Cayetana Álvarez de Toledo

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de febrero de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La Alta Abdicación del Estado

La víspera del 1 de octubre de 2017, Emilia Landaluce y yo estuvimos paseando por Gerona. La noche era suave, bebimos vino blanco junto a un muro gótico y luego nos fuimos de ronda por los colegios electorales. Cerca del Ayuntamiento, bajo unos pórticos, un grupo de jóvenes se preparaba para pasar la noche en un local. Entraban y salían con pizzas y papeletas. Parecían inquietos. Sobre todo cuando nos vieron. Uno de ellos, la voz contenida pero los ojos de hierro, se acercó y nos preguntó qué hacíamos allí. Le contestamos. En un minuto ya nos habían rodeado. La mayoría eran varones.…  Seguir leyendo »

Por una España de castas

El 12 de mayo escribí en estas páginas sobre la creciente influencia del lobby feminista en la redacción de El País. El jefe de Opinión del periódico, José Ignacio Torreblanca, se enfadó. Mucho. Así me lo hizo saber por persona interpuesta y también a la cara, en un encuentro casual en el hotel Palace. El pasado lunes, Torreblanca fue destituido de forma fulminante. En su despacho brilla ahora la columnista Máriam Martínez-Bascuñán. El País la ha presentado así: «Es especialista en teoría política y pensamiento feminista». Bien. Podría hurgar en la herida, pero para qué. En realidad, donde quiero escarbar es en la primera de las dos especialidades de la nueva jefa de Opinión del nuevo El País.…  Seguir leyendo »

Llovía con rabia sobre el monasterio del Escorial. El viejo profesor cruzó a trotecito lento el patio de los reyes y se dirigió a las salas capitulares. Allí, arropado por Tiziano, Tintoretto, El Greco y un centenar de españoles vivos, recibió de manos de Felipe VI el primer premio internacional de las órdenes reales. A su lado, amarillo como una figura de cera, languidecía el todavía ministro Catalá. Sir John Elliott agradeció la distinción y habló de lo que más sabe y ha enseñado. Es decir, del autoodio, enfermedad crónica de España. A la misma hora, en la sede de la amenazada soberanía nacional, el PSOE registraba una moción de censura que entierra la paz civil del 78.…  Seguir leyendo »

La democracia intimidada

Llegué a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares: un páramo de polígonos, esa fealdad, ese frío. La claque de los acusados de Alsasua disfrutaba del foco en una esquina. Me abrí un hueco entre las cámaras. Vi a la diputada de Bildu que en su día pidió «un chaparrón de aplausos» y «un abrazo lo más caluroso posible» para los asesinos de la T-4. Escuché a la portavoz del mismo partido en el Parlamento de Navarra, hermana de un conocido matón, dar a España lecciones de justicia y proporcionalidad. Y, a punto ya de entrar, hice un par de fotos de una pareja ataviada según las muy precisas instrucciones que en su día publicó ETA en un Zutabe.…  Seguir leyendo »

Tranquilas, chicas

¿Qué es peor? ¿Señalar a una mujer o a un inmigrante? No lo pregunto por la presunta asesina Ana Julia Quezada, que reúne las dos condiciones y, además, la de negra, y de ahí el lío político-mental que se han hecho algunos portavoces de nuestra hipertrofiada progresía: demasiada minoría para tan poca bondad. La cuestión se ha planteado esta semana en el Reino Unido con motivo de una exclusiva del Sunday Mirror: cientos de niñas y adolescentes de la localidad obrera de Telford fueron sometidas a los peores abusos -drogadas, golpeadas, violadas, comercializadas- por bandas de hombres «de procedencia asiática».…  Seguir leyendo »

No a la guerra

La periodista Julia Otero publicó hace unos días un tuit en el que me llamaba «oprimida» y «cómplice de los opresores». Es cierto que lo hizo refugiándose en Simone de Beauvoir. Estuve a punto de reírme de ella y un poco también de mí misma: «¿Oprimida yo? ¡No sabe usted de quién habla!». Pero luego me acordé de otros presuntos oprimidos/opresores y me contuve.

La acusación de colaboracionismo es un recurso típico del pensamiento colectivista. Venga: totalitario. Sin ir más lejos, tampoco de Otero, ahí está el nacionalismo y su señalamiento de los constitucionalistas catalanes como cómplices de la opresión española.…  Seguir leyendo »

El acoso escolar en Cataluña

El modelo catalán de inmersión lingüística lleva en vigor casi tantos años como duró el franquismo. Tiempo suficiente, supondríamos, para que su objetivo declarado -eso que llamaron la «normalización»- se hubiera conseguido y las dos lenguas catalanas convivieran de forma equilibrada y feliz. Pero, claro, quién determina lo que es normal. ¿El hombre del que Josep Tarradellas ya dijo en 1981 que su objetivo era «utilizar todos los medios a su alcance para hacer posible la victoria de su ideología frente a España»? ¿El individuo que, después de promover un golpe a la democracia en primera persona del singular -el 9-N, a pecho descubierto: «¡El responsable soy yo!»-, va y dice ante el Tribunal Supremo que la Declaración Unilateral de Independencia fue, pues, ya sabe señoría, «puramente simbólica»?…  Seguir leyendo »

