Fernando Beltrán

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Campeaba ya en el calendario la casilla 18 del mes más cruel, según escribió su amado poeta Eliot, cuando el pintor más perturbador del siglo XX emprendió su último viaje a Madrid. Su último viaje también. Y Francis Bacon lo sabía. Como lo supo aquella mañana uno de sus vecinos londinense. Porque se ha hablado mucho de su estancia en nuestra ciudad, ese morir solo en la clínica Ruber, diez días después de aquel 18 de abril de 1992, pero muy poco de lo que ocurrió esa misma mañana en Londres, contado alguna vez sin embargo por aquel conocido a quien el día anterior había pedido el favor de que le acercara en su coche al aeropuerto.…  Seguir leyendo »

«El terrible Marte, a la sazón, repartía por igual entre ambos bandos el llanto y las muertes; por un igual mataban y por un igual caían vencedores y vencidos; pero ni estos ni aquellos pensaban en la huida…» (‘La Eneida’. Virgilio)

Siguen llegando cada día algunas nuevas imágenes desde Ucrania. Imágenes, sin adjetivos ya. Son cada vez menos, es cierto, pero todos llevamos lloradas muchas de ellas en el transcurso de estos meses, suficientes para no saber ya qué gritar, qué lamentar, qué decir más. Qué podemos hacer, además, nos preguntamos con la boca pequeña, más allá de resignarnos al fin, si estamos lejos de la tragedia, o justificarnos con nosotros mismos si nos hallamos a un lado u otro de la trinchera, mientras comenzamos de paso a desempolvar las armas, los obuses del odio, las jabalinas y faláricas más afiladas, como cuando al comienzo de ‘La Eneida’, el hasta entonces epicúreo y bucólico Virgilio, el de las manos campesinas, la mirada tierna y los versos delicados, ponía en labios de su héroe aquella dolida queja a mitad de camino entre lo irreversible del destino y la coartada más triste y menos convincente de todas, «desesperado, me lanzo de nuevo a la pelea y anhelo la muerte, porque ¿qué otro recurso me queda?».…  Seguir leyendo »