Eugenio Trías Sagnier (Continuación)

Dos palabras parecen imantar los discursos de los periódicos en estos tiempos de turbulencias: Crisis, Dios. ¿Habrá quizás alguna secreta vinculación entre estos dos vocablos, emparentados en suscitar la más sonora incertidumbre?

Ambas expresiones, crisis, Dios, se unen en dos escalas -ciertamente distintas y distantes- de lo que nos vincula a unos con otros y -a todos- con el conjunto de Lo Que Hay: el crédito. Resbala la razón, la reflexión, sólo subsisten inferencias razonables basadas en el crédito de una confianza lejana. O damos crédito a una palabra, expresión de cosa ignota que provoca dudas, nostalgias, desesperaciones, angustias, vértigos, o rompemos y rasgamos toda credencial y nos encontramos con el más desolado vacío.…  Seguir leyendo »

Uno de los acontecimientos musicales más interesantes de este año en Madrid tiene lugar en la programación de Musicadhoy 2009, dirigida por Xavier Güell, y consagrada a un músico italiano todavía poco conocido, Giacinto Scelsi, Conde de Ayala-Valva, cuya vida se prolongó a través de todo el siglo XX (1905-1988). El ciclo se titula El universo Scelsi.

En vida fue sencillamente ignorado y hasta despreciado por el club de la música contemporánea, por utilizar la apropiada expresión de Tomás Marco. Murió sin haber recibido el reconocimiento que su obra merecía. Se hizo verdad una vez más que la época de la información y la comunicación es también la que hace posible que se produzcan, en ocasiones, las más llamativas carencias de reconocimiento de lo que es valioso.…  Seguir leyendo »

El sufrimiento puede ser teofánico: el modo de mostrarse Dios, un Dios que crea y destruye, Dios creador y Dios de las tormentas. La infirmitas puede tener el carácter de una prueba. Así en Job. O ser vía catártica, como en los salmos penitenciales.

Pero el amor primigenio parece desprenderse de la naturaleza primera: de una creación anterior a la caída y a la expulsión.

También en régimen de exilio se puede gozar de la experiencia paradisíaca: la comunión de alma y cuerpo en fusión amorosa; la persecución a la que urge un deseo apremiante sin mancha de culpa y de pecado.…  Seguir leyendo »

1. Hace unos meses la revista Der Spiegel hablaba de los nuevos cruzados ateos y agnósticos para quienes la culpa de todo este desmadre de injusticia e inhumanidad que llamamos vida y mundo apunta siempre a Dios. El tema es tan antiguo como el magnífico Libro de Job, un texto que estos cruzados de última hora debieran visitar con más frecuencia. Se evoca siempre, en esos medios anti-teológicos, el célebre dilema de la teodicea: si Dios es todopoderoso, entonces no es bueno, dado el horror de inhumanidad en que vivimos; y si es bueno, entonces no es omnipotente (como pensaba el gnosticismo judeo-cristiano, o en general las religiones dualistas).…  Seguir leyendo »