Guillem López Casasnovas

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Cuidado con la renta básica

A cualquier Administración le cuesta mucho generar nuevos ingresos; ni los márgenes para gravar nuevas bases lo permiten, ni la posibilidad de hacerse simpático poniendo nuevos impuestos lo recomienda. De modo que un descosido en el gasto, en un momento dado, puede provocar daños irreparables. Esto viene a cuenta de la propuesta de renta básica que con una cierta alegría los partidos ponen sobre la mesa. Uno entiende que cuesta mucho oponerse a dicha propuesta de manera categórica, en un contexto poscrisis y visto lo que ha pasado con la redistribución de la renta.

Pero la responsabilidad manda, y obliga al menos a debatir tres cuestiones antes de abrazarse a la renta básica.…  Seguir leyendo »

La nueva financiación autonómica

Es bueno pensar que con buena disposición todo tiene arreglo. Permítanme, sin embargo, que haga una serie de reflexiones destinadas a clarificar la situación para juzgar si es posible hacer converger los intereses de las distintas comunidades autónomas (CC AA) y la Administración General del Estado (AGE) en lo que sea la nueva financiación autonómica. Son muchas las horas que hemos invertido algunos en la comisión de expertos creada por el ministro Montoro para asumir ahora un falso consenso sobre la base de eufemismos que pretendan satisfacer a todas las partes con equívocos que eludan los problemas. Y es que, tal como se puede constatar en los múltiples votos particulares, el informe encubre desacuerdos sustanciales.…  Seguir leyendo »

Las sucesivas propuestas “definitivas” del modelo de financiación autonómica y sus continuas revisiones han puesto de manifiesto las carencias que éste presenta, entre las que se han destacado su gran complejidad, su falta de transparencia y su incapacidad para resolver satisfactoriamente los problemas de eficiencia y equidad. En concreto, en el actual modelo no existe una equivalencia entre las responsabilidades de gasto que tienen atribuidas las comunidades autónomas y de ingreso, ya que la autonomía financiera es muy limitada y la responsabilidad fiscal, muy escasa.

En este sentido, para intentar favorecer un acuerdo presenté a la Comisión las grandes líneas de un modelo que a mi entender cumple mejor los objetivos anteriores y que no obtuvo suficientes apoyos significativos.…  Seguir leyendo »

Àlex Costa, Xavier López, Josep Lluís Raymond y Jaume Garcia (atención, este último expresidente del Instituto Nacional de Estadística) nos cuentan en una ponencia para la International Conference on Regional Science del 2015 la conveniencia de ajustar por las diferencias regionales en el poder de compra. Y cómo el vigente reglamento de contabilidad nacional y regional de la Unión Europea reconocía que el hecho de que los países tuvieran diferentes precios complicaba las comparaciones geográficas de precios y volúmenes.

Este problema, que ya identificó Simón Sosvilla y otros académicos en un documento de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) hace más de una década, suponía en España unas diferencias incluso superiores a las de los precios de la UE a 15; problema que no se soluciona mediante el uso de los tipos de cambio, sino a través de utilización de las paridades de poder adquisitivo (PPA).…  Seguir leyendo »

El objetivo de este artículo es mostrar que las estimaciones que se hacen de las balanzas fiscales dependen de las realidades políticas y económicas en las que, o desde las que, se alimenten. Sin acuerdo sobre lo que queremos medir, estamos ante un diálogo de sordos.

El debate de las balanzas fiscales es político, no técnico. Y no crea quien se sienta a disgusto por ese motivo que lo podrá soslayar con discusiones desorientadas en torno a “diversos métodos alternativos” y “baile de cifras resultantes de diferentes enfoques”, como si fueran todos ellos “válidos y capaces de derivar un saldo a conveniencia”.…  Seguir leyendo »

No me parece lógica la deriva que están tomando las propuestas de copagar según renta en servicios públicos. Sí entiendo que en la disyuntiva de anclar y reducir prestaciones, que aún siendo efectivas son de coste coyunturalmente inasumible, se deba de explorar también la posibilidad de acompañar el esfuerzo solidario del contribuyente en su financiación con el del usuario. Pero la utilización de la renta como módulo de dicha aportación tiene al menos dos contraargumentos. Por un lado, si el objetivo del copago es reducir consumo que se estima inadecuado (versión tiquet moderador), no se entiende qué razón hay para ajustarlo por renta.…  Seguir leyendo »

Hoy se entienden demasiadas cosas diferentes por copago como para pensar que resulte factible su aplicación práctica, incluso en el caso de que políticamente se acabe estimando que es deseable. Ciertamente, aunque la confusión ayuda a que una parte de la ciudadanía aparente estar de acuerdo, es más que probable que en la concreción final de la medida se retracte. El problema radica en la ambigüedad con la que nos referimos al término copago, más allá de la pretensión de hacer más sostenible -de ahí el acuerdo- el actual sistema sanitario. Visto el atasco en el que esto nos sitúa, sugiero que una vez reconocido el valor pedagógico de la idea de copago («nada es gratuito», «el usuario debe poder responsabilizarse de parte del coste»), se articule en cada momento y tipo de servicio de la manera más práctica y con el sentido más clínico posible.…  Seguir leyendo »

