Fernando Aramburu

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Zaragoza hacia 1980

Un tren incómodo nos dejó a mi amigo José Félix y a mí en la estación del Portillo a las tantas de la madrugada una noche de finales de verano de 1979. Habíamos ido a Zaragoza a matricularnos de cuarto de carrera, él de Historia, yo de Filología. La Universidad del País Vasco, en su forma actual, aún no había iniciado su andadura, aunque le faltaba poco, y Deusto sólo ofrecía tres cursos de Hispánicas. Esta circunstancia nos forzaba a muchos a sumarnos a una diáspora anual de estudiantes vascos que se repartían por diversos lugares de España con el fin de iniciar estudios o, como en mi caso, concluirlos.…  Seguir leyendo »

Madre y poder

Uno, como tantos otros, escribe y publica novelas. En algunas de ellas, situada la acción en el País Vasco, intervienen madres. Estoy acostumbrado a que en mi rincón natal, al término de las presentaciones, cedida la palabra al público, nadie me pregunte por dichos personajes. No descarto que alguno de los presentes se interese por aspectos relativos a sus peripecias; pero no, hasta la fecha, por su naturaleza de mujeres provistas de una particular fuerza de carácter y por su condición de gobernantes de la casa y de los que habitan en ella, incluyendo al marido, quien de este modo, en apariencia al menos, no representa plenamente el papel de patriarca que le asigna la tradición en otras latitudes.…  Seguir leyendo »

Diez días en la grieta

¿Qué es el peronismo? Lo pregunté sin segundas intenciones, bajo techos diversos y también al aire libre, en Buenos Aires y en algunos lugares de la costa argentina. Me contrapreguntaron que cuánto tiempo pensaba hollar el suelo patrio (el suyo, se entiende), y contesté, arrugándome de mirada y tono, que diez días. Entonces desistí nomás, me dijeron estos y aquellos lugareños, cada uno por su parte, todos poniendo los ojos en blanco; harían falta largos años, complejas investigaciones; las pesquisas no prosperarían aunque preguntase directamente a peronistas, ya que ellos tampoco saben. Eso sí, a ninguno le cupo duda que el país está partido en dos: los peronistas y el resto.…  Seguir leyendo »

1968, cincuenta años después

Estudiábamos Historia. Nos hacían memorizar fechas relacionadas con acontecimientos relevantes. 1492 era un año de recordación inexcusable. El libro de texto afirmaba, con solemnidad usual de la época, que una serie de hechos trascendentales había cambiado el rumbo de la humanidad. He retenido otras fechas: 1789, 1917, 1936. Al mismo tiempo que en el colegio nos abrían ventanas al pasado, aquel año de 1968 se sucedían noticias de hechos que, con toda seguridad, de aquí a diciembre merecerán atención especial por celebrarse su quincuagésimo aniversario.

Transcurrido medio siglo, 1968 se revela con un destello intenso en la memoria colectiva y no sólo, como se lee a veces por ahí, a causa de los adoquines volátiles de París y el mes de mayo.…  Seguir leyendo »

No estuve allí; pero, a partir de los datos de que dispongo, juraría que los pasajeros del Titanic pudieron sentir de todo menos aburrimiento mientras el barco se iba a pique. Tampoco alcanzo a imaginar a los soldados implicados en la batalla de Waterloo bostezando indolentes, amodorrados, o arreglándose las uñas sin más motivo que no estar ociosos en plena refriega.

Le planteé la cuestión a un experto en conductas humanas a quien conocía someramente. Habíamos coincidido por segundo año consecutivo en la fiesta al aire libre de un amigo común. Pensó que bromeaba. Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, él se refugió en la ironía.…  Seguir leyendo »

Haciendo un recuento de tipos buenos y malos, uno constata que no siempre se ha mostrado contrario a los agresores. La simpatía por ellos y por sus fines se nos impuso alguna que otra vez, por imperativos de la ficción, sobre las normas morales comúnmente admitidas al menos fuera del arte. O quizá ni siquiera eso, por cuanto nuestra conciencia no se sintió poco ni mucho concernida a propósito de quienes, dentro del marco de la imaginación, se empeñaban en causar daño y hasta en matar. La felicidad de la literatura narrativa, del cine y el teatro depende en no pequeña medida de unos buenos malos, esto es, de unos malos adecuadamente construidos, suscitadores de acción dramática, de episodios interesantes y complejos.…  Seguir leyendo »

En el distrito 11 de París, hay un patio interior con glicinas. Cuando llueve se moja como los demás y el suelo está cubierto de adoquines. Cruzando el zaguán, a mano derecha, vive desde hace largos años el poeta Francisco Javier Irazoki. Otro al que el amor de una mujer arrancó de las piedras natales. La casa, aunque habilitada para vivienda familiar, guarda las proporciones irregulares del almacén que fue en viejos tiempos. A su manera y salvando distancias obvias, semeja una especie de Velintonia 3 con gran poeta hospitalario, además de excelente cocinero, en su interior. Por esa casa parisiense de la poesía ha pasado y en ella ha comido y bebido, no raras veces con pernocta incluida, una muchedumbre de escritores y gente culta venida de España y de otras partes del globo.…  Seguir leyendo »

Estuve a punto de conocer a Vicente Aleixandre en 1978 a la manera como tantos otros jóvenes escritores españoles lo habían conocido con anterioridad, presentándome en su domicilio de Velintonia 3. Tras numerosas peripecias, a dedo, logré llegar a Madrid desde San Sebastián. Llevaba conmigo la dirección de tres poetas afincados en la ciudad. La de Aleixandre era una de ellas.

