Guillermo Laín Corona

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Miembros de la Generación del 27. Entre ellos, María Teresa León (en primer término) y Concha Méndez.

Para hablar de María Teresa León —tan de moda ahora, por aquel gesto posverdadero y transmedial de quitarse el sombrero, y porque se cumplen, de pronto, treinta años de su muerte—, hay que partir de su trayectoria vital, que está entre la perfecta casada, de Fray Luis de León, y el increíble Hulk, de Marvel. O sea, la Hulkesa, que rima con su nombre de Teresa.

Ya de niña, apuntaba maneras, desnuda ante un espejo: “me fui acercando despacio a mi imagen blanca y rubia, hasta tropezar con el cristal frío y aplastarme contra él”. El patriarcado, sin embargo, la acechaba, como un bujarrón heterosexual y depredador de doncellas.…  Seguir leyendo »

Ya lo dijo Rubén Darío, como un canto de vida y esperanza: que lo moderno siempre ha sido algo muy siglo dieciocho y muy antiguo. Pero ocurre que al moderno de hoy, que mira la realidad aumentada a través de unas gafas grandes como dos colmenas en los ojos, las cosas le parecen tan nuevas que necesita señalarlas con un dedo, porque no tiene palabras para nombrarlas, y siente que lo que ve son creaciones originales, desde la publicidad Don Draper de los años sesenta a las aventuras extrañas y ochenteras de unos niños neogoonies.

Así que, de pronto, el moderno se mete en una charla sobre León Felipe, en mitad de la bullanga institucional que han causado los cincuenta años de su muerte, y, ¡eureka!, ha descubierto el oro de Moscú.…  Seguir leyendo »

Los tuits de Charlot Gómez de la Serna

La efeméride es la fuga de la efe por un día. Y RAMÓN se escribe en mayúsculas por antonomasia. O sea, una chalaura, igual que celebrar hoy el nacimiento de Ramón Gómez de la Serna, a los 130 años, no siendo esta una cifra ni muy redonda, ni muy gorda.

Redondo es el 100, porque el uno arrastra dos círculos oblongos como una locomotora. Y el 80, al decirlo en voz alta, nos llena la boca de una gordura onomatopéyica. Estos números, por tanto, sirven para conmemoraciones solemnes, de esas que abundaron en 2016, como el centenario carpetovetónico de Cela y el asesinato octogenario de Lorca.…  Seguir leyendo »

Benito Pérez Galdós

La Educación, en España, es como un chotis, o sea, un pifostio muy siglo XIX y muy antiguo. Y es que, desde lo de las Cortes de Cádiz, que fue una especie de chirigota contra Napoleón, los chulapos y las chulapas de nuestra política nacional vienen sacando a bailar a la señora Educación con regularidad y astracanería, de farra por las calles de Madrid y emperifollada de enmiendas legislativas, pero nadie aprende nada.

Yo, desde luego, mucha reforma educativa y mucho chotis pedagógico, pero tuve que llegar a la tesis doctoral para entender una cosa básica en filología, como quien se da cuenta de que Popeye viene del inglés, pop-eye, es decir, ojo saltón.…  Seguir leyendo »

Desde lo de la ley antitabaco, que parece que fue ayer, fumar, hoy, es de chonis, porque el tiempo pasa con obcecación de bisiesto, de cuatro en cuatro años, y solo quedan unos cuantos trasnochados/horteras que fardan de humo en casa. Quiere decirse que, con la resaca del Año Nuevo, dejar de dar caladas, de tan pasado de moda, es un propósito muy extraño, en plan demogorgon, con la realidad del revés; tanto o más extraño que ponerse a hacer un coleccionable de kiosco, porque, con Netflix y demás ralea, ni siquiera vemos los anuncios de punto de cruz y buques de guerra.…  Seguir leyendo »

Lo dije el otro día, a tenor de Miguel Hernández: que en España somos muy cansinos con los homenajes de los hitos culturales. Hoy me pregunto si esta tara idiosincrásica nuestra, que es como un spin-off en torno al casticismo, no será, simplemente, lo típico de cuando se te va la cosa de las manos, pasando del si no te visto no me acuerdo (que es donde habita el olvido), al extremo contrario. Quiere decirse que, en estas tierras de Huelva a Cadaqués, si no se hace un acto, un evento, un banquete, si no se reparte un premio, algo, lo que sea, se van, oscuras de olvido, las golondrinas de las artes y las letras, pero, cuando nos da por ponernos, nos sale un tres por ciento de más (porque aquí somos muy del tres por ciento para todo), y terminamos celebrando con exceso, de docenas a cientos, de cientos a millar, en una jubilosa repetición sin fin.…  Seguir leyendo »