Off the record

«Siéntate». Obedecí lentamente. El portavoz del Grupo Parlamentario Popular se mantuvo de pie. Una fiera enjaulada en su propio despacho. Cogió el periódico y lo tiró sobre la mesa. «¿Cómo se te ocurre publicar esto?» No seguí su gesto con la mirada. Para qué. Sabía que mi artículo no iba a gustar a la dirección del partido, pero qué remedio. La Junta Directiva de la víspera -7 de abril de 2015- había sido un despropósito democrático. Unos 500 cargos públicos hacinados en la segunda planta de Génova, todos con el frío de una derrota inminente en el cuerpo. Ninguno había tomado la palabra.…  Seguir leyendo »

Me quedé un rato mirando fijamente la imagen. Siniestra, acongojante. Siete muñecos que simulaban cadáveres amortajados colgaban por los pies de un puente sobre una autopista de Barcelona. Llevaban en el pecho, perfectamente visibles, las siglas del PP, Ciudadanos y el PSC. Arriba, negro sobre hormigón, una pintada a favor de la liberación de los «presos políticos». Levanté la vista. Por la ventana, junto a la fachada amable y barroca de Las Salesas, un tumulto de furgones policiales y cámaras de televisión esperaba la decisión del Tribunal Supremo sobre Oriol Junqueras y los demás golpistas. Pensé: A ver qué decide el lunes el juez Llarena; su liberada Forcadell no sólo se presenta a las elecciones autonómicas, sino que lo hace en una lista impúdicamente subversiva.…  Seguir leyendo »

Es sabido que una boina negra y tóxica se ha instalado sobre la capital de España. Hay muchas cabezas dispuestas a calzarla. El catedrático Santiago Muñoz Machado, que ha propuesto una reforma constitucional regresiva. Los asistentes al comeback de Josep Antoni Duran i Lleida en el Ritz. Los responsables del último Cupo vasco. Miquel Iceta, con su cordón sanitario al cuello. O Enric Juliana bajando la calle Barquillo. La cuestión es que en Madrid falta aire limpio. Personajes que no evoquen fracasos. Ideas que alumbren caminos nuevos. Políticas en sintonía con la nueva actitud de la sociedad.

Lunes, los apaciguadores.

El catedrático Muñoz Machado y otros colegas han presentado una -otra- reforma constitucional para complacer al nacionalismo catalán.…  Seguir leyendo »

Mi abuela paterna Yvonne -marsellesa, libérrima, excelente violinista, modernísima- se casó con un marqués napolitano idealista y arruinado, y juntos se sumaron a las vanguardias parisinas, de Stravinski a Proust. La recuerdo en su pisito del Seizième, orgullosa de su Legión de Honor, casi ciega, desbordante de ternura y de sentencias: «Ahhh, la Carmén de Bizet… Quel bonheur!». Era su ópera preferida. Y con ese nombre llamaron a mi hermana pequeña. Justo homenaje póstumo, también a la España de ayer.

«Carmen, la de España y no la de Mérimée, y no la de Mérimée», insistía Manuel Vázquez Montalbán. Y siguen coreando muchos.…  Seguir leyendo »

Desde primera hora de la tarde, recién proclamada la República independiente de Cataluña, TV3 mantuvo en un rincón de su pantalla un plano fijo de las dos banderas que ondean a lo alto del palacio de la Generalidad. El nacionalismo sabe de símbolos. Y su televisión, esa obscena máquina de propaganda, todavía más. Esperaban la imagen que representa mejor que ninguna lo sucedido ayer: la arriada de la bandera de España en una parte crítica y fundacional de su territorio. Al cierre de esta edición, la rojigualda seguía en su mástil. Y ahí debe seguir durante todo el periodo electoral inaugurado ayer por Mariano Rajoy en aplicación del artículo 155 de la Constitución.…  Seguir leyendo »

A muchos buenos demócratas les tiemblan desde ayer las piernas y la prosa. Es lógico. Tantos años escuchando y leyendo que la aplicación del artículo 155 de la Constitución sería el detonante del Armagedón español que se lo han creído. A principios de septiembre, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, hoy firme como un legionario, dijo que mejor no tocar lo que décadas de pedagogía negativa habían demonizado de forma irremediable. Y el propio portavoz del Partido Popular en el Congreso, Rafael Hernando, anunció que el Gobierno descartaba recurrir a tan inoportuno y oprobioso instrumento, el mismo día del gran discurso de Felipe VI.…  Seguir leyendo »

Barcelona volverá a ser mañana, durante unas horas, la ciudad que fue desde el ocaso de la dictadura hasta la consolidación de la democracia y su estúpida entrega al nacionalismo. Cosmopolita. Moderna. Excitante. Heterogénea. Desinhibida. Vital. La Barcelona previa al Ubú de Albert Boadella, al Titanic de Félix de Azúa y al Contra Catalunya de Arcadi Espada. Mañana, miles de demócratas españoles viajarán a Barcelona desde todos los puntos del país, y hasta del extranjero, para decir simplemente: Cataluña sí me importa porque Cataluña es España y España es la libertad.

