David Smilde

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Septiembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Algunos manifestantes en contra del gobierno de Venezuela se enfrentaron en mayo con las fuerzas de seguridad del régimen de Nicolás Maduro en Caracas. Credit Meridith Kohut para The New York Times

Las conversaciones preliminares de finales de mayo entre representantes del gobierno de Venezuela y la oposición democrática, facilitadas por el gobierno de Noruega y celebradas en ese país, representan un primer paso decisivo hacia una transición democrática. Noruega está en una excelente posición para facilitar las negociaciones; cuenta con considerable experiencia y habilidades, además de gozar de respeto internacional por su enfoque meticuloso e imparcial en la resolución de conflictos.

Es posible encontrar soluciones a conflictos complejos cuando los actores clave de ambas partes están convencidas de que negociar un cambio de régimen con condiciones aceptables para los dos bandos es preferible a estancarse en un callejón sin salida.…  Seguir leyendo »

Miles de personas marcharon en una protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro el 2 de febrero en Caracas. Credit Meridith Kohut para The New York Times.

La semana pasada, el Grupo de Contacto Internacional (GCI) tuvo su primera reunión para abordar la crisis en Venezuela. La instancia multilateral, que se originó por iniciativa de la Unión Europea —representada por Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Portugal, España, Suecia y el Reino Unido— pero también con la presencia de varios países latinoamericanos —Costa Rica, Ecuador y Uruguay—, resolvió que trabajaría con socios internacionales para “establecer las garantías necesarias para un proceso electoral creíble, en el menor tiempo posible”, y permitir la entrega de ayuda humanitaria.

Mientras se realizaba la reunión, el enviado especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, criticó la iniciativa con el argumento de que “Maduro ha demostrado que usará a su favor cualquier llamado a negociar y a menudo ha utilizado supuestos diálogos como una manera de ganar tiempo”.…  Seguir leyendo »

El 10 de agosto de 2018 se organizó una protesta para pedir la liberación del diputado venezolano Juan Requesens, acusado por el gobierno de participar en el atentado contra Maduro del 4 de agosto. Credit Miguel Gutiérrez/EPA, vía Shutterstock

Fue una metáfora perfecta para describir al gobierno del presidente Nicolás Maduro. En un desfile militar diseñado para mostrarlo como un comandante jefe poderoso, una explosión interrumpió a Maduro a la mitad de su discurso. Venezolana de Televisión, la televisión nacional del Estado, hizo un corte para enfocar las formaciones ordenadas de la Guardia Nacional, que estaban frente al escenario. Pero, cuando detonó una segunda explosión, la Guardia Nacional se desperdigó y huyó para salir de peligro. La cobertura de la televisión estatal hizo otro corte y comenzó a transmitir la animación triunfante de un semental a galope.

La primera tarea de cualquier autócrata es parecer fuerte e invencible.…  Seguir leyendo »

Security personnel surround President Nicolás Maduro of Venezuela after an attack in Caracas, the capital, on Aug. 4.CreditXinhua/Xinhua, via Associated Press

It was a perfect metaphor to describe the government of President Nicolás Maduro. In a military parade designed to show him as a powerful commander in chief, Mr. Maduro was interrupted mid-speech by an explosion. Live state television immediately cut to a shot of the orderly formations of National Guardsmen facing the stage. But when a second explosion rang out, the National Guardsmen scattered and ran for cover. State television coverage broke to a triumphant cartoon image of a running stallion.

The first task of any autocrat is to look strong and invincible. But the Aug. 4 assassination attempt made Mr.…  Seguir leyendo »

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una reunión con ministros en Caracas el 11 de enero de 2018 Credit Reuters

En 2003, entrevistaba a algunas personas que participaban en una protesta en contra del gobierno en Caracas, Venezuela, cuando una mujer se me acercó y me colocó en la solapa un “broche de amistad” con las banderas venezolana y estadounidense entrecruzadas. Luego dio un paso atrás y, medio en broma medio en serio, me exigió saber por qué Estados Unidos no había invadido Venezuela para deshacerse del presidente Hugo Chávez como lo había hecho con Manuel Noriega en Panamá en 1989.

