Evgeny Morozov

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Un robot para cada persona mayor

Los mayores de Singapur nunca han estado mejor: ahora tienen un robot que les ayuda a mantenerse sanos y en forma. RoboCoach, su nuevo amigo robótico, los anima y aconseja ejercicios. Su mensaje para los mayores es inequívoco: si no os aprendéis la gimnasia cotidiana (saltársela ya no parece opcional), sobrecargaréis aún más las ya de por sí abrumadas finanzas públicas.

Como señaló el ministro de Comunicación e Información de Singapur, RoboCoach “puede asegurarse de que los mayores realizan sus ejercicios cotidianos correctamente, para que así obtengan el máximo beneficio de sus sesiones”. Un consejo gratuito para las autoridades de Singapur: ¿por qué no conjugar RoboCoach 2.0 con una moderna pulsera tipo Pavlok, que suelta una corriente eléctrica cada vez que el usuario se escaquea y aparta de los objetivos fijados?…  Seguir leyendo »

La fiebre de las plataformas

Casi no pasa un día sin que alguna empresa tecnológica proclame el deseo de reinventarse convirtiéndose en una plataforma informática. En marzo, cuando Corea del Sur prohibió Uber, la empresa prometió que permitiría a los taxistas locales utilizar su plataforma, además de sus servicios adjuntos. En mayo, Facebook recurrió a una argucia parecida: después de meterse en un lío con la seudohumanitaria iniciativa de proporcionar acceso gratis a la Red a través de un proyecto llamado Internet.org, también prometió transformarlo en plataforma. De este modo, los usuarios de Internet.org, en su mayoría del mundo en desarrollo, también podrían acceder gratis a aplicaciones, y no solo a las desarrolladas por Facebook.…  Seguir leyendo »

Siervos y señores de Internet

“El lujo ya está aquí, solo que no está distribuido muy equitativamente”. Tal es, en todo caso, el provocativo razonamiento propuesto por Hal Varian, el economista jefe de Google. Recientemente apodado como Regla de Varian, sostiene que para predecir el futuro solo tenemos que ver lo que ya tienen los ricos y asumir que las clases medias lo tendrán dentro de cinco años, y que la gente pobre, dentro de diez. Varian ve funcionar ese principio en la historia de muchas tecnologías.

Así, pues, ¿qué es lo que tienen hoy los ricos que los pobres tendrán solo dentro de una década?…  Seguir leyendo »

Las tres obsesiones de Estados Unidos –la tecnología, la forma física y las finanzas- han coincidido finalmente en Fitcoin, una nueva aplicación que permite a los usuarios monetizar sus visitas al gimnasio. El mecanismo es sencillo: al integrar rastreadores y artículos ponibles en actividades corrientes, los latidos de nuestro corazón se convierten en moneda digital. Los fundadores de Fitcoin esperan que, como en el caso de su hermana mayor Bitcoin, esta moneda se pueda utilizar para comprar artículos exclusivos de socios como Adidas y reducir nuestras primas de seguro.

Puede que Fitcoin fracase, pero se sustenta en un principio que apunta la gran transformación que está experimentando la vida social, sometida a una conectividad permanente y a una mercantilización instantánea: lo que antes se hacía por placer o simplemente para encajar en las normas sociales, ahora lo dirige, con mano de hierro, la lógica mercantil.…  Seguir leyendo »

La ofensiva de Uber

Mientras los reguladores, de la India a Francia, no cesan de lanzarse contra Uber, la conocida aplicación de transporte alternativo a través de móvil se ha embarcado en una ofensiva destinada a engatusarnos. De repente, sus directivos, antes combativos y sordos como una tapia, ensalzan la importancia de regular su propio sector. También parecen comprender por qué su empresa constituye un blanco tan fácil: es absolutamente desagradable. Por ejemplo, durante la reciente tormenta invernal Juno que sufrió EE UU, Uber aceptó poner fin a la polémica práctica de disparar los precios cuando hay más demanda.

Pero eso no es todo. Aplicando una genial táctica comercial, Uber ha ofrecido también a la ciudad de Boston –antes enemiga acérrima- acceso a los valiosísimos datos anonimizados de sus trayectos, todo ello con la esperanza de aliviar los problemas de tráfico y mejorar la planificación urbana.…  Seguir leyendo »

Fetichismo de la innovación

Durante los últimos siete años hemos sido rehenes de dos tipos de disrupción. Una llega cortesía de Wall Street; la otra proviene de Silicon Valley. Las dos juntas forman un excelente número de poli bueno/poli malo: la primera predica la escasez y la austeridad mientras que la otra celebra la abundancia y la innovación. Pueden parecer distintas, pero en realidad se alimentan mutuamente.