El primero, Francisco Brines, no estaba en casa. Lo pregonaba su buzón en el portal, atestado de correo y prospectos. Se lo conté a él recientemente, durante la pasada Feria del Libro de Valladolid, donde coincidimos. Pude de este modo despejar una duda.…  Seguir leyendo »

Una de las razones, en mi opinión, por las cuales no se acaba de entender bien el auge del extremismo de derechas de los Pirineos para arriba es la propensión a explicarlo mediante la asimilación comparativa con los movimientos totalitarios europeos de la primera mitad del siglo XX. Al tildar de fascismo o nazismo a lo que no lo es ni pretende serlo, nos cerramos la puerta al cabal entendimiento de un fenómeno cada vez más extendido en Europa.

Ahora mismo se percibe en no pocos países europeos un refortalecimiento de corrientes empeñadas en desmontar el Mayo del 68; y, por consiguiente, todo lo que aquello supuso en cuanto a ruptura de tabúes, hedonismo, relajación de las costumbres, rebeldía, permisividad, emancipación femenina, antimilitarismo, ecologismo; en fin, de drogas, sexo y rock and roll.…  Seguir leyendo »

La soledad de Angela Merkel

No hace siquiera un año que Angela Merkel ocupaba semana tras semana el puesto de figura política más apreciada en las encuestas de su país. Llegó a ser propuesta para el Premio Nobel de la Paz. ¿Anunciar públicamente que volvería a presentar su candidatura a la cancillería en las elecciones de 2017? ¿Para qué si no hay nadie en su partido (ni Wolfgang Schäuble, metido en años, ni la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, su presunta sucesora) que le pueda disputar el cargo con garantías de triunfo? Esta situación favorable a los intereses de la canciller ha sufrido un grave deterioro como consecuencia de la llamada crisis de los refugiados.…  Seguir leyendo »

Alemania en color

Semanas atrás, miré uno de esos programas de television tan queridos por los ciudadanos alemanes. Pertenecen a un género denominado entretenimiento familiar. En este que yo digo, cuatro famosos del mundo del cine y la televisión, mediante preguntas que sólo deben responderse con un sí o un no, se afanan por adivinar la historia que se esconde tras las personas invitadas a dicho efecto al programa. Se trata en todos los casos de historias curiosas, sorprendentes, extrañas. Les pusieron delante a una mujer de sonrisa tímida y melena rubia, y al fin le acertaron el motivo por el que se hallaba allí, sentada en la silla del invitado de turno.…  Seguir leyendo »

Tenía yo entonces 12 años. Cursaba bachillerato en un centro escolar regentado por frailes agustinos. El profesor de Lengua Española, bastante pegón, dispuso que los alumnos leyeran el Quijote. Ya había hecho otro tanto con el Poema del Cid (prosificado por Alfonso Reyes), La Celestina y el Lazarillo de Tormes, siempre en las ediciones populares de la colección Austral de Espasa-Calpe.

La técnica pedagógica de aquel docente era simple. El fraile repartía los ejemplares, anunciaba un plazo de lectura y sometía a los alumnos a un examen consistente en resumir por escrito el argumento del libro, lo que le permitía comprobar no tanto si los alumnos habían entendido la obra, como si la habían leído hasta el final.…  Seguir leyendo »

A la hora acostumbrada, en mi caso las ocho de la tarde, se sienta uno ante el televisor con la idea de informarse de las últimas noticias de la jornada. Los noticieros alemanes tienen un toque didáctico que me complace sobremanera. Quizá lo que yo conceptúo de complacencia no sea sino la sensación de que se cumple un rito diario exento de drama, como la certeza de que uno cenará sin problemas y más tarde dormirá tranquilo.

Lo mismo que en otros países, el reportero de turno acostumbra sondar la opinión de la calle, acercando, por ejemplo, el micrófono a un transeúnte.…  Seguir leyendo »

Cuántas veces abre uno el periódico, escucha a este o el otro opinante de oficio, no siempre bien informados, y encuentra afirmaciones denigrativas contra Angela Merkel que la pintan como lo que no es: una mujer atrabiliaria, inflexible, con corazón de piedra. En Alemania, por el contrario, incluso en su propio partido, le reprochan a veces su blandura dialogante y su modo maternal de conducir el país. Va a Moscú a convencer a Putin por las buenas para que detenga el derramamiento de sangre en Ucrania. Le pide, ¿le ruega?, a Obama que no suministre armas a Kiev, que bastantes campos de batalla ha habido a lo largo de los siglos en suelo europeo.…  Seguir leyendo »

