Elizabeth Drew

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Después de cada matanza en Estados Unidos, dentro y fuera del país todos se preguntan qué hay detrás de este horror típicamente estadounidense. Es verdad que la cantidad total de muertes por arma de fuego en Estados Unidos se redujo con el correr del tiempo, pero los “tiroteos masivos” (aquellos con al menos cuatro víctimas) se han vuelto más mortales y más frecuentes. Algunos tuvieron un impacto emocional especialmente fuerte en el país.

Muchos dicen que las matanzas sucesivas del primer fin de semana de agosto en El Paso (Texas) y Dayton (Ohio) permitirán por fin vencer la resistencia del lobby estadounidense de las armas, en particular la Asociación Nacional del Rifle (NRA), que siempre se opuso a que el Congreso apruebe medidas de control.…  Seguir leyendo »

Los acontecimientos de las últimas semanas han puesto de manifiesto que hoy Estados Unidos es vulnerable, no en sentido militar (eso sería tema para otro día), sino a otra clase de peligros. A diferencia de algunos comentaristas, yo no iría al extremo de afirmar que la democracia estadounidense se acerca a su final, pero es verdad que está encontrando amenazas que pocos imaginaban.

Estos últimos tiempos, las tendencias autocráticas del presidente estadounidense Donald Trump se han vuelto más marcadas que nunca. Es verdad que perdió en los tribunales varios casos que pusieron a prueba el alcance de su poder. Pero Trump y el Senado bajo control republicano están llenando los tribunales federales de jueces favorables, y los efectos de la designación de dos miembros ultraconservadores en la Suprema Corte ya son visibles, por ejemplo en la reciente decisión de permitir a Trump el uso de fondos del Pentágono para financiar un muro a lo largo de la frontera de Estados Unidos con México.…  Seguir leyendo »

Para quienes no lo habían visto todavía, el precio de tener un presidente estadounidense que desdeña las opiniones de los expertos y que es impulsivo, mendaz, no muy listo, inquieto, desinformado, poco curioso, incompetente, temperamental, corrupto y mal negociador se ha vuelto evidente en los últimos días. Tres grandes sucesos que ocurrieron entre el miércoles y el sábado pusieron nerviosos incluso a algunos de los protectores republicanos de Donald Trump, que habían racionalizado que, después de todo, había recortado impuestos (principalmente a los ricos y las corporaciones) y puesto a dos conservadores en la Corte Suprema. Pero ahora se hicieron más difíciles de ignorar los peligros de tener a una persona así en la Oficina Oval.…  Seguir leyendo »

Aunque difícilmente admita el menor descontento con el trabajo para cuya obtención hizo lo que nadie había hecho y en el que hasta cierto punto cayó por accidente (gracias a las extravagancias del Colegio Electoral), la presidencia de Donald Trump no ha sido lo que diríamos una experiencia “plácida”. Pero ninguna otra semana le había traído tantos problemas y malos presagios como la que pasó.

El viernes pasado, su propio Departamento de Justicia lo implicó en la comisión de un delito grave, sobre la base de los pedidos de sentencia del fiscal especial Robert Mueller para su ex jefe de campaña, Paul Manafort, y de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York para su viejo exabogado y consigliere, Michael Cohen.…  Seguir leyendo »

In late September, I ran into Newt Gingrich and, out of curiosity, I asked him how he thought the election would turn out. “There’ll be a surge for Trump at the end,” he said. “There’s only so far that Hillary can go; too many people don’t like her.” I dismissed this as spin, forgetting that for all his erratic nature Gingrich is a bit of a visionary. Until it happened in 1994, no one outside his small circle believed that he could turn the House of Representatives—in Democratic hands for forty years—into a Republican bastion; hardly anyone took seriously the idea that Gingrich, the rowdy back-bencher, could become speaker.…  Seguir leyendo »

I’ve never been enamored of the cliché about an “October surprise”; it’s an artificial construct for anything unexpected in the final weeks before an election. Actually, the only surprise in this turbulent election would have been if nothing out of the ordinary happened in the closing days. It felt a bit weird that—up until about 1:00 PM on Friday, October 28—we seemed to be drifting toward an inexorable and overwhelming victory for Hillary Clinton, while Donald Trump was headed toward a humiliating defeat. The esteemed political analyst Charlie Cook predicted that the Democrats would win five to seven Senate seats and take over that body in the next session; even the highly gerrymandered House of Representatives was seen as possibly in play.…  Seguir leyendo »

La campaña presidencial de Hillary Clinton ha estado dividida entre intentar lograr la mayor victoria posible para la candidata misma y ayudar explícitamente a los candidatos demócratas en las contiendas para las gobernaciones y el poder legislativo. Si podría hacer más por ellos ganando de manera decisiva (de modo que el entusiasmo se derrame al resto de las listas) o dedicando tiempo y dinero a ayudarlos individualmente sigue siendo una pregunta sin respuesta clara.

El campo de Clinton ha decidido seguir ambas estrategias. A apenas una semana de las elecciones, los candidatos presidenciales recorren el país de un punto al otro: mientras el nominado republicano Donald Trump se esfuerza por reunir los 270 votos del Colegio Electoral que necesita para ganar, Clinton intenta asegurar una victoria tan amplia como sea posible, tanto en la votación popular como en el Colegio Electoral.…  Seguir leyendo »

Hands down, the nearly two-week span between the first two presidential debates culminated in probably the most disturbing and extraordinary weekend in all of presidential campaign history. What set it all off was the release Friday afternoon, October 7, via The Washington Post, of a tape, mainly audio, of the Republican candidate for the presidency of the United States bragging about how he sexually assaulted women. “You grab ’em by the pussy,” he said in the 2005 recording—talking into a hot mic while on a bus supplied by Access Hollywood that was taken him to the taping of a soap opera, in which he was to make a brief appearance.…  Seguir leyendo »

Mucha gente en todo el mundo se preguntará por qué Hillary Clinton todavía no puede cantar victoria en la elección presidencial estadounidense, a pesar de que obviamente está mucho mejor preparada y es más apta para el cargo que su oponente, Donald Trump. Muchos estadounidenses están igual de desconcertados.

