Emilio Lamo de Espinosa (Continuación)

Importa ser nación

El Estado comienza cuando el hombre se afana por evadirse de la sociedad nativa dentro de la cual la sangre lo ha inscrito. Y quien dice la sangre dice también cualquier otro principio natural; por ejemplo, el idioma…..el Estado consiste en la mezcla de sangres y lenguas. Es superación de toda sociedad natural. Es mestizo y plurilingüe. J. Ortega y Gasset, La rebelión de las masas

Una vez más, en España, pero también en otros países (europeos o no), grupos de ciudadanos que sienten afinidades lingüísticas o étnicas afirman que son una nación, lo que les daría derecho a autodeterminarse y, eventualmente, a articularse como un Estado propio.…  Seguir leyendo »

España en la encrucijada de Europa

Cuando España abandonó su larguísimo periodo de aislamiento internacional, epitomizado por la retirada de embajadores tras la Guerra Mundial (sin duda el punto más bajo de nuestra historia diplomática), lo hizo con un claro programa formulado años antes por Ortega y Gasset: europeizar. Fue la estrategia de política exterior (implícita, no declarada, pero efectiva) de todos los gobiernos de la Transición. Y fue, con mayor rotundidad aún, el programa nacional que nos llevó desde los «tiempos de silencio» del franquismo hasta la ansiada orilla de la plena normalidad social, económica y política. Pues europeizar ha sido el «proyecto sugestivo de vida en común» que hizo de España una nación aglutinando a izquierdas y derechas, burgueses o proletarios, centrales o periféricos.…  Seguir leyendo »

Es frecuente alegar que la legitimidad de la monarquía española se asienta, bien en creencias históricas pero irracionales acerca de la grandeza y la gloria de dinastías y monarcas y la santidad de las tradiciones, bien en el carisma, heroísmo o ejemplaridad ganado en algunas horas dramáticas por el anterior titular de la Corona. La legitimidad monárquica reposaría pues (y por usar el lenguaje de Max Weber), bien en una (hoy imposible) legitimidad tradicional, bien en una (intransferible) legitimidad carismática.

En concordancia, no son pocos los españoles que consideran que la monarquía es un anacronismo, algo anticuado, pasado de moda, incluso inútil, cuando no contraproducente.…  Seguir leyendo »

La Corona: tradición y renovación

Creo que fue con ocasión de los fastos conmemorativos del 98, es decir, a finales del pasado siglo, cuando muchos descubrimos que los ideales de aquella generación de europeizadores y renovadores, los ideales de Joaquín Costa o de Ortega y Gasset, de Besteiro o de Madariaga, de Fernando de los Ríos o de Marañón, se habían cumplido. España había dejado de ser diferente. Para una generación como la mía, educada en el complejo de inferioridad de un país paria del mundo, una dictadura hermana de los perdedores de la Guerra Mundial, una economía autárquica y cerrada en vísperas del mercado común europeo, y una sociedad inculta y pobre, todo ello había quedado atrás.…  Seguir leyendo »

Para quienes llevamos años investigando la imagen de España fue un alivio comprobar que, esta vez sí, el Gobierno tomaba cartas en el asunto al lanzar el proyecto de Marca España. Pues no es ni mucho menos la primera vez que se propone un programa de esas características; que yo recuerde es más bien la tercera, pero dejemos los pormenores, poco aleccionadores, para la letra pequeña.

Lo relevante es que se ha puesto en marcha un proyecto para gestionar la imagen de España, un proyecto de Estado, más que Gobierno, y un proyecto de país, pues es tan del sector privado como de la administración pública.…  Seguir leyendo »

El español, la lengua española, es, lo sabemos todos, el principal activo de este país, su más poderoso símbolo de identidad y de Marca, el instrumento más potente de nuestro softpower exterior, el creador de la comunidad iberoamericana e incluso, según muchos, el principal activo económico, al nivel del turismo o incluso por encima. No es poca cosa.

Por fortuna sabemos además que su situación es buena, incluso muy buena: segunda lengua más hablada como lengua nativa tras el chino mandarín; segunda lengua internacional tras el inglés; potente presencia en internet; fuerte demanda como segunda lengua en América del Norte y Asia, y notable crecimiento en Europa.…  Seguir leyendo »

Es tema clásico en la ciencia social española el debate sobre la calidad de nuestra sociedad civil, un debate en el que suelen destacar más los aspectos negativos que los positivos. Y sin duda estos análisis siguen siendo válidos en muchos contextos. Por ejemplo, una débil cultura cívica alimenta una corrupción «de baja intensidad», socialmente aceptada, y caldo de cultivo de la otra corrupción, la de «alta intensidad».

