Federico Fernández de Buján

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

«A veces para ser entendido hay que exagerar». Desde esta máxima debe leerse el título de esta Tercera. Sin esa razón la titularía: «El abuso del tú». El idioma es hijo del tiempo y por ello cambiante. Durante siglos el tuteo se utilizaba solo en situaciones particulares y ambientes de familiaridad. Desde hace cinco décadas, y en aras de una comunicación más cercana, viene desterrado el «usted» por considerarlo una barrera entre quienes se relacionan. Una sociedad que propicia la falta de formas, impone la «kultura» del «tú» invadiendo y monopolizando toda relación social.

Preguntas claves, a priori de una posterior reflexión, serían: ¿el tratamiento es mera formalidad o se corresponde, según su modo, con realidades personales o circunstancias sociales?…  Seguir leyendo »

Un Rey aristotélico

Nunca he sido monárquico, intelectualmente. Tampoco republicano. La pretendida contraposición me resulta anacrónica. Basada en un supuesto antagonismo y con una visión tan simplista, hoy no merece ni siquiera contradecirla. Una burda caricatura que identifica a la Monarquía con un sistema menos democrático y, por ende, menos preocupado por los derechos ciudadanos y la justicia social, frente a la República como gobierno legítimo del pueblo que promueve el respeto de las libertades y la consecución del bien común. En nuestro mundo, para medir la calidad democrática de un país lo único que no cuenta es que el Jefe del Estado derive de un régimen monárquico o republicano.…  Seguir leyendo »

En este mayo florido comienza el pistoletazo de salida de la celebración de bodas. Esta gozosa, y al tiempo fatigosa, detonación me alcanza de lleno pues me esperan tres eventos que, además, siendo de «hijas» son de superior magnitud. Comparto contigo, querido lector, una reflexión sobre «la noche de bodas». Intentaré hacerlo con la máxima delicadeza, debido a la intimidad de la cuestión.

Procedo con arreglo al método orsiano. Desde la exposición de una anécdota, alcanza Eugenio d’Ors la formulación de una categoría. Paseaba con mi mujer por esa «Roma de los romanos» en la que nos adentramos decididos a «deambular sin rumbo» por «vicoli» y «stradine» con la certeza de descubrir lo que ninguna guía cuenta y tropezamos con una iglesia desconocida.…  Seguir leyendo »

Notre Dame salvará al mundo

El amor es el motor de la Historia. Aunque a veces la Historia se explica a través del desamor. Por amor se ha hecho todo lo bueno que en este mundo ha sido. Fue el desamor quien ha propiciado que el mal acampe en nuestra tierra. El hombre se mueve a impulsos de su corazón de carne, bondadoso o a envites de su corazón de piedra, perverso. En ese corazón, inexpugnable, germina el pensar y sentir… también, el crear y actuar.

El amor necesita plasmar sus afectos y los manifiesta en lo bello, reflejo, aunque pálido, de la bondad. Con un regalo precioso -no necesariamente costoso-, manifestamos cuán grande es nuestro amor.…  Seguir leyendo »

Algunos días tengo la dicha de acompañar a mi primera nieta al colegio Patrocinio de San José, donde estudiaron mis cinco hijas y al que me siento unido al estar dieciocho años en la junta directiva del APA, trece como presidente. Siempre congenié de maravilla con su eficiente dirección y su competente claustro de profesores. Con quienes, en ocasiones, tuve problemas fue con padres que defendían comportamientos injustificables de sus «herederos». Trataba de razonar con ellos. Les aclaraba que el APA no es un sindicato, ni el colegio una empresa. En ocasiones, después de debatir en abstracto -explicándoles las funciones de nuestra asociación- y en concreto -abordando el hecho sucedido-, me percataba de que era imposible convencerles.…  Seguir leyendo »

Propósitos

Hemos celebrado la Navidad. En ella procuramos ser mejores. Sépase o no, quiérase o no, es una prueba más de la textura cristiana de nuestras sociedades occidentales. Y pasada «Nochebuena» celebramos -con inadecuada denominación-, la «nochevieja». En italiano su cena y fiesta se denominan capodanno que expresa lo que se conmemora, el «primero de año». Al ser éste un incierto nos deseamos que sus expectativas se transformen en gozosas realidades. Y brindamos con un sonoro: ¡Feliz año!

