado en un burka. La costumbre, que sin duda hubiese desconcertado a cualquiera de sus compatriotas, tenía una romántica explicación, sus amores con una viuda hindú llamada Bisesa que vivía bajo la protección de su tío. Durante meses, Trejago continuó con sus escapadas hasta que una noche, al trepar hasta la ventana de la amada, encontró sobre la balaustrada las amputadas manos de Bisesa así como a su tío que, emboscado tras una columna, le asestó una puñalada en el muslo.…  Seguir leyendo »

Es larga la tradición de que por estas fechas analistas, gurús y todo tipo de adivinos a la violeta hagan sus predicciones sobre lo que podemos esperar del año que viene. Rara vez aciertan, pero hasta hace unos años no importaba demasiado. El mundo era bastante previsible, los cambios políticos más o menos suaves, las fluctuaciones económicas asumibles, las turbulencias tolerables. Sin embargo, desde que cambiamos de siglo el futuro ya no es lo que era. ¿Qué brillante analista, qué inspirado gurú o taumatúrgico profeta podría haber imaginado, por ejemplo, que en el siglo XXI volveríamos a las guerras de religión, nada menos que a moros contra cristianos?…  Seguir leyendo »

Cuentan que Flaubert, autor de Madame Bovary, era devoto de la sección de sucesos de los periódicos. Fue así como conoció la vida y muerte de Delphine Delamare, esposa de un médico de una pequeña localidad y diecisiete años mayor que ella. Igual que el personaje de Emma Bovary, Delphine se aburría y se dejó llevar por sus aires de grandeza, entregándose a gustos caros, amantes imposibles y gastos sin fin, que la llevaron a acabar sus días con una buena dosis de matarratas. Como otros personajes literarios, Don Quijote, por ejemplo, o Edipo, también Madame Bovary ha dado nombre a cierta actitud que tiene mucho que ver con la naturaleza humana.…  Seguir leyendo »

Donald Trump cada vez más cerca de la Casa Blanca; Austria que se salva in extremis de tener un presidente que se enorgullece de lucir como símbolo el color aciano de los nazis; en Gran Bretaña el partido ultranacionalista inglés que propicia y quizá logre el Brexit y, mientras tanto, aquí en España, Podemos que se perfila como segunda fuerza política. ¿Cómo es posible que en países prósperos y cultos la gente caiga, o esté a punto de caer, en populismos y extremismos de uno u otro signo? ¿En qué momento y por qué nos hemos hecho sensibles a las demagogias?…  Seguir leyendo »

Miguel Ángel Buonarroti nos dejó un símil de lo que era, para él, el Arte. Dijo que esculpir no es más que desvelar la maravillosa obra de arte que yace escondida en un bloque de mármol.

Hace muchos años tuve la oportunidad de conocer a alguien que estuvo presente y codo con codo con Picasso en su estudio durante la génesis de uno de sus cuadros más célebres, el Guernica. Me contó esta persona, vinculada al Gobierno de la República, que había viajado a París junto con el director general de Bellas Artes para solicitar la colaboración del genio de Málaga en un proyecto: dar realce al pabellón español en la Gran Exposición Internacional que se celebraría en París ese mismo año de 1937.…  Seguir leyendo »

Esa palabra tabú

El otro día, un amigo, agnóstico por más señas, me pasó un vídeo del mensaje con el que David Cameron felicitó las fiestas a los británicos. En él se detiene en subrayar prolijamente el papel que en la historia, la cultura, la ética y la estética de su país ha tenido, con sus sombras, pero también sus luces, el cristianismo. Y a continuación concluye: «Por todo ello, Gran Bretaña abraza y recibe a todas las fes y a ninguna, pero, aun así, es un país cristiano y está orgulloso de serlo».

