Gregorio Luri Medrano

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Abril de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

He bajado a escribir esta necrológica a la terraza del Petit Café, en la Plaza de Ocata. Al fondo de la calle Pintor Miquel Villá está el Mediterráneo. A esta hora la luz del mediodía le arranca chispeantes reflejos asalmonados a su superficie.

La cultura es esto: el intento de combatir con palabras el silencio del ser. Es importante recordarlo en la muerte de Steiner, humanista rezagado, porque hoy, a las puertas del poshumanismo, nos sentimos más necesitados que nunca de palabras.

Son frecuente los lamentos por la crisis del humanismo. Pero no está nada claro que lo que nos mueva sea el amor a las humanidades.…  Seguir leyendo »

Conservador y con estos calores

Con este calor, me van a permitir ustedes que me atreva a entretener su ociosidad con 20 tesis (más una) que pretenden esbozar un conservadurismo de andar por casa (que es el único que tiene sentido). Ya sé que si, en España, nadie está tentado por el conservadurismo en invierno, pocas esperanzas tengo de tentarlo cuando está en chancletas, pero espero que la laxitud del estío me gane, aunque sea por pereza, alguna benevolencia.

I. El conservadurismo hoy es la heterodoxia. La ortodoxia esta okupada por la izquierda. Esto significa que es muy fácil prever qué dice la Vulgata progre sobre cualquiera tema, mientras que es aventurado suponer lo que dirá un conservador.…  Seguir leyendo »

Nos gusta engañarnos a nosotros mismos

«Estoy en una edad -me confesó recientemente un amigo argentino-, en que comienzo a tener opiniones que no comparto». No tardé en descubrir que ese era también mi caso. Los años me estaban forzando a una incómoda convivencia con algunas de mis opiniones más queridas. Uno lleva adheridas, parece que de forma inevitable, muchas más opiniones que argumentos, lo cual parece ser de gran utilidad en estos festivales del pensar-sintiendo que son las campañas electorales. El pensar sintiendo es el pensar propiamente democrático, porque para la emoción todo el mundo vale…. Y, por lo tanto, todo el mundo vale también para la decepción (que, en lo relativo a las cosas humanas, suele ser un simple síntoma de ignorancia).…  Seguir leyendo »

Todo el mundo es bueno

En el año 2011, en unas jornadas organizadas por el Colegio de Doctores y Licenciados de Cataluña en la Seu d’Urgell, Alejandro Tiana, actual secretario de Estado de Educación, nos dijo, para ponernos al día, que algunos profesores están representando a Hamlet y andan tan metidos en su papel que no se dan cuenta de que les han cambiado el decorado a sus espaldas y que ahora en lugar del castillo de Elsinor tienen un McDonalds. Estas dos imágenes son importantes porque nos indican un radical vaciado de algo que fue importante y su sustitución por otra cosa cuyo contenido no es fácil de definir.…  Seguir leyendo »

El retorno de la ortodoxia pedagógica

De la Logse para aquí, el PSOE ha sido pedagógicamente la ortodoxia. No lo digo con afán de ofender, aunque es muy probable que la ortodoxia sea siempre la derecha. Sólo pretendo señalar que en los últimos 25 años el discurso pedagógico hegemónico ha sido el socialdemócrata. No pongo en duda, en absoluto, las buenas intenciones que lo guían. Pero no nos separan nuestras buenas intenciones, sino su contenido.

En política, las buenas intenciones las carga el diablo. Pienso en el masivo apoyo que obtuvo en el Senado norteamericano el nombramiento de Arne Duncan como Secretario de Educación de Obama. A pesar de ello, fue incapaz de llevar a buen puerto su principal iniciativa, la Race to the Top.…  Seguir leyendo »

Laicismo y ayuda extranjera

Como no había manera humana de desenredar una cuestión que se estaba debatiendo en el Congreso de los Estados Unidos, Benjamin Franklin propuso hacer un pequeño descanso para rezar, a ver si con la ayuda del cielo encontraban la sagacidad que necesitaban. Alexander Hamilton protestó airadamente alegando que no tenían necesidad de recibir ayuda extranjera. Esto era el laicismo.

El laicismo nace cuando el Estado se cree capaz de nacionalizar las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) y las administra con la ayuda de una nueva religión, la patriótica, promesa y liturgia de salvación colectiva. El laicismo era el reto que la fe republicana le lanzaba a la fe religiosa.…  Seguir leyendo »

«El secreto de los crecimientos y de las decadencias de las sociedades está en el uso que hacen de los pronombres», decía Donoso Cortés. Así es porque la salud de una comunidad política se mide por el valor que le concede al nosotros. Quizá algún avispado se pregunte quiénes demonios somos nosotros. Digámosle, con Antonio Maura, que «nosotros somos nosotros». Si hay que explicarle algo más, tenemos un problema.

O sea, que tenemos un problema.

Ya veo levantar la mano a los Azañas para explicarnos «la obligación que tenemos los españoles de ser nosotros mismos» (como la propia biografía de Azaña pone de manifiesto, mal andamos si ésta es una obligación y, sobre todo, si ha de ser explicada), o a los Zapateros, para asegurarnos de que en este hotel que es nuestro país, el patriotismo se reduce a la calidad del servicio.…  Seguir leyendo »

No puedo hablar de la integración en Cataluña sin pensar en mi amigo Mohamed, un hombre de una generosidad tan apabullante que, a cambio de un favor laboral, se empeñó en regalarme una casa que tenía en el campo, cerca de Tetuán. Finalmente, le acepté una chilaba hecha a mano que debe valer lo suyo, pero que mis hijos utilizan cuando se disfrazan de apropiadores culturales. Tras conseguir la nacionalidad española, vino a enseñarme su carnet de identidad y a decirme que había matriculado a sus hijas en un colegio de monjas porque la escuela pública del barrio estaba llena de moros.…  Seguir leyendo »