Eugenio Trías Sagnier

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

«Con motivo del fallecimiento del filósofo y colaborador de ABC Eugenio Trías, reproducimos a continuación la Tercera, publica da el 4 denoviembre de 2008, y que fue merecedora del Premio Mariano de Cavia»

No es posible sublimar el carácter salvaje y despiadado que la última nota de la vida en este mundo siempre posee. Toda muerte constituye una irrupción intempestiva con carácter de miraculum siniestro. Llega siempre a destiempo, «como un ladrón en la noche». No permite mediación ni conciliación. Se halla en máximo abandono respecto a toda imaginación simbólica. Revela las insuficiencias de toda concepción racionalista del mundo.

Deja la muerte, inevitablemente, toda vida en condición de puro escorzo, como fatal torso fragmentario, o en estado de ruina irremediable.…  Seguir leyendo »

Quisiera en este texto rendir homenaje al Karl Marx reportero, desdibujado a veces por la potencia teórica de sus textos de filosofía económica y social que cristalizan en su libro ElCapital. El Karl Marx periodista es bien distinto del gran teórico que formuló la importante Idea del materialismo histórico. Es más intuitivo y literario y está dominado por un trasfondo de ironía trágica, ironía con la que aborda el análisis de los eventos históricos. Escribió, como reportero, un célebre texto sobre el golpe de estado de Luis Napoleón, sobrino del emperador, que instauró una dictadura burguesa en la Francia posterior a la revolución de 1848.…  Seguir leyendo »

Como mostró Sigmund Freud en uno de sus más brillantes ensayos, Psicología de las masas, la masa es masa enamorada. Para que esa patología alcance su máxima intensidad requiere un caudillo carismático, un personaje visionario que hable en una intencionada confusión de tiempos, mezclando el presente con el futuro que se promete, oponiendo a las miserias del día a día la belleza sublime de lo que se trae a presencia desde un futuro de incertidumbre.

El caudillo carismático carece de dudas; todo en él aparenta ser certeza, evidencia. Hasta el rostro, la mirada, las mandíbulas salientes, el cuerpo entero se ajusta a ese personaje que se va construyendo.…  Seguir leyendo »

Hubo un tiempo en que un catalán profesor de música e investigador de las fuentes musicales españolas instigaba a sus discípulos a que realizasen la gesta de propiciar un renacimiento de la música española. Felipe Pedrell tenía por discípulos a Manuel de Falla, Isaac Albéniz, Enrique Granados y Robert Gerhard. Los tres últimos eran también catalanes. Falla era gaditano, pero tenía ancestros catalanes. Falla y Albéniz se conjuraron en París, junto con el andaluz Joaquín Turina, para llevar a cabo la gesta de una edad de plata de la música española (la de oro la encabezó Tomás Luis de Victoria en el Renacimiento).…  Seguir leyendo »

Una influyente revista de cine norteamericana confirma cambios en el canon de las diez mejores películas (según los mejores críticos de USA). Ya no es Citizen Kane (Ciudadano Kane) de Orson Welles la indiscutible number one. Desde hace más de diez años de manera intermitente, y ahora de forma «oficial», se impone como número uno Vértigo (De entre los muertos), de Alfred Hitchcock. Quiero dedicar esta Tercera estival a proponer el canon que en este momento osaría fijar. Pero, dada la libertad que la escritura de un artículo genera, y al no tenerlo que cotejar con otros cánones, evitaré la escueta enunciación de las diez películas.…  Seguir leyendo »

En las películas de Ingmar Bergman se celebra, al fin, un festival de grandes mujeres, casi siempre más interesantes, más bondadosas y más complejas que los hombres. En algunas ocasiones las mujeres son las únicas protagonistas del film, como en Persona, o en Gritos y susurros; en estas películas los hombres aparecen en papeles secundarios o decorativos.

En Persona, 1966, una catástrofe de índole formal marca un punto de inflexión. Responde a un importante contratiempo argumental. En el momento de máxima tensión (la película inicialmente se iba a llamar Cinematographe) se quema la cinta que está rodando y se interrumpe, por tanto, la proyección.…  Seguir leyendo »

En sus dos últimos largometrajes Andrei Tarkovsky lleva a cabo una gran innovación. Afecta a la justa comprensión de lo que se está contando. Atañe al sentido de la imagen fílmica que, en largos planos temporales, se despliega ante los ojos del espectador.

Señala Ingmar Bergman que el cine de Tarkovsky es grande porque sabe verter en imágenes cinematográficas los sueños como nadie ha sabido hacerlo. Bergman porfió por recorrer este enigmático mundo onírico; pero sólo Tarkovskiy parecía poseer la capacidad de evidencia que los sueños producen. Sobre todo en Nostalgia y en Sacrificio, sus dos últimas películas, consigue lo que ya esbozó en las primeras, y que tuvo su momento de máxima armonía e intensidad en Stalker (El acechador: quizás la traducción más idónea).…  Seguir leyendo »

He vuelto a ver Europa, la excelente película de Lars von Trier que nos muestra en un viaje en tren una Alemania devastada a través de los ojos de un joven norteamericano. He evocado algunas de las más impactantes películas sobre esa Alemania aniquilada, con sombras fantasmales de soldados que vuelven a sus casas, padres alcohólicos, hijos que no pueden soportar la presión y terminan suicidándose. Un niño se quita la vida: algo escalofriante que muestra Roberto Rossellini en su inigualable Alemania, año cero.