Soy de los que piensan que las creencias de uno son un asunto privado y que no hace falta ir por ahí trompeteando lo que uno es o deja de ser, pero me gustó que alguien tan poco sospechoso de ser un chupacirios como el premier británico hiciera una defensa de los valores culturales del cristianismo.…  Seguir leyendo »

Por estas fechas suelen aparecer en los medios de comunicación eso que los Nostradamus a la violeta llaman sus profecías para el año próximo. Juegan con ventaja, porque lo cierto es que nadie recuerda de un año para otro cuáles fueron sus esotéricas predicciones. Tampoco yo las recuerdo, pero de lo que estoy segura es de que ni el más jeremías o agorero de ellos tuvo la imaginación que en estos meses ha derrochado la Realidad para regalarnos un abanico de hechos tan inquietantes como inverosímiles. Desde la declaración unilateral de independencia por parte de Cataluña pasando por el auge de ese fantasmagórico Califato del tamaño de Italia que ingresa mensualmente cincuenta millones de dólares solo con el contrabando de petróleo, hasta el mayor número de desplazados y refugiados que el mundo ha conocido desde la Segunda Guerra Mundial, todo parece tan irreal como improbable.…  Seguir leyendo »

Cuentos

«La cuna del hombre la mecen con cuentos», decía León Felipe y cantaba Paco Ibáñez cuando yo era joven, allá por los años sesenta. Es curioso, pero cuando uno oye ciertas frases de su pasado tiende a interpretarlas solo en el contexto y el espacio temporal en los que las conoció por vez primera. Piensa por tanto que aquella idea de que «nos anestesian con cuentos», con falacias, eran atribuibles solo, por ejemplo, a la dictadura franquista, o al Chile que propició la llegada de Allende al poder o, todo lo más, a los Estados Unidos de Nixon con sus patrañas y su Watergate.…  Seguir leyendo »

Cuando Nietzsche proclamó aquello de «Dios ha muerto» difícilmente pudo imaginar que nos crecerían tanto los enanos. O, lo que es lo mismo, esa pléyade de pequeños dioses que el ser humano inventó para sustituirlo. Empezaré por los más paradójicos. Mi familia vivió cuatro años en Rusia durante la Guerra fría. Era curioso comprobar entonces cómo los soviéticos, sabedores de la gran religiosidad del pueblo ruso, decidieron fabricarle otras divinidades en las que pudieran depositar su fe. La más notable fue el propio Lenin, que, gracias al culto a la personalidad, se convirtió en el primer dios ateo de la historia.…  Seguir leyendo »

La vida sobreactuada

Que el mundo es un teatro, un gran tinglado en el que cada uno representa un papel, no es novedad. Debe de ser una de las ideas más repetidas de la historia. Con pequeñas variantes la han enunciado desde Jesucristo a Shakespeare, de Rabelais a Mariano José de Larra o Jacinto Benavente, sin olvidar, por supuesto, a dos de mis filósofos preferidos, Groucho Marx y Mae West. Se levanta uno por la mañana e inmediatamente se coloca la máscara que toque ese día: la de trabajador infatigable, la de padre/madre ejemplar, jefe severo, ejecutiva agresiva, vendedor de humo, amigo enrollado, colega, pícaro, guapo/a, sexy… A veces hace uno de bueno, otras de malo; en ocasiones de actor protagonista, otras de secundario; con demasiada frecuencia solo de comparsa.…  Seguir leyendo »

Se supone que un gesto es la expresión de algo, de alegría, de desprecio, de pasión, de odio. Sin embargo, hasta el niño menos espabilado pronto descubre que no siempre es así, sino que en ocasiones solo demuestra que se desea transmitir algo sin que necesariamente se corresponda con un sentimiento. Aprender a descifrar al prójimo por tanto es tan imprescindible para bandearse en esta civilizada jungla que llamamos sociedad como lo es entre los animales para sobrevivir en la suya. Tal vez por eso a la Historia le encantan los gestos.

