Elena Arnedo

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de enero de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Dentro de unos días se celebrarán elecciones generales en España, y sabemos que estamos sumergidos en la madre de todas las crisis, una crisis que se lleva por delante empleos, empresas, Gobiernos e ilusiones, y que encima depende mucho de cosas que suceden fuera. Parece que todo da igual y que además todo es un asco. Sobre todo para vosotras que lo vais a tener tan crudo en el mundo laboral y no digamos ya, si, como nos gustaría a la mayoría, nos hacéis abuelas o tías abuelas. Así que ¿para qué ir a votar?

Con la autoridad que nos da la edad, o sea poca, y apoyadas en que las encuestas del CIS señalan que un 3,5% de la población se considera feminista y que a más del 30% le preocupa la igualdad, consideramos que votar es absolutamente imprescindible.…  Seguir leyendo »

Las firmantes de este artículo nacimos en el franquismo, y, por eso, el único método anticonceptivo legal, en nuestra juventud, era el del doctor Ogino. Muchas de nosotras podemos ser hijas de este método, que a su incomodidad unía un índice pavoroso de fallos. Entonces, el uso de anticonceptivos, además de ser pecado, estaba considerado un delito en el Código Penal. Igual que el aborto.

¿Quería esto decir que no había abortos en España? Desde luego que no. Los había en los años 60 y 70 como los ha habido siempre. En los años 70 había tres formas de abortar: una, clandestina y peligrosa para las mujeres que no tenían dinero ni contactos; otra, viajando a Londres en lo que entonces se llamaban chárter, organizados con hoteles y clínicas.…  Seguir leyendo »

Hace ya 20 años que en España está legalizado el aborto. Hubo en su día las consabidas protestas de los grupos autodenominados provida, de la jerarquía eclesiástica y de los católicos más fundamentalistas y beligerantes y de la derecha política que, como ya había hecho con la planificación familiar, se opuso a la ley y la recurrió ante el Constitucional, llevándose el inesperado disgusto de ver como éste reconocía la constitucionalidad de la ley y abría paso a la legalización parcial del aborto. Durante estos años los gobiernos de Aznar no se opusieron a la ley y no pretendieron siquiera hacerla más restrictiva.…  Seguir leyendo »