Europa es el Ave Fénix. Tras dos guerras civiles terribles: la Gran Guerra de trincheras —inmortalizada en Senderos de Gloria por Stanley Kubrick— y la Segunda Guerra Mundial —de naturaleza apocalíptica— logra sobrevivir, con la ayuda norteamericana, a través del Plan Marshall.…  Seguir leyendo »

La actividad de Francis Coppola se centró sobre todo en lo que siempre sintió como su mayor don: la capacidad creadora. En sus mejores películas se dedicó a plasmar sujetos creadores en los más distintos y extraños ámbitos de intervención.

Mundos perturbados que requerían un demiurgo genial para producirse. Mundos alternativos mafiosos (en la Trilogía El Padrino, 1972, 1974, 1990). Mundos en regresión al paleolítico, espoleados por la locura, en pleno corazón de la selva vietnamita (Apocalypse Now, 1979).

Mundos de invención ingenieril (Tucker, el hombre y su sueño, 1988), con la creación de un automóvil que se revela demasiado bueno para ser aceptado por las Grandes Compañías.…  Seguir leyendo »

La filosofía es la cenicienta de la cultura española. Es cierto que ha tenido grandes cultivadores, como Unamuno, Ortega y Gasset, Xavier Zubiri y María Zambrano, pero todos ellos pertenecen a circunstancias y generaciones anteriores a la segunda mitad del siglo XX y a este inquietante inicio de milenio. Por otra parte, la red de hispanistas que, sobre todo en Norteamérica, mantiene viva la llama sagrada del pensamiento español es muy reticente a ampliar esa nómina de filósofos del pasado, tan valiosos como sujetos a su circunstancia y a la razón histórica que rebasa los años sesenta y setenta.

Un excelente programa en la cadena 2 de televisión, de igual título que este artículo, emitido los domingos a las 11 de la noche, ha tenido el extraordinario mérito de recordar que en España hay pensamiento, que la filosofía no ha muerto, y que generaciones nuevas, hoy ya veteranas, han sabido, durante los últimos cincuenta años, reavivar ese gusto filosófico que, a veces, en nuestro país, parece atrofiado.…  Seguir leyendo »

EL cine de Orson Welles nace como Minerva, armado de la cabeza a los pies. No experimenta tanteos, ensayos, errores, aunque sí un proyecto fallido, que se adelanta a ese comienzo: la adaptación del relato de Joseph Conrad El corazón de las tinieblas. Tiene 24 años, una insultante edad para recibir el mayor don de una gran productora de cine: vía libre para realizar lo que quiera.
Detrás quedan los sensacionales éxitos en teatro, el Vudú-Macbethcon actores negros, con un Harlem entregado; el programa radiofónico, que causó escándalo y conmoción, sobre un falso ataque de extraterrestres a USA, que llevó a la calle a masas de población en todas las latitudes de Norteamérica.…  Seguir leyendo »

1. La indignación puede ser provocada por muy diversas causas. Personalmente, me la produce una opinión muy extendida y hasta muy popular: que los males que padecemos, que son muchos, proceden casi en su totalidad de la clase política. Ya este sustantivo, clase, referido a nuestros políticos tiende a discriminar a estos, como si se tratase de un sector de la sociedad al que debe darse de comer aparte.

Que nuestros políticos sean el reflejo fidedigno de nuestra sociedad es, quizás, la mayor objeción que puede hacérseles. Desearíamos que fuesen algo superiores. O que tuvieran mayor nivel para así guiarnos con más solvencia en las difíciles travesías de esta terrible e interminable crisis que afecta a tantos países, y al nuestro en particular.…  Seguir leyendo »

El grandísimo actor Orson Welles se avenía muy bien con personajes que se acercaban a lo que T. S. Eliot llamaba «hombres huecos, hombres de trapo, llenos de vacío» («holly men»), que tenían en Kurtz, el protagonista de El corazón de las tinieblas, su paradigma. De hecho, fue en Kurtz en quien T. S. Eliot se inspiró en este poema, como lo atestigua la cita inicial del poema. Y no debe olvidarse que Orson Welles pretendió que su primer rodaje se hiciese a partir de un guión que preparó basado en esa narración de Joseph Conrad.

