Consuelo Ordóñez

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de enero de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Le voy a pedir un ejercicio de imaginación. Mohamed Houli y Driss Ouakbir son dos presuntos terroristas vinculados a los atentados de Barcelona y Cambrils de agosto de 2017. Están acusados de los delitos de integración en organización terrorista, asesinato y lesiones de carácter terrorista; y, en el caso de Houli, se le suma también el delito de depósito de explosivos y estragos. Imaginen que estos dos presuntos terroristas son condenados por los atentados en los que dieciséis personas fueron asesinadas y varias decenas, heridas. Imaginen que cumplen condena y que, al salir de la cárcel, vuelven al pueblo donde vivían, a Ripoll.…  Seguir leyendo »

Ayer fue un mal día para quienes creen que el papel del Tribunal Europeo de Derechos Humanos es corregir los fallos de la justicia española. Estrasburgo dictó que rechazaba la petición de varios etarras presos de descontar del tiempo máximo de prisión el periodo que pasaron en cárceles francesas. Las víctimas de ETA acogimos con cierta incredulidad esta sentencia: esperábamos que fuese favorable a los intereses de los etarras, teniendo en cuenta que este mismo tribunal, hace cinco años, dio la razón a la sanguinaria etarra Inés del Río ordenando que no se le aplicase la doctrina Parot y, por tanto, su excarcelación inmediata.…  Seguir leyendo »

La libertad, la victoria pendiente

Horas después de que la voz en busca y captura de Josu Ternera nos leyera el último comunicado de ETA, aparecieron pintadas a favor de la organización terrorista en el barrio de Egia, en San Sebastián. «ETA muchas gracias» y «ETA el pueblo está contigo». Aquellos garabatos solo significaban que el comunicado final había cumplido su efecto entre los devotos del hacha y la serpiente: había justificado la irremediable existencia de la banda terrorista, había iniciado el camino hacia los altares de sus sacrificados militantes y había arengado a los suyos recordándoles que siguen necesitándolos porque lo que antes hacían con las armas, ahora lo harán desde las instituciones.…  Seguir leyendo »

A Pilar, la novia del sargento y víctima de la brutal agresión de Alsasua, no la apalearon una vez, sino dos. La primera ocurrió aquella madrugada ignominiosa en el bar Koxka. La segunda fue una paliza moral que se prolonga desde ese día hasta hoy. En este tiempo, como ella misma ha contado en el juicio, se ha enclaustrado de puertas hacia dentro del cuartel, ha vivido su embarazo en un estado de nerviosismo que primero le provocó contracciones anticipadas y después le cortó la leche de su bebé, y ha recibido insultos en un supermercado, donde la llamaron «putilla» al servicio de la Guardia Civil.…  Seguir leyendo »

La primera manifestación después de un asesinato terrorista a la que acudí se celebró en San Sebastián el día después de que ETA asesinara a mi hermano. Allí me emocioné por la cantidad de personas que mostraron su dolor y su apoyo a los que nos quedábamos huérfanos sin él. Me reconfortó.

Por eso, desde entonces he asistido a multitud de manifestaciones después de un atentado terrorista y Barcelona no podía ser una excepción. Yo estuve allí por las quince personas asesinadas —dieciséis, como supimos horas después— y por las decenas de heridos. Por sus familias y por tantas biografías truncadas.…  Seguir leyendo »

El pasado jueves 17 de agosto era un día señalado para la izquierda abertzale. Salía de cárcel Rafael Díez Usabiaga, a quienes Arnaldo Otegi y sus secuaces pretenden entronizar como nuevo mártir y renacido líder. Durante días anunciaron su excarcelación haciendo las habituales omisiones de su currículo: su militancia en el brazo político de ETA con las siglas de la ilegalizada Herri Batasuna, su condena por colaboración con organización terrorista por tratar de reconstruir la formación política a las órdenes de ETA y su falta de condena del terrorismo y de los más de 800 asesinatos perpetrados por la banda.

La tarde del jueves iba a ser, como decía, la de su subida a los altares: le esperaba un homenaje multitudinario en Lasarte con banderas, aplausos y vítores previsto para las siete y media.…  Seguir leyendo »

Mi primera reacción fue echarme a la calle. La noticia de que ETA había secuestrado a Miguel Ángel Blanco y anunciaba un chantaje con su vida me empujó a hacer lo que llevaba dos años y medio haciendo sin descanso. En enero de 1995 ETA había asesinado de un tiro en la cabeza a mi hermano Gregorio mientras comía en un bar de San Sebastián. A partir de entonces acudí a todas las concentraciones para condenar los asesinatos y para pedir la libertad de los secuestrados, a todos los plenos para comprobar con mis propios ojos que Herri Batasuna se negaba a condenar los crímenes, a todas las manifestaciones que empezaban a convocarse para protestar contra el terrorismo y las amenazas.…  Seguir leyendo »

Sobre la espalda de Idoia López Riaño, La Tigresa, recaen 23 asesinatos y un número no determinado de heridos. Entre ellos los había muy jóvenes, como los doce guardias civiles asesinados en la plaza de la República Dominicana, en Madrid, en 1987. El comando que los asesinó estaba integrado por un cuarteto de destacados etarras: Ignacio de Juana Chaos, Juan Manuel Soares Gamboa, Antonio Troitiño y la propia Tigresa.

Con su salida de prisión, sólo uno de los cuatro asesinos, Troitiño, permanecerá en la cárcel, pero no cumpliendo condena por este múltiple crimen: un «error” en el cálculo de su pena lo puso en la calle en 2011 y tras varias órdenes de extradición ignoradas, Reino Unido lo devolvió a España en mayo.…  Seguir leyendo »

Esta semana los cachorros de la banda terrorista ETA han eclipsado a sus mentores. Cuando todo indicaba que las noticias se centrarían en el quinto aniversario del “cese definitivo de la violencia”, los radicales se han pasado de frenada. Habíamos visto los homenajes a los terroristas en la calle, la celebración de jornadas pidiendo la salida de las Fuerzas de Seguridad del País Vasco y Navarra y hasta la contaminación de las fiestas populares con carteles y brindis en honor a los terroristas, pero todo quedaba ahí. Hasta ahora.

La madrugada del pasado sábado, dos agentes y sus parejas fueron agredidos en un bar de Alsasua.…  Seguir leyendo »

“¿Puedo darte la mano?”, me dijo Valentín Lasarte en una sala de la prisión alavesa de Nanclares de la Oca. Era el 22 de junio de 2012 y yo había recorrido un camino arduo para llegar hasta allí, frente a frente con el asesino de mi hermano. Durante años lo había seguido de cerca: había ido a los juicios en los que declaraba como testigo y en los que, casualmente, sufría profundos episodios de amnesia; me había informado por vías oficiales y también por extraoficiales de sus permisos penitenciarios; y había leído estupefacta acerca de su supuesto “arrepentimiento”, que lo había llevado, según decía, a pedir perdón y a desvincularse de ETA. …  Seguir leyendo »