Por un lado, la crisis financiera global, y la consiguiente presión para rescatar a los bancos, agotó lo poco que quedaba del Estado de bienestar. Como resultado, ha habido una mutilación del sector público, en ocasiones hasta el extremo de liquidarlo, cuando era el único tope contra la invasión de la ideología neoliberal, con sus tenaces esfuerzos por crear mercados en cualquier ámbito.…  Seguir leyendo »

La tecnología que nos aísla

A comienzos de septiembre, Verizon, uno de los principales operadores de móviles de Estados Unidos, dio discretamente a conocer un nuevo servicio llamado Auto Share. Su lanzamiento está previsto para finales de año y convierte en algo trivialmente fácil reservar y abrir un coche de alquiler por medio de un teléfono inteligente: basta con escanear y validar un código QR que hay en el parabrisas. En realidad, esto es algo que puede tener repercusiones de gran alcance: ahora cualquier empresa de nuevo cuño podrá recurrir a la infraestructura de Verizon, basada en una ubicua conectividad y en la geolocalización, para responder a la oferta y la demanda, en tanto que la propia Verizon proporcionará lucrativos servicios de verificación y bloqueo.…  Seguir leyendo »

Ciudades y ciudadanos inteligentes

Pocas ideas han hecho tanta presa en la imaginación de los urbanistas como la de “ciudad inteligente”: la utopía de una metrópolis que, totalmente interconectada mediante sensores, acaba con cualquier fricción por mor de de la eficiencia. Es adecuado hablar de “presa”, ya que la reciente fiebre que ha desatado la “ciudad inteligente” emana en parte de las agresivas iniciativas de empresas como IBM, Cisco y Microsoft, dispuestas a vender sus caras y aparatosas soluciones para todo a alcaldes del mundo entero escasos de fondos pero necesitados de innovaciones. Y aunque las primeras ciudades inteligentes —Masdar en Arabia Saudí y Songdo en Corea del Sur— parecen más cercanas al taylorismo que al urbanismo, el entusiasmo no remite.…  Seguir leyendo »

Silicon Valley was once content to dominate the tech world. But recently, its leading companies have ventured deep into areas well outside its traditional bailiwick, most notably international development — promising to transform a field once dominated by national governments and international institutions into a permanent playground of hackathons and app-fueled disruption.

To observe this venture humanitarianism in action, look no further than Internet.org, a coalition of Facebook, Samsung and several other large tech companies that promises to bring low-cost Internet access to people in underserviced parts of the world, via smartphones. It has organized “efficiency hackathons,” where developers build apps that work on older phones, and it has lobbied cell providers not to charge for “essential” data usage, like weather apps and Wikipedia.…  Seguir leyendo »

Google y el derecho a saber

Al quejarse de la reciente decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre el llamado derecho a olvidar, Eric Schmidt, de Google, ha invocado una intrigante defensa legal para justificar las agresivas prácticas de negocio de su empresa: el derecho a saber. El tribunal quiere que Google permita a los usuarios que indiquen aquellos resultados de búsqueda de sus nombres que sean “inadecuados, irrelevantes o que ya no son relevantes”, de manera que puedan ser eliminados de los índices de búsqueda. Argumentando que la medida implica “una colisión entre el derecho a ser olvidado y el derecho a saber”, Schmidt quiere que creamos que el tribunal ha cometido un error, mientras que los sabiondos cerebritosde Google han acertado al primer intento con el equilibrio adecuado.…  Seguir leyendo »

No vendamos nuestra auténtica humanidad

“Cómprame del todo!”, se lee en la tentadora oferta colgada en la página web del estudiante holandés Shawn Buckles. Buckles está subastando sus datos más íntimos —correos personales, chats en la Red, historial de navegación, datos de localización, entrenamientos, calendario— al mejor postor. La subasta se cierra el 12 de abril; el ganador obtiene todos los datos de Buckles para todo el año que viene.

Buckles no es un empresario: simplemente quiere hacernos más conscientes de la gran cantidad de datos que ya hemos revelado a Gobiernos y compañías. Pero esta chanza suscita también una cuestión filosófica más profunda: ¿se nos puede permitir vender nuestros datos más íntimos?…  Seguir leyendo »

En la era post-Snowden, las sociedades democráticas se enfrentan a dos opciones. La más fácil es que las cosas continúen como de costumbre, pretendiendo que el insaciable deseo de datos por parte de la NSA es tan solo una aberración que puede rectificarse mediante algunos apaños en varios aspectos del aparato técnico-legal existente. De este modo, podremos reajustar los protocolos de datos irregulares, introducir más códigos cifrados en las redes y aprobar nuevas leyes que supervisen a la NSA.

Pero también podríamos decidirnos por una opción más exigente que la de permitir que las revelaciones de Snowden representen poco más que la simple y sistemática extralimitación administrativa de unos pocos burócratas fuera de control.…  Seguir leyendo »

Una de las quejas tradicionales sobre la ascensión de intermediarios digitales como Google y Facebook es que, con su entusiasmo descarado por la personalización, han provocado una desagradable polarización de la esfera pública. Como aíslan a los ciudadanos de las opiniones contrarias, corremos el peligro de pasar nuestras vidas en lo que el escritor Eli Pariser denomina “la burbuja de los filtros”.

