Héctor Aguilar Camín

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Octubre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

En 1993 para un congreso de historia y literatura celebrado en Almería, escribí el texto que sigue: México y su España imaginaria. Lo recobro de mis archivos ahora que el Gobierno de México exige a la corona española que pida perdón por lo que el presidente mexicano juzga agravios a los “pueblos originarios”. La respuesta del Gobierno español ha sido que miremos hacia el futuro, no hacia atrás. Yo había tratado en este texto de mirar hacia atrás para tratar de entender algunas de las cosas que nos impedían mirar verdaderamente hacia adelante. El texto de Almería vuelve ahora a las páginas digitales de EL PAÍS, y si todo esto parece un tanto arqueológico, luna cavilación extemporánea sobre un desmesurado salto atrás, será porque lo es.…  Seguir leyendo »

México, saltando al pasado

La ventaja de López Obrador en la carrera por la presidencia de México, medida por EL PAÍS en su edición del 21 de abril pasado, es contundente: 43,4% de intención de voto contra 27,7% de su seguidor más cercano. Los números corresponden al clima de la conversación mexicana sobre el tema.

“Ya le toca”, se oye decir en todas partes, sugiriendo que el triunfo de López Obrador, luego de dos intentos de ganar la presidencia, es cosa de razonable rutina democrática. Se oye también: “Ha cambiado”. “No hay que hacer caso de lo que dice: se moderará, una vez en la presidencia”.…  Seguir leyendo »

Siempre es buen momento para decir que todo anda mal. Quien celebra la bondad de sus tiempos cae bajo la ironía de Voltaire, encarnada en su invencible personaje Pangloss, quien, en medio de guerras y desastres sin fin, creía siempre estar viviendo en el mejor de los mundos posibles.

La novela de Pangloss, que lleva el elocuente nombre de su discípulo, Cándido, es una mordaz demolición del optimismo que acompaña al espíritu del progreso. El progreso existe, sin embargo, pese a Voltaire. El progreso material se prueba por sí solo en la calidad y la duración de la vida humana de hoy, comparada con la de hace 100, 500 o 2.000…  Seguir leyendo »

Los terremotos de la Ciudad de México han marcado a fuego mi memoria. El de 1957, con el estilete del fin de la infancia: la presencia de algo inexplicable y terrible de lo que los padres no pueden protegernos. Tenía yo nueve años. El estilete que hirió mi memoria en el sismo de 1985 fue el de la indefensión a secas ante la catástrofe: eso ante lo cual no puede protegernos nadie, ni nuestros padres, ni nosotros, ni el Gobierno, ni dios. Tenía 39 años. El sismo de hace unos días me hirió con un estilete más secreto. Le arrebató a mis hijos cosas que tenían, una casa y un departamento en la colonia Condesa, donde apenas este año habían empezado a vivir, y donde no pueden dormir hoy ni podrán dormir por mucho tiempo.…  Seguir leyendo »

Quien quiera saber algo de las extrañas aguas en que México navega hacia el futuro debe leer el libro de Andrés Manuel López Obrador, el hombre que trata por tercera vez de ganar la presidencia y va adelante en las encuestas.

El libro se llama 2018: La salida. Decadencia y renacimiento de México. El retrato de la decadencia carga las tintas al describir los males del país. La promesa de renacimiento es de una simpleza que desarma. Pero la mezcla del relato indignado y de la promesa utópica toca parte de las “ganas de creer” que hay en el fondo de la incredulidad mexicana.…  Seguir leyendo »

México será algún día un gran país, un país moderno y hospitalario para la mayoría de sus hijos, pero no será por aciertos que se hayan cometido en el curso de mi generación. No al menos por una historia de aciertos sostenidos.

Nací a la vida intelectual bajo el mandato de empeñarme en la reflexión pública, en la pasión utópica por excelencia de cambiar el mundo criticándolo. El balance de mi empeño arroja un saldo vicioso de ensayo y error, un camino de ilusiones perdidas, ganadas y vueltas a perder, con frutos siempre inferiores a los buscados.

He dicho de mi generación, la nacida en los años cuarenta del siglo pasado, que debutó muy temprano en la historia y además sobreactuó sus emociones.…  Seguir leyendo »

La injerencia política más larga que ha tenido Estados Unidos sobre México es la guerra contra las drogas. La lección central de esa injerencia es que mientras más esforzadamente ha combatido México el narcotráfico, peor le ha ido como país, sin que haya logrado nunca el propósito buscado, que es reducir el paso de drogas a Estados Unidos.

La experiencia mexicana coincide con la mundial: miles de muertos, centenares de miles de presos, redes criminales en expansión, sin que pueda alegarse ninguna mejora sustantiva en el tráfico ni en el consumo. Lo que haya que decir globalmente, bueno o malo, sobre la guerra contra las drogas hay que decírselo a Estados Unidos.…  Seguir leyendo »

México ha pagado todo lo que tenía que pagar en su guerra contra las drogas, 60.000 muertos en los últimos seis años, pero las drogas siguen ahí, fluyendo hacia el norte establemente a pesar y a través de los muertos.

Pocos países tienen mejores credenciales que México, y más fútiles, en la tarea de colaborar con esa guerra absurda, inventada por razones electorales a finales de los años sesenta y principios de los setenta, para que el partido republicano y su candidato Richard Nixon pudieran oponer a la pujante agenda social de los demócratas una oferta conservadora de ley y orden: seguridad pública, combate al crimen, contención del vicio.…  Seguir leyendo »

El 2 de noviembre los californianos votarán la Proposición 19 para decidir si legalizan o no la producción, venta y consumo de marihuana. Si la iniciativa es aprobada, cambiará el eje del debate sobre la prohibición de drogas en el mundo y ofrecerá a muchos países, entre ellos señaladamente México, una salida a la violencia, hasta ahora estéril, de la guerra contra las drogas.

Para México, los costos de esta guerra han llegado a niveles muy altos: más de 28.000 muertos, desde fines del 2006, 10.000 millones de dólares anuales en seguridad, daño a la imagen internacional de México, crecientes casos de violación de derechos humanos por las fuerzas de seguridad y del Ejército.…  Seguir leyendo »