César García Muñoz

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de febrero de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La titulitis es un mal español. Y va mucho más allá de la definición de la Real Academia Española de la Lengua como «valoración desmesurada de los títulos y certificados de estudios como garantía de conocimientos de alguien». De hecho, como la mayoría de los jóvenes saben, los másteres y los idiomas cuentan muy poco en el mercado laboral español.

De hecho, los políticos que han mentido o inflado sus currículums lo han hecho por vanidad, por ser más y no porque les hiciera falta. España está llena de casos de diputados, presidentes de comunidades autónomas o del Gobierno que apenas tienen una licenciatura, en el mejor de los casos.…  Seguir leyendo »

Un año más, siguiendo una costumbre que empieza a ser tradición en nuestro país, ninguna universidad española aparece entre las 200 primeras del ranking de universidades de la Universidad de Shanghái. Al leer las reacciones de parte de la comunidad académica, uno no puede sino sorprenderse del sentimiento de desprecio y autocomplacencia con el estado actual de las cosas.

Se le acusa de privilegiar en exceso la investigación, casi como si fuera un pecado, o de tener en cuenta circunstancias aparentemente tan anecdóticas como que en estas universidades trabajen premios Nobel. También se arguye que tiene demasiado en cuenta las ciencias en perjuicio de las humanidades.…  Seguir leyendo »

Si según Karl Popper una sociedad abierta se caracteriza por ser “una asociación de individuos libres que respetan los derechos el uno del otro dentro del marco de la mutua protección proporcionada por el Estado y que logra, mediante la toma responsable y racional de decisiones, una vida más humana y rica para todos”, entonces España ha fracasado estrepitosamente.

Dejando de lado lo engorroso de la definición (incluida quizá la traducción del propio articulista), lo que ponen de manifiesto los últimos acontecimientos de presunta corrupción que han indignado hasta el límite a la opinión pública española (empezando con Iñaki Urdangarin, pasando por Amy Martin y Carlos Mulas y acabando con Luis Bárcenas) es que vivimos en un coto cerrado en el que los mayores enemigos de las sociedades abiertas, los Gobiernos, las partitocracias y las oligarquías económicas, han sabido sacar provecho de un viejo patrón organizativo de las sociedades mediterráneas llamado clientelismo, o caciquismo en su versión más castiza.…  Seguir leyendo »

Una de las pruebas irrebatibles que se ha hecho imprescindible a la hora de denunciar la falta de calidad de las universidades españolas es la baja clasificación que obtienen en los rankings internacionales, donde siempre aparecen del puesto 200 para arriba. Aunque la metodología que utilizan estos rankings, basada fundamentalmente en la publicación de artículos en revistas académicas de ciencias y tecnología en detrimento de las humanidades o de otros aspectos relacionados con la enseñanza, pueda ser discutible, son una buena orientación. Llorar y lamentarse, como hace la Comisión Europea, de que estos criterios siempre favorecen a las universidades norteamericanas, no sirve de mucho cuando el resto del mundo los sigue a pies juntillas.…  Seguir leyendo »

Los españoles, a diferencia de lo que les ocurre por ejemplo a los americanos, somos poco aficionados a hablar o a sentirnos partícipes de pertenecer a una determinada generación. Es verdad que últimamente hemos oído hablar algo de la generación mileurista (la de los que cobran mil euros o menos), ni-ni (la de los que ni estudian ni trabajan) e incluso la generación Cuéntame (la de los abnegados españoles que nacieron durante o inmediatamente después a la Guerra Civil). Sin embargo, a excepción quizá del término mileurista que define más un fenómeno económico que propiamente generacional, han hecho poca fortuna.

En estados Unidos pasa lo contrario.…  Seguir leyendo »

La quema de una foto del Rey -así como de una bandera y de una Constitución españolas- durante la marcha independentista celebrada el sábado con ocasión de la Diada alimenta el falso estereotipo que mucha gente tiene respecto a los catalanes. Los últimos resultados de la encuesta del CIS en Cataluña, en los que se ponía de manifiesto que alrededor del 80% de los catalanes compatibilizan la identidad catalana y española, fueron destacados con gran profusión por todos los medios de comunicación. No deja de resultar curioso que un dato tan conocido desde hace décadas tuviera tanta repercusión. Y es que a muchos españoles que nunca han viajado a Cataluña y que se guían por lo que dicen sus políticos sobre el Estatut para medir el clima de opinión en esta región, esa noticia les dejó perplejos.…  Seguir leyendo »

Si hay una palabra que define las reacciones suscitadas fuera de Italia por la actitud de la opinión pública italiana hacia Silvio Berlusconi es la perplejidad. No se entiende que un primer ministro con dos procesos judiciales abiertos, envuelto en escándalos sexuales asociados a la prostitución e incluso a las drogas y con un país en plena recesión goce del respaldo de al menos la mitad de la ciudadanía.

La lógica dicta pensar que la culpa de ello la tiene el control que ejerce sobre la televisión pública y privada, así como su capacidad para obstaculizar la separación de poderes. Sin embargo, aunque ciertos, estos factores no serían tanto la causa como el resultado de otros factores antropológicos, así como de la relación entre el modelo mediático y la cultura política de Italia.…  Seguir leyendo »