Félix Ovejero Lucas

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Julio de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Las predicciones resultan complicadas. Pero nosotros nos resistimos a aceptarlo. Uno de los premios Nobel de Economía más indiscutidos, Kenneth Arrow, ilustraba esas dos circunstancias con su experiencia como meteorólogo durante la Segunda Guerra Mundial, cuando quiso convencer a sus superiores de la inutilidad de sus informes: «Los estadísticos que había entre nosotros verificaron las previsiones y descubrieron que no diferían del azar». Los propios encargados de preparar los pronósticos estaban convencidos de tal extremo y pidieron que dejaran de hacerse. La respuesta decía aproximadamente lo siguiente: «El general en jefe es consciente de la inutilidad de las previsiones meteorológicas. Sin embargo, las necesita por motivos de planificación».…  Seguir leyendo »

Supongamos, solo por suponer, que la mejor respuesta frente al virus fuese la inmunidad de grupo. Ya saben, conseguir un número suficiente de individuos que por haber superado la infección actúen como cortafuegos impidiendo su propagación a quienes no están protegidos. Optar por esa política no sería un trago de fácil digestión: se admite que de manera inmediata habrá bastantes muertos, aunque al cabo de un tiempo, echadas todas las cuentas, las cosas nos irían mejor, tanto en vidas como en recursos, lo cual, por caminos tortuosos, es otro modo de referirse a las vidas. Y ahora la pregunta: ¿habría algún Gobierno pendiente de elecciones dispuesto a adoptar esa política?…  Seguir leyendo »

A finales de 2019, cuando cualquier persona medianamente alfabetizada podía estar informada de la gravedad del Covid-19, Giorgio Agamben, filósofo italiano relativamente popular, publicó un artículo no sorprendentemente titulado La invención de una epidemia donde sostenía que la enfermedad se estaba exagerando. El sistema, por abreviar, alentaba el pánico para justificar variantes del estado de excepción, con intervenciones militares, cierre de fronteras y medidas económicas de emergencia. Fatigada ya la excusa del terrorismo, la epidemia acudía para servir a los negocios (seguros de vida, laboratorios farmacéuticos, empresas del ramo sanitario) y disculpar los controles de poblaciones (cámaras y vigilancia). El virus como amenaza global era la nueva herramienta del sistema para alentar la paranoia de los ciudadanos y sancionar su sometimiento.…  Seguir leyendo »

Cataluña la victoria de la ficción

El relato ha vuelto. Ustedes lo conocen. España está en deuda con Cataluña. Mejor dicho, continúa en deuda, porque el maltrato es ancestral. Ingenuos, los catalanes en el 78 confiamos en que por fin seríamos escuchados. Nada más falso. Después de años de contribuir a la gobernabilidad, insatisfechos, depositamos nuestra última esperanza en un nuevo Estatuto. Pero una vez más nos encontramos con el desprecio y la falta de diálogo: un arbitrario recorte y hasta un partido de gobierno recogiendo firmas en contra del Estatuto. El independentismo fue la natural reacción al último intento catalán de buscar encaje en España.

Cada una de las afirmaciones contenidas en el párrafo anterior es falsa.…  Seguir leyendo »

No arriesgo mucho si digo que el pensamiento conservador se muestra partidario de conservar. Apenas arriesgo un poco más si desgrano esa afirmación en dos principios que, de distinta manera y en distinto grado, solos o de la mano, suscriben los conservadores. El primero, de nostalgia, invita a atribuir retrospectivamente virtudes a lo ya sucedido: cualquier tiempo pasado fue mejor. El segundo, de resistencia al cambio, proclama una desconfianza respecto a las intervenciones públicas que, en algunas versiones, se concreta en la descalificación de todo aquello que da en llamar ingeniería social. Mientras el segundo opera ex ante, preventivamente, ante cualquier intervención en el mundo, el primero opera ex post, elogiando el pasado.…  Seguir leyendo »

