Diego López Garrido

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El miedo al diferente (y al pobre) ha prendido desafortunadamente en muchos ciudadanos y ciudadanas europeos, alimentado por partidos directa y simultáneamente nacionalistas, xenófobos y antieuropeos. Los vemos a lo largo y a lo ancho de la Unión. En países tan relevantes como Italia, Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia o Austria. Precisamente cuando el aumento significativo de inmigración hacia Europa que se produjo en 2015 ha decrecido de modo ostensible. Pero únicamente puede resolverse esta crisis política si hay una solución europea. Es el desafío que tiene el Consejo del 28 y 29 de junio.

A nuestro juicio, no habrá solución si las decisiones no se apoyan en los valores que se proclaman en los Tratados: respeto a la dignidad y los derechos humanos de todas las personas, derechos de las minorías, no discriminación y tolerancia.…  Seguir leyendo »

El delito de rebelión, por razones obvias,  se ha convertido en una cuestión central, jurídica y políticamente, de la actual coyuntura del  procés. Mi opinión al respecto se resume en dos consideraciones. Primera: no creo que se pueda acusar de haber cometido ese delito (artículo 472 del Código Penal) a los líderes independentistas procesados. Al menos desde la perspectiva  del legislador del Código de 1995, entre los que me encontraba. Tuve la oportunidad  de proponer en el debate la enmienda transaccional por la que se incluyó en el precepto citado el término «violenta» para calificar la acción rebelde que tenga como finalidad, entre otras, la declaración de independencia de una parte del territorio español.…  Seguir leyendo »

El Código Penal de 1995 fue llamado el “Código Penal de la Democracia”. Con razón. Sustituyó al Código que rigió durante el franquismo. Junto a la Constitución de 1978 era imprescindible tener la “Constitución en negativo”. Eso es el derecho penal: dice lo que no se puede hacer, con la amenaza de la pena más grave, la prisión.

Uno de los pilares del Código de 1995 era el establecimiento de los límites a la libertad de expresión, o, dicho de otro modo, la protección de ese derecho básico y fundamental sin el cual la democracia y la libre opinión pública no existen.…  Seguir leyendo »

El 9 de agosto de 2007, el banco francés BNP Paribas suspendió la retirada de tres de sus fondos. Para el premio Nobel de Economía Paul Krugman, ese día es la fecha a partir de la cual la primera gran crisis financiera del siglo XXI empezó a desencadenarse.

Diez años después, no hemos vuelto al punto de partida. La crisis ha modificado el sistema socioeconómico del capitalismo avanzado. Lo que he llamado edad de hielo ha dejado un profundo legado. Sería un error político descomunal no advertirlo. Tan grande como el que se cometió al no querer ver que la gran crisisse avecinaba.…  Seguir leyendo »

El bloqueo político español amenaza con llevar a la desesperación a la opinión pública. Se corre el riesgo de creer que todo estriba en que los líderes —Rajoy y Sánchez— son la causa del bloqueo, por razones de incompetencia personal. Y que, en consecuencia, si alguno —o los dos— se fueran a su casa todo se arreglaría (Felipe González dixit).

Me parece un análisis simplista, producto seguramente de esa exasperación a que estamos llegando. Un análisis que conduce a que los partidos se acusen mutuamente de ser culpables del atasco.

A mi juicio, el que España esté a punto de ir a unas terceras elecciones —que probablemente darían resultados políticamente no muy diferentes de las dos hasta ahora realizadas— tiene su razón de ser en factores mucho más de fondo que la personalidad de los líderes.…  Seguir leyendo »

Causa asombro la vigente teoría/práctica del Gobierno español en funciones de no comparecer ante las Cortes. De negarse a admitir su control por las cámaras. Y ello con la peregrina tesis de que, al tener limitadas por ley sus poderes, no ha de responder ante el órgano representante de la soberanía popular. En Europa —y en España— el régimen constitucional dominante es el parlamentario. Significa que el Gobierno emana del Parlamento, a diferencia del presidencialismo norteamericano o francés, en el que los ciudadanos eligen directamente al poder Ejecutivo.

Pero el Parlamento no solo elige al Gobierno, sino que lo controla permanentemente.…  Seguir leyendo »

Después del voto fallido de investidura ¿qué tiene que hacer Felipe VI?, se pregunta mucha gente. Algunos se apresuran a decir que hay una laguna o vacío jurídico y que el jefe del Estado podría actuar en virtud de la conveniencia, de la coyuntura o la oportunidad. No comparto esas interpretaciones.

