Francisco Bustelo

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La crisis ha demostrado que el egoísmo humano en que se basa la economía de mercado, y que bien encauzado resulta eficaz, puede desbocarse y convertirse en una codicia desmesurada de quienes manejan los hilos de las finanzas, con lo que estas se deterioran y con ellas el conjunto de la economía. El menoscabo consiguiente del bienestar de la mayoría, muy apreciable en países como España, puede durar años y hasta lustros, por las muchas dificultades que obstan la recuperación.

¿Cómo es posible, cabe preguntarse, que países avanzados en tantos aspectos no previeran la crisis y tarden tanto en superarla? Tal cosa se explica en políticos de la derecha para quienes el libre mercado es la panacea de todos los males y no ven las fallas del sistema hasta que se producen.…  Seguir leyendo »

Esta maldita crisis deja todo patas arriba. No solo menoscaba el bienestar de millones de personas. Además, pone en solfa nuestros saberes. Los economistas, por ejemplo, han visto tambalearse los cimientos de su profesión. No supieron prever la Gran Recesión ni saben cómo atajarla, lo que no les impide seguir dando consejos. ¿Cuáles fueron los que le dieron al anterior presidente del Gobierno desde su Oficina Económica? A juzgar por los resultados no debieron de ser muy buenos, aunque fueran voluntariosos, por lo que el presidente, agradecido, recompensó a su principal consejero en la materia con un ministerio y a su antecesor en el cargo con una sinecura en el sector privado.…  Seguir leyendo »

Que los candidatos a la presidencia del Gobierno no se aclaren demasiado sobre qué harán para arreglar la maltrecha economía si ganan las elecciones no es del todo culpa suya. Y es que la crisis económica es también una crisis de conocimientos. Resulta ser una penosa paradoja, pero lo cierto es que en una época de avances científicos en casi todos los campos hay una excepción: la ciencia económica se encuentra atrasada, como se hace patente cada día con motivo de lo que todo el mundo llama ya la Gran Recesión.

Las recetas de los economistas para sacarnos del atolladero suelen ser contradictorias, sin que los gobernantes sepan a qué carta quedarse.…  Seguir leyendo »

A vista de pájaro fue el título de una serie de Televisión Española de hace años que mostraba, tomados desde un helicóptero, paisajes de nuestro país en su rica variedad. Ahora, en vísperas de unas elecciones generales, es buena ocasión para subirse al helicóptero del historiador y, también a vista de pájaro, contemplar desde lo alto nuestro abigarrado paisaje político, social y económico. Para ello será menester olvidarse de los azacaneos de la vida cotidiana y de la multitud de opiniones sobre la cosa pública, con diagnósticos inapelables de lo que nos pasa, recetas infalibles para remediar nuestros males y descalificaciones de todo el que piensa distinto.…  Seguir leyendo »

Hace más de dos siglos Adam Smith sostuvo que el egoísmo humano, bien encauzado, conduce a la prosperidad general. Aunque a trompicones y de modo harto desigual, la historia parece haberle dado la razón. El bienestar material de los llamados países desarrollados se ha multiplicado desde que el pensador escocés escribió La riqueza de las naciones (entre 1850 y 2000 ese bienestar se decuplicó en Estados Unidos y se quintuplicó en España). Ahora, sin embargo, la crisis que padecemos ha supuesto un trompicón tal que ha puesto incluso en cuestión los postulados smithianos.

Como la codicia de algunos financieros fue la causa principal del quebranto iniciado hace tres años, cabe preguntarse si el egoísmo ha aumentado, o bien si no se sabe cómo encauzarlo.…  Seguir leyendo »

Con sus muchos aspectos positivos, el progreso suele tener, como contrapartida, algunos aspectos negativos. Véase un notable ejemplo del final de la prehistoria. Si nos remontamos en el pasado, hace unos 10.000 años los seres humanos empezaron a registrar cambios fundamentales en su forma de vivir, con unos avances que en unos milenios acabaron extendiéndose por todo el orbe. Fue la llamada revolución neolítica, uno de los grandes hitos de la historia de la humanidad, cuyo nombre, que hace referencia a una nueva Edad de Piedra, no es nada apropiado. Lo que en realidad supuso el neolítico fue la aparición, con la agricultura y la ganadería, de lo que cabe denominar el excedente económico, es decir, la posibilidad de disponer por primera vez de un sobrante de alimentos y otros bienes, que cabía acopiar para el mañana.…  Seguir leyendo »

Dicen, cuentan, que la izquierda europea está de capa caída, ya que ante la crisis no ha sido capaz de aportar soluciones propias, cuando tenía una ocasión pintiparada para hacer valer sus ideas y enderezar los entuertos del capitalismo. Y citan el caso de España. Los socialistas en el Gobierno se quedaron primero paralizados, sin tomar medidas cuando empezó el retroceso de la economía, y, luego, cuando las toman, recurren a recortar el Estado de bienestar, lo que parece un despropósito para quienes ese bienestar es una de sus principales metas.

Ocurre, sin embargo, que todo o casi todo en la historia tiene su lógica.…  Seguir leyendo »

La agitación política tan grande que padece España se ha recrudecido últimamente por causa de las medidas contra el déficit público que ha tomado el Gobierno y por la suspensión del juez Garzón, pero en realidad ya existía antes, desde hace años, cuando menos desde 2004. Y es que en España sucede algo insólito, que no se da en otros países avanzados, a saber, el fiero y poco civilizado enfrentamiento entre el partido que gobierna y el principal partido de la oposición.

Tal cosa, digo, es insólita, puesto que uno es de centro-izquierda y el otro de centro-derecha, con lo que, pese a las apariencias, la distancia ideológica que los separa en cuestiones de fondo es pequeña.…  Seguir leyendo »

La racionalidad del ser humano explica su historicidad, es decir, su capacidad para hacer historia. ¿Y qué otro sentido tendría ese hacer que no fuera progresar, esa cualidad progrediente, para usar un término orteguiano, que tiene nuestra singular especie? Incluso en las interpretaciones sobrenaturales late la idea de que hay que progresar hacia el bien en este valle de lágrimas para tener plaza en el Paraíso.

La humanidad avanza porque ése es su destino, pero lo hace despacio, a distinto ritmo según las épocas, con zigzags casi siempre, a veces con retrocesos. Tal cosa explica que haya quienes, ateniéndose al corto plazo, nieguen el progreso e incluso auguren ominosas regresiones.…  Seguir leyendo »