Emilio Trigueros

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

¿En qué momento exacto pasamos a llamar a la cultura “contenidos”? ¿Quién lo impulsó y por qué lo hemos dado por bueno? ¿Qué sentido tiene llamar “nuevas tecnologías” a lo que hubiera sido más preciso llamar “nuevas pantallas”? Las primeras sospechosas ante estos cuestionamientos suelen ser las multinacionales de Internet, a las que culpamos de hacernos adictos a sus aparatos y redes. Pero una teoría más de la conspiración sobre grandes empresas no aporta muchas salidas.

Quizás sea más objetivo constatar que cada avance técnico en las telecomunicaciones ha requerido, para alcanzar el volumen de fabricación que lo hiciera rentable, un gran cambio de costumbres: en otras palabras, que surgieran contenidos que conllevaran un uso cada vez mayor y más continuo del aparato y garantizasen así la demanda para las superinversiones en complejos industriales, bienes de equipo y redes físicas de comunicación.…  Seguir leyendo »

1440 fue quizás el primer año en que un invento cambió el mundo de una forma que llega hasta nuestro presente cotidiano: la imprenta, que permitió la producción masiva de libros y, con el tiempo, incluso, de enciclopedias o periódicos. Menos suele reseñarse, en los libros de Historia, 1958: en ese año, una conjunción de tecnologías dio lugar a la invención del chip, ese artefacto mínimo de láminas microscópicas hechas de silicio, en el que un rayo láser ha trazado millones de laberintos lógicos programables, que capturan y descodifican impulsos del campo electromagnético, los cuales luego amplificados sobre una especie de cristal fluorescente reciben nuestros ojos.…  Seguir leyendo »

La escena está captada en el documental Guadalquivir. Ha pasado el invierno. Se deshiela la nieve y un lobo famélico encuentra al azar un ciervo muerto. Mientras desgarra a dentelladas los costados, otros dos lobos, recién llegados, lo observan desde un montículo; uno de estos desciende, y el lobo que llegó primero lo deja compartir mordiscos. Entonces el tercer lobo baja junto a ellos, pero, justo cuando va a hincar los dientes, el primer lobo se revuelve y le asesta un zarpazo a las fauces. El lobo desafortunado huye con el rabo entre piernas (quizás pensando en la posibilidad de hacerse líder populista).…  Seguir leyendo »

Titulaba su crónica un periodista de este diario sobre un festival de música reciente: «Radiohead o el triunfo de la generación en la que nadie confió”. La crónica desgranaba cómo el grupo británico había aunado en el concierto su música extraordinaria y personal y la conexión con el público. Ajeno a digresiones sociológicas, el periodista había dejado sin embargo un titular memorable sobre una generación que consideraba reconocible para el lector, a la que podríamos identificar cronológicamente con lo que se llamó la Generación X. Si centrásemos la década que abarca una generación en el año de nacimiento de su musa, Winona Ryder, 1971, definiríamos el lapso de pertenencia 1966-1976, lo que incluiría, por ejemplo, en términos musicales, a Thom Yorke de Radiohead (1968) o a Santi Balmes de Love of Lesbian (1970), y tiene la consecuencia práctica de que los más jóvenes de la Generación X están cumpliendo 40 años durante 2016.…  Seguir leyendo »

“Todo error procede del hecho de que nos forjamos opiniones sobre cosas que no vemos con claridad suficiente”, escribía Isabel de Bohemia, desde su exilio en La Haya, a René Descartes en el verano de 1643. La guerra de los Treinta Años devastaba Europa; los ejércitos de príncipes y reyes batallaban por territorios y rentas del viejo continente; hacían lo propio en el terreno de la religión los teólogos, guardianes convenientes de la estabilidad o en alianza con nuevos poderes. Pero por entonces está surgiendo también, según enseñan—aún— los profesores de filosofía, la conciencia de Europa, su unidad intelectual en la razón: Descartes, Galileo o Spinoza sostienen intensas correspondencias epistolares, ligados por la búsqueda de una verdad común en la filosofía y la ciencia; su adscripción a los dominios de uno u otro soberano, al lado de este empeño, es apenas asunto de contexto —para ellos la patria existe, pero no es un dogma—.…  Seguir leyendo »

Ante la complejidad de que cientos de naciones consensuen cómo abordar la aún más compleja evolución del clima de la Tierra, ¿podrían derivarse de los razonamientos propios de la ciencia los principios de un acuerdo mundial? Cabe intentar un experimento argumentativo.