Como en el cuento del asesinato, nadie parece reparar en lo que está a la vista de todos. Por ejemplo, en esas tres letras EAJ que acompañan siempre a las siglas del PNV en su logotipo y que no es la traducción de Partido Nacionalista Vasco. Se lo recuerdo: EAJ es acrónimo de Euzko Alderdi Jeltzalea, que significa Partido vasco de los simpatizantes del JEL, donde JEL se corresponde con la expresión vasca Jaungoikoa Eta Lagizarrak, Dios y Ley vieja. No es una nota a pie de página, sino un titular, que no se ve desmentido por la genealogía intelectual reconocida de la organización con un racista medio analfabeto, Sabino Arana, que da nombre a la fundación de ideas del partido, ni por un proyecto político que defiende privilegios en nombre de la identidad y la historia.…  Seguir leyendo »

La sentencia del Supremo parecía, también, la sentencia de muerte del procés. Confieso que no venció mis reservas, las filosóficas, que las jurídicas las dejo para los especialistas. La insurrección anticonstitucional no era ni una broma ni un farol. Dada la naturaleza del asunto, ni siquiera podía serlo. Ni la calificación cabría. La proclamación de independencia desde instituciones de autogobierno, en tanto aspiración a reconocimiento de un nuevo Estado, tiene siempre vocación de realidad. Un farol que tiene o puede tener eficacia causal deja de ser una bravata. Si triunfa, las palabras se mudan en realidad. Estamos ante un genuino enunciado performativo: por el mismo hecho de formularse se convierte en hecho.…  Seguir leyendo »

Cuando MacGuffin se adueña de la escena

Perdonen mi malasombra, pero los sueños no son verdad. Con frecuencia, en la política como en la vida, no tienen más sostén que la ingenuidad de unos y, ay, las mentiras o las cobardías de los otros. Traigo la mala noticia porque veo a muchos bienintencionados fantaseando con la gran coalición, un acuerdo de gobierno entre los grandes partidos para hacer frente a la crisis y al nacionalismo. Lo siento, pero la gran coalición nunca será. Mejor darnos por enterados cuanto antes.

Algunos achacan la imposibilidad del pacto a nuestro ancestral encanallamiento. Los españoles somos así. Caínes sempiternos. Un recurso cultivado por cierta literatura académica, nacionalista a su pesar, bastante plomiza, acostumbrada a invocar en sus explicaciones alguna variante, más o menos camuflada, de las esencias nacionales.…  Seguir leyendo »

Todos o casi todos coincidimos en que no está bien mantener relaciones sexuales con un pollo muerto y en que la democracia es buena cosa. En lo que no estamos tan de acuerdo es en por qué. En el primer caso, a poco que se pongan a pensar, sí que encontrarán alguna coincidencia, una emoción compartida, la repugnancia, fundamental a la hora de explicar muchas valoraciones morales. El acuerdo resulta más complicado en el caso de la democracia. Para algunos la democracia es un sistema de penalización, elecciones mediante, de los malos gestores; para otros, un modo de resolver conflictos sin partirnos la boca, por mayorías.…  Seguir leyendo »

El debate sobre la lengua es uno de los más confusos que ofrece nuestro ya de por sí confuso mundo político. Para empezar, el debate son varios debates, todos ellos sostenidos en menesterosos andamios intelectuales: igualdad de las lenguas; concepciones del mundo asociadas a las lenguas; derechos de las lenguas; discriminación positiva de las lenguas; bondades de la diversidad lingüística; lenguas propias. Todos esos asuntos se sostienen en una vaporosa trama conceptual que arropa a políticas en ocasiones inteligibles y siempre incompatibles con elementales consideraciones de eficiencia y de igualdad. Una circunstancia que justifica repetir algunas consideraciones elementales.