Algunas declaraciones políticas han puesto en cuestión, los últimos meses, la actuación ante la crisis de una de las instituciones con más prestigio hasta ahora en nuestro país: El Banco de España. Cabe recordar que se trata de una institución que, a partir del estatuto garante de su independencia, debe permitir la preservación de su mandato de regulación, supervisión y tutela de las entidades financieras españolas. Una función importante, ya que España cuenta con un sector financiero que juega en la champions league de los mejores bancos, por encima de lo que es España en el conjunto de la economía mundial.…  Seguir leyendo »

Era probable, pese a que algunos negaban que acabara siendo posible. Los datos que ya en el 2005 analizábamos (Guillem López y Ana Mosterín, Nota d’Economia, 2006) así lo indicaban. Entre 1981 y el 2001 los jóvenes perdían bienestar relativo, al menos en la parte resultante de la distribución de rentas procedentes del mercado de trabajo. España iba bien, pero la contratación la marcaban a menudo contratos basura y unos sectores económicos de demanda de empleo poco cualificada. Se detectaba con claridad que las mejoras de ingresos iban mayoritariamente a adultos con contratos indefinidos y a jubilados, protegidos por un sistema de pensiones que seguía siendo generoso pese a la perspectiva demográfica.…  Seguir leyendo »

Cuando en la economía constatamos lo frágil que es la memoria de algunos que denuncian ahora la ruina (fiscal, del tigre celta irlandés) de aquello que antes alababan (el amparo al negocio financiero y la excelencia de la baja tributación para competir y no coordinar la fiscalidad europea), o de aquellos analistas que corrigen horizontes para intentar no hacer más el ridículo con sus falsas predicciones de catástrofe (la economía mundial vuelve a crecer al 5% en términos reales), me han venido a la memoria unas lecturas casuales.

Así, leía hace poco en un periódico de Madrid el reconocimiento del periodista, ideólogo de la derecha españolista, Luis María Anson de que el café para todos de las autonomías era una error.…  Seguir leyendo »

Los catalanes nos cargamos de razón cuando exigimos que con el nuevo Estatut se establecieran unas relaciones fiscales más justas con la Administración del Estado. Formo parte de quienes trabajamos analizando datos y buscando argumentos en sistemas comparados y, a partir de las evidencias, sacamos conclusiones. Fue así como el Parlament reivindicó que la nueva financiación autonómica contemplase cosas tan sensatas como, por un lado, una redistribución territorial de recursos precisa y acotada a los servicios esenciales del bienestar; y, por otro, que esa redistribución entre todas las autonomías tuviera una limitación: que no alterara el orden de comunidades autónomas según la renta per cápita.…  Seguir leyendo »

De modo intermitente se escuchan voces que sugieren una amnistía fiscal como forma de incorporar a la economía el dinero que en su día se refugió fraudulentamente en lugares ajenos al control de la Hacienda Pública. La razón aparenta ser obvia: la falta de liquidez de que adolecen las empresas requiere reintegrar a los circuitos normales de financiación la tesorería que en su momento salió de los mismos. Es cierto que no concederles una amnistía acentúa sus dificultades financieras. Sin embargo, contra el fraude no pueden existir treguas sin menoscabar la credibilidad de un Estado de derecho. Cuestión distinta es habilitar mecanismos legales para que quienes defraudaron puedan regularizar voluntariamente, con plena seguridad jurídica, su situación tributaria.…  Seguir leyendo »

Leo, con sorpresa, algunas valoraciones de la reforma sanitaria del presidente Obama que pueden crear confusión. Es el caso, por ejemplo, de quienes identifican los cambios legislativos en EEUU con la universalización de los cuidados de salud; o la similitud del futuro sistema con algunos rasgos de los modelos sanitarios europeos, se trate de servicios de salud administrados públicamente o de sistemas de aseguramiento social. Nada más lejos de la realidad.