El Rey, por ser una institución no elegida democráticamente, no tiene un “discurso político”, en sentido estricto, ni mucho menos partidario. Tiene un discurso “de Estado”, y sólo de Estado, entendiendo por “discurso” declaraciones y acciones fundamentadas en un raciocinio o uso de la razón (RAE), que en este caso se asienta en la Constitución y en la función de jefe de Estado.…  Seguir leyendo »

Uno.Los electores han enviado un mensaje claro aunque no fácil de articular: no queremos que gobernéis como hasta ahora; no deseamos que decida solo un partido; tenéis que poneros de acuerdo porque vuestra obligación es resolver los problemas y no ser un problema más para el país. Pues bien, la experiencia enseña que para dar con los remedios que España necesita hay que partir de un diagnóstico común. Sin diagnóstico compartido, no hay posibilidad de acuerdo. Si unos piensan que estamos ante una gripe y otros que se trata de una hepatitis, no habrá manera de acordar el tratamiento adecuado.…  Seguir leyendo »

Nos habíamos olvidado de que la Unión Europea (UE) lo es también en su dimensión política, y de política de seguridad. No habíamos advertido que estaba “escondido” en el Tratado de la Unión Europea (TUE) un artículo, el 42.7 (proveniente de la Convención de 2003 sobre la Constitución Europea), que establece de forma directa y sin paliativos una verdadera alianza de defensa común:

“Si un Estado miembro es objeto de una agresión armada en su territorio, los demás Estados miembros le deberán ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas…”

De modo que la agresión armada a Francia en su territorio obliga (sí, obliga) a los demás países miembros de la UE a darle ayuda y asistencia “con todos los medios a su alcance”.…  Seguir leyendo »

Las elecciones del 27 de septiembre están planteadas por la Generalitat de Cataluña como un plebiscito sobre la independencia. El Presidente de la Generalitat, su partido, Convergencia Democrática de Cataluña, junto a Esquerra Republicana de Cataluña y otras organizaciones sociales, reunidas en la lista “Junts pel Sí” que se presentará a dichas elecciones, tienen como objetivo, si obtienen un apoyo de una mayoría absoluta de escaños, declarar de modo unilateral la independencia de Cataluña en un plazo de 18 meses.

Es trascendente que los electores catalanes sepan si la independencia significa la salida inmediata de Cataluña de la UE y del euro, entre otros efectos.…  Seguir leyendo »

El drama griego ha desgarrado muchas cosas en la por tantas razones admirable construcción europea. La Unión —aun desprovista de los atributos soberanos de los Estados— es una realidad ya netamente política. Sin embargo, tiene carencias profundas que la convierten en impredecible y desprotegida ante graves perturbaciones. Grecia ha puesto de manifiesto la fragilidad política de la Unión. La insoportable tensión sufrida, y por sufrir, es un estruendoso síntoma de que algo está fallando en la Unión que la bloquea, que la eterniza en las soluciones “urgentes”.

A nuestro juicio, hay tres vacíos en el complejo entramado de la eurozona, cuya importancia “sistémica” impide el progreso que se exige para no caer en una fase de decadencia y de autodestrucción.…  Seguir leyendo »

Después de las elecciones municipales y autonómicas, tenemos ya respuestas electorales a la devastadora crisis económica. El descenso en votos de los dos grandes partidos es un hecho. Particularmente acusado en el Partido Popular, cuya propuesta parece estar agotada. Como movimientos emergentes sin pasado, han tomado cuerpo partidos que se corresponden con otros surgidos, también súbitamente, en diversos países de la Unión Europea. Son fuerzas políticas sin similitudes ideológicas, pero con un punto en común; el “populismo”, que es apelar al “pueblo” o a “la gente” desde posiciones minoritarias, denunciando que el sistema no les representa y con afanes redentores.

Las elecciones indican, sin embargo, que los elementos más estructurales del modelo democrático español están intactos.…  Seguir leyendo »

Este es el cuarto informe sobre el estado de la Unión Europea que la Fundación Alternativas y la Fundación Friedrich Ebert elaboramos conjuntamente y que hemos titulado en esta ocasión Nueva legislatura: 11 desafíos de Europa. El motivo de haber elegido este título radica en el hecho de que recientemente se han celebrado las elecciones al Parlamento Europeo, se ha elegido una nueva Comisión, y nuevos presidentes de esta última institución y del Consejo Europeo. Estamos pues ante una nueva legislatura y con ella iniciamos una nueva fase en el devenir de la Unión en un momento decisivo del proceso de construcción de nuestra querida Europa.…  Seguir leyendo »

Una vez que el Gobierno de Grecia ha alcanzado un acuerdo político solo para cuatro meses con el Eurogrupo, aceptando básicamente las condiciones de este, es un buen momento para analizar la situación de ese país en el contexto europeo. El caso griego es el paradigma de la crisis. Cientos de miles de euros entregados a Grecia desde 2010 para evitar la caída de la banca acreedora europea, que valieron únicamente para refinanciar esa deuda privada y transmutarla en deuda pública en manos de los Gobiernos de la eurozona y del BCE. No sirvieron para sanear la economía griega. Entre otras cosas porque la inoperancia de los sucesivos Gobiernos helenos y las condiciones deflacionistas de los rescates, consistentes en deprimir el consumo, la hundieron aún más.…  Seguir leyendo »

Se ha puesto de moda en España cuestionar la clásica dialéctica derecha-izquierda, en torno a la cual, desde el siglo XIX, se han situado políticamente las sociedades europeas.