La lengua sirve para comunicarnos.…  Seguir leyendo »

El mes pasado se cumplieron diez años de la muerte de Leszek Koakowski, uno de los más agudos críticos del comunismo. O del socialismo o del marxismo, que tanto da para los más agrestes. Ahí está su monumental repaso en tres volúmenes, Las principales corrientes del marxismo, desigual pero con capítulos extraordinarios, entre ellos algunos que hacen digeribles a autores de prosa oscura y exposición descabalada, tan propicios a la ilusión de profundidad (uno echa a faltar un capítulo sobre Benjamin a ver si finalmente pilla el busilis que tantos valoran). Joven promesa del Partido Comunista polaco, en 1966 es expulsado del partido y en 1968 de la universidad, año en el que acabó por recalar en el All Souls College de Oxford, donde permanecería hasta su muerte, siempre cultivando una filosofía con afán de claridad, de precisión en las palabras y de limpieza en los argumentos, como corresponde al mejor quehacer analítico anglosajón, con una importante diferencia respecto a lo que es común en esa tradición: no orilló los asuntos importantes ni tampoco las escaramuzas (En Revista de Libros pueden encontrar un sabio repaso de su quehacer de la mano de Julio Aramberri).…  Seguir leyendo »

Vivimos tiempos sentenciosos, con diagnósticos urgentes y soluciones enfáticas. Los mimbres retóricos del populismo. Se volvió a comprobar con ocasión de la sentencia de La Manada cuando reaparecieron las peticiones a los hombres «para que dejen de matar mujeres». A todos. O para decirlo con las palabras apenas más prudentes de la juez Pilar Palop, delegada del gobierno para la Violencia de Género en diciembre pasado: «Una democracia en que la mitad de la población vierte violencia sobre la otra mitad no es democracia». La mitad de la población, nada menos. Los hombres, así, en general, constituimos una amenaza. Por concretar: la mitad del Consejo de Ministros intimida a la otra.…  Seguir leyendo »

En política, en sus mejores momentos, coinciden los intereses del político, los del partido, los de los votantes y los generales. Algo que pasa poco, si es que pasa. El diseño político procura configurar las instituciones para que pase con más frecuencia. El mercado, según sus más entregados entusiastas, cumple parcialmente el objetivo: para hacerse rico el panadero ofrece un buen pan. Su interés apunta en la misma dirección que el bienestar general. Al parecer de algunos, con la democracia sucede algo parecido: el político, para llegar al poder, ha de obtener más votos y eso solo lo consigue atendiendo a los intereses de los votantes, resolviendo sus problemas.…  Seguir leyendo »

La izquierda se llama izquierda porque pasaba por allí. Como casi en todo, la historia comienza en la Revolución francesa, el 11 de septiembre de 1789, cuando la Asamblea Nacional Constituyente, todavía en Versalles, discutía un artículo de la nueva Constitución. Los diputados favorables al veto real a las leyes que en su día pudieran aprobar la futura Asamblea Legislativa, partidarios del absolutismo, se acomodaron a la derecha del presidente de la Asamblea. Enfrente, los defensores de la prioridad de la soberanía nacional sobre la autoridad del rey. Sabe Dios por qué circunstancia el primero recaló donde recaló y, claro, los cofrades, según llegaban, se iban arracimando en torno a los suyos.…  Seguir leyendo »

Judas no puede ser catalán

Hace unas semanas en Coripe, un pueblo de Sevilla, quemaron la figura de un muñeco, un Judas, con la imagen de Puigdemont. España entera salió a denunciar lo que consideraba un acto de anticatalanismo. Como catalán, España me ofendió. La denuncia solo tenía sentido bajo el supuesto de que todos los catalanes somos delincuentes. Porque al muñeco lo quemaban por representar a un delincuente. Por eso, en años anteriores habían quemado imágenes de Rato y Urdangarin. A todos los unía la misma condición, la que da sentido a los Judas: la sanción de un acto que se reprueba moralmente. Quienes se escandalizaban ahora y no se escandalizaron antes nos estaban diciendo que aprobaban los actos del fugado de la justicia.…  Seguir leyendo »

