Félix Ovejero Lucas

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de agosto de 2007. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Dilemas del PSOE, dilemas de España

Las encuestas van y vienen. Según cuentan, el PP anda de bajada. Hay muchas conjeturas. La más extendida, que apela a sus trifulcas internas, presume en los votantes un exagerado interés por el menudeo. Yo prefiero otra: la mediocridad de sus actuales dirigentes, a la altura de los del PSOE reciente. No es menos falsa pero resulta mucho más consoladora a la hora de valorar a los ciudadanos. Casi por definición, la caída de la derecha supone una relativa recuperación del PSOE. Desde luego, no cabe atribuir la recuperación a sus méritos, si calibramos estos por la (minimización de la) distancia entre los ideales que honran y los que practican.…  Seguir leyendo »

Libremos a la filosofía de los filósofos

Cada año aparece algún manifiesto defendiendo a la filosofía. A la filosofía o a las humanidades, en general. Las defensas, por lo común, responden a intentos de disminuir –o directamente de suprimir– su presencia en los planes de estudio. Aunque no faltan exposiciones muy razonadas, la calidad de los argumentos no resulta deslumbrante, impropia de los herederos de Descartes, Spinoza o Kant. Justo es reconocer que, por su propia naturaleza, un manifiesto no tiene carácter demostrativo. Pero, por eso mismo, casi mejor evitar la tentación de la mala retórica.

La mayor parte de los escritos aparecen trufados de jeremiadas acerca de la importancia de los valores, el espíritu crítico y hasta de la pedagogía.…  Seguir leyendo »

Conocerán la historia. Después de que los ingenieros de la NASA malgastaran neuronas y recursos intentado obtener un bolígrafo que pudiera escribir en ausencia de gravitación, los rusos dieron con la solución: el lapicero de toda la vida. La historia tenía una moraleja: muchas veces el mejor modo para resolver un problema consiste en mirarlo de otra manera, en dar un paso atrás y simplificar. Obstinarse en lo de siempre supone una pérdida de tiempo. Si quieren otro ejemplo, piensen en nuestro bendito problema territorial y el Estado de las autonomías. Dejo al lector el desarrollo de los detalles.

La historia del bolígrafo, muy popular, es falsa.…  Seguir leyendo »

¡Abajo el sistema métrico!

Cuando hace unos meses el ministro Castells dijo que las notas son clasistas no me sorprendió. Cada año, en revisión de exámenes, algún estudiante se queja de que su nota es injusta. El ministro no hacía más que generalizar: todas las notas son injustas. Si acaso, lo de Castells es más grave porque cuando el estudiante aduce que su nota es injusta, implícitamente, da por hecho que hay notas justas. El ministro es más radical: las notas, por definición, son injustas. Por valorar. El problema, para él, radica en asignar un número a un estudiante.

No quiero pensar que el ministro entiende mal los conceptos métricos.…  Seguir leyendo »

Maneras de ganar, maneras de perder

Ahí va una predicción con número y plazo que no requiere poca ciencia política: este año habrá menos manifestantes en la Diada. Otra más: no faltarán quienes sostengan que la explicación radica en la política del Gobierno, en el diálogo, la concordia, el apaciguamiento, etc. Una última: unos pocos concluirán que la disminución de la tensión es la demostración definitiva de que el conflicto está en vías de solución. Sencillamente, no habrá otro otoño como el del 2017. QED: el constitucionalismo habría triunfado. Con esos materiales se está gestando el nuevo relato sobre Cataluña, según el cual hay que cambiar la ley hasta que el delito deje de serlo y premiar al delincuente para que no se salte la ley.…  Seguir leyendo »

En febrero del desdichado 2017 asistimos en España a un extraordinario experimento social que pasó desapercibido. Me refiero a las reacciones desatadas por el autobús de la organización conservadora de inspiración católica Hazte Oír en el que figuraba la leyenda Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Obviamente no pasó desapercibido el autobús. Durante semanas, miles de ciudadanos se mostraron indignados por aquellas dos frases y muchos de ellos reclamaron que se le impidiese transitar. El Ayuntamiento de Carmena intentó retirarlo de circulación y también el de Colau (en las mismas fechas en las que publicitaba en autobuses municipales un referéndum ilegal en favor de la independencia catalana).…  Seguir leyendo »

Las secuelas de la izquierda reaccionaria

Quienes realizan previsiones en serio anticipan el declive de la retórica de izquierda reaccionaria (Astral Codex Ten, The Rise And Fall Of Online Culture Wars, 2021). Dios lo quiera. Mientras llega la buena nueva, quizá sea hora de calibrar los destrozos. Que no han sido escasos. Y todavía no plenamente reconocidos. Aún están por llegar los efectos retardados, esos que enquistados en la academia prolongarán las patologías durante generaciones. Si tienen dudas repasen los productos de ciertas disciplinas con notoria alergia al control empírico y lógico de los argumentos: sintomáticamente, los más populares en el gremio (M. Cabello, Another front in the 'replication crisis': replicated papers less likely to be cited, The Academic Times, 2021).…  Seguir leyendo »

Si Junqueras es Mandela, nosotros somos...

