Dorothy Kronick

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Para muchos de los que padecen la crisis económica y humanitaria de Venezuela, la muerte del estadista veterano Teodoro Petkoff (1932-2018) el 31 de octubre, a los 86 años, pareció ser otro motivo de desesperanza.

Un periodista venezolano escribió que se sentía huérfano. Otros llamaron a Petkoff, quien fue un crítico feroz de la autocracia de Venezuela, “uno de los últimos modelos de integridad democrática”. También el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) lamentó que Petkoff dejara su país “sin un referente obligado sobre compromiso social, coherencia política y defensa de valores democráticos”.

Petkoff no habría estado de acuerdo.…  Seguir leyendo »

Teodoro Petkoff in 2006.CreditCreditNicola Rocco/El Universal, via Associated Press

For many suffering from Venezuela’s economic and humanitarian crisis, the death last week of an elder statesman, Teodoro Petkoff, at age 86, seemed yet another cause for despair.

A Venezuelan journalist wrote that he felt orphaned. Another called Mr. Petkoff, a fierce critic of the country’s autocracy, “one of the last beacons of democratic integrity.” And the secretary general of the Organization of American States lamented that Mr. Petkoff left his country “without a mandate on social commitment, political coherence and defense of democratic values.”

Mr. Petkoff would have disagreed. One of the many lessons of his legacy is that there is never a time to give up on Venezuela.…  Seguir leyendo »

Simpatizantes del Presidente Maduro en un evento con comida gratuita auspiciado por el gobierno de Venezuela

En una tierra muy, muy lejana, un excéntrico rey clavó en la puerta de su palacio un edicto que decía: “De ahora en adelante aquí se venden billetes de $20 por un dólar”.

En cuestión de minutos, sus súbditos clamaban por esos billetes tan baratos. Así que el rey publicó un segundo edicto: “Los billetes de $20 solo podrán usarse para comprar cosas en el extranjero.” Y después el tercero: “Cualquier cosa que se compre en el extranjero con los billetes de $20 deberá ser vendida en nuestro reino por $2.”

“¡Esto hará que todos me quieran!”, pensó. “Los artículos importados serán baratos para todos.”

Pero las cosas no salieron así.…  Seguir leyendo »

Simpatizantes del Presidente Maduro en un evento con comida gratuita auspiciado por el gobierno de Venezuela

In a faraway land, an eccentric king nailed an edict to the door of his palace that said: “Henceforth, $20 bills will be sold here for $1.”

Within minutes, his subjects were clamoring for those cut-rate twenties. So the king posted a second edict: “Each $20 bill shall be used only to buy things abroad.” Then a third: “Whatever you buy abroad with your $20 you must sell in our kingdom for $2.”

“This will make me beloved!” he thought. “Foreign goods will be cheap for all.”

But it didn’t work out that way. Soon, the lines for $20 bills were matched by lines at every store that sold foreign goods.…  Seguir leyendo »