Clara Zamora Meca

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Las estrategias de seducción que han seguido los partidos políticos españoles a lo largo de la última campaña electoral han sido relevadoras de otras realidades que, por entenderse de forma generalizada como secundarias, quedan relegadas o implícitas en el mensaje principal: el que atañe a cuestiones de gobierno (interior y exterior), economía y sanidad.

Se ha tratado de forma reiterada la intención de ofrecer una «educación de calidad». Perdonen, pero habría que partir de un mensaje mucho más claro y básico antes de abarcar esa cuestión como algo rotundo: ¿Qué es educación de calidad? Seguramente, para el principal «vendedor» de este producto, la educación de calidad no coincide en absoluto con mi idea de lo que ésta supone.…  Seguir leyendo »

Se avecina la feria internacional de arte contemporáneo ARCO. «Es un gran artista», se suele oír por sus pasillos; «sólo que no lo muestra», es el resorte que le queda pensar a muchas de las almas refinadas que acuden cada año en busca de una autoridad artística incuestionable. ¿Cómo se puede buscar al rey de los dioses cuando ya no hay ni reyes ni dioses?

La autorización para dar libre curso a la expresividad subjetiva se impuso hace relativamente poco. El gusto, la gracia y el capricho abrían el horizonte a la crítica, al canon subjetivo y al pozo sin fondo de la expresividad íntima.…  Seguir leyendo »

Unir moda y literatura puede parecer un juego sacrílego. Algo así como una distracción perversa de las fatigas filológicas y eruditas, con cierto gusto por la profanación. El personaje británico que me inspira y obsesiona pudo jactarse de haber traspasado este umbral espeso de los estereotipos. Su genio creativo clavó la aguja en un atormentado embrujo. Su mente estableció un puente en el tiempo, que vinculó la literatura finisecular decimonónica con la estética finisecular del siglo siguiente. Cien años de diferencia, distintas posibilidades y capacidades de expresión, una misma sensibilidad.

Los fines de siglo son una trasposición única, simbólica, confusa del miedo al cataclismo.…  Seguir leyendo »

El debate abierto generado desde hace décadas en el contexto internacional en torno a la muerte de la pintura es un desafío sin límites ni perspectivas de llegar a una teorización rigurosa. La manera en que ésta se ha ido replegando para asumir su lugar en la contemporaneidad ha sido una delicada y elegante manera de demostrar su inmortalidad. La reflexión general sería para qué seguir pintando en un tiempo en el que otros medios de expresión artística han superado en infinitos aspectos a la pintura propiamente dicha. De raíz figurativa, sobria, vibrante y suspendida en el tiempo, la pintura, en la segunda década del siglo XXI, mantiene su status muy en contra de los augurios, ambiciones y extrañas herejías establecidas en el cambio de milenio.…  Seguir leyendo »

La historia del cuerpo diplomático español es de una riqueza de matices inagotable. Voy a tratar de constatarlo ilustrando con mi pluma un caso privativo: el tránsito entre embajadores en un momento y en un lugar crucial, aquel que dio inicio a la Edad Contemporánea. Cuando la reina María Antonieta se enteró, en 1787, de quién sería el nuevo embajador de nuestro país dijo: «El Rey de España no nos manda un embajador, sino un amigo». Esta frase delata cómo de íntimamente agradecido fue en aquel momento el relevo como embajador en Francia del conde de Aranda por Carlos Gutiérrez de los Ríos y Rohan Chabot, VI conde de Fernán-Núñez.…  Seguir leyendo »

Pertenezco al género femenino desde que nací. Esto, a día de hoy, es necesario aclararlo dadas las posibilidades que ofrece la sociedad actual. Desde esta posición, me atrevo a opinar que la nueva ola contagiosa que equipara las dos partes complementarias que conforman el universo animal anda perfectamente desorientada. El exotismo verdadero aspira a una patria de fantasía. Para mí que en ese paraíso anda la actual ideología que procura igualar a hombres y mujeres.

Como la «Esfinge» de Wilde, en la exageración llena de pánico y osadía se reconoce, sin embargo, la apoteosis de la fascinación por el eterno femenino.…  Seguir leyendo »

La fantasía es muy peligrosa. Los juegos de azar, por ejemplo, se sustentan en este grado superior de la imaginación. Es también ella la que da especial carácter a la sed de venganza. Naturalmente, el sentido que se le da a la justicia juega un papel predominante en estos casos, pues la sensación que provoca su violación difiere según el canon moral establecido. Tradicionalmente, ésta nos viene relatada por los novelistas de cada época, y aquí alcanzo el punto al que quería llegar: la naturaleza de los escritores.