Diversos indicadores confirman la salud cultural de una sociedad. Uno de ellos es la profesionalización de la crítica literaria. La crítica está llamada a florecer allí donde abunda la materia criticable, por tanto donde hay un elevado índice de lectura, unas estructuras editoriales dignas de tal nombre y una difusión adecuada de los libros. Para ser ejercida con garantías de excelencia, la crítica requiere dedicación plena. Relegada a los ratos libres, a los limitados huecos temporales que le dejan al crítico otras actividades absorbentes, quizá cansinas, es seguro que solo por excepción alcanzará resultados óptimos. Las copiosas lecturas, el cultivo del gusto, los conocimientos indispensables o el dominio de los términos y conceptos piden aplicación y tiempo.…  Seguir leyendo »

La calle más larga de Hannover se llama Podbielski. Los lugareños la llaman Podbi. Mide 5,2 kilómetros de longitud y conecta la zona céntrica de la ciudad con las afueras. Al principio de la Podbi, en su extremo próximo al centro urbano, se alza la central de la fábrica de galletas Bahlsen, cuyos dulces productos también se venden en España, por lo que no hace falta abundar aquí en explicaciones comerciales.

La Bahlsen es una fábrica de toda la vida. Su fachada de gruesos muros de piedra aguantó los espeluznantes bombardeos del año 1944, así que es uno de los pocos elementos del mobiliario urbano vinculado con el antiguo pasado de Hannover.…  Seguir leyendo »

En Alemania, ser doctor viste mucho. El uso social del término no se limita al médico de bata blanca, sino que está extendido a todas las especialidades académicas y todavía, quien tiene la flor, la luce. La abreviatura Dr. se encuentra con frecuencia en los letreros de los buzones privados, en las esquelas necrológicas, por supuesto en los encabezados de las cartas y no digamos en las tarjetas de visita. Asimismo es habitual, en las tertulias de televisión, las entrevistas, los reportajes y presentaciones de todo tipo, dar tratamiento de doctor a quien lo merece y aunque no ejerza.

Y para merecerlo hay, claro está, que culminar unos estudios universitarios, redactar una disertación o tesis de doctorado y exponerla con éxito ante un tribunal.…  Seguir leyendo »

Raro es el día en que el ciudadano alemán no se desayune con la noticia de un nuevo escándalo, una nueva mentira, un nuevo arrepentimiento y petición de disculpas del actual presidente de la República Federal de Alemania, el democristiano Christian Wulff, en funciones desde junio de 2010. Por motivos menores dimitió su antecesor, Köhler, un economista a quien bastaron las críticas adversas suscitadas por unas declaraciones suyas sobre el estacionamiento de tropas alemanas en Afganistán para dejar el cargo.

Detalles deshonrosos de la vida privada de Christian Wulff andan estos días en boca de todo el mundo. Asistimos desde diciembre a un despellejamiento diario de su persona en periódicos, cadenas de televisión, emisoras de radio, foros de Internet… Wulff aguanta en el puesto sin más valedores de renombre que Angela Merkel, que insistió, erre que erre, en su candidatura (hay quienes aseguran que para librarse de un serio rival en el camino hacia la cancillería), y el propio Wulff, cuyo cinismo llegó recientemente al extremo de declarar ante micrófonos que dentro de un año lo suyo estará olvidado.…  Seguir leyendo »

Sabemos de las aventuras lascivas de Silvio Berlusconi, de las intimidades familiares de Sarkozy, de los vicios y gustos de numerosos mandatarios. De Angela Merkel, cuyo nombre e imagen visitan a diario la prensa de todo el mundo, apenas se sabe nada que no incumba exclusivamente a su actividad profesional. ¿Quién y cómo es esta mujer que la revista Forbes y el semanario Time han señalado repetidamente como uno de los seres humanos más poderosos e influyentes del planeta?

En España, algunos que se expresan en público insisten en llamarla “Ángela”. Se dice Anguela, como “anguila” pero sin “i”. A menudo se le aplica el tópico caricaturesco de dama de hierro, lo que no se corresponde en absoluto ni con sus maneras educadas ni con lo que con toda probabilidad constituye su mayor fortaleza: la ductilidad para alcanzar acuerdos.…  Seguir leyendo »

Entiendo el júbilo de algunos como reacción de alivio, pero no lo comparto. Aún menos comparto la ingenuidad imprudente de quienes, sin tomarse tiempo para la reflexión, ya están dispuestos a abrazar y, por supuesto, a hacer concesiones a diestro y siniestro a fin de quedarse tranquilos.

ETA persiste con sus arsenales, su propaganda, su objetivo férreo y sus pasamontañas. Dicha realidad no cambia un ápice por el simple hecho de que, con grotesca escenografía y verba falaz, tres tipos sin cara hayan anunciado el cese de la única actividad que continuará dando su razón de ser a la banda terrorista mientras esta no se disuelva o sea disuelta: matar y hacer sufrir a la gente para consumar unos fines más o menos políticos.…  Seguir leyendo »