En España somos tan castizos, que nos merecemos que nos diluvie un 155 universal, de puro cansinos. Cervantes tuvo el descaro de escribirnos la mejor novela que hay sobre la faz de la tierra en dos partes, cada cual más obesa y, para colmo, distanciadas entre sí como dos temporadas de Juego de tronos, de 1605 a 1615. De tanto hacerse rogar, claro, alguien le coló/escribió, de por medio, un Quijote apócrifo, en 1614, con lo que, en realidad, son tres los mamotretos que nos persiguen, livianamente. Y, encima, a Cervantes le dio por morirse a la vez que Shakespeare, en 1616.…  Seguir leyendo »

Diez años, ¡cómo pasa el tiempo! Sin embargo, diez años tan solo… Parece que Umbral todavía siguiera ahí, despierto después de morir, como un dinosaurio, rugiendo airadamente, con los ojos diminutos y juntos tras el grosor de las gafas, para reclamar que sí: que él aún tiene mucho que hablar de sus libros. Y eso que Mercedes Milá ya no puede quedarse muda por el speech de Umbral, porque ella, como los demás, ya no es la de entonces: ahora es la abuela de todos los hermanos grandes de España, repitiendo en bucle y sin descanso y sin resuello (y, acaso, sin que la escuchen) lo que la audiencia ha o hubo decidido.…  Seguir leyendo »

Cuando el tiempo se presenta con la impertinencia de los cien años, que son los que se cumplen hoy del nacimiento de Gloria Fuertes, salta el oxímoron (o paradoja, como la muletilla que se cantaba en el colegio) y resulta que la infancia cobra sentido. A la vejez, viruelas, y a la niñez, ciruelas, que es lo que diría o podría haber dicho la fortísima poeta, con un cigarro incomprensible en la mano. Y es que nada de esto es obvio como parece, ni es plátano, ni es humo, ni es polvo, ni es sombra, ni es rana. Vamos por pasos… O por globos.…  Seguir leyendo »

Lo de los nombres de las calles siempre ha sido un follón. Por eso, se alegraba mi abuelo de que en su pueblo se llamaran como las flores. Y, por eso, también, en mi recuerdo, todo en mi infancia es nardo. O sea que, con estos juegos florales callejeros, se forma como una pátina de cursilería viscosa, pero se ahorra uno la matraca del guerracivilismo de los hunos y los hotros

Así es como llamaba Miguel de Unamuno a las dos Españas, en los años postreros de su vida, con el arrebato hastiado y cascarrabias de que los de un bando eran unos energúmenos barbárico-tribales, y los del otro, igual, con h destartalada y analfabeta.…  Seguir leyendo »

Como dicen que Antonio Buero Vallejo renace hoy por centésima vez, te pones a ver quién es este señor, en la vorágine de los 140 caracteres sin contexto. Y te lanzas a rastrear las fotos de Google, como si estuvieras mirando un álbum de Facebook en el trabajo, es decir, de tapadillo y a toda prisa, para que no se note que estás matando el tiempo, desesperado y aburrido, porque ya es juernes (más viernes que jueves), y no te quedan neuronas para el Excel.

Te llama la atención el bigotito del escritor, recortado con una precisión perenne de escuadra y cartabón, y que tiene un poco de formación militar joseantoniana.…  Seguir leyendo »

Echegaray es una de esas calles que andan por Madrid, del callejón en el ángulo oscuro, como Moyano en la cuesta de los libros. O sea, un señor olvidado sin remisión, con toda su faz de lacerado pergamino y sus quevedos adheridos al afilado hueso de la nariz.

Algún alma de cántaro todavía le recordará, y los malagueños, todos a una Fuenteovejuna, algo sospechamos, porque tenemos un teatro con su nombre en el centro de la ciudad. Así que conste en acta: han pasado cien años de su muerte, y José Echegaray fue el primer español en ganar el Nobel de Literatura.…  Seguir leyendo »

Ya han pasado 80 años del crimen, que fue en Granada… Hay que ser muy grande para que Machado te escriba un poema así, poco antes, nada menos, de su propia muerte, en el exilio. Claro que también hay que tener la suerte de que te maten joven y a lo bestia. ¡Ya quisieran las estrellas de la música! Es verdad que morir por depresión y adicción a las drogas, desde Kurk Cobain hasta Amy Winehouse, con su apellido inexorable hacia el alcohol, tiene su aquel romántico postuberculoso. Y Bowie, que sobrevivió a su juventud, supo componerse su propio réquiem días antes de ser devorado por el cáncer, dándole así vida glam a la leyenda fantasmal de la muerte de Mozart.…  Seguir leyendo »