Cristina Marcano

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“Las armas deben reservarse para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten”, sostenía Maquiavelo. Después de su strip-tease represivo de febrero, pareciera que Nicolás Maduro ha leído mucho Che Guevara y muy poco al estratega florentino. O tal vez piense que ha llegado ya al último lugar.

El presidente venezolano no se ahorró ningún recurso para atemorizar a los jóvenes manifestantes venezolanos y convencerlos, por la fuerza, de que abandonen la calle. Incapaz de resolver sus demandas concretas, el mandatario optó por el modus operandi de los dictadores para intentar garantizarse una paz a la cubana, en medio de una debacle económica y una incontenible epidemia criminal que auguran cada vez mayor descontento y protestas.…  Seguir leyendo »

Por pura casualidad la tarde del lunes 15 de abril presencié en primera fila la escena que dio inicio a las protestas de la oposición en demanda de la revisión de los resultados de las elecciones presidenciales en Venezuela. El tránsito en Caracas era milagrosamente fluido y el ambiente tranquilo pero demasiado sombrío para el trópico. Poca gente y escasos coches en las calles como si el domingo hubiera sido prorrogado.

De pronto, faltando apenas minutos para la proclamación presidencial de Nicolás Maduro, estalló la acción. Unos 30 militares, felinamente agazapados tras unos arbustos, echaron a correr al tiempo que decenas de jóvenes aparecían gritando consignas y agitando banderas por la ancha avenida hacia la que se dirigía el taxi.…  Seguir leyendo »

Miles de venezolanos, dos millones según el Gobierno, asistieron hace un mes a las pompas fúnebres del presidente Hugo Chávez en Caracas. Otros cientos de fieles lo lloraron en las principales plazas de toda la nación. Durante varios días ese fue el retrato de Venezuela: el de una multitud unida en el dolor por la pérdida de su líder, el de un país huérfano y desolado.

En esa imagen de teleobjetivo no había cabida para otra multitud, casi invisible, ausente, como si se hubiera convertido en “polvo cósmico” para cumplir un deseo recurrente del difunto. Pero, por más que pretenda desconocerlo el Gobierno, existen más de seis millones y medio de venezolanos que no comulgan con su proyecto y lo resisten activa o pasivamente, a pesar de ser degradados desde el poder día tras día.…  Seguir leyendo »