Es muy probable que las encuestas nacionales de opinión sigan fluctuando hasta el 8 de noviembre, día de la elección. Pero estas últimas semanas, Trump se acercó a Clinton, hasta el punto de amenazar con ponérsele a la par en la votación del colegio electoral, donde el control demócrata de algunos de los estados más poblados (Nueva York y California) da a Clinton una ventaja.…  Seguir leyendo »

Historians are going to have a hard time with this election, featuring as it does two candidates each of whom presents unprecedented and unique qualities: the first woman presidential nominee in a society that hasn’t yet quite come to terms with the idea of a female president or even candidate, and a businessman out of reality television who knew next to nothing about governing or government policies and played on America’s dark side.

But while Donald Trump has garnered most of the attention—we keep wondering what outlandish thing he’ll say next—the story of Hillary Clinton may well in the long run be the more interesting.…  Seguir leyendo »

Despite the myth that the presidential campaign begins on Labor Day, this election might well turn out to have been decided in August. Though Hillary Clinton’s double-digit lead in the popular vote that prevailed in the first part of August shrank to three or four points at the end of the month, the narrowing had mainly to do with the inevitable evaporation of Clinton’s “convention bounce.” She still enjoys a strong lead in the Electoral College, and as of now it’s difficult to find a path for Donald Trump to win the needed 270 electoral votes in November. An in-depth survey of all fifty states by The Washington Post and SurveyMonkey published this week found that Clinton has “a big electoral college advantage,” though Trump “is within striking distance in the Upper Midwest.” Some usually reliable red states such as Texas and Mississippi were  nearly tied, and if that remains the case for the next nine weeks, it’s unlikely to be a close election in any respect.…  Seguir leyendo »

Cualquiera que observe la carrera presidencial de Estados Unidos tiene que entender que las encuestas de opinión nacionales no ofrecen un panorama preciso de cómo puede resultar la elección. Gracias al Colegio Electoral de Estados Unidos, no es quién gana la mayor cantidad de votos a nivel nacional lo que importa al final de cuentas, sino quién gana en qué estados.

A cada estado se le asigna una determinada cantidad de votos en el Colegio Electoral, dependiendo del tamaño de su población. El candidato que traspasa el umbral de 270 votos electorales gana la presidencia.

En casi todos los estados, a un candidato que gana el 50,1% del voto popular se le asigna el 100% de sus votos electorales.…  Seguir leyendo »

Usually we don’t know an election’s turning point until after it’s over. It’s then that exit polls and pundit analyses give us a sense of when the race was decided. Yet it’s altogether possible that for the 2016 contest that time is now. The old division of elections into segments, with the presidential part not beginning until Labor Day, is kaput. This election has been national for a long time. The most significant fact, for worried Republicans as well as for his own campaign, is that Donald Trump’s poll numbers have steadily dropped: whereas in May he’d effectively been in a tie with or a couple of points ahead of Hillary Clinton, he’s now running from three to twelve points, or an average of six, behind her; it’s not impossible that his numbers could sink to a level at which victory becomes irretrievable.…  Seguir leyendo »

Hillary Clinton, the Brooklyn Navy Yard, New York, June 7, 2016. Steve Sands/WireImage/Getty Images

The particular oddness of this year’s election continued into the final major primaries this week, with the history-making, effective nomination of the first woman presidential candidate nearly overwhelmed by the latest and greatest-yet controversy in Donald Trump’s campaign. Also threatening to drain Hillary Clinton’s remarkable achievement of some of its drama was that the results of the June 7 primaries—in which Clinton took four of six states, including New Jersey and California, both of which she won decisively—were preempted by the Associated Press. Rather than let the official process play out, the AP took it upon itself to check with the party’s superdelegates and declared on Monday night that Clinton had clinched the nomination, just as it had done in Trump’s case in late May.…  Seguir leyendo »

Hillary Clinton, una de las mujeres más respetadas del mundo, que ha ejercido algunos de los más altos cargos de la política estadounidense y posiblemente sea la próxima presidenta de su país, ha tenido bastantes dificultades últimamente. Hace un año mucha gente pensaba que no le costaría demasiado obtener la nominación como candidata presidencial del Partido Demócrata. Sin embargo, ha sido un camino más complicado de lo que cualquiera, (ella incluida) podría haber imaginado.

En cualquier caso, la mayor parte de los problemas que enfrenta hoy ya eran previsibles en 2008, cuando compitió contra Barack Obama. Y otros se los ha causado ella misma.…  Seguir leyendo »

Donald Trump with supporters in Biloxi, Mississippi, January 2, 2016

A revolution is taking place in our presidential campaign. Though no one has voted yet and the polls—especially nationwide ones—shouldn’t be taken too literally, there’s every indication in both parties that what’s termed the political establishment is being rejected. We’re some distance from the end of the nomination contests, though perhaps not in the Republican race: if Donald Trump were to sweep Iowa and New Hampshire it’s hard to see how he can be stopped. So far, the talk of a savior entering the race is only that, and to make such a challenge would be daunting. Those who’ve ventured to predict the outcome and gone by past patterns haven’t had it right.…  Seguir leyendo »