De entrada, conviene recordar que la física cuántica demuestra fuera de toda duda por qué las moléculas de dióxido de carbono son transparentes a la radiación solar que llega a la Tierra y actúan, en cambio, reteniendo el calor que esta genera, a distinta longitud de onda. Y lo que la física experimental no podía probar en un laboratorio, si los océanos absorberían el CO2 de la actividad humana a suficiente velocidad para que no se acumulara en la atmósfera, ha quedado probado por el gigantesco experimento de la industrialización acelerada del siglo XX: no.…  Seguir leyendo »

Si en algo coinciden los dos nuevos partidos que han agitado las aguas de la política española en el último año, es en su cuidadoso afán por evitar el uso de la palabra izquierda. Sustituyen, se diría, lo que consideran antiguallas ideológicas, por nuevos mantras de comunicación: un proyecto de país cívico, en el caso de Ciudadanos, una épica confrontación con las élites, en el caso de Podemos. No cabe sorprenderse de que en un país con un desempleo insoportable, cebado en una generación, tengan una resonancia inmediata discursos de quienes se presentan como “lo nuevo”, en oposición a “lo viejo” que tantas señales de disfunción da.…  Seguir leyendo »

El paso del tiempo ha asentado un relato entre tecnocrático y épico sobre la crisis del euro, con detonantes inesperados y episodios críticos, narrado en un lenguaje exquisitamente aséptico sobre mercados, reformas y austeridad. A la vez, ha caído en cierto olvido la reflexión sobre los motivos del exorbitante crédito de la primera década de este siglo, que terminó en una recesión de alcance inimaginable. Sabemos, sí, que durante años pareció no haber límites en el sistema financiero y que corrió el dinero fácil. No obstante, resulta un tanto inverosímil que los grandes banqueros internacionales, dirigentes de organizaciones jerarquizadas con tentáculos en todo el planeta y décadas de experiencia en sus puestos, sucumbieran en una noche loca que duró un lustro a la idea de que se podía dar mucho más crédito a todo tipo de proyectos, con mucho menos riesgo, que nunca antes.…  Seguir leyendo »

Hace tiempo escuché a una joven israelí contar que el sueño de todos los niños de Oriente Próximo es ser quienes redacten el texto del acuerdo de paz entre Israel y Palestina. Mientras, la historia y su versión diaria, la actualidad, se nos muestran llenas de batallas y atentados, resulta bonita la idea de que haya niños soñando con las palabras que deberán escribirse para hacer posible la convivencia sobre una región, un país. De modo un tanto semejante, cuando el asunto del cambio climático provocado por el ser humano corre el riesgo de convertirse en un eco sordo del presente —el deshielo del Ártico, el retroceso de los glaciares, los fenómenos extremos—, ante el que no sabemos qué hacer o esperar, tal vez sea útil revisar qué principios podrían firmar los grandes países industrializados para detener este gigantesco experimento con el planeta.…  Seguir leyendo »

Luis Buñuel relató en sus memorias cómo los conciertos de la gran orquesta sinfónica de Madrid en Zaragoza constituían uno de los mayores acontecimientos de su adolescencia, allá por los comienzos del siglo XX. Su grupo de amigos aguardaba con excitación los detalles del programa, buscaban las partituras, imaginaban las piezas con antelación tarareándolas y por fin, en la noche del concierto, acudían con una alegría incomparable. Reflexionaba el genio aragonés con perplejidad sobre el contraste entre aquella intensidad colectiva y el hecho de que, años después, se hubiera vuelto cotidiano escuchar en un aparato doméstico cualquier música apretando un botón, lo que alteraba a su juicio irremediablemente nuestra relación con el arte, pues se habían perdido “las tres condiciones necesarias para llegar a toda belleza: esperanza, lucha y conquista”.…  Seguir leyendo »

Ha hecho fortuna en los relatos de la crisis la imagen de los mercados como fuerzas omnipotentes que doblegan a los Gobiernos: dioses invisibles y volubles que en la mediática babel global imponen las tablas de su ley sobre nuestras minúsculas vidas. Cabe plantear si una indagación sobre quiénes son y qué hacen los mercados ayudaría a entender la verdad de nuestra situación. De entrada, convendría aclarar que en el territorio de ese abstracto plural anónimo de “los mercados” no se encuentran, en realidad, más de unas 15 grandes instituciones financieras globales; las forman, básicamente, dos clases de profesionales: traders de élite y altos ejecutivos.…  Seguir leyendo »