De los pobres y los pijos

La cartografía política en España tiene algo de espejo distorsionado. Dos variables impiden cualquier paralelismo urgente con los siempre invocados «países de nuestro entorno»: ETA y el secesionismo catalán. Dos variables relacionadas como ha confirmado Otegi al anunciar que va de la mano con ERC. La singularidad se amplifica cuando se combina con nuestra avería más singular: partidos autocalificados de izquierdas encuentran razonable la compañía de partidos que apelan a la identidad para justificar desigualdades, esto es, doblemente reaccionarios. Una anomalía moral y un enigma político difícil de justificar incluso para los más desquiciados departamentos de Ciencia Política. Explicar este último trastorno no resulta sencillo.…  Seguir leyendo »

España no está mal. Figuramos entre los primeros países en calidad democrática, esperanza de vida, libertades, sentencias judiciales avaladas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, liberalidad de costumbres, sanidad, movilidad social, seguridad ciudadana y algunas otras cosas no menos importantes. Es razonable sentirnos orgullosos. No son simples designios, azares sobrevenidos como el buen tiempo, desprovistos de mérito o esfuerzo, sino resultados de acciones o decisiones institucionales. Los más entregados sostienen que también podemos estar orgullosos de nuestra diversidad lingüística; «cultural», confunden algunos. No estoy seguro de que tengamos motivos. Después de todo, esa diversidad nos sucede, como ser morenos o bajitos, que ya no tanto.…  Seguir leyendo »

Si usted se entera de que un nuevo vecino es de tez pálida, compra mucho arroz, sonríe y se inclina ligeramente cuando se cruza con otro inquilino, es muy posible que crea más probable que trabaje como catedrático de Chino que como trabajador en grandes almacenes. Su juicio sería razonable, pero equivocado: hay muchísimos más trabajadores de grandes almacenes que catedráticos de Chino. El error es humano y, en su caso, no tiene mayor importancia. Bueno, no sólo es humano. Esa estadística intuitiva, falsa, está extendida en bastantes especies y tiene una base biológica (J. Eckert, The evolutionary roots of intuitive statistics).…  Seguir leyendo »

Se puede y se debe

Después de una larga pausa, el tertuliano proclamó: «La solución consiste en… el diálogo». La pausa me hizo presagiar el remate de un ¡Eureka! Solo faltó que otro apostillara: «¡Valiente!». Todavía no me he repuesto. Si una política ha sido probada es el diálogo. Incluso Aznar dialogó. Y tarifó: recaudación del IRPF (33%), del IVA (35%), de los impuestos especiales (40%); transferencias de competencias de la Guardia Civil a los Mossos; desaparición de la mili; supresión de gobernadores civiles; ampliaciones del puerto y del aeropuerto de Barcelona, AVE; canales adicionales de TDT; defenestración de Vidal-Quadras; paralización de la llegada al Constitucional de una ley de política lingüística que Aznar sabía anticonstitucional.…  Seguir leyendo »

La doctrina constitucional de Rufián

Aunque sorprenda, por detrás de Rufián y su «todos fachas menos yo» hay doctrina. Las paulovianas reacciones del peculiar parlamentario encuentran su aval en la tesis, sostenida por una parte de nuestra izquierda, según la cual el llamado régimen del 78 es una versión aligerada del franquismo, su prolongación natural. La Constitución, escrita bajo la tutela de los poderes fácticos, mostraría las sombras del dictador en distintos rincones, por ejemplo, en su compromiso con la indisolubilidad de España y con la Monarquía. Así las cosas, la defensa de la Constitución sería cosa de formaciones políticas de extrema derecha, fascistas, franquistas más o menos redecoradas.…  Seguir leyendo »