Francisco de Borja Lasheras

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

En su ensayo ¿Una gran ilusión?, escrito en 1996, Tony Judt argumentaba que el mito de Europa se construyó sobre lo que no habría sido sino el resultado fortuito de distintos intereses y culturas políticas, “necesario dadas las circunstancias” de la postguerra y “posible por la prosperidad” que vivió Europa Occidental tras su reconstrucción. En la agenda de las élites de lo que era en esencia un club de la Europa rica, habían primado intereses nacionales coincidentes en ese momento. EEUU resolvía el problema de seguridad ante el bloque soviético, tras cuyo Telón se encontraba esa otra media Europa, exótica y desconocida.…  Seguir leyendo »

Solo he visto a Ratko Mladic en la televisión y el ordenador, pero conozco bien su legado en Bosnia oriental. Viví un par de años a principios de esta década en la municipalidad de Foca, en el Alto Valle del río Drina, fronterizo entre Bosnia, Montenegro y Serbia. Mladic nació por allí, en Kalinovik, un pueblucho apartado en las altiplanicies de Treskavica. Es una región de montes, cañones y nieblas, muy aislada, sobre todo en invierno. Más allá de su magnífica naturaleza salvaje, el Valle del Drina es conocido porque durante la guerra de Bosnia (1992-95), cuando casi todas las cámaras miraban al sitiado Sarajevo, en poblaciones como Gorazde, Visegrad, Srebrenica o la propia Foca se llevó a cabo gran parte de la limpieza étnica de bosnios musulmanes y otros crímenes dantescos.…  Seguir leyendo »

A pesar del ruido sobre Cataluña, hay que seguir refutando las posverdades del procés, con la esperanza de recuperar el seny. Vista la tendencia de sus spin doctors de apropiarse sin rubor de causas ajenas, es además preciso hacerlo por respeto a las ilusiones y dramas de otros pueblos, gratuitamente banalizados. Esta apropiación indebida incluye selectivas comparaciones con Balcanes; en concreto, con la secesión de Eslovenia en 1991, como independencia diferida, y de Kosovo (2008), como independencia unilateral proclamada por un parlamento, como hizo la mayoría secesionista el pasado 27 de octubre.

Volverán sobre estos casos, así que dejemos claro en qué no se parecen.…  Seguir leyendo »

Todos frivolizamos alguna vez. La frivolidad ante los hechos más dramáticos, las verdades más terribles o las decisiones de mayor impacto a veces funciona como un mecanismo de autodefensa. Este parece ser especialmente el caso en tiempos de inseguridad e incertidumbre como los actuales, con un aire de esperpento o tragicomedia. Por delante de nuestra pantalla del móvil, la tableta o la televisión circulan sin lógica aparente pero sobre todo sin parar imágenes dantescas de brutalidad extrema, como la decapitación en directo de víctimas del Daesh, seguidas de imágenes del absurdo más absoluto, propias de una parodia. El absurdo, pongamos, del antepenúltimo tuit viral del presidente norteamericano -decidido claramente a ser un líder mundial por lo menos en esta categoría-.…  Seguir leyendo »

Hubo un tiempo en el que muchos admirábamos las cualidades de la mejor tradición política británica. Leíamos las propuestas que el ejército de Oliver Cromwell, en plena Guerra Civil inglesa, hizo en los debates de Putney, de enorme contenido revolucionario, democrático e igualitario para la época. Nos entusiasmábamos por pensadores como Burke o estadistas como Churchill, por no hablar de fenómenos como los Beatles. Seguíamos las discusiones sobre escuelas, impuestos u hospitales en el Parlamento británico, en las que el representante medio desplegaba una capacidad y elegancia retórica así como sentido del humor muy superiores a los de la Carrera de San Jerónimo.…  Seguir leyendo »

Se suele argumentar que los proyectos colectivos necesitan némesis externos y enemigos en general para reencontrar su razón de ser cuando, bien por fracasos, divisiones, inercia o todo ello a la vez, ésta se diluye. Así ha sucedido históricamente con naciones, repúblicas y democracias asediadas o imperios. A menudo, sin embargo, transcurridos esos dramáticos pero breves momentos unificadores, vuelve la implacable normalidad y el declive. La unidad tiende inexorablemente a marchitarse y, bajo la apariencia engañosa de desfiles, banderas y proclamaciones de destino compartido, suelen subyacer las fallas y fracturas que más pronto o más tarde condenan a una comunidad política a la pérdida de rumbo, la decadencia e incluso desaparición.…  Seguir leyendo »