Sin embargo, no carece la sociedad civil española de vitalidad y fuerza, e incluso puede que la crisis actual esté haciendo aflorar lo mejor, y no lo peor, de los españoles, como ocurre en no pocos países europeos.…  Seguir leyendo »

Apartir de los años 40 del pasado siglo, una de las grandes figuras de la brillante intelectualidad centroeuropea, el filósofo checo Jan Patocka, perseguido primero por los nazis y más tarde por los comunistas, y abrumado por el drama de la guerra, el Holocausto y el Gulag, fue elaborando escritos varios que se publicaron más tarde con el título de Europa después de Europa. Para entonces hacía décadas que había fallecido; en 1977 había firmado junto a Vaclav Havel la Carta77, lo que le llevaría a la cárcel, a un interrogatorio brutal de más de once horas y, pocos días después, a su muerte.…  Seguir leyendo »

La asimetría de nuestra cultura política llega a ser dramática: mis alumnos en la Universidad no olvidan el Holocausto y Hitler, pero ignoran por completo el Gulag y Stalin.

Sospecho que nos encontramos en un punto de inflexión de la cultura democrática española marcada por la doble hegemonía nacionalista y de izquierdas, que se impone desde la muerte del general Franco. Una hegemonía inevitable. Franco era un apestado político y la democracia encontró parte de su identidad en el antifranquismo, cortando con el pasado. Inevitable e incluso bueno, aunque sin exagerar; no vamos a rechazar el principio de Arquímedes porque los ministros franquistas de obras públicas lo hacían suyo.…  Seguir leyendo »

En 1943, uno de esos excéntricos ingleses enamorados de España, Gerald Brenan, escribió un libro magnífico, paso obligado en la maduración política de la generación que hizo la transición: «El laberinto español». A medio camino entre el mejor periodismo y el ensayo, Brenan iba desgranando los muchos eslabones del laberinto que había llevado a la Guerra Civil: el problema de la tierra y los jornaleros, el problema obrero, los anarquistas, la Iglesia y el Ejército, la Monarquía o la República y, por supuesto, los nacionalismos.

Pues bien, de (casi) todo ello se dio debida cuenta en la transición a la democracia, y así, a comienzos de este nuevo siglo España podía vanagloriarse de haber disfrutado del más largo periodo histórico de libertad política, prosperidad económica y seguridad colectiva.…  Seguir leyendo »

En un mundo ya indiscutiblemente bipolar, la eventual evolución de China hacia la democracia es la incógnita de mayor relevancia. Pero China crece no porque sea un Estado autoritario, sino porque es una economía de mercado. Y todo hace sospechar que democracia, mercado y ciencia se implican mutuamente.

La visita del presidente chino Hu a Washington y el aparatoso protocolo con que se le ha agasajado vienen a explicitar dimensiones de extraordinaria importancia del mundo emergente del siglo XXI, algunas ya incorporadas al saber común, otras todavía discutidas. Tres, en concreto, a las que pretendo dedicar este artículo.

La primera es la radical recomposición del «orden» internacional.…  Seguir leyendo »

La historia de las sociedades es la historia del «trabajo vivo» de jóvenes y maduros que revitaliza el «trabajo muerto» de quienes se fueron, objetivado en obras, en cultura, también en instituciones. Los jóvenes, los herederos, pueden despilfarrar esa herencia o pueden multiplicarla. Pero lo que hagan dependerá de lo que nosotros hayamos hecho con ellos. Y me temo que no es nada positivo. Hablamos de algo más de nueve millones de españoles, el 21por ciento de la población. Pero ha sido una caída en picado, de modo que son pocos pero, además, van a menos. La nuestra es una sociedad envejecida en la que ya tenemos más abuelos que nietos: casi un millón más.…  Seguir leyendo »

La pasión con que los europeos seguimos las elecciones presidenciales en Estados Unidos sólo es comparable con la apatía y el desinterés que despiertan las europeas. Ello es siempre así, pero lo fue más aun durante las últimas elecciones americanas. Obama era el favorito de Europa, la gran esperanza tras el demonio Bush, quien debía arreglar las relaciones transatlánticas para reconducir el mundo por la vía de un multilateralismo eficaz. Y puede que el propio Obama creyera en ese proyecto.

Sin duda lo ha intentado en su primer año de mandato, cargado de agenda internacional, y en el que la palabra más reiterada ha sido reset: con Rusia, con Irán, con los países árabes, con Corea, con China.…  Seguir leyendo »

Todo está en todo, por supuesto. Pero pocos acontecimientos exhiben con tal claridad ese carácter de espejo universal en el que todo se refleja como en un aleph borgiano, el «punto que contiene todos los puntos del universo». Pues la fecha ya mítica de 1989 contiene en sí, tanto el resumen del siglo XX, como el mensaje de lo que está siendo el siglo actual.