La respuesta a la manifestación convocada por la plataforma Sociedad Civil Catalana -a las 12.00 horas, en la plaza Urquinaona- no tiene precedentes.…  Seguir leyendo »

El pasado 14 de julio, un grupo de espectadores comprometidos celebrábamos fraternalmente la libertad y la igualdad cuando sonó una alerta digital: Niza, un camión, cadáveres, Yihad. Nuestras risas se ahogaron y entre los lamentos brotó una consigna: «¡Hay que reafirmar la identidad europea!» Salté de mi silla, blandiendo a Popper: «¡Las identidades colectivas no existen! Sólo las individuales. Y son tan volátiles…»

Fui apátrida hasta los 18 años, argentina hasta los 24, franco-argentina hasta los 32 y desde entonces soy técnicamente hispano-franco-argentina. Quise nacer en la metafísica Medinaceli pero lo hice en el castizo Chamberí. Aprendí a caminar en una vieja casa parisina y a contar en un Montessori de Hampstead.…  Seguir leyendo »

Hace una semana, en la antigua Residencia de Señoritas de la frondosa calle de Fortuny. El presidente Carles Puigdemont llega envuelto en un enjambre de asesores y funcionarios, que ocupan las tres primeras filas del auditorio. A su lado, la figura enjuta y solitaria del hispanista John H. Elliott anticipa el choque entre el razonamiento y la demagogia, el bisturí y la brocha, el individuo y la masa. Puigdemont empieza felicitando a la Fundación Ortega y Gasset por su valentía al escoger el título del simposio: ¡Escolta Espanya, escucha Cataluña! La bilateralidad se abre paso en Madrid como el mito entre los débiles de espíritu.…  Seguir leyendo »

Los responsables

El cruel abril. Lunes 11. Una escritora llamada Empar Moliner quema un ejemplar de la Constitución en la televisión pública catalana. La cadena se justifica diciendo que la intención de la ‘performance’ era metafórica. Moliner insiste luego: «La Constitución no garantiza el derecho de los pobres».

Jueves 14. El secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, presenta en un acto en el Ritz al delegado de la Generalidad en Madrid, Ferran Mascarell. Le dedica enfáticos elogios: «Un independentista de razón». Despeja coquetamente las críticas: «Ferran y yo aceptamos estas cosas como el producto de nuestra personal e intransferible heterodoxia». Y dice que no son ellos los excéntricos sino la España cainita: «En cualquier otro país europeo sería normal».…  Seguir leyendo »

Poco antes de que las luces se apaguen y las butacas se vacíen, los protagonistas de la política empiezan a preocuparse por su legado. Es probable que Mariano Rajoy Brey sea recordado como el presidente que sacó a España de la más profunda crisis económica de su historia reciente. Ojalá. Pero difícilmente podrá evitar que también se le recuerde como el hombre que sumió al centroderecha español en la más profunda crisis política desde su refundación en 1990.

El PP ha pasado en cuatro años de la cima de la mayoría absoluta al abismo de una posible descomposición. No sólo ha perdido casi todo el poder territorial y político acumulado durante décadas: gobiernos autonómicos, diputaciones, ayuntamientos, la capital de España, decenas de escaños.…  Seguir leyendo »

Histórico y heroico

Escribo cuando la Mesa de la Unidad venezolana ha sobrepasado la frontera decisiva de los 112 escaños. Con este resultado, Maduro está políticamente obligado a adelantar las elecciones presidenciales.

Hace poco, sin embargo, vivimos una noche triste en Madrid. Se hablaba de la sentencia que un tribunal contaminado hasta la náusea había impuesto a Leopoldo López: 13 años, 9 meses y 7 días de cárcel. Lilian Tintori, como siempre, iluminaba a los demás con su sonrisa. Entre anécdotas del juicio, contó: «La juez leyó la sentencia. Leopoldo me miró. Yo lo miré. Los dos pensamos exactamente lo mismo y sin hablar nos prohibimos el uno al otro seguir pensándolo: ¡Vamos a tener más de 50 años!».…  Seguir leyendo »

Anoche escribí al presidente

Como es natural, no sé cuáles son los planes del presidente del Gobierno ni de todos aquéllos que pueden decidir sobre las listas electorales del PP. Pero, dado que durante los últimos siete años he sido diputada en sus filas, anoche comuniqué al presidente Rajoy mi deseo de no volver a formar parte de su candidatura.

No podría ir en las listas porque no encuentro argumentos suficientes para defender la gestión del Gobierno ni para pensar que el presidente Rajoy actuaría de forma distinta a como lo ha hecho hasta ahora. No podría porque creo en la responsabilidad del liderazgo y en la política como una suma de convicciones, coraje y capacidad de desafío.…  Seguir leyendo »