Al sureste de Sarajevo, en la región de Romanija, comienza un altiplano que recuerda al Medio Oeste norteamericano. Tambaleantes postes eléctricos se suceden junto a una carretera que discurre entre colinas y bosques hasta llegar al valle del río Drina. En un desvío mal indicado hay un camino rural que se adentra en un bosque y llega a un claro. Allí encontraron hace seis años una fosa con restos de una decena larga de bosnios musulmanes asesinados en 1992, al comienzo de la guerra, tras caer la zona en manos de las fuerzas serbias de Radovan Karadzic y Ratko Mladic. Esa fosa era una más de tantas que siguen apareciendo en Bosnia.…  Seguir leyendo »

Querida y asediada Europa, mira a Occidente. Al otro lado del Atlántico el presidente electo de EEUU simpatiza con Nigel Farage, Vladimir Putin y otros que no te quieren bien (a los hechos me remito, aunque hoy sean un incordio). Un megalómano que prevé el fin de tu Unión -y que se enteró del Brexit de camino a un encuentro de golf en Escocia el mismo día del referéndum-. Sin ser tremendistas, tu aliado más indispensable podría ser algo más imprevisible y caprichoso. Apuesta por esta relación cuando sea preciso, pero no caigas en la pleitesía de la que hacen gala algunos de tus gobiernos, pensando que todo seguirá igual o incluso que irá a mejor.…  Seguir leyendo »

En esa gran comedia de los Monty Python, La vida de Brian, el Frente Nacional de Liberación de Judea delibera sesudamente sobre cómo secuestrar a la mujer de Pilatos. Si el ‘imperialismo’ de Roma no se pliega a sus exigencias, le cortarán la cabeza. Un hecho cuya ‘total responsabilidad’, clama el líder, corresponderá sólo a Roma, pues, ‘¿qué es lo que han hecho los romanos por nosotros?’. De pronto, los pseudo-revolucionarios comienzan a enumerar, espontáneamente, los beneficios que Roma habría traído a Judea, desde acueductos y carreteras, hasta un mejor sistema de salud pública. O la paz, añade tímidamente uno de ellos.…  Seguir leyendo »

Tenemos miedo. O cuanto menos, en esta nueva era de inseguridad, nos asola la incertidumbre existencial sobre si podremos continuar con la normalidad de cosas básicas como coger el metro, tomar algo en una terraza o ir al área de salidas de un aeropuerto. La normalidad ordinaria de nuestras vidas occidentales, claro, un lujo en el resto del mundo, desde luego en el vecindario de Europa. Vecindario que lleva años en llamas entre guerras, revueltas seguidas de guerras, represión y terrorismo por doquier, en Sahel o Cáucaso, más allá de Oriente Medio. Esa inestabilidad está dentro de nuestras sociedades y precede, mal que les pese a los populistas, pero, desgraciadamente, también a los partidarios del multiculturalismo sin matices, a la dramática crisis de refugiados.…  Seguir leyendo »

España ante una nueva era mundial

En tiempos de afluencia y estabilidad, los gobernantes gozan de la rara suerte de poder abordar problemas más o menos gestionables hoy, antes de que se conviertan en intratables mañana. Los líderes pueden así influir el presente y diseñar el futuro, gobernando para su generación inmediata y, en parte, la siguiente. Pero para ello tienen la difícil responsabilidad de preparar a la sociedad para nuevos desafíos. Nuestros líderes recientes poco han hecho en esto último. Los que llegan, en los tiempos que corren, no tendrán ningún paréntesis de 100 días de oro ni en el ámbito interno ni en la escena internacional.…  Seguir leyendo »

La Era de la Inseguridad

Para Hannah Arendt, “el mayor peligro en reconocer el totalitarismo como la maldición del siglo sería obsesionarse con él hasta el extremo de quedarnos ciegos con los numerosos males pequeños, y no tan pequeños, que siembran la carretera al infierno”. Arendt estaba marcada por una admirable comprensión, demasiado buena para su época, del concepto del mal y su desconcertante banalidad. Una banalidad reflejada en Adolf Eichmann y otros tantos Eichmanns. Amables vecinos, policías locales o simples brutos de taberna, un día; concienzudos ejecutores de trenes de la muerte a Auschwitz, ‘chetniks’ serbios en Srebrenica o ‘ustachas’ croatas en Jasenovac, el día siguiente.…  Seguir leyendo »

