Gregorio Luri Medrano

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El retorno de la ortodoxia pedagógica

De la Logse para aquí, el PSOE ha sido pedagógicamente la ortodoxia. No lo digo con afán de ofender, aunque es muy probable que la ortodoxia sea siempre la derecha. Sólo pretendo señalar que en los últimos 25 años el discurso pedagógico hegemónico ha sido el socialdemócrata. No pongo en duda, en absoluto, las buenas intenciones que lo guían. Pero no nos separan nuestras buenas intenciones, sino su contenido.

En política, las buenas intenciones las carga el diablo. Pienso en el masivo apoyo que obtuvo en el Senado norteamericano el nombramiento de Arne Duncan como Secretario de Educación de Obama. A pesar de ello, fue incapaz de llevar a buen puerto su principal iniciativa, la Race to the Top.…  Seguir leyendo »

Laicismo y ayuda extranjera

Como no había manera humana de desenredar una cuestión que se estaba debatiendo en el Congreso de los Estados Unidos, Benjamin Franklin propuso hacer un pequeño descanso para rezar, a ver si con la ayuda del cielo encontraban la sagacidad que necesitaban. Alexander Hamilton protestó airadamente alegando que no tenían necesidad de recibir ayuda extranjera. Esto era el laicismo.

El laicismo nace cuando el Estado se cree capaz de nacionalizar las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) y las administra con la ayuda de una nueva religión, la patriótica, promesa y liturgia de salvación colectiva. El laicismo era el reto que la fe republicana le lanzaba a la fe religiosa.…  Seguir leyendo »

“El secreto de los crecimientos y de las decadencias de las sociedades está en el uso que hacen de los pronombres”, decía Donoso Cortés. Así es porque la salud de una comunidad política se mide por el valor que le concede al nosotros. Quizá algún avispado se pregunte quiénes demonios somos nosotros. Digámosle, con Antonio Maura, que “nosotros somos nosotros”. Si hay que explicarle algo más, tenemos un problema.

O sea, que tenemos un problema.

Ya veo levantar la mano a los Azañas para explicarnos “la obligación que tenemos los españoles de ser nosotros mismos” (como la propia biografía de Azaña pone de manifiesto, mal andamos si ésta es una obligación y, sobre todo, si ha de ser explicada), o a los Zapateros, para asegurarnos de que en este hotel que es nuestro país, el patriotismo se reduce a la calidad del servicio.…  Seguir leyendo »

No puedo hablar de la integración en Cataluña sin pensar en mi amigo Mohamed, un hombre de una generosidad tan apabullante que, a cambio de un favor laboral, se empeñó en regalarme una casa que tenía en el campo, cerca de Tetuán. Finalmente, le acepté una chilaba hecha a mano que debe valer lo suyo, pero que mis hijos utilizan cuando se disfrazan de apropiadores culturales. Tras conseguir la nacionalidad española, vino a enseñarme su carnet de identidad y a decirme que había matriculado a sus hijas en un colegio de monjas porque la escuela pública del barrio estaba llena de moros.…  Seguir leyendo »