Federico Ysart

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Este 6 de diciembre, ¿tendrán los españoles algo más importante que manifestar públicamente su homenaje a la Constitución? La cuestión trasciende de ideologías y partidos; es la hora de la gente, del pueblo que lleva viviendo cuarenta largos años en paz gracias a la concordia que la alumbró.

El país es mucho más ancho y profundo que lo que manifiestan sus instituciones representativas; en gran medida está viviendo al margen del juego que en ellas se practica. Es lo propio de las sociedades de ciudadanos libres y capaces de expresar sus sentimientos.

Celebrar la Constitución no va de enfrentar banderas por las calles, ni de increpar a nadie; ni siquiera a los que trabajan denodadamente para desmontar sus anclajes.…  Seguir leyendo »

¿ Por qué no gritar ¡Viva el Rey! cuando desde una institución pública se promueve la guerra contra el Estado español? Que la amenaza parta del ridículo personaje que preside la Generalitat catalana no disminuye la afrenta. Y demuestra cuán bajo ha llegado a caer una sociedad que mantiene al frente de su autogobierno a un golpista xenófobo teledirigido por un forajido.

Resulta estupefaciente el estruendoso silencio de tantos demócratas frente a agresiones como esta a nuestro sistema de libertades. Tal vez esa apatía forme parte de una cultura cívica, la de nuestra sociedad actual, que hunde sus raíces en el régimen instaurado por los vencedores de una lejana Guerra Civil.…  Seguir leyendo »

Hasta aquí llegó la Transición. Cuatro décadas no son poco; más de una generación ha durado el ejercicio de la democracia levantada sobre los escombros del franquismo. Los españoles hemos vivido los mayores niveles de libertad y progreso de nuestra historia. Pero el proceso está llegando a su término. La sociedad se muestra apática, carente de respuestas frente a nuevos problemas. Por vez primera en mucho tiempo la convivencia civil está amenazada; los consensos básicos sobre la que se asienta se han resquebrajado.

Los partidos que protagonizaron este largo período de normalidad democrática están cayendo víctimas de una incapacidad progresiva para acoplarse a la realidad, y una gran mayoría de ciudadanos no se siente por ellos representada.…  Seguir leyendo »

Claro que la oposición no debe lealtad al gobierno de turno, sólo a los intereses generales del país y su sistema constitucional. Oponerse al poder ejecutivo significa vigilar el uso de su ejercicio, juzgar sus iniciativas y abrir otras alternativas. Es una de las claves del sistema parlamentario, piedra angular de la democracia representativa.

Pero no es lo que aquí se usa. Hoy la presunta alternativa de gobierno dedica sus mejores esfuerzos a obstaculizar la salida de los problemas que realmente preocupan al común. Condena más que critica, que sería lo propio; trata de arrasar cualquier iniciativa gubernamental, desde las meramente instrumentales hasta las fundamentales para la salvaguardia del sistema.…  Seguir leyendo »

Tras un año perdido inútilmente se han acumulado los deberes; demasiados problemas pendientes de resolver, y tan perentoriamente, que pocos parecen ocuparse de sus causas. Y las cosas no suelen suceder por casualidad.

La diferencia entre causalidad y casualidad va más allá de la alteración de un par de letras; es poco menos que la que separa el ser de la nada, el orden del caos. Yendo a las entrañas de nuestro idioma, causalidad es ley en virtud de la cual se producen efectos, mientras que la RAE define casualidad como la combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar.…  Seguir leyendo »

«Las reformas que se requieren precisan de grandes consensos. Así se construyen los países, lo contrario es sembrar el camino al populismo fácil, al líder que emerge con un par de frases bien hilvanadas y que es capaz de capturar la imaginación». El juicio es de un socialista con probado sentido de Estado. Uno de los líderes de la oposición a la dictadura que en la transición a la democracia supo transar en aras de los intereses generales o del bien común, que viene a ser lo mismo. Comenzada la campaña electoral, resulta desolador escuchar los primeros pronunciamientos de los partidos que aspiran a meter mano en el gobierno de la Nación sin tener las fuerzas necesarias para alcanzar el podio.…  Seguir leyendo »

Recién cumplidos treinta y seis años de vida, nuestra democracia está pidiendo una puesta a punto para servir de marco de convivencia a la sociedad de nuestros días. Demasiadas cosas han cambiado en este tiempo, demasiadas rigideces colapsan nuestro sistema representativo, demasiadas improvisaciones sin poso ni reposo amenazan el buen sentido de las reformas pendientes.