De nuestras confusiones sobre Rusia

Sentados en un hotel berlinés, Ilya Yashin rechaza café y opta por zumo, yogurt con frutas y té. Este joven político ruso, de maneras suaves, dice, bromeando, que quiere alcanzar la longevidad o por lo menos no quedarse antes que el eterno Putin. Algo difícil, parece. Los dos empezamos la Universidad hace década y media, cuando Putin asumió el poder tras la convulsa etapa Yeltsin. Crecen las canas y el susodicho no sólo sigue ahí: ha consolidado su control, ha hecho casi indistinguible su proyecto para Rusia con la idea de Rusia, y condicionado, de Georgia a Ucrania, del Báltico a Siria, la agenda de seguridad internacional.…  Seguir leyendo »

El choque de democracias europeas

La ideología tiene muchas ventajas en política y relaciones internacionales. Ver todo problema humano o conflicto bajo un mismo prisma evita el imprevisible e ingrato proceso del análisis, bajo ángulos diferentes, del contexto concreto; pros y contras de las distintas opciones posibles, y nuevos argumentos que aconsejen una vía política distinta a la preferida, por encima de los propios paradigmas, convicciones y prejuicios. Uno gana en seguridad, un bien escaso en esta etapa de incertidumbre y miedo. Las ideas y dogmas políticos infalibles nos dan, además, algo en lo que creer, cuando parece que ya no quedan doseles sagrados, se tambalean las instituciones comunes y el liderazgo convencional no tiene credibilidad.…  Seguir leyendo »

El poeta irlandés William Yeats clamaba, en su apocalíptico Segundo Advenimiento, que «los mejores carecen de toda convicción y los peores están llenos de apasionada intensidad». Escrito hace 100 años, poco después del primer suicidio colectivo europeo, este poema es de plena actualidad en lo que concierne a la cuestión del Reino Unido y Europa y la decadencia del proyecto europeo, así como la frivolidad de la política moderna en general.

Hace años que los pro-europeos, en Londres o el continente, no inspiran adhesión al proyecto ni convencen suficientemente sobre su necesidad en el siglo XXI o las bondades de la UE para el Reino Unido y viceversa.…  Seguir leyendo »

Decía Richard Titmus que «sin noción de viento y corrientes, las sociedades no se mantienen a flote durante largo tiempo, moral o económicamente, sacando el agua» de la balsa. Algo parecido sucede con esta Europa que hace aguas por todos los lados, como todo proyecto colectivo cuando se agotan o resquebrajan los consensos sobre su finalidad última. El paisaje de la cosa pública europea es verdaderamente desolador: generalización del discurso populista; brotes de antisemitismo e islamofobia, en plena tormenta post Charlie Hebdo; merma de derechos y libertades (primero a Los otros, luego a Nosotros) en aras de la seguridad; vuelta de las políticas identitarias, etc.…  Seguir leyendo »

El refuerzo de la seguridad en Afganistán, por medio de un sustantivo despliegue militar liderado por Estados Unidos, busca estabilizar el país a corto plazo, sentando parte de las bases necesarias que, con posterioridad, permitan complejas negociaciones con los distintos grupos insurgentes. El momento político que se vive allí también es clave de cara a las elecciones presidenciales de agosto. Sin embargo, los desafíos de la construcción de un Estado viable y el abrumador compromiso internacional que ello requerirá seguirán siendo una cuestión sin fácil respuesta. Ésta es, en suma, la impresión que nos produjo una reciente visita a Herat, la desértica provincia de Kandahar, bastión talibán, y un Kabul con checkpoints y muros, por donde es necesario moverse con casco y chaleco antibalas.…  Seguir leyendo »

Es difícil que viva todavía alguno de los firmantes del Tratado del Atlántico Norte, más conocido como Tratado de Washington, que mañana cumple 60 años. Pero si así fuera y pudiera ser testigo del estado actual de la OTAN, imagino bien su asombro. Por varias razones: el éxito de la empresa; las profundas dudas que, sin embargo, aquejan a sus miembros; y su misma pervivencia. Las alianzas entre Estados responden a unos intereses estratégicos concretos en un momento dado, y pueden cambiar ante nuevas circunstancias y por exigencias de la ‘realpolitik’, como bien sabía Bismarck. Como norma son, pues, temporales. No obstante, la OTAN ha venido incluyendo nuevos miembros (muchos del extinto Pacto de Varsovia, su equivalente al otro lado del Telón) y lleva camino de ser la alianza más duradera de la historia moderna.…  Seguir leyendo »