Eduardo Serra Rexach (Continuación)

Hoy hace treinta años del famoso 23 de febrero de 1981, y ahora que no estamos viviendo los momentos más felices de nuestra todavía joven democracia, debido en parte a una tremenda crisis económica que solo ahora (¡con más de tres años de retraso!) parece estar siendo atajada, pero en parte también debido a una crisis institucional, entiéndase, a un serio deterioro y descrédito de las instituciones, parece oportuno, siquiera sea por una vez, echar una mirada atrás, a nuestro pasado reciente para ver lo que se ha recorrido, en algunos casos lo que se ha avanzado, en otros lo que hemos retrocedido.…  Seguir leyendo »

Si una nota caracteriza la crisis económica que sufrimos, y me refiero a la nuestra en particular y no a la crisis financiera internacional por más que esta última haya influido en aquella, es la de que nadie nos va a sacar de ella y, si no lo hacemos nosotros mismos, nunca la superaremos. Durante la Dictadura se pensaba que cualquier cosa se podía solventar desde el Gobierno y que nada estaba al alcance de los simples ciudadanos más allá de la solución de sus asuntos particulares; ¿recuerdan la «lucecita de El Pardo»? Se remachaba y consolidaba así lo que Víctor Pérez Díaz ha llamado «la tradición cortesana» por oposición a la «tradición ciudadana» que caracteriza a aquellas sociedades en las que el ciudadano se siente responsable de sus asuntos, tanto los particulares como los generales, y actúa en consecuencia adoptando las medidas necesarias para defender sus ideas y valores y para preservar sus intereses.…  Seguir leyendo »

Acabamos de vivir una experiencia que, aunque solo fuera por lo insólita, merece la pena ser comentada; me refiero, naturalmente, a la victoria alcanzada por la selección española de fútbol en el Campeonato Mundial. En efecto, nuestros jóvenes futbolistas nos han dado, seguro que sin pretenderlo, una lección que no deberíamos echar en saco roto. En primer lugar, nos han demostrado la importancia de la voluntad de vencer: desde el principio, y a pesar de la derrota contra Suiza, daba la impresión de que estaban convencidos de que al final serían los vencedores. Virgilio decía de los vencedores que lo eran porque creían que lo podían ser («potest quia potera volentur» lo han traducido por «podemos»).…  Seguir leyendo »

La Monarquía parlamentaria del Rey Juan Carlos y la Constitución de 1978 abrieron, aunque ya sea casi un tópico decirlo, el período de mayor prosperidad en paz y libertad de nuestra historia. En efecto, parece que España entró con mal pie en la Modernidad: después de haber sido un imperio, aunque corto, hemos tenido una larguísima decadencia con continuadas pérdidas territoriales que llega casi hasta nuestros días; Ortega lo dijo con una cita bellísima aunque cargada de nostalgia y pesimismo: «Hoy (España) ya es, más bien que un pueblo, la polvareda que queda cuando por la gran ruta histórica ha pasado galopando un gran pueblo…».…  Seguir leyendo »