Fernando Giner

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A quienes desde hace tiempo denunciamos una deriva soberanista en el gobierno que administra el futuro de los valencianos se nos ha negado la mayor. Y aún así. ¿Es una exageración decir que hay un procés en la Comunidad Valenciana?

Pues habida cuenta de los hechos, mi respuesta es: en absoluto. Ya el 28 de octubre de 1990, El periódico de Catalunya filtró el documento que recogía la estrategia para aumentar la ‘conciencia nacional’ catalana y contemplaba el nuevo concepto de nación de los països catalans donde incluían a las tres provincias de la Comunidad Valenciana. Sin embargo, y a decir de las evidencias sociales, esas intenciones no han permeado, todavía, en la conciencia social valenciana y, por lo tanto, no ha provocado la fractura y enfrentamiento social que conlleva el nacionalismo.…  Seguir leyendo »

En la Comunitat Valenciana sólo tenemos una opción: la prosperidad. Necesitamos mirar hacia el futuro con la ilusión y el convencimiento de saber que se puede recuperar la estima y el nivel económico perdido sin necesidad de confrontación con España.

Para ello es preciso dar un portazo al pasado y a sus desnortados y faraónicos políticos. Los valencianos, conscientes de ello, votaron cambio en 2015. Más de dos años y medio después, queda todo por hacer. No hay más que fijarse en el desgobierno que el alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha creado en el Ayuntamiento. Y es que, los que se hacen llamar gobiernos del cambio y del progreso se han dedicado a crear problemas que no existían y, peor aún, han demostrado que gestionar no es su prioridad, sino adoctrinar y favorecer a los suyos a través de una política de amiguetes.…  Seguir leyendo »

«Todas las familias felices se parecen entre sí; las infelices son desgraciadas a su propia manera», León Tolstói.

Todo populismo se parece entre sí y, en Valencia, fracasa a su propia manera. En 2015 se firmó en la capital del Turia el «gran contrato municipal», apadrinado por un intercambio de poderes a nivel autonómico. Lo acordó el señor Ximo Puig, como presidente de la Generalitat, con el apoyo de Compromís a cambio de que el señor Joan Ribó se convirtiera en alcalde de Valencia con el apoyo del PSPV-PSOE.

Este contrato municipal exigía crear concejalías ajustadas a cada miembro de Compromís, PSPV y Podemos para adjudicarse una ciudad sin modelo ni proyecto común, y asegurando a cada concejal una cuota de poder y libertad de acción en su reino de taifa.…  Seguir leyendo »

El gran contrato social de solidaridad intergeneracional reside, en gran parte, en apoyar y facilitar la vida y el trabajo al autónomo y a la pyme.

En muchos aspectos, España sigue estando diseñada y legislada para una sociedad de tipo industrial perteneciente al siglo XX, donde la memoria era la base de la educación, la productividad se basaba en las economías de escala y la vida laboral comenzaba a los 25 y, tras cuarenta años cotizando, llegaba la jubilación, con una esperanza de vida de 73 años. Una sociedad, en la que su célula más preciada, la familia, tenía un comportamiento prácticamente estándar y homogéneo, con capacidad de endeudamiento gracias a un trabajo estable, un empleo para toda la vida en la misma empresa con 14 pagas, además de un mes entero de vacaciones en agosto, horarios de ocho horas de lunes a viernes y derechos acumulados.…  Seguir leyendo »