Nuestro régimen de libertades se asienta sobre fundamentos sólidos; fue diseñado para soportar holgadamente el peso del conjunto de los nacionales con todas sus ambiciones, incluidas las tensiones más probables en las sociedades de nuestro tiempo y entorno cultural.

Sus vigas y muros maestros han resistido durante decenios tracciones provocadas por crisis económicas, importadas o ganadas a pulso cuando nos creímos lo que no somos; crisis sociales, en buena medida consecuencia de los efectos que las económicas provocan en una población culturalmente depauperada; la crisis de valores engendrada por planes educativos funestos y nutrida de la basura que destilan a diario algunos medios y cadenas televisivas.…  Seguir leyendo »

Siete millones y medio de habitantes, cuarenta y una comarcas, novecientos cuarenta y seis ayuntamientos; no es tan grande Cataluña como para que el hombre que todo lo controló durante veintitrés años… y después también, no conozca dónde cada cual esconde sus trapos sucios. ¿Resistirá Jordi Pujol la tentación de desvelar lo que sabe, de romper el círculo de confianza, la complicidad que ha hecho posible los desmanes de su clan ahora descubiertos?

La clase política catalana no resistiría el cataclismo que el pequeño gran hombre, hoy defraudador confeso, puede provocar sacudiendo las entretelas de sus rivales. Comenzando por el partido de los socialistas catalanes que se acalló tras aquella denuncia que hace nueve años lanzó en el Parlament Maragall, presidente de la Generalitat a la sazón.…  Seguir leyendo »

Ypor si algo faltara, ahora el cambio climático. Pocas certezas subsisten hoy capaces de afianzar la confianza de los españoles en su futuro, en un futuro mejor. El cúmulo de circunstancias en que diariamente se ven enredados ha disuelto gran parte de los anclajes que los mantenían enraizados en una determinada cultura; principios diversos que, entrelazados, han venido definiendo los rasgos de nuestra sociedad.

La necesidad de un golpe de timón comienza a abrirse paso en los sectores más sensibles de la opinión pública nacional. Golpe de timón no tanto para cortar de raíz algunos bochornosos episodios nacionales de nuestros días como para infundir la convicción de que alguien está al timón, alguien concreto, conocido, que sabe adónde ir y cómo llegar.…  Seguir leyendo »

Haber avivado el fuego secesionista aprovechando una crisis económica que mantiene en la calle a la cuarta parte de la población activa del país tiene un nombre: felonía. Y a la felonía de los gestores de la Generalitat se une su torpeza por haber mezclado en el hervidero románticos ideales del nacionalismo utópico cultivado por una parte de la burguesía catalana con los intereses políticos de la minoría radical que solo en su pequeña república soñada podría alcanzar cotas de poder inaccesibles en el conjunto español.

No tiene explicación razonable que la estructura de un sistema democrático amenace ruina por los desatinos de sus autoridades en una parte del territorio nacional.…  Seguir leyendo »

Haber avivado el fuego secesionista aprovechando una crisis económica que mantiene en la calle a la cuarta parte de la población activa del país tiene un nombre: felonía. Y a la felonía de los gestores de la Generalitat se une su torpeza por haber mezclado en el hervidero románticos ideales del nacionalismo utópico cultivado por una parte de la burguesía catalana con los intereses políticos de la minoría radical que sólo en su pequeña república soñada podría alcanzar cotas de poder inaccesibles en el conjunto español.

No tiene explicación razonable que la estructura de un sistema democrático amenace ruina por los desatinos de sus autoridades en una parte del territorio nacional.…  Seguir leyendo »

El partido de Rajoy sobrevive bajo la mayor crisis de su historia. Para muchos ha perdido su propio instinto de conservación. Antes de replicar al chantajista que lo tiene acosado desde hace meses parece estar aguardando a conocer la última pieza de escándalo. La entrada en liza de un diario nacional y de la oposición política ahonda la dimensión de la crisis. Al menos, formalmente. Un debate global sobre las malas prácticas de los partidos y la corrupción que parece inherente al acceso al poder, imprescindible bajo cualquier modalidad parlamentaria, podría reponer a la política en su sitio natural, que no es el de los sucesos.…  Seguir leyendo »

