Enrique Arnaldo Alcubilla

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La Constitución atribuye en exclusiva al Poder Judicial el enjuiciamiento de cualesquiera hechos presuntamente delictivos, a diferencia de lo que ocurre en otras ramas del Derecho en las que caben otras formas alternativas de resolución de conflictos. El enjuiciamiento de los hechos presuntamente delictivos ha de hacerse lógicamente a la luz del Derecho y la respuesta, en forma de sentencia, es la del Estado de Derecho cuando ésta -como la de la Sala Segunda- es firme.

El juicio jurídico es desapasionado, pues el juez solo puede fundarse en la ley y no en sentimientos y mucho menos en ideologías. La pasión es impropia del juicio jurídico y, por ello, no pocos autores reconocidos critican el modelo de jurado puro instituido en España.…  Seguir leyendo »

Ante el descrédito (con toda seguridad injusto, al menos en lo que tiene de generalización) de la clase política, y no solamente de la española, que un diputado ose publicar un libro que no sea de actualidad política o de memorias tempranas o crepusculares es, si me permiten, un milagro… o una excentricidad.

Que ese diputado demuestre un nivel cultural excelente, un conocimiento sobrado de la sintaxis y de las reglas gramaticales y que al mismo tiempo se exprese con gracia es, si me permiten, otro milagro… o una extravagancia.

Que el diputado sea riojano, tierra de nacimiento de la lengua española (la mejor o una de las mejores herencias legadas a nuestro continente hermano, a decir de Pablo Neruda), sea doctor de Filología Clásica, dominador del latín y del griego, y se llame Emilio del Río (Aemilius Rivi o Aemilius Fluminis) no es una casualidad.…  Seguir leyendo »

En alguna ocasión en el pasado se produjo la superposición entre unas elecciones autonómicas y unas elecciones autonómicas y unas elecciones de ámbito nacional. La anunciada convocatoria de elecciones generales -que se produce este 5 de marzo- y la obligada de las elecciones locales, autonómicas y europeas -que se formalizará el 2 de abril- escenifica la primera ocasión de confluencia de dos elecciones nacionales.

Cuando se vote en las elecciones al Congreso y el Senado el próximo 28 de abril se estará, al tiempo, concluyendo el plazo de proclamación de las candidaturas a las elecciones a las Asambleas de trece Comunidades Autónomas y dos Ciudades Autónomas, a ocho mil y pico Ayuntamientos (de los que derivan las Diputaciones Provinciales y Consejos Comarcales allí donde existan), a siete Cabildos Insulares y cuatro Consejos Insulares y a los diputados españoles en el Parlamento Europeo.…  Seguir leyendo »

I. Del bipartidismo al pentapartito con el mismo sistema electoral.

Durante treinta y cinco años ha persistido la crítica unánime al sistema electoral español concretada en su falta absoluta de proporcionalidad dada la prima sustantiva que proporcionaba a los dos primeros partidos. Según esta crítica, mantenida como verdad suprema, el sistema D’Hondt combinado con el tamaño de las circunscripciones, convertía a España necesariamente en baluarte del bipartidismo.

El silencio se ha hecho. Con el mismo sistema electoral, y las mismas circunscripciones, hemos pasado al tetrapartidismo en 2015 y se anuncia, a la vista de los resultados andaluces y de las encuestas (las fiables) publicadas, un pentapartidismo.…  Seguir leyendo »

Es muy probable que Julia Navarro llegara a la literatura, como Julián Barnes al arte, por azar, que no por casualidad. Nos empeñamos en afirmar que se nace cuando la verdad es que normalmente se hace… también el escritor. ¿Por qué escribir?, se pregunta Philip Roth.

Revistiéndome con la túnica de Julia, escritora, me permito responder: porque he descubierto el poder de la imaginación que soy capaz de trasladar a palabras. Quizás como la fortaleza que mandó construir a los Gigantes el Wotan de Das Rheingold, la primera ópera de la tetralogía de Richard Wagner, a Julia la literatura la “ofrece refugio frente a la envidia de la noche”, pues “solo en las profundidades (de la literatura) se encuentra la certeza”, como cantan las tres juguetonas hijas del Rin a las que su padre ha confiado la custodia del oro.…  Seguir leyendo »

Todavía recuerdo de mi etapa de opositor la reflexión de Marurice Duverger sobre la ley rectora de los referéndum que él titulaba la ley de Panurgio. Según el constitucionalista francés la ley se traducía así: los electores tienen una inclinación natural en favor del cuando son llamados a pronunciarse en un referéndum o en un plebiscito.