Cuesta confiar en los defensores de los indultos. ¡Resultan tan mudadizos! Tengo la impresión de que si el presidente no los hubiese anunciado, ahora mismo estarían diciendo lo contrario de lo que dicen. No especulo, que disponemos de un experimento natural: muchos de ellos, como tantos otros españoles, apoyaron a Sánchez cuando en la campaña electoral proponía el cumplimiento íntegro de las penas. O entonces o ahora no se tomaban en serio. La única explicación que se me ocurre no honra sus virtudes epistémicas.

Pero como al entender a los demás siempre hay que asumir el principio de caridad interpretativa, incluso si hacerlo requiere mucho esfuerzo, cabe otra conjetura distinta del servilismo intelectual: están instalados en el guion que ha regido el trato con los nacionalismos desde la Transición.…  Seguir leyendo »

Los impuestos no son un robo

La tesis es conocida. El Estado nos confisca lo ganado con nuestro esfuerzo. Si en el régimen señorial los siervos entregaban parte de su cosecha o de su jornada, Hacienda cumpliría funciones parecidas en nuestra era, cuando nos arrebata mediante impuestos lo obtenido con nuestro trabajo o nuestras inversiones. Una vez hemos recibido lo merecido, lo que se corresponde con nuestros esfuerzos, aparecería el Estado disponiendo de lo que no es suyo. Al obrar de ese modo, además de expoliarnos, se entrometería en nuestras vidas y limitaría nuestra libertad.

A todos nos suena la música. Puro sentido común, dirán algunos. Sin duda.…  Seguir leyendo »

Ciudadanos: un final sin principios

En el principio fue una indefinición. Se puede reconocer en lo que retrospectivamente se ha considerado primer documento fundacional: «Por un nuevo partido político en Cataluña». Reclamábamos un partido sin precisar qué partido, su ideario. El documento se limitaba a un diagnóstico: todo el espectro político catalán se consumía en variantes del nacionalismo. Había dos razones para no dar un paso más. La primera: las diferencias políticas entre los firmantes que, a lo sumo, compartíamos procedencia. Nos unía el antinacionalismo, algo que en Cataluña no era poco. La segunda, más terrenal: una elemental decencia impedía dibujar un partido que no se estaba dispuesto a gestionar.…  Seguir leyendo »

Filosofía política de la vacunación

Que la vida se parece bien poco a las películas, por si no lo sabíamos, nos lo ha confirmado el menesteroso proceso de distribución de las vacunas. Si fuera como el cine, apenas desarrolladas, veríamos multitudes –en un plano general o en una pantalla subdividida en celdas– vacunándose en los cinco continentes. En apenas una semana, asunto resuelto. Pero no, tampoco esta vez, la vida se parece al cine. Y en Europa aún menos, donde, superadas las primeras horas de autocomplacencia, parece que nos resignamos a verlas venir.

Confieso que me costaba entender la autocomplacencia científico-técnica. Recuerdo recibir burlas sobre la vacuna china… desde un teléfono Huawei y en la misma conversación en la que se daba por supuesto que los chinos estaban en condiciones de implantarnos un chip.…  Seguir leyendo »

Imaginemos que se encuentran unas grabaciones en las que Stalin se muestra como un insuperable cantante de ópera. ¿Estaría justificado un homenaje público a Stalin? Pocos estarían a favor. Previsiblemente, entre los argumentos –si es que se necesitan– que respaldarían la negativa destacarían dos: el artista Stalin era un dictador y una obra, por más excepcional que sea, no disculpa un homenaje institucional. De lo anterior se siguen dos conclusiones: está justificado criticar moralmente a un artista y la descalificación moral de la persona es suficiente para desaconsejar el homenaje. Y no se siguen otras: la calidad artística debe juzgarse moralmente y los ciudadanos no pueden homenajear a quien quieran.…  Seguir leyendo »

Todavía recuerdo la perplejidad que experimenté cuando el grupo político que lidera Pablo Iglesias cambió el nombre de Unidos Podemos por Unidas Podemos. En sus explicaciones aclararon que la modificación del género gramatical era un modo de enfatizar su compromiso feminista. Del feminismo más reciente, naturalmente. Mi perplejidad no se mitigó. Y es que, si nos atenemos a la vertebración intelectual, no resulta sencillo entender que una organización política ideológicamente primitiva, emparentada antes con los peores populismos que con cualquier idea solvente de socialismo, sustituyera la tosca pero austera teoría social de Laclau y Mouffe por los últimos productos irracionalistas facturados en los peores departamentos de las universidades norteamericanas, tan dados ellos a la incontinencia logorréica.…  Seguir leyendo »