Es frecuente, y positivo, acompañar su inicio con renovados o novedosos propósitos. ¡Año nuevo, vida nueva! Anhelamos algo y «nos imponemos» un propósito para alcanzarlo.…  Seguir leyendo »

Masa frente a individuo

El ser humano sofocado por un individualismo atroz, asfixiado por un consumismo tirano y anulado por conductas clónicas y superficiales –que con estulticia se presentan como originales– conforma hoy una sociedad en gran parte acéfala. Y como consecuencia de ello irreflexiva. Una sociedad que anula al individuo y exalta a la «masa» que reproduce lo peor de cada una de las personas que la componen. Una masa que al final abandona. Así, lo afirma Camus al decir: «Este pueblo sin religión y sin ídolos muere a solas, después de vivir en masa». En el mismo sentido Kierkegaard: «El hombre masa vive en la pobreza espiritual y en lo profundo de su ser siente desasosiego, desarmonía, angustia…».…  Seguir leyendo »

El asombro de Polonio

Polibio es un reconocido historiador y politólogo griego. Vive en Roma en la época dorada de su República. Fascinado por el perfecto equilibrio de poderes que contempla, discurre así: «Si reparamos en el poder de los dos cónsules, estaríamos en presencia de una Monarquía, si bien bicéfala; si observamos la influencia del Senado parecería una aristocracia (el poder de los mejores, los más preparados); pero si comprobamos las poderosas funciones del Comicio, Asamblea ciudadana, nos encontramos ante una auténtica democracia». A esta dificultad de adscripción del modelo republicano romano en el esquema de las formas de gobierno formulado por Aristóteles, se le conoce como «el asombro de Polibio».…  Seguir leyendo »

Preocupación y expectación en Italia

La pasada semana he estado en Italia por razones académicas. He seguido sus vicisitudes políticas ilustrado por el parecer de mis amigos, colegas de altura intelectual y calidad humana. Todos están muy preocupados. Ninguno apoyaba la «solución» Conte. Tomemos las aguas desde arriba para entender cómo se ha llegado hasta aquí. Lo primero a subrayar es que no estamos ante un problema italiano sino ante una nueva manifestación de una situación generalizada. La ola populista es ya un tsunami en ambos lados del Atlántico y amenaza con destruir los cimientos de nuestra democracia y civilización occidental. Los populismos del viejo continente contradiciendo el principio romano «cuius commoda, eius et incommoda», aceptan ser europeos solo para recibir beneficios.…  Seguir leyendo »

Los cristianos celebramos esta semana, en su octava, la Resurrección. Es el más grande acontecimiento de la Historia para los creyentes en Cristo, pilar de nuestra fe. Los cuatro evangelistas narran los hechos acaecidos ese «primer día de la semana». Sería mucha la emoción con que se relatarían en la predicación oral de los apóstoles. Así, cada evangelista refiere pequeños detalles diversos. Lo único sobre lo que no existe controversia –a pesar de la resistencia inicial a creer por parte de todos los que después serán testigos– es la propia Resurrección. Entiendo que merece la pena, intentar poner orden y combinar las narraciones, desde la presencia de María Magdalena, su protagonista esencial.…  Seguir leyendo »

No gozamos del mejor momento en la educación. Y por ende, tampoco del mejor tiempo en la cortesía, la cultura, la enseñanza, la política, la amistad, el matrimonio, la religión, entre otras realidades sociales. Así reflexionaba Marañón en los años posteriores de la II Guerra mundial: «Si volvemos la vista a la tragedia que la humanidad acaba de pasar, una conclusión indiscutible se desprende del pretérito y lúgubre panorama: el fracaso de la enseñanza». Y es que la sociedad se desmorona al fallar la educación. Con ella una civilización se levanta y sin ella se destruye.

La voz «educar» presenta dos etimologías complementarias: educere, sacar de adentro y educare, dirigir y formar.…  Seguir leyendo »

La Navidad llama a nuestra puerta. Y con ella, unos días entrañables de fiesta y descanso. Su espíritu de paz y amor está enraizado en nuestra cultura. Pertenece a toda persona de buena voluntad. Un nuevo año está a punto también de entrar en nuestra vida. Otro año más… mejor que otro año menos. Parece que fue ayer cuando volvíamos del verano. Y con el comienzo del año, una vez más, buenas intenciones y propósitos. Propongo uno, tan viejo en su formulación como frustrado en su cumplimiento: disfrutar de todo lo que llenará nuestra vida, sea ocio o trabajo. Ambos se integran y son necesarios para recrearnos, es decir, para gozar y realizarse.…  Seguir leyendo »

En estas tristes fechas, relevantes intelectuales y políticos de casi todas las ideologías han resaltado que somos un gran país con quinientos años de historia ¡Líbreme Dios de matizar tan preclara realidad! Con intención de añadir, si cabe, otro fundamento a los que se han esgrimido en esta antología de Terceras de ABC sobre la «españolidad de Cataluña», admítaseme ir un poco más allá.

Hay mucha España en nuestra historia, antes de esos cinco siglos a los que remontamos la configuración del Estado Español. Hay mucha vida española previa a nuestra unidad política con los Reyes Católicos y a nuestra estructura estatal con Felipe II, en los albores de la Edad moderna.…  Seguir leyendo »

El tema que pretendo abordar es, en extremo, delicado. No cabe pontificar. Ofrezco un punto de vista sobre las posibles actitudes ante el «dolor inexplicable». Cuando nos ocurre algo grave –una enfermedad o desgracia–, a nosotros o nuestros seres queridos, si lo sucedido es inesperado e inusual, nos preguntamos ¿por qué? o ¿por qué a mí? El segundo interrogante es reversible y podría formularse: ¿por qué no a mí? ¿Algo me exime para que no me ocurra, lo que les ha sucedido a otros?