Las transgresiones morales que subyacen bajo la cúpula de la literatura y el periodismo de nuestros días pasan en la mayoría de los casos desapercibidas.…  Seguir leyendo »

Tras contraer matrimonio, el Rey Alfonso XII preguntó su opinión sobre la Reina a un amigo de la infancia, el conde de Benalúa. —«¿Qué te parece, Julio?». Titubeando, este contestó: –«Es distinguidísima, tiene majestad, un no sé qué atractivo…». El Rey, que miraba divertido a su amigo, le interrumpió: —«No te esfuerces; a mí tampoco». Don Alfonso era aficionado a las mujeres exuberantes y de trapío, y la Reina era precisamente todo lo contrario. Era dueña, eso sí, de una sólida cultura y de exquisitas aficiones artísticas (su colección de abanicos antiguos era sobresaliente). Tenía, además, un gran talento para saber estar, que junto a sus innegables virtudes domésticas y su permanente rectitud hicieron de ella una perfecta cumplidora de su deber.…  Seguir leyendo »

Me pregunto si escandalizar es más que gustar al público. Dentro de los paraísos artificiales en que nos ha sumergido la industria americana, «La ciudad de las estrellas» (La La Land), película actualmente en cartelera dirigida por el treintañero Damien Chazelle, pone de manifiesto que nada ha cambiado. Somos los mismos, y parece que seremos los mismos. La película se articula en torno a la idea de que soñar es necesario y, además, los sueños se consiguen.

Poetas, artistas, actores, escritores, músicos pueden estar contentos, pues parece, según refleja esta cinta, que el arte sí sirve para algo y que, a pesar de la malicia del vulgo, es falsa la creencia de que la gracia y la inspiración están en los excitantes.…  Seguir leyendo »

En estos días previos a la Navidad, encender la televisión supone exponerse a todo tipo de atracos emocionales. Aunque estos mensajes están dirigidos, fundamentalmente, a los más indefensos –potenciales compradores de las «maravillas» que allí se muestran–, el alarde de imaginación de los publicistas para llegar a nuevos públicos es inagotable. No obstante, hay un tema insistente que se aplica a los productos más variopintos y que, a pesar de estar supuestamente enfocado al género masculino, la realidad es que surte casi más efecto en el femenino. Me refiero a la bella mujer que inspira los deseos más primarios y cuya arrebatadora presencia provoca pasiones insaciables y potencialmente destructivas.…  Seguir leyendo »

Las frases de doble sentido, muy frecuentes en los cenáculos del hotel Pimodan en el París del XIX, eran rechazadas por cierta élite intelectual por ser consideradas groseras y vulgares. Complacíanse quienes se daban cita en él en decir una atrocidad diabólicamente elaborada o emitían con pavorosa sangre fría sentencias aberrantes, en las que el rigor del método era fundamental para desarrollar sus extravagancias. Destacó entonces Charles Baudelaire, hombre lleno de vigor físico y de potencia intelectual, por su alma inédita. Atesoraba todas las perfecciones, todas las fuerzas y las seducciones más irresistibles. Así lo retrató Emile Deroy, a sus veinte años: con ojos profundos, oscuros, de brillo fogoso, dulce e inquisitivo a la vez.…  Seguir leyendo »

La audaz aseveración «todos los cuadros son falsos mientras no se demuestre lo contrario», articulada por Manuel Vicent, es una provocación que nos hace replantearnos la certeza con la que se nos muestran las pinturas en los museos. El público acude a ellos sin reparar en la posibilidad de que algunas de éstas pudieran ser falsas o estar mal atribuidas. La autentificación aplicada al arte es una cuestión de origen, de firma, de asignación. Autentificar una obra es asegurar que ha sido creada por una personalidad dada y conocida. La pintura es el arte en el que, con más evidencia, ha sido necesario esta determinación de la autoría.…  Seguir leyendo »

El gusto en el arte

El gusto, esa aptitud humana para apreciar de manera inminente lo bello y lo que no es bello, fue definido por el sociólogo francés Pierre Bourdie como «la facultad de juzgar los valores estéticos de manera inmediata e intuitiva». Este concepto implica altas dosis de entendimiento y de sensibilidad. El gusto de una persona expresa de alguna manera su posición social, pues es un reflejo de sus preferencias, que inevitablemente quedan marcadas por sus experiencias y vivencias personales. La apreciación artística es consecuencia de estos factores que serán decisivos a la hora de apreciar y valorar una obra de arte.

La base cultural adquirida a la largo de la vida es fundamental para desarrollar los preceptos necesarios para establecer relaciones entre las distintas parcelas del saber.…  Seguir leyendo »