Gabriela Bustelo

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2007. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Esperanza Aguirre, vecina del madrileño barrio de Malasaña, ha empezado a ir a misa, donde se la encuentra ahora un amigo, que llevaba décadas sin verla por allí. ¿Qué ha sucedido para que Aguirre sienta la necesidad de darse a la liturgia católica local, en una iglesia mantenida al parecer con pastizales opusinos?

Pudiera ser que la vereda de los años insufle la necesidad de encontrarse con el Altísimo, o tal vez sea la presión de la derechona (Paco Umbral, morituri te salutant) para endiñar la religión católica en la vida pública, como un sinequanon de esos españoles de bien que siempre son los otros, nunca los unos.…  Seguir leyendo »

La bandera nacional sobre la Biblioteca Nacional de Madrid

“Nos jugamos el futuro de nuestros hijos. Esto no puede seguir así” se oye en la tienda de la esquina. Tiempos son estos en que todo el mundo habla de política: los ancianos, las parejas entre sí, los tenderos con los clientes, los vecinos al encontrarse en las aceras. Las gentes han empezado a mirarse con recelo en los lugares públicos, por miedo a que puedan saberse sus opiniones políticas, que hace unos años se comentaban sin remilgos. En los barrios vuelan las anécdotas sobre altercados y broncas callejeras, sobre conocidos que se han quedado sin trabajo, sobre el suministro de electricidad…

Esta escena sucede en el Madrid de 1935, un año antes de la guerra civil que convertiría a España en un país sajado en dos bandos irreconciliables durante todo el siglo siguiente.…  Seguir leyendo »

Twitter podría ser la demostración fehaciente de que el hombre desciende del mono, dada la propensión del usuario medio a duplicar conductas con la mímica propia del orangután. La última pantomima tuitera consiste en repetir como una gracula que Ciudadanos es un partido inútil, que el centrismo no existe en el resto del mundo y que el liberalismo no es una verdadera ideología sino un sentimiento o entelequia que se mece en las arenas movedizas del pragmatismo.

Llama la atención que en un país cuyo bipartidismo se ha desdoblado en minipartidos replicantes de la izquierda y de la derecha, el problema parezca ser ese tercer partido nacional que se define como constitucionalista, postnacionalista, liberal y progresista.…  Seguir leyendo »

Todos hemos visto a Pedro Sánchez correteando tras el presidente estadounidense Joe Biden para hacerse la foto en la cumbre de la OTAN inaugurada el 14 de junio. Pero cabe preguntarse qué habría dicho Biden si Sánchez le hubiera podido contar en su crujiente inglés a qué se está dedicando estas últimas semanas.

Es probable que en un primer momento el pope del progresismo yanqui ni siquiera lograra entender lo de los indultos a los cabecillas independentistas. Y explicar lo de la financiación del separatismo catalán por parte de todos los presidentes de la democracia española no habría contribuido a que Biden lograra desentrañar la compleja trama de corrupción política derivada del café para todos de la Constitución del 78.…  Seguir leyendo »

Hace algo más de una década Fareed Zakaria publicó un ensayo titulado El mundo después de USA presagiando un tiempo nuevo en que Estados Unidos se vería obligado a enfrentarse a los países imitadores de su modelo socioeconómico. La cruzada democratizadora de Estados Unidos estaba muy bien, pero varios de los émulos repartidos por el mundo supondrían un serio desafío para su hegemonía.

Formado en Yale y Harvard, con una prestigiosa carrera como analista político, el hoy célebre Zakaria dirige en CNN el programa de actualidad GPS y firma una columna en el Washington Post. En las redes sociales es conocido por su defensa de la información veraz con eslóganes del tipo datos versus anécdotas.…  Seguir leyendo »

Una vuelta por el Madrid postsanchista basta para constatar la brisa celebratoria que se respira en esta ciudad con espíritu de metrópoli resistente al imperio opresor. Las risotadas tintinean en las terrazas que (con maestría sin rival dado su funcionamiento casi ininterrumpido durante la pandemia) han convertido las aceras urbanas en salones a cielo abierto, luciendo cómodos muebles, estufas flamígeras, plantas colgantes y hasta grandes pantallas para ver el fútbol.

Tras el 4-M la tribu madrileña, que venía obedeciendo desde marzo de 2020 las órdenes del bigobierno, ha superado sus últimos remilgos y se proclama ahora liberal de toda la vida, sin saber muy bien qué demonios quiere decir eso.…  Seguir leyendo »

En esta España chirbesca que pasó de la economía de huerto y taberna al pelotazo del europeísmo, la recalificación chusca y la Mercedes Fashion Week, lo que peta ahora es el producto de autor. Edificios de autor, cocinangas de autor, prendas de autor, tiendas de autor, coches de autor.

En esta España donde son horteras hasta los comunistas, donde todo ñiquiñaque farda en las redes de lo que come y lo que bebe, donde robar imprime carácter, no eres nadie si no sabes lo que es una cerveza de autor para pedirla a gritos en la terraza de abajo.

En esta España pandémica donde está prohibido viajar, ligar y, si me apuras, trabajar, el terraceo es la actividad más emocionante de nuestra vida.…  Seguir leyendo »

El vocablo feminismo, como sucede con las palabras malsonantes, ha ido pasando por diferentes etapas, según el grado de aceptación popular del término.

Tras su apogeo de 1970, atravesó décadas intangibles como las de 1990-2010, cuando las jóvenes occidentales lo consideraban un término obsoleto que, por decirlo en lenguaje ad hoc, aludía a una realidad fósil.

En 2015, el movimiento Me Too aportó al feminismo del nuevo milenio una carga de energía cinematográfica, con el consiguiente aluvión de camisetas que blandían orgullosamente la palabra rescatada entre los papeles de tul del secreter de la abuela. El feminismo había vuelto.

Para las adolescentes que lo acababan de descubrir, aquello era una cosa frenéticamente actual, que alguna de las más enteradas relacionaba con una tal Simone de Beauvoir, autora de un tochazo llamado El segundo sexo.…  Seguir leyendo »

En España, el único partido político que se define como centrista es Ciudadanos. Partido que, según las recientes evaluaciones demoscópicas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), se percibe hoy entre los 37 millones de personas que forman el electorado nacional como de derechas o, incluso, de extrema derecha.

Sin duda, influye la foto de Colón del 10 de febrero de 2019, donde los entonces dirigentes del PP (Pablo Casado), de Ciudadanos (Albert Rivera) y de Vox (Santiago Abascal) posaron juntos en la madrileña plaza de Colón.

La imagen grabada en el cerebro del votante estándar asocia con la derecha dura a los políticos que salían junto a la macroescultura de hormigón de Vaquero Turcios dedicada al descubrimiento del Nuevo Mundo.…  Seguir leyendo »

En el Twitter español, ágora virtual donde los compatriotas entran ufanos a darse una vueltecica y a menudo salen llorando lagrimones, una de las batallas no resueltas es la de la religión.

“¡Tú eres de la Secta Satánica Anticristiana!”, me han tuiteado a gritos alguna vez cuando he pretendido hablar civilizadamente sobre el error de concepto que arrastra España en esto de las creencias divinas. Llevo picando incautamente desde hace años y en Navidad suelo cometer la temeridad de meter baza sobre el asunto, concitando berrinches de mis seguidores católicos más propensos al reventón.

Esta Navidad de la coronacrisis me lie la mascarilla a la cabeza y fui a por todas, optando por soltar la bomba MOAB sobre la religión, la madre de todas las opiniones explosivas, a ver qué sucedía.…  Seguir leyendo »