De esta manera, quien convoca al cuerpo electoral ha de formular la pregunta no solamente en términos de claridad y concreción sino también de forma que permita una respuesta positiva. Y ello por cuanto, en razón de esa inclinación natural, es más difícil la toma de decisión por el no que por el , pues la primera requiere un mayor grado de reflexión, de ponderación de las circunstancias y de las consecuencias.…  Seguir leyendo »

El plebiscito está revestido de una indudable carga peyorativa en cuanto ha sido utilizado como instrumento al servicio de la consolidación y reafirmación de la autoridad que lo convoca. Por esa razón, el plebiscito está desvalorizado como forma de democracia directa pues el uso que del mismo se hace por quien lo convoca no es tanto conocer la voz del pueblo como relegitimarse o reforzar su posición, su poder. No extraña, pues, que dos de los grandes nombres del Derecho Constitucional francés, buenos conocedores de los llamamientos plebiscitarios napoleónicos, como son André Hauriou y Maurice Duverger se refirieran al plebiscito como forma inferior de referéndum en la que no se ofrece alternativa.…  Seguir leyendo »

Sorprendente fue el resultado del plebiscito celebrado en Colombia el pasado 2 de octubre. Era presumible y hasta casi cantado, que iba a triunfar, aunque fuera por escaso margen-, el sí al “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”.

La presunción se fundaba en causas diversas: desde la llamada ley de Panurgio -que muestra la mayor facilidad para dar una respuesta afirmativa que una negativa a cualquier pregunta- hasta la absoluta coincidencia de todas las encuestas publicadas en las tres últimas semanas; desde la multiplicación de convocatorias, actos y anuncios favorables a la propuesta de ratificación mediante una machacona reiteración del mensaje hasta la no poco relevante reducción del umbral de participación al 13% del censo electoral vigente como condición para la ratificación de la iniciativa plebiscitaria.…  Seguir leyendo »

Tras dejarse querer un rato el comisario Brunetti contesta a la pregunta sobre si determinado acto va contra la ley: “Estás haciendo algo que la ley, dicho de modo sencillo, no aprueba. Pero tampoco estás infringiéndola”. Se dio cuenta que sonaba absurdo por lo que la réplica de su hija fue un aguijonazo: “¿Es una ley de verdad o una de mentirijillas?”, o sea hay que cumplirla “¿o es una ley a la que nadie hace caso?”.

Las normas de mentirijillas son las caracterizadas más por su correcta estética que por su imperatividad. Lo ejemplifica Donna Leon, en su novela 25ª de la serie, Las aguas de la eterna juventud, de esta forma: “En el caso de la gente a la que arrestan por robo o violencia, los llevan a la quaestura, los acusan del delito correspondiente, avisan a aquellos que fuesen extranjeros que deben abandonar el país antes de un número de días y después los sueltan.…  Seguir leyendo »

Mayoría de edad electoral a los 16 años

Neutralidad política y reforma electoral son conceptos frontalmente contrapuestos. No hay propuesta de modificación del régimen electoral que no produzca efectos benéficos para aquél que la promueve. Como decía aquel viejo político francés, siempre que se suscita una reforma electoral por nimia que sea, todos los grupos políticos toman lápiz y papel y empiezan a hacer sus cálculos antes de aceptarla o rechazarla.

Por tanto, cuando surge la iniciativa de bajar la edad para ejercer el sufragio de los 18 a los 16 años, no estamos ante un instrumento para la «profundización en los derechos de participación» o ante la búsqueda de «una mayor integración política», en este caso de los adolescentes, «marginados arbitrariamente» de la participación política hasta la fecha (las comillas son pura invención de este autor).…  Seguir leyendo »

A vueltas con el Gobierno en funciones

El Derecho está llamado a resolver conflictos no solamente en las situaciones de normalidad sino también en las de anormalidad. Y lo es, de anormalidad, que tras unas elecciones parlamentarias el Congreso constituido no pueda formar un nuevo Gobierno.

El Gobierno investido por el Congreso elegido tras las elecciones de 20 de noviembre de 2011 cesó al día siguiente de las que tuvieron lugar el pasado 20 de diciembre de 2015. De hecho el BOE publicó al día siguiente los Reales Decretos 1167 y 1168/2015, por los que se declara el cese del presidente y de los miembros del Gobierno, ambas disposiciones refrendadas por aquél.…  Seguir leyendo »

Un largo proceso de investidura

El procedimiento para la formación del Gobierno, escribió Jean Blondel, es la piedra angular en la definición misma del sistema institucional, ya que determina el peso de los diferentes órganos que en él participen, y que son básicamente el Jefe del Estado y el Parlamento.

En algunos países, como Japón o Suecia, está excluida la participación del Jefe del Estado, de forma que es el Parlamento, o sea el partido o coalición mayoritaria, quien nombra al Jefe del Gobierno. En otros, se produce lo contrario, pues no hay investidura parlamentaria, como ocurre en el Reino Unido o en Austria, de forma que el nombramiento del Premier lo efectúa el Jefe del Estado y, a propuesta de aquél, del resto del Gobierno.…  Seguir leyendo »

Durante siglos han vivido las corridas de toros en absoluta paz, de manera que a ferias y festejos acudían quienes disfrutaban del toreo y no lo hacían quienes carecían de afición al mismo. Pasaba con los toros lo mismo que con el boxeo, la caza o el puenting, que tenían sus partidarios, mientras que el resto se mantenía al margen, dejando hacer en el sentido de Adam Smith. La libertad, la tolerancia y el respeto al otro formaban parte inescindible de una sociedad plural. Pero, hace poco, espíritus totalitarios apasionados por la uniformidad nos empezaron a dar lecciones sobre lo único aceptable como bueno y a condenar a los infiernos el resto.…  Seguir leyendo »