Dicen que estamos viviendo el final del bipartidismo en España. No resultará fácil erradicar esa bipolaridad en un país siempre dual; tierra de moros y cristianos, realistas y afrancesados, de Joselito y de Belmonte, o meapilas y comecuras. Podrán cambiar los abanderados actuales de una y otra orilla, la derecha lo hizo en los años ochenta, pero mientras el país siga siendo el mismo los españoles seguirán prestos a alistarse unos frente a otros, incluso dentro de cada familia. Como hace tres cuartos de siglo se enfrentaban socialistas de Prieto a los de Largo Caballero, o monárquicos y republicanos en la derecha de Calvo Sotelo y Gil Robles.…  Seguir leyendo »

¿Tendrá salida la situación que estamos viviendo? La crisis de la corrupción nos ha descubierto un sistema culturalmente anclado en la picaresca medieval de los buscavidas y lastrado por un pésimo nivel educativo y el poco respeto por normas y leyes, regulen las drogas, el código de circulación o los derechos de propiedad artística.

¿Está en el mundo político la raíz de nuestros males o habrá que revisar los comportamientos de toda una sociedad que admira al listo y recela del trabajador, que impone gustos deleznables en las televisiones y cuyas gentes se inhiben ante cualquier responsabilidad cívica, incluso en las juntas escolares o de vecinos?…  Seguir leyendo »

La situación requiere política grande, con mayúsculas. Precisamente su carencia es una de las fuentes de la desesperanza que mina el espíritu colectivo. Poco hay más desolador para el observador de la cosa pública que sufrir el intercambio de improperios, no de criterios, con que consumen su tiempo muchos responsables partidarios. La situación no amerita la torpe dialéctica que el común contempla con creciente asombro; polémicas más propias de tugurio de juegos de envite que de instituciones sufragadas entre todos para depurar soluciones y dirimir conflictos.

La sociedad española está sometida a demasiadas incertidumbres sin recibir a cambio los puntos de apoyo indispensables para cimentar algunas seguridades.…  Seguir leyendo »

Vivimos la primera gran crisis de nuestra vida en democracia. La economía no es el mayor de los problemas. Fue la espoleta que detonó el apacible mundo que creíamos nuestro para siempre. Tuvieron que secarse los mercados financieros para caer en la cuenta de que vivíamos poco menos que en el aire. No nos eran particularmente adversos los grandes indicadores macroeconómicos antes de que la tormenta estallara en Wall Street, aunque algunos, la productividad menguante o el apalancamiento creciente, alertaran de posibles dificultades.

Pero en cuatro años la alegría de vivir se trocó en pesadilla. El paro crecía geométricamente estresando el Estado de bienestar.…  Seguir leyendo »

Pueden ir cayendo medidas sobre medidas y recortes sobre recortes, quejas y lamentos a los jerarcas europeos, las gentes se amotinarán en las calles y las cuentas seguirán sin salir. No tenemos un problema, somos un problema; España es hoy el problema de una Europa sin norte ni siquiera horizonte cierto. Nuestras instituciones y las de la Unión no muestran el pulso suficiente como para enfrentarlo con éxito. Y el conjunto de la sociedad española parece adormecida tras la borrachera de días de vino y rosas, bajo el peso apenas soportable de la elefantiasis que aqueja al aparato estatal y de una corrupción que paraliza el sistema.…  Seguir leyendo »

Volvemos a estar en vísperas electorales. No es buena cosa distraerse, entorpecer la reconstrucción del país, con nuevas tensiones partidistas. Intereses personales se impusieron al sentido común para no celebrar las autonómicas andaluzas a la par de las generales. El presidente de la Junta tenía tan poca confianza en la campaña nacional de su partido que decidió separar ambos comicios; sin reparar en gastos y quebrando lo que comenzaba a ser una tradición. Pasada la debacle socialista en las generales, comenzó la campaña con el trigésimo octavo Congreso que el PSOE organizó en Sevilla para brindar a Griñán la presidencia del partido.…  Seguir leyendo »

Una gran mayoría de españoles quiere otra forma de hacer política. La forman gentes con más sentido común que prejuicios ideológicos, personas que valoran la vida, la libertad, el mérito, la justicia, la solidaridad. Hombres y mujeres capaces de hacer y deshacer gobiernos porque en el espectro político de las sociedades de nuestro tiempo representan el fiel de la balanza. Son el centro que da su mandato a quienes ofrecen más seguridad cuando se siente en peligro. Y lo revoca a los incapaces de resolver las dificultades, a los que generan más problemas que soluciones, a los que salen por peteneras y se embarcaron en ilusorias alianzas entre civilizaciones o tenebrosas memorias históricas.…  Seguir leyendo »