En el pasado los preferidos eran los destinados a mostrar (o fingir) arrojo.…  Seguir leyendo »

Que Dios nos coja confesados

«Observa, mira a tu alrededor y cuando creas comprender algo de lo que pasa en este país, olvídate, chica, no habrás entendido nada». Algo así me dijo Juan, antes profesor de Matemáticas en la Universidad y ahora taxista, mi ángel de la guarda durante una visita a La Habana. He estado en Cuba en cuatro ocasiones, la primera, antes del Periodo Especial, es decir cuando el país era un satélite más de la estela soviética. La segunda, dos años después de que los rusos retiraran su apoyo, lo que sumió a la isla en una miseria tal que los cubanos, siempre tan resilientes como dignos en la adversidad, se desmayaban de hambre por la calle.…  Seguir leyendo »

Es bien conocida la metáfora del filósofo Isaiah Berlin que divide a las personas, y en particular a los pensadores, en dos categorías, zorros y erizos. Tomando como punto de partida escritos griegos clásicos, Berlin diferenció entre la inteligencia de unos y otros diciendo que los zorros son aquellos que saben muchas cosas, mientras que los erizos se limitan a saber mucho de una sola cosa. Así, los erizos, ante una dificultad, tienden a simplificar las complejidades de este mundo y las abordan con una única idea o estrategia. Los zorros, en cambio, son incapaces de reducir el mundo a solo un enfoque, de modo que se mueven constantemente entre varios tipos de estrategias posibles.…  Seguir leyendo »

Una muerte es una tragedia, un millón solo es estadística

Buenas noticias en el infierno. Quién iba a decirle a Iósif Vissariónovich Stalin que nosotros, civilizados hijos del siglo XXI, íbamos a darle un nuevo y más siniestro sentido a una de sus famosas frases. Si él descartaba los más de veinte millones de cadáveres producto de sus purgas con la cínica afirmación que encabeza este artículo, los maestros del terror de hoy parecen haber descubierto la eficacia de la fórmula contraria. Así hemos podido constatarlo al asistir consternados, y casi en directo, a la decapitación del periodista norteamericano James Foley. Apenas unas semanas más tarde, y como parte de un bien dosificado plan, era la cabeza de su compatriota Steven Sotloff la que rodaba ante nuestros ojos y hace unos días la del cooperante británico David Haines.…  Seguir leyendo »

No tengo nada en contra de Javier Bardem. Al contrario, lo considero un gran actor y una persona sensible a las causas –que no son necesariamente las mías– que él considera justas. Por eso, frente a la chufla general despertada por su frenazo y marcha atrás en lo que concierne al conflicto palestino-israelí, a mí su viraje más que risible me parece sintomático. Como saben, días atrás, un grupo de artistas entre los que se encuentran Pedro Almodóvar, Alejandro Sanz o Jorge Drexler pidió al matrimonio Bardem-Cruz su adhesión a cierto «Comunicado de la Cultura contra el genocidio en Palestina» cuyo fin era manifestar la indignación de dicho colectivo contra el ejército de ocupación israelí, acusándolo de humillar y pisotear los derechos de la población palestina en una inaceptable guerra de exterminio contra un pueblo sin medios.…  Seguir leyendo »

Siempre me ha llamado la atención que pueden decirse verdades como puños, tener toda la razón y, sin embargo, f al l ar en transmitir la idea. De igual modo, pueden decirse grandes imbecilidades o comunicar ideas muy poco recomendables, pero, si se acierta con el tono, es posible que uno acabe convirtiéndose en un referente político o social. En tiempos en que más que nunca en la historia y, como decía McLuhan, «el medio es el mensaje», sorprende ver, sin embargo, que a pesar de todo sigue vigente aquel viejo dicho francés de que C´est le ton qui fait la chanson (es el tono el que hace la canción).…  Seguir leyendo »

En 1774 Johann Wolfgang von Goethe publicó Las desventuras del joven Werther, una novela que, aparte de haber causado una verdadera epidemia de suicidios en toda Europa, está considerada la más temprana obra precursora de lo que llamamos Romanticismo. Este movimiento artístico y político se caracteriza, según dicen, por preconizar la libertad, la subjetividad y la emoción frente a las limitaciones impuestas por el racionalismo de la Ilustración, que lo precedió. En el arte, el Romanticismo ha producido páginas inmortales como las escritas por Dickens, Flaubert, Byron o el propio Goethe. En política, sus resultados son más ambivalentes. Si bien puede verse su romántica mano en la independencia de los Estados Unidos de América y, más adelante, también en la creación de nuevas y grandes naciones europeas como Alemania e Italia puede intuírsela años antes, en el germen de esa explosión de libertad, igualdad y fraternidad que acabó en el Gran Terror.…  Seguir leyendo »