Pero la burbuja de Pariser no es sino una entre muchas más en el horizonte. Para empezar, tiene un origen técnico muy concreto: hasta hace poco, los sensores que intervenían en el proceso de personalización podían registrar nuestros golpes de teclado y nuestros clics, pero no detectar nuestros sentimientos.…  Seguir leyendo »

Buscar sin Google en la Red es como socializar en ella sin Facebook: algo inimaginable. Pero unos magníficos algoritmos patentados y unos empleados extremadamente talentosos sólo explican parcialmente la razón de que ambos campos estén dominados por una sola compañía. La verdadera razón es que tanto Google como Facebook se metieron en esos territorios muy pronto, acumularon tesoros de datos sobre sus usuarios y, ahora, están explotando agresivamente esos datos para ofrecer un servicio excepcional que sus competidores simplemente no pueden igualar, por muy innovadores que sean sus modelos de negocio.

Pongamos por caso la búsqueda personalizada de Google o el Graph Search de Facebook.…  Seguir leyendo »

De todas las expresiones en boga que Silicon Valley ha ido dispensando al mundo, la de lifehacking siempre ha tenido la connotación más emancipadora. Acuñada en 2004 por Danny O’Brien, un periodista especializado en tecnología, el término se convirtió rápidamente en un elemento básico del habla técnológica. En 2011, el life hack—definido como “una estrategia o técnica adoptada para administrar el tiempo propio y las actividades diarias de un modo más eficiente”— incluso fue incorporado a Oxford Dictionaries Online, un primer paso hacia su reconocimiento mayoritario.

El pensamiento original que había tras el lifehacking era interesante. ¿Por qué no utilizar la tecnología para conseguir que las cosas se hicieran más eficazmente y tener así más tiempo para uno mismo?…  Seguir leyendo »

¿Se hubiera podido evitar el 11-S con el Big Data? Quizá. Dick Cheney, por poner un ejemplo, parece pensar eso. Pero planteémonos otra pregunta, mucho más provocativa: ¿Qué pasaría si el 11-S hubiera tenido lugar hoy, en la era del Big Data, haciendo prácticamente inevitable que los diecinueve secuestradores de aviones tuvieran extensos historiales digitales?

Los hermanos Tsarnaev, que pusieron las bombas en el maratón de Boston del pasado 15 de abril, pertenecen a esta nueva variedad de terroristas: ambos se sentían a sus anchas en el mundo de Twitter y de YouTube. Y algunos de los vídeos que Tamerlán, el hermano mayor, supuestamente tenía como favoritos son de naturaleza claramente extremista.…  Seguir leyendo »

El pasado febrero, en una entrevista en el blog de tecnología TechCrunch, un alto ejecutivo de Google expresaba un punto de vista un tanto filosófico —incluso posmoderno— sobre el futuro de los mapas. “Que tú mires un mapa y que yo mire un mapa, ¿tendrá que seguir siendo lo mismo para ti y para mí? No estoy seguro de eso, porque yo voy a lugares diferentes de los que tú vas…”, dijo Daniel Graf, que es el director de Google Maps para móviles.

Hacia la mitad de mayo, cuando Google anunció la próxima aparición de la nueva versión del buque insignia de su servicio cartográfico, quedó claro que Graf no bromeaba.…  Seguir leyendo »

El pasado verano, Momentum, una agencia multinacional de marketing, puso en marcha una ingeniosa campaña para Coca-Cola en España: instaló 18 máquinas expendedoras “inteligentes” que bajaban el precio de las bebidas frías en los días de calor. Una bebida comprada a 25 grados centígrados te costaría 2 euros. Si la temperatura superase los 30 grados solo tendrías que pagar 1 euro.

Pero no nos apresuremos a celebrar esa política de precios dinámica, basada en los sensores, como una prueba de que la ciudad inteligente aún pueda albergar una dimensión humana. A pesar de todo su supuesto humanismo, el experimento era claramente un truco publicitario: ¿Qué negocio digno de tal nombre sería lo suficientemente tonto como para bajar los precios de las bebidas cuando hace más calor?…  Seguir leyendo »

“Cuando tu corazón pare de latir, tú seguirás tuiteando” es el tranquilizador eslogan que saluda a los visitantes de la página web de LivesOn, un servicio que promete tuitear por ti incluso después de que te mueras. Mediante el análisis de tus anteriores tuits, el servicio aprenderá “acerca de tus aficiones, gustos, sintaxis” y añadirá un toque personal a todos los garabatos automáticamente compuestos desde el más allá.

LivesOn puede que resulte ser una parodia, o podría irse a pique por distintas razones, pero como idea pone de manifiesto cuál es hoy la ideología dominante en Silicon Valley: lo que puede alterarse, debe alterarse, incluida la muerte.…  Seguir leyendo »

“When your heart stops beating, you’ll keep tweeting” is the reassuring slogan greeting visitors at the Web site for LivesOn, a soon-to-launch service that promises to tweet on your behalf even after you die. By analyzing your earlier tweets, the service would learn “about your likes, tastes, syntax” and add a personal touch to all those automatically composed scribblings from the world beyond.

LivesOn may yet prove to be a parody, or it may fizzle for any number of reasons, but as an idea it highlights the dominant ideology of Silicon Valley today: what could be disrupted should be disrupted — even death.…  Seguir leyendo »