Lo que, en un reciente libro, he llamado metafóricamente La Edad de Hielo, es decir, la crisis —la impotencia de la política ante ella y sus efectos— ha traído una bipolarización nueva —clivage lo llamarían los franceses— que rompe con la anterior. Es la oposición entre la “gente” (sin distinciones) y la “casta”, que estaría constituida por todo aquel dirigente que forme parte de los partidos políticos tradicionales. Este enfoque es, por ejemplo, el sustento ideológico de Podemos, cuyo éxito electoral se basa en plantear ese binomio como un mantra.…  Seguir leyendo »

Se ha dado la paradoja el 25 de mayo de que quienes con más entusiasmo han acudido a votar al Parlamento Europeo han sido los que desean su destrucción. Han sido los sectores y partidos populistas los que más han logrado movilizar a sus huestes. Los europeístas, convencidos o tibios, han cedido el protagonismo en los asuntos europeos a los antieuropeos. La involución nacionalista, a derecha e izquierda, ha sido rotunda. El golpe que el edificio, no muy sólido, de Europa ha recibido es doloroso y preocupante, y nos corresponde reaccionar sin dejar pasar un minuto.

En nuestra opinión, el aldabonazo del 25-M tiene dos razones de fondo: la enorme crisis aún no resuelta y el déficit de ciudadanía europea.…  Seguir leyendo »

El impacto de las muertes de inmigrantes en el Mediterráneo —una vez más—, se suma al también masivo crecimiento de refugiados en los países de la región seguramente más convulsa del planeta. Uno de esos países es Jordania, que soporta una carga migratoria que está a años luz de distancia de aquella de la que se quejan los Estados del sur de Europa. Allí, en Jordania, está Zaatari.

Zaatari es un campo de refugiados cerca de la frontera con Siria. Tuvo que ser abierto por el Gobierno jordano en mayo del año pasado ante la avalancha de decenas de miles de personas que huían de una guerra que ya se ha llevado por delante 100.000 seres humanos.…  Seguir leyendo »

Si las elecciones que llevaron al poder a Morsi —primer presidente elegido en Egipto— las hubieran ganado los liberales “laicos”, y si, después de muchos errores, los Hermanos Musulmanes hubieran instigado al Ejército a una insurrección como la producida el 3 de julio, ¿la hubiéramos llamado en Occidente “golpe de Estado”? Seguro que sí. Inmediatamente. Pero las elecciones las ganó un islamista y ni Estados Unidos ni los países europeos fueron capaces de llamar “golpe de Estado” a lo que lo es indudablemente. No cabe duda que esta actitud inicial pasiva dio alas al general Al-Sisi.

Lo que sucedió es que un presidente elegido por los ciudadanos fue derribado por la fuerza, y está detenido y aislado de cualquier asistencia legal desde entonces.…  Seguir leyendo »

El descenso en la prima de riesgo de España —y de Italia, Portugal, Francia, etcétera— no ha sido causado por la política económica seguida por el Gobierno en el último año y medio, como afirmó Rajoy sin pestañear en el debate parlamentario de la semana pasada. Esta política es responsable del aumento hasta el infinito del paro, al aprobar una reforma laboral suicida cuyo efecto ha sido el despido masivo. De eso sí es responsable. Pero no, desde luego, de la relajación de los mercados financieros mundiales en las últimas semanas.

El origen de este punto de inflexión coyuntural está en tres hechos concatenados: la decisión del Banco Central de Japón de inyectar, por fin, liquidez en la economía financiera, siguiendo la política de la Reserva Federal de los Estados Unidos; la bajada del tipo de interés decretada por Draghi y su amenaza de ir más allá; y la resignación de la Comisión Europea a que la cifra mágica del 3% del PIB de déficit sea retrasada dos años más en Francia, España y Holanda (en este caso, un año más).…  Seguir leyendo »

Margaret Thatcher ganó las elecciones británicas en 1979, iniciando un movimiento privatizador de desmantelamiento del Estado social, de enorme proyección posterior gracias a Ronald Reagan. El presidente Reagan ganó a Carter en 1980 de forma aplastante, y, con el slogan “America is back”, dio un impulso global desde Estados Unidos a lo que el Reino Unido solo no hubiera podido alcanzar. Reagan y Thatcher expresaron una nueva estrategia capitalista con tres pilares de hierro: el primero, la descentralización del poder del Estado —o sea, su debilitamiento— en beneficio de los poderes públicos locales y, sobre todo, en beneficio de los poderes privados a través de lo que se dio en llamar desregulación; el segundo, el poder de las finanzas; y el tercero, la disminución drástica de la tributación.…  Seguir leyendo »