Lo que ha firmado Obama es una reforma profunda, eso sí, pero no radical. No cambia la naturaleza del sistema, que continúa anclado básicamente en el aseguramiento privado. No garantiza la cobertura universal ni ahora –apenas afectará la ley a una sexta parte de los hoy no asegurados– ni en el 2019.…  Seguir leyendo »

Ya no hay dudas, por si alguien las tenía, de que los tiempos que se avecinan van a ser difíciles. Muy difíciles. De ahí mi insistencia en que, en el velo de la ignorancia acerca de quién ganará las próximas elecciones, se deberían pactar hoy los procedimientos para tomar mañana, rápidamente, las decisiones que nos ayuden a salir de la crisis sin que las cuitas políticas nos lleven a morir en el intento. Pactar procedimientos es mejor que pactar contenidos, porque estos se visualizan en exceso –lo que hace su pacto más complejo–, siempre son parciales al tratarse de medidas concretas y el consenso tiende en todo caso a comunes denominadores muy mínimos que son de escasa incidencia posterior.…  Seguir leyendo »

Conmueven en estos días las imágenes de la tragedia, desolación e infortunio de Haití. En el trasfondo queda la imagen de la pobreza extrema, que aflora a medida que las casas se han ido hundiendo y los equilibrios de las infraestructuras precarias se han roto. Las causas de la pobreza de países como Haití son varias. Su renta per cápita no llega a 1.200 dólares y un 72% de la población vive con menos de dos dólares diarios. Un desastre, en medio de abusos coloniales, dictaduras políticas y déficits educativos y sanitarios múltiples.

Pero, más allá de aquellos factores institucionales, parte del problema de la pobreza de esos países radica en su elevada tasa de fertilidad general, la media de niños nacidos a lo largo de la vida de una mujer, para remarcar que un cambio hacia una mayor planificación familiar es una condición necesaria para su bienestar.…  Seguir leyendo »

Los desequilibrios que han hecho insostenible nuestro modelo económico amenazan hoy el mantenimiento de nuestro Estado de bienestar. Los economistas de la salud distinguen los dos lados de la decisión sanitaria: el de los beneficios en la recuperación de la salud (años de vida, ajustados por la calidad con la que se viven) y el de sus costes, no solo presupuestarios y administrativos, sino sociales y de oportunidad (por las alternativas perdidas de no asignarlos eficientemente). Estas diferencias son fundamentales frente a las de quienes prescriben políticas de gasto sin referencia alguna a los ingresos, o quienes defienden lo público desconociendo las opciones de regulación (precios y copagos como alternativas substitutivas), y que en su referencia a los impuestos, omiten la pérdida de bienestar vinculada a una imposición.…  Seguir leyendo »

Consecuencia de la aparente progresiva supresión del impuesto sobre sucesiones y donaciones (ISD) por muchas de las comunidades autónomas españolas, una parte importante de la sociedad civil catalana reclama con insistencia idéntico trato. Aunque vale la pena apuntar que la supresión en aquellas comunidades no es total ni general (véase la carga tributaria entre tíos y sobrinos en la comunidad madrileña, que raya, en su tratamiento discriminatorio, la inconstitucionalidad), parece que se impone la percepción de que la eliminación es gratis, aun en países descentralizados donde debe predominar la responsabilidad fiscal.

En cualquier caso, la razón técnica para suprimir un impuesto no puede ser únicamente la mera comparación de su cumplimiento.…  Seguir leyendo »

Creo que es un error entender que los impuestos son palancas para el crecimiento. De hecho, dudo incluso que sean un instrumento para la redistribución, terreno en el que el gasto social adquiere desde hace ya un tiempo mayor relevancia. Tal es la evolución tomada por nuestros sistemas fiscales en los que solo por interés electoral se reduce o se elimina un impuesto. Deberíamos así entender que, sobre todo, lo que se persigue con la tributación es poder financiar, con el menor daño posible a la economía y a los contribuyentes, el conjunto del gasto público necesario para el bienestar que hemos decidido.…  Seguir leyendo »

Cuando se hacen más evidentes las distintas concepciones sobre el Estado de las autonomías es al hablar de dinero. Es una lástima, ya que se reduce el análisis del desarrollo autonómico a cuánto dinero consigue cada cual, pese a haber otros aspectos también importantes para una vertebración territorial efectiva. Una vez más estamos entrampados en esta ceremonia de valorar un nuevo acuerdo de financiación, tras más de un año de retrasos que han acabado aburriendo a los ciudadanos y crispando las posiciones políticas.
De entrada, querría remarcar algunos aspectos. El acuerdo no es, a mi entender, hijo directo del Estatut, ni rompe totalmente el viejo modelo de financiación autonómica español.…  Seguir leyendo »

Las finanzas públicas atraviesan una crisis de lo que llamamos efecto tijeras: bajan los ingresos a la vez que aumentan los gastos. Por ello, hay que cuestionar más que nunca la política social que queremos. La crisis ha hecho emerger nuevos grupos frágiles que hay que atender, al tiempo que disminuyen los recursos para hacerles frente. Jóvenes mileuristas en rotación laboral permanente, niños con precaria asistencia por falta de apoyo familiar –con una alimentación más barata pero menos sana, sin clases de repaso o colonias de verano–, parados de larga duración con tendencias depresivas, sin perspectiva vital y formación ocupacional obsoleta, etcétera.…  Seguir leyendo »