Felix Marquardt

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El índice de desempleo en Francia para los que ahora tienen menos de 40 años ha venido oscilando en torno al 25%, lo que hace que la situación de la juventud francesa sea muy poco envidiable. ¿Por qué no probar suerte en el mercado de trabajo global, donde ser francés y joven tiene más probabilidades de ser visto como una ventaja en lugar de como una carga?

Basándome en ese razonamiento, en 2012 lancé un movimiento, junto a un rapero y un periodista, que animaba a la juventud francesa a dejar de manifestarse y de pedir trabajo y en vez de ello a empaquetar sus cosas y abandonar la decrépita gerontocracia en la que Francia se había convertido: como un medio para educarse y fortalecerse por su cuenta, como un modo de atraer la atención de la clase política francesa, pero también, sosteníamos, de redimir a uno de los países del mundo más impermeable a las reformas, aprendiendo unas mejores prácticas en el extranjero y, con el tiempo, volviendo a casa para ponerlas en marcha.…  Seguir leyendo »

Ser musulmán en Occidente en 2016 significa soportar que al menos tres grupos pongan en tela de juicio a diario la “compatibilidad” de nuestra fe con los valores modernos, pacíficos y democráticos: los racistas e intolerantes que no son musulmanes, los musulmanes fundamentalistas y, sobre todo en países como Francia, los laicistas histéricos. Aguantar estas críticas constantes puede llegar a ser verdaderamente descorazonador.

Pero desgraciadamente también significa, para colmo de males y cada vez con más frecuencia, oír cómo nos “defienden” personas e instituciones que se creen muy listas y constructivas cuando aseguran que no existe ninguna relación entre los salvajes actos violentos cometidos por unos monstruos en nombre del islam en todo el mundo y la religión islámica propiamente dicha.…  Seguir leyendo »

El proceso de integración planetaria que hace sesenta años comenzamos a llamar globalización no se inició cuando lo bautizamos. Su historia es la de la propia humanidad. Los seres humanos se trasladan del punto A al punto B cuando no están contentos con cómo les van las cosas. Siempre ha sido así. A finales de 2005, el columnista del The New York Times Roger Cohen vino a París para escribir un artículo sobre la atmósfera en las banlieues, un mes después de los disturbios que habían conmocionado a Francia y al mundo. Así es como conoció a Rachid Ech’ Chetouani, un joven emprendedor francés de origen marroquí que había creado una empresa para importar chips de memoria desde China.…  Seguir leyendo »

Manifestation d'étudiants contre l'expulsion d'étudiants sans papiers, le 5 novembre 2013, à Paris. Photo : FRED DUFOUR.AFP

La crise des réfugiés qui fait tanguer l’Europe n’est que l’illustration la plus dramatique d’un phénomène plus large: l’accélération et l’accroissement des flux migratoires. On ne saurait blâmer ceux qui tentent l’aventure. Dans un monde où les soixante-quinze individus les plus fortunés détiennent autant de richesse que la moitié de l’humanité la plus pauvre, il n’est pas surprenant qu’un nombre croissant d’être humains tentent d’obtenir leur part du gâteau mondial en faisant route vers les pays les plus riches. On l’oublie trop souvent: la majorité des mouvements migratoires de l’histoire s’expliquent avant tout par une insatisfaction vis-à-vis des conditions politiques et économiques dans le pays d’origine.…  Seguir leyendo »

Cada vez que hay una nueva matanza, cada vez que se destruyen obras de arte milenarias en nombre del islam, se relaciona más nuestra religión con un arcaísmo que acaba por parecer consustancial. Es lamentable, pero, dada la barbarie que ejercen tantos —personas, organizaciones y Gobiernos— que invocan el islam, es tristemente comprensible. Y no hace falta ir muy lejos, ni en la geografía ni en el extremismo, para comprender qué produce esa connotación negativa en la conciencia colectiva contemporánea. La inmensa mayoría de las instituciones musulmanas, incluidas varias de las más progresistas, destilan ideas obsoletas e imponen una segregación espacial absurda y degradante a las mujeres que desean acudir a rezar o aprender.…  Seguir leyendo »