Esos personajes que Orson Welles sabe tan estupendamente interpretar parecen asemejarse entre sí.…  Seguir leyendo »

Ha llamado la atención de la crítica, en relación a la película opus 13 de Stanley Kubrick, la sorprendente fidelidad al gran texto literario de Arthur Schnitzler (Viena, 1862-1931), Traumnovelle, traducido al español con el título de Relato soñado. Es, por lo demás, comprensible toda vez que el gran director, ya fallecido, entretuvo la idea de realizar esa película durante más de tres décadas. La novela le acompañó en su aventura de vida. Y su adaptación terminó siendo también su última película. Auténtica culminación de una de las más extraordinarias aventuras artísticas del cine, constituye, a mi modo de ver, una de sus películas mayores.…  Seguir leyendo »

He vuelto a ver Muerte en Venecia, la célebre película de Luchino Visconti. Muchas personas de mi generación me lo desaconsejaban. «Ha envejecido sin remedio». «Sólo se salva la música de Mahler y los bellos atardeceres venecianos». Cuando la vi me impresioné profundamente, pese a que la juzgaba un pastiche del pequeño relato de Thomas Mann, con injertos del Doctor Fausto del mismo autor, y datos de la vida de Gustav y Alma Mahler. Más ese toque de sensibilidad gay, marca de la casa, que entonces podía parecernos de mal gusto, o kitsch, pero que hoy puede asumirse por un amplio segmento de la población.…  Seguir leyendo »

La reciente exposición en París, con materiales magníficos de archivo cedidos por la viuda de Stanley Kubrick, Christiane, significa la definitiva consagración de uno de los más grandes artistas del siglo XX.

Sus películas, generalmente discutidas en sus estrenos, a veces con injustas cosechas de crítica negativa, se afianzan cada vez que son de nuevo visitadas. Es una experiencia que he compartido con amigos (como mi querido José Luis Gutiérrez, que me advirtió de esta magnífica exposición).

Películas que la primera vez suscitan incomprensión, irritación y hasta enmiendas a la totalidad acaban ingresando en nuestro Olimpo personal. El resplandor, Eyes wide shut, Una Odisea en el Espacio, Barry Lindon, La chaqueta metálica, Senderos de gloria, La naranja mecánica, ¿Teléfono rojo?, Lolita: películas que ahora tengo en el altar de obras de arte del siglo XX.…  Seguir leyendo »

1.Este año se celebra el centenario de la muerte del gran poeta Joan Maragall; el año próximo se conmemorarán los 150 años de su nacimiento. Ahora hace treinta años que emprendí la aventura de internarme en lo que terminaría siendo El pensamiento de Joan Maragall, un texto que me tradujo al catalán el hijo menor del poeta, Jordi Maragall, padre de una familia extensa (que incluye a Pasqual Maragall, el que fue alcalde de Barcelona y presidentde la Generalitat de Cataluña).

Tuve el honor de vivir una honda relación de amistad con Jordi Maragall, que añadió a la traducción un importante prólogo a mi texto, y con el que compartí una experiencia de diálogo en un pequeño volumen de una serie barcelonesa (Dialegs de Barcelona).…  Seguir leyendo »

1. Sigo creyendo que Vértigoes la más grande obra de arte que creó Alfred Hitchcock: la que encierra mayor verdad artística, la que se arropa en un velo de Maya de extraordinaria belleza, la que accede al estatuto de gran poema trágico. Es también, y sobre todo, una sobrecogedora historia de amor; casi una confesión del realizador a su obra, a Galatea, a la matriz femenina de sus amores.

En Judy/Madeleine se condensa todo el amor transferido y sublimado en las grandes interpretaciones femeninas de sus mejores películas: Encadenados, Recuerda, Atrapa un ladrón, La ventana indiscreta, o las que todavía rodaría: Los pájaros, Marnie la ladrona.…  Seguir leyendo »

1. Entre días borrascosos y anuncios soleados de la estación florida, suenan, al compás de Johan Strauss, voces de primavera, voces que se elevan hasta la altitud soprano, y que luego se remansan.

Albergado en el Empordà, inmune a los terribles azotes que asaltan a países hermanos en esta comunidad global, trato de evocar de forma solidaria los grandes momentos pasados en compañía del gran arte japonés, en pintura, novela, teatro, cine: Utamaru, Mishima, Kurosawa, Mizoguchi, Ozu.

Aquí, para mi fortuna, la naturaleza se adorna ya con las flores silvestres que crecen en los campos y en las laderas de caminos y carreteras.…  Seguir leyendo »

Un gran río es el escenario de la travesía en barca de Stephen Byrne, el psicópata escritor de House by the river (Casa junto al río, 1950), de Fritz Lang. Presidido por una luna llena en todo su esplendor, con reflejos románticos en el agua, en una noche que invita a la intimidad, a bogar en dúo amoroso, o en coloquio con un Dios protector, Stephan Byrne protagoniza la más macabra de las persecuciones.

No es la ballena hostil, o el Leviatán bíblico lo que persigue, como en la gesta del capitán Ahab en Moby Dyck. Hemos abandonado la épica paranoica por un instinto criminal casero, ponzoñoso en su inocuidad mezquina.…  Seguir leyendo »