Dos sucesos nos han conmovido recientemente. El trágico accidente de ascensor que provoca el fallecimiento de los jóvenes Belén y José en Madrid y la muerte heroica de Ignacio Echeverría por un acto terrorista en Londres.…  Seguir leyendo »

Se ha celebrado en Roma el sesenta aniversario del Tratado origen de la UE. No podría encontrarse metrópoli más adecuada. Roma, ¡única!, ayer caput mundi, siempre capital de la europeidad. Para construir el futuro, no podemos olvidar nuestra historia. Las pretéritas realidades unificadas: Roma y el Sacro Imperio Romano-Germánico. Hoy, cuando la acogida de emigrantes es un grave problema sin resolver, Europa debe inspirarse –con las correcciones que imponga el tiempo presente, con viabilidad y generosidad– en la actitud y aptitud romanas para integrar a todos los pueblos. La grandeza de Roma es la romanización, equivalente a civilización.

La coronación de Carlomagno por el Papa León III, la Navidad de 800, da lugar al nacimiento del Sacro Imperio romano, sustentado en las potestas del Emperador, regalis potestas y en la auctoritas del Papa, auctoritas sacrata pontificum.…  Seguir leyendo »

Celebramos hoy con los Magos la Epifanía. A través de ellos, Dios se manifiesta a todo el orbe. De estos entrañables personajes solo sabemos lo que el Espíritu ha revelado en el Evangelio de Mateo. No consta que sean Reyes ni cuántos son. Se les nombra como «magos», que significa sabios. En Herodoto y Jenofonte «magos» son una casta sagrada de medos y persas, con saberes astronómicos y creencias adivinatorias. Para señalar su procedencia el evangelista utiliza un término ambiguo: «Oriente». En el contexto cultural judío sería más allá del Jordán.

Un día descubren un astro. Giotto dibuja en la Capilla de los Scrovegni un cometa.…  Seguir leyendo »

Las pasadas semanas he estado, por razones académicas, en la Italia del norte, Rávena; del centro, Roma; y del sur, Nápoles. La ciudadanía, en debate exuberante, se encuentra en disputa. Este domingo se celebra un referéndum que plantea una substancial reforma constitucional. He escuchado a colegas insignes y al ciudadano de la calle que, en ocasiones, me ha ilustrado en un taxi o una trattoria. La política corre por sus venas como herederos de la mejor y la peor experiencia de la Roma clásica.

El enfrentamiento se extiende a todos los estratos sociales. Tampoco hay posiciones ideológicas definidas por el «sí» o el «no».…  Seguir leyendo »

Una corriente de compasión recorre el planeta. El mundo llora por Italia, llora con Italia. Las dramáticas imágenes de la devastación sobrecogen y conmueven. La tragedia del terremoto provoca una movilización mundial para ayudar, de forma material y simbólica, a esa nación tan amada y a las víctimas de la catástrofe. Centenares de lugares simbólicos en todo el mundo se visten con la tricolor. Todos somos Italia, nos sentimos italianos. Los creyentes, además, rezamos.

Este afecto se siente, de modo particular, en nuestro país. Es proverbial la recíproca simpatía entre España e Italia. Un sentirse a gusto, con mutua cordialidad. Gozosa sensación de encontrarse cada uno, en la tierra del otro, como en casa.…  Seguir leyendo »

El asesinato del padre Jacques Hamel, degollado por Daesh ante el altar, nos deja el corazón estremecido y el alma inquieta. Desde esta confusa situación anímica me interrogo: ¿cuál debe ser la actitud de un cristiano ante crímenes tan desalmados como los que estamos sufriendo? Solo hay una respuesta: mirar a Cristo. El cristianismo no es un código moral. Ni siquiera es –como suele afirmarse junto a los otros dos credos monoteístas– una religión de libro. Es, por el contrario, la única que se atreve a proclamar que Dios hecho hombre habitó entre nosotros. Y esta asombrosa realidad no es solo para redimirnos, y convertirnos en herederos del Cielo, sino también para brindarnos un modelo a imitar en la Tierra.…  Seguir leyendo »

Son frecuentes las situaciones en las que el jurista, el analista político y el hombre de la calle se encuentran en la encrucijada de conjugar tres términos –Justicia, Derecho y Ley– que en ocasiones se utilizan como sinónimos y en otras se interpretan en abierta contradicción. Cuando un ciudadano ante la aplicación de una norma jurídica exclama indignado: ¡no hay Derecho!, ¿qué quiere decir? ¿Clama contra una incorrecta aplicación del Derecho? o ¿denuncia una norma que provoca, según su criterio, una situación injusta? Sin duda, esto último. Ante ese: ¡no hay Derecho!, quien pretende la aplicación normativa podría contestar a su encrespado interpelante: «¿cómo que “no hay Derecho” si la norma que se va a aplicar forma parte del propio Derecho».…  Seguir leyendo »