Cristovam Buarque

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

En el curso de unas pocas semanas, el mundo ha podido asistir a una serie de manifestaciones sociales sorprendentemente parecidas en lugares muy diferentes. La movilización de la plaza Tahrir, en El Cairo, y las de la plaza de Cataluña, en Barcelona, y la Puerta del Sol, en Madrid. Ambos movimientos se asemejan, especialmente en su descontento con los políticos y los partidos tradicionales. A partir de ahí todo es diferente, en sus causas y en sus perspectivas.

El movimiento árabe es el comienzo de una nueva época democrática. El movimiento europeo es el fin de una época, de un modelo exitoso, aunque insatisfactorio.…  Seguir leyendo »

A veces, los grandes cambios se producen de forma imperceptible. En otras ocasiones es posible percibir que un gesto conllevará necesariamente cambios. El lunes 17 de mayo tuvo lugar uno de estos gestos: el acuerdo firmado por Irán sobre el enriquecimiento de uranio gracias a la intervención del presidente brasileño, Lula da Silva, y del primer ministro turco, Erdogan. Es pronto para saber si ese acuerdo evitará que Irán consiga su propia bomba atómica o el estallido de una guerra entre este país y las potencias occidentales. Pero es perfectamente posible percibir que este ha sido un gesto indicador de dos ondas de cambios en curso: la proliferación de armas de destrucción masiva y la proliferación del poder político entre las naciones.…  Seguir leyendo »

Con la globalización, toda persona tiene derecho a exigir que cualquier líder nacional se erija en uno de los líderes del planeta. Aunque sea senador del Brasil, soy ciudadano del mundo y me siento en mi derecho de reclamar a los dirigentes de cualquier país que defiendan a todos los habitantes de la Tierra.

Los problemas que hoy nos afligen no atañen simplemente a los países en singular, sino a toda la humanidad, no sólo a los próximos años, sino a los próximos siglos; no únicamente a las próximas elecciones, sino a todas las generaciones futuras. Los problemas planetarios -el calentamiento global, la ampliación de las desigualdades sociales e incluso biológicas, el desigual acceso al conocimiento y a sus productos, las fuertes migraciones internas y entre distintos países-, obligan a cada presidente, rey, jeque, primer ministro a postularse no simplemente como un líder de su país, de su población y de su tiempo, sino también como uno de los líderes del mundo y de la humanidad.…  Seguir leyendo »