David Miró

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Como ya parece claro que el debate sobre la independencia de Catalunya va a tener un peso importante en la próxima campaña electoral (véase la recogida de firmas para la iniciativa popular, las acusaciones del PSC contra Artur Mas, las tribulaciones del Tribunal Constitucional, las consultas locales, las encuestas, etcétera) no estaría de más analizar una de las claves de la cuestión, que no es otra que intentar prever la reacción del resto de España. El documental Adéu Espanya?, de TV-3, nos proponía tres ejemplos, Quebec, Groenlandia y Escocia, que a mi entender son muy diferentes del caso catalán. El trabajo cometía un error de partida al plantear la oposición de España a la secesión de Catalunya como una mera cuestión de cultura democrática, mientras que en los ejemplos mencionados la secesión era negociable (Quebec y Escocia) o simplemente aceptada (Groenlandia).…  Seguir leyendo »

Seguramente no hay un lugar y una hora preciso del deceso, pero es un secreto a voces, una de aquellas verdades que todo el mundo comparte, aunque nadie se atreve a proclamar para no aparecer como el enterrador oficial de una bella idea. Pero la realidad es que el federalismo catalán ha muerto, al menos en su versión buenista, aquella que nos prometía una relación amable con España, la superación de las viejas rencillas y del mercadeo constante de votos aquí y allá. Bueno, quizá sería más exacto decir que lo han matado, o que fue envenenado de muerte el mismo día que se decidió el café para todos, en las postrimerías de la Transición, y lo que ahora está haciendo el Tribunal Constitucional es una suerte de autopsia para cumplimentar el acta de defunción.…  Seguir leyendo »

Sin duda uno de los economistas más influyentes del siglo XX fue Hjalmar Schacht, presidente del Banco del Reich y ministro de Economía en los primeros años de Adolf Hitler como canciller. Schacht se las ingenió para que el dinero internacional fluyera hacia la Alemania nazi e hiciese posible la recuperación económica y, a consecuencia de ello, el rearme masivo. Cuando la guerra ya era inevitable se distanció del régimen e incluso mantuvo contactos con los responsables del atentado contra Hitler de 1944, por lo que fue deportado a un campo de concentración. Fue absuelto en el proceso de Núremberg, pero un tribunal alemán lo condenó después a ocho años de trabajos forzados, de los que solo cumplió uno.…  Seguir leyendo »