Al investigar los fundamentos de la ética en su Crítica de la razón práctica, Kant no pretendía ofrecer una serie de buenas prácticas y recomendaciones útiles: aspiraba a demostrar que la razón moral que habita el interior de toda persona seguía una ley central, del mismo modo que el movimiento de los astros cumplía la ley de la gravedad. Como es sabido, Kant expresó esa ley de la razón moral así: obra siempre de manera que puedas desear que tu comportamiento se convierta en legislación universal. En sus obras, Kant expuso distintos ejemplos de zonas grises morales, que proponía resolver determinando si sería posible una sociedad en la que todos se comportaran de esa manera.…  Seguir leyendo »

«Haré las reformas necesarias me cueste lo que me cueste. Haré lo que tenga que hacer aunque sea lo contrario de lo que dije. En tiempo de crisis hay que recortar; es lo que hay que hacer”. Desde mayo de 2010, llevamos asistiendo 30 meses, entre atónitos, indignados y hastiados, a un hilo continuo de declaraciones de los máximos responsables del país, con un claro mensaje conductor: no hay más remedio. El martilleo de solemnes declaraciones posibilistas nos recorta subliminalmente el derecho a pensar y entender, a discutir respuestas de fondo a preguntas fundamentales. Si era un proceso tan insostenible ¿cómo afluía a espuertas el dinero del boomeconómico?…  Seguir leyendo »

En 1912, un poeta español escuchó la risa cantarina de una mujer a través de su la pared de su dormitorio, en una residencia de estudiantes. Aquel poeta había alcanzado ya una altura considerable, pero era demasiado tributario del recargado estilo modernista de la época. La mujer le dijo que encontraba su poesía artificial y cursi. Cuatro años después, se casaron en Nueva York, y en el libro que escribió entonces, el poeta encontró una veta de que alumbraría la poesía de toda una generación. En uno de los poemas, escribió: “porque no se trata de decir cosas chocantes… sino de decir la verdad sencillamente, la mayor verdad y del modo más claro posible”.…  Seguir leyendo »

El 31 de marzo se celebró la hora del planeta, una buena ocasión para revisar el estado de la lucha contra el cambio climático, un asunto alrededor del cual las opiniones tienden a polarizarse en los extremos. Para unos, la evolución del clima a varias décadas vista no puede predecirse con certeza; es imposible que las grandes potencias pacten un asunto económicamente tan complejo; además, la humanidad ya se adaptará al cambio cuando se agrave. Para otros, el planeta está abocado a catástrofes encadenadas, nuestro modo de vida supone una irresponsabilidad moral y las futuras generaciones se preguntarán «¿cómo podían seguir tan tranquilos con sus vidas?».…  Seguir leyendo »

Por Emilio Trigueros, químico industrial y especialista en mercados energéticos (EL PAÍS, 15/09/11):

Hoy se cumplen tres años de la quiebra de Lehman Brothers, que marcó el estallido de la crisis que todavía domina nuestras vidas: aunque durante las cíclicas tempestades mediáticas se vuelve imposible asimilar el relampagueo críptico de la jerga financiera, ha transcurrido suficiente tiempo para que la perspectiva haga más sencillo entender el encadenamiento de los hechos.

La sinopsis resulta cinematográfica. Planteamiento: desde principios del siglo XXI, la masiva industrialización asiática acumula un fuerte exceso de dólares y euros en países exportadores cuyos Gobiernos fomentan esa acumulación.…  Seguir leyendo »

El año 2011 ha comenzado con acontecimientos que quizás cambien para siempre nuestra visión del mundo y nuestras decisiones sobre cómo generar la energía eléctrica que nuestra sociedad necesita a diario. Estos acontecimientos moldearán nuestras respuestas a la cuestión clave de qué energías queremos que produzcan nuestra electricidad hoy, y qué inversiones acometeremos para producir la electricidad de mañana. La cuestión no es solo qué tecnologías elegimos; es, también, de qué cauces dispone un país democrático para que esas decisiones respondan a un debate público inteligible.

Desde hace tiempo, nos estábamos enfrentando ya a un serio problema: todas las fuentes de electricidad tienen serios problemas.…  Seguir leyendo »