Sin duda, la idea de que Estados Unidos o alguna otra fuerza militar extranjera acudieran a salvar a Venezuela se ha discutido abiertamente desde que Chávez asumió el poder en 1999.…  Seguir leyendo »

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una reunión con ministros en Caracas el 11 de enero de 2018 Credit Reuters

I was interviewing participants at a 2003 antigovernment protest in Caracas, Venezuela, when a woman approached me and put a United States-Venezuela crossed-flag “friendship pin” on my lapel. She then took a step back and, only half in jest, shook her finger at me, demanding to know why the United States had not invaded Venezuela to get rid of President Hugo Chávez as it had done with Manuel Noriega in Panama in 1989.

Indeed, the idea that the United States or some other foreign military force should come in and save Venezuela has been openly discussed since Mr. Chávez took power in 1999.…  Seguir leyendo »

On July 16, more than seven million Venezuelans voted in a plebiscite that emphatically rejected President Nicolás Maduro’s plans to convene a Constituent Assembly to rewrite the Constitution. It was a remarkable showing for a D.I.Y. electoral event and included robust, if nervous, turnout in the working-class districts that were once strongholds for Mr. Maduro’s predecessor, Hugo Chávez.

Since the plebiscite, Venezuela’s opposition has taken steps toward establishing a parallel government. This might remain a symbolic initiative. But if the opposition continues down this road, itwill soon be looking for international recognition and funding, and will at least implicitly be asserting the parallel government’s claim to the legitimate monopoly on the use of force.…  Seguir leyendo »

Two weeks ago, at the invitation of Senator Bob Corker, I testified before the Committee on Foreign Relations at a hearing on Venezuela’s current crisis of governance. It was a remarkable meeting at a remarkable time in Washington.

Although the hearing started with senators expressing their willingness to add to the list of sanctioned Venezuelan officials, by the end of the session all discussion was about the need for vigorous multilateral diplomacy. Senator Marco Rubio, a Republican like Mr. Corker and one of the authors of existing sanctions legislation, suggested that the Trump administration should support the invocation by the Organization of American States’ secretary general, Luis Almagro, of the O.A.S.’s…  Seguir leyendo »

La semana pasada tuve la buena fortuna de testificar en una audiencia sobre Venezuela en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, por invitación del senador republicano Bob Corker. Fue una reunión extraordinaria en un momento extraordinario en Washington.

Aunque al inicio de la audiencia los senadores sugerían imponer más sanciones a los líderes venezolanos, ya al final de la sesión el debate se centraba en la necesidad de una diplomacia multilateral enérgica. El senador Marco Rubio, uno de los encargados de legislar las sanciones existentes, sugirió que lo más importante que el gobierno de Trump podía hacer era apoyar la solicitud del secretario general de la Organización de los Estados Americanos, Luis Almagro, para activar a la Carta Democrática Interamericana.…  Seguir leyendo »

Venezuela’s opposition movement is promising to follow its huge march last week with a march this week to the Presidential Palace to demand the restitution of the recently shut down recall referendum. The government of President Nicolás Maduro has mobilized its followers to defend the revolution in the streets. It is a confrontation unlikely to have a happy ending.

I first visited Venezuela in 1992, eight months after Hugo Chávez’s failed coup d’état. It was a desolate period. Not only was an economic crisis grinding at the spirits of the people, there was a sense that Venezuela’s political elite was irremediably out of touch with the population, and doing what it could to prevent change.…  Seguir leyendo »

Luego de la masiva marcha de la semana pasada, el movimiento opositor de Venezuela convocó otra manifestación que se dirigirá esta semana al Palacio de Miraflores, sede del ejecutivo, para exigir la restitución del referendo revocatorio. Como respuesta, el gobierno de Nicolás Maduro ha llamado a sus seguidores a defender la revolución en las calles. Es poco probable que ese enfrentamiento tenga un final feliz.

Visité Venezuela por primera vez en 1992, ocho meses después del fallido golpe de Estado de Hugo Chávez. Fue un período desolado. No solo había una crisis económica que afectaba el estado de ánimo del pueblo, sino que existía la sensación de que la élite política había perdido, de forma irremediable, el contacto con la población, por lo que evitaba los cambios a toda costa.…  Seguir leyendo »

Over the past three months, Venezuela has seen significant street protests against the government of Nicolás Maduro and its failures to address crime, inflation and food scarcities. The government’s use of force against protesters has added fuel to the fire, sparking a wave of mobilizations that has not subsided. At least 41 people have died. Congress is considering legislation to impose sanctions on Venezuelan government officials responsible for human rights abuses.

There is no doubt that the government’s response has been excessive and that the international community has a role to play in ensuring that human rights are respected. But lawmakers would be wise to vote against sanctions, which will only be counterproductive.…  Seguir leyendo »