Debemos limpiar nuestras estanterías

Como musulmanes, nuestra primera y lógica reacción ante las atrocidades cometidas en nombre de nuestra región es de incredulidad, indignación y un impulso natural de distanciarnos de sus autores. “Estos actos salvajes”, “ese John el yihadista” —el tristemente famoso verdugo de los rehenes del Estado Islámico (EI), identificado recientemente como el londinense Mohamed Emwazi— “no tienen nada que ver con el islam”, exclamamos. Aunque esta actitud es comprensible, resulta sospechosa desde el punto de vista intelectual y es completamente irresponsable. ¿Estaría alguien de acuerdo si se dijera que las Cruzadas no tuvieron “nada que ver” con el cristianismo? La verdad, hay demasiados entre nosotros que parecen indignarse más por unas caricaturas de un periódico que, en definitiva, carecen de importancia, que por la abominable caricatura que pintan de nuestra religión grupos como el EI y Boko Haram.…  Seguir leyendo »

Desde el final del siglo XIX, el movimiento para llevar a cabo una reflexión crítica sobre los fundamentos y las interpretaciones del islam ha perdido fuerza, debido a la hegemonía de una religión esclerótica y arabocéntrica, basada en una visión del mundo obsoleta y que con frecuencia desprecia a todos los musulmanes que no son árabes.

Hacemos un llamamiento solemne a los dirigentes musulmanes comprometidos con la democracia, tanto responsables políticos y religiosos como intelectuales y teólogos, a que se reúnan en Francia a principios de 2016 para definir los perfiles de una interpretación progresista del islam que esté sólidamente asentada en el siglo XXI.…  Seguir leyendo »

El problema de Francia

Cuando un niño malcriado tiene una rabieta en un avión abarrotado de pasajeros, los adultos que están alrededor confían en que los padres reaccionen y le contengan. No es él quien tiene la culpa de su mal comportamiento. No es más que un niño, al fin y al cabo.

De la misma manera, si bien resulta tentador pedir responsabilidades a los sindicatos y otros grupos organizados que se declaran en huelga o que organizan protestas cada vez que se anuncia algún intento de modernizar Francia o implantar cualquier reforma de peso, la verdad es que los franceses se han acostumbrado a ese desastroso comportamiento después de decenios de observar a una clase política que no habla claro y carece de valor moral y aunténtico liderazgo.…  Seguir leyendo »

En las elecciones europeas del próximo año, tenemos que desenmascarar el secreto mejor guardado por nuestros políticos nacionales: que lo que consideran como sustancial y finalidad de la gobernanza moderna, la nación-Estado, se está transformando en una estructura política obsoleta.

Esto es especialmente cierto en los países europeos. Europa ha estado en crisis permanente durante los últimos años. Una nueva generación está creciendo con un nivel de vida más bajo que el de sus padres, y la juventud europea se enfrenta a una elección: integrarse aceleradamente o ir a una deriva prolongada hacia la insignificancia.

El plan más ambicioso para enfrentarse a esta perspectiva tan peligrosa consiste en hacer que se vote en las elecciones europeas en una misma fecha en toda la Unión, y para que la elección de la Comisión Europea sea por votación popular.…  Seguir leyendo »

In next year’s European elections, we must unmask our national politicians’ best-kept secret: that what they see as the be-all and end-all of modern governance, the nation-state, is fast becoming an obsolete political structure.

In Europe, a new generation is coming of age with lower living standards than their parents’. They are faced with a choice: accelerated integration or prolonged drift into irrelevance.

And yet the most ambitious plan to confront this perilous predicament is to make voting in European elections take place the same day throughout the European Union, and for the president of the European Commission to be popularly elected.…  Seguir leyendo »

The French aren’t used to the idea that their country, like so many others in Europe, might be one of emigration — that people might actually want to leave. To many French people, it’s a completely foreign notion that, around the world and throughout history, voting with one’s feet has been the most widely available means to vote at all.

Leave that kind of voting to others, they think, to the Portuguese, the Italians, the Spaniards and the Africans — to all those waves of immigrants who came to France over the course of the last century. France has always been a land to which people dream of coming.…  Seguir leyendo »