Håvard Halland

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Un informe reciente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas advierte que para evitar las consecuencias más extremas del calentamiento global, las sociedades deben realizar cambios sociales y económicos en una escala sin “ningún precedente histórico documentado”. Como hemos señalado anteriormente, sólo los inversionistas institucionales – como por ejemplo los fondos de pensiones, los fondos soberanos y las compañías de seguros – tienen suficiente poder financiero para hacer frente al cambio climático.

Sin embargo, para minimizar el riesgo, los inversionistas institucionales generalmente prefieren asignar su capital a una infraestructura operativa que ya está generando ingresos estables, en lugar de asignarlo a nuevos proyectos.…  Seguir leyendo »

La conclusión del informe más reciente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas es cruda: la acción climática es mucho más urgente de lo que se creía anteriormente, y debe incluir un amplio rango de iniciativas, desde una mejor regulación hasta una continua innovación tecnológica. Ahora bien, sin enormes cantidades de capital “paciente” de largo plazo –que sólo pueden reunir los inversores institucionales-, será imposible transformar los sistemas de energía lo suficientemente rápido como para mitigar el riesgo de un desastre ecológico, económico y social.

Técnicamente, los inversores institucionales –como los fondos de pensión, los fondos de riqueza soberana y las compañías de seguros- tienen suficiente potencia financiera como para ocuparse del cambio climático, y algunos buscan alinear sus carteras con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS).…  Seguir leyendo »

Un nuevo enfoque para el financiamiento de infraestructuras

En Estados Unidos han introducido una legislación que, de promulgarse, crearía una nueva institución financiera de desarrollo (DFI, por sus siglas en inglés) para reemplazar a la Corporación de Inversión Privada en el Extranjero. A diferencia de su predecesora, la nueva agencia podría realizar inversiones de capital, una reforma que refleja el creciente reconocimiento global de que las participaciones en la propiedad son un componente esencial del financiamiento para el desarrollo sostenible.

Pero por importante que sea, este cambio en las finanzas para el desarrollo -en los Estados Unidos y en otros lugares- no resolverá uno de los principales desafíos que enfrenta el Sur Global: la escasez de inversión en infraestructura.…  Seguir leyendo »