Digamos de entrada que 1989 cierra lo que Hobsbawm llamó «el corto siglo XX», marcado a sangre y fuego por las dos guerras mundiales, guerras civiles de occidente (quizás mejor, de Europa) en acertada expresión de Carl Schmitt retomada por Junger.…  Seguir leyendo »

Al poco de acabar la Segunda Guerra Mundial escribía Ernest Jünger: «Esta guerra civil mundial ha sido la primera obra común de la humanidad. La paz que le ponga término habrá de ser la segunda... La historia humana está tendiendo con apremio hacia un orden planetario». Un apremio desgraciadamente insatisfecho.

Tenemos, es cierto, un nuevo (des) orden internacional, altamente conectado (más que nunca), y todavía constituido por Estados como unidades básicas, que es la base del sistema inter-estatal de Naciones Unidas. Pero al tiempo aflora algo radicalmente nuevo en la historia de la humanidad: una sociedad abierta global que salta por encima de los Estados y deja obsoletos a ellos y a los organismos internacionales, nueva sociedad que exige, no otro orden internacional más, sino algo distinto y nuevo.…  Seguir leyendo »

Cuando parecía que, por fin, España había entrado en la vía de la normalización democrática y social, asentada en una Constitución con amplísima legitimidad, una economía dinámica y una sociedad culta, regresan viejos fantasmas. Pues sería ciego minusvalorar la crisis en que estamos sumidos, que tiene al menos dos dimensiones, una política y otra económica. Me centraré en la primera, menos comentada estos días pero, en buena medida, causa de la segunda. Pero analicemos los poderes del Estado para justificar esta afirmación.

Y para comenzar con el legislativo, sin duda el núcleo de cualquier democracia, es evidente que hoy tenemos un parlamento de baja calidad, con un Congreso esclerotizado y cuyo reglamento exige una reforma hace tiempo, y un Senado necesitado también de una profunda reforma constitucional que nadie es capaz de sacar adelante.…  Seguir leyendo »

Hace pocos meses me llamó la atención -y casi me espantó- leer en la página web de un importante medio de comunicación español un comentario fuertemente crítico de una columna recién publicada, comentario que transcribo casi literalmente: Soy de los «niños de Rusia», nací en Moscú. Me acuerdo muy bien de la represión comunista. He leído los periódicos de los 30, de los famosos procesos-espectáculos estalinistas. El estilo de este señor es exactamente igual que de cualquier editorial del «Pravda» de los años de la represión comunista más terrible...Me pareció una observación exagerada, pero me quedé con la preocupación, que traigo ahora de nuevo para hacer un comentario a aquel comentario.…  Seguir leyendo »

Cuando mis alumnos me preguntan qué son las «leyes sociales» siempre respondo que sólo conozco una: cada cuatro años hay elecciones en los Estados Unidos; todas las demás «leyes» que se mencionan están llenas de excepciones, incluida la de la oferta y la demanda. Y no tengo duda alguna que esa solidísima tradición democrática es causa de que ese país sea hegemónico desde hace más de cien años, y de seguro lo seguirá siendo bastantes décadas más. Es por ello que las elecciones americanas son siempre, aparte de un ejemplo de democracia, las elecciones de todos, aunque la mayoría no podamos votar.…  Seguir leyendo »

«En la organización de instituciones de enseñanza superior todo depende de aferrarse al principio de que el conocimiento es algo no enteramente descubierto y siempre enteramente por descubrir, y que debe ser incesantemente perseguido». Así afirmaba el memorando «Sobre la organización interna y externa de instituciones de enseñanza superior en Berlín» que Wilhelm von Humboldt redactó en 1810 y que sirvió de base para la fundación de la Universidad de Berlín. Un evento que con seguridad conmemoraremos en dos años, pues lo merece. Lo que todavía no sabemos es si celebraremos el triunfo de aquel proyecto o su definitivo fracaso.

Efectivamente, la fundación de la Universidad de Berlín es tenida como el punto de partida, no sólo de la moderna Universidad, sino también de la ciencia.…  Seguir leyendo »

Al igual que una piedra arrojada quiebra la placidez de un estanque de límpidas aguas, así cayeron las torres gemelas de Nueva York, hace hoy seis años, rompiendo la límpida seguridad de una brillantísima post-guerra fría. Pues, tras la caída de la Unión Soviética, los años 90 fueron la década del crecimiento económico ininterrumpido (del «fin del trabajo» anunciado por Jeremy Rifkin), de cancelación del peligro de holocausto nuclear, de fin de la amenaza soviética y de esperanzada democratización del mundo. Incluso el conflicto palestino-israelí parecía encontrar un camino. Era el sueño realizado de la Ilustración y el Progreso y, por ello, el fin de las luchas ideológicas y el fin de la historia, según leyó en Hegel un oscuro pensador ruso (Kojéve) actualizado en un brillante ensayo de Francis Fukuyama.…  Seguir leyendo »