Intelectuales Firmes

El cuento es muy bonito. Los ciudadanos configuran sus demandas políticas a partir de convicciones firmes y meditadas. Los partidos intentan responder con sus propuestas y, si no las atienden, los ciudadanos cambian su voto y los penalizan. Más o menos como en el mercado. Desgraciadamente el cuento es enteramente falso. A los votantes les trae sin cuidado la verdad, sostienen opiniones inconsistentes y mudadizas y, sobre todo, no votan según sus opiniones sino que forman sus opiniones según votan. Lo cuentan, entre otros, M. Hannon y J. de Ridder, en The Point of Political Belief, 2020. Si el partido dice A, pues A; si dice B, pues B.…  Seguir leyendo »

Escribir después de Sánchez

El final de ETA sembró patologías morales que han quedado enquistadas para siempre en nuestro ecosistema político. Aquel lema, Otegi ha hecho un discurso por la paz, facturado por Zapatero, condensaba impecablemente la enfermedad. Pasearon el lema y pasearon al personaje, incluso por el Parlamento Europeo, de la mano de Podemos y con el PSOE en su inequívoca posición habitual: silbando. Entre los muchos trastornos de aquellos días hubo dos cuya sombra todavía se proyecta sobre nuestro perímetro moral y que, a mi parecer, ayudan a entender que estemos como estamos. Incluidas las condolencias del presidente del Gobierno.

El primer trastorno, un clásico muy del gusto de los nacionalistas vascos y de no pocos socialistas, se manifestaba en las amonestaciones a los asesinos.…  Seguir leyendo »

El 3 de octubre de 2017 a las ocho y media de la tarde tomaba un avión desde Sevilla hacia Barcelona. Pocas horas antes el Rey había anunciado un discurso para las nueve de la noche y durante la tarde me temí lo peor, otra dosis de cháchara complaciente con el delito y la mezquindad. Ya saben: pocas menciones a la ley y mucha cochambre palabrera alterando el sentido recto de los conceptos. Al aterrizar y conectar el teléfono, en un mensaje, bromeando, un amigo me preguntaba si yo era el autor del discurso. No, no lo había escrito pero, naturalmente, lo firmaba.…  Seguir leyendo »

Decía Borges que todo escritor elige sus precursores. Un modo elegante de señalar la costumbre, frecuente entre artistas, de decorarse con muertos vistosos. Son muchos más quienes se proclaman influidos por Joyce o Proust que por Danielle Steel o Dan Brown. Nada que decir. Son cosas de los artistas. Eso sí, siempre que no nos tomemos muy en serio el trasfondo del alarde. Nadie decide quién le precede por la misma razón que nadie elige a sus padres. La inexorable flecha del tiempo.

En Historia la afirmación cobra otro sentido. Basta con conocer la actual filiación política del historiador para anticipar con probabilidad cercana a uno lo que piensa sobre lo sucedido tres siglos atrás.…  Seguir leyendo »

Podemos o la destrucción de la izquierda

En las elecciones europeas de 2014 la noticia fue Podemos. Con un millón doscientos mil votos emergía un nuevo partido en un ecosistema enquistado. Según decían, venía a regenerar nuestro tóxico ambiente político. En aquellas mismas elecciones, por circunstancias que duelen en el recuerdo, UPyD y Cs acudieron por separado. De haberse presentado juntos habrían sumado un millón y medio de votos. La noticia habría sido otra y se habría reajustado el centro gravitacional de nuestro debate político de los últimos años hacia nuestros genuinos problemas. UpyD y Cs también eran nuevos y también habían venido a oxigenar la vida política.…  Seguir leyendo »

Con el virus llegó el fervor por la ciencia. Si se permite el anacronismo, los periódicos ya no se abrían por la sección de deportes, sino por la de ciencia. A los lectores de Investigación y Ciencia se nos saltaban las lágrimas. Por fin se despertaba el interés por el conocimiento. Una buena noticia en tiempos de delirios irracionalistas, cuando hasta las leyes de Mendel están bajo sospecha ante los nuevos cardenales Belarmino del antifascismo. Pero, según es costumbre, la alegría duró poco. Ya la propia naturaleza del entusiasmo tenía más de fe ciega que de creencia bien fundada. Bastaba con ver cómo se recibían las noticias de la vacuna.…  Seguir leyendo »

Las predicciones resultan complicadas. Pero nosotros nos resistimos a aceptarlo. Uno de los premios Nobel de Economía más indiscutidos, Kenneth Arrow, ilustraba esas dos circunstancias con su experiencia como meteorólogo durante la Segunda Guerra Mundial, cuando quiso convencer a sus superiores de la inutilidad de sus informes: «Los estadísticos que había entre nosotros verificaron las previsiones y descubrieron que no diferían del azar». Los propios encargados de preparar los pronósticos estaban convencidos de tal extremo y pidieron que dejaran de hacerse. La respuesta decía aproximadamente lo siguiente: «El general en jefe es consciente de la inutilidad de las previsiones meteorológicas. Sin embargo, las necesita por